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CÓDIGO DE PELIGROSIDAD KEMLER: 40

I. IDENTIFICACIÓN DEL PRODUCTO
Nombre del producto: CIRCONIO SECO, en láminas, tiras o alambre
Número UN: 2009
Sinónimos: Circonio metálico seco; zirconio metálico; Zr
Número CAS: 7440-67-7
Número CE (EINECS): 231-176-9
Uso recomendado: Uso industrial especializado como metal reactivo, en láminas, tiras o alambre, bajo control de atmósfera, humedad, fuentes de ignición y generación de polvo.
Restricciones de uso: No mecanizar, triturar, lijar ni cortar en caliente sin evaluación específica. Evitar contacto con agua, humedad, oxidantes, ácidos y fuentes de calor. Mantener la integridad del embalaje y aplicar únicamente procedimientos autorizados para circonio seco.

II. NATURALEZA DEL PELIGRO
Peligro principal: sólido susceptible de autocalentamiento y combustión espontánea, especialmente cuando está finamente dividido, dañado o contaminado.
Estado físico: metal seco en láminas, tiras o alambre; estas formas suelen ser menos reactivas que polvo o virutas, pero pueden arder si se calientan suficientemente.
Reactividad: la superficie puede oxidarse rápidamente; la humedad y contaminantes pueden favorecer calentamiento o reacciones locales.
Productos de combustión: óxidos de circonio y humos metálicos irritantes; pueden formarse partículas respirables.

III. RIESGOS PARA LA SALUD
Inhalación: el humo y el polvo de óxido metálico pueden irritar las vías respiratorias y causar tos, disnea o malestar sistémico.
Contacto: el metal puede causar lesiones mecánicas; el material caliente y los productos de combustión producen quemaduras.
Ojos: el polvo, humo o fragmentos pueden causar irritación y abrasión.
Ingestión: improbable en intervención; puede provocar irritación gastrointestinal.
Riesgo diferido: vigilar síntomas respiratorios tras exposición a humos, incluso si inicialmente son leves.

IV. RIESGOS DE INCENDIO Y EXPLOSIÓN
Inflamabilidad: puede arder con llama intensa cuando se calienta o presenta gran superficie específica.
Riesgo térmico: el autocalentamiento puede progresar a ignición, sobre todo con virutas, fragmentos, deformación o contaminación.
Explosión: polvo, partículas y humos dispersos pueden generar atmósferas explosivas; evitar nubes de polvo y confinamiento.
Propagación: el fuego puede reavivarse por puntos calientes o metal no completamente enfriado.
Radiación: el metal incandescente puede emitir calor intenso y dañar embalajes próximos.

V. INTERVENCIÓN EN INCENDIO
Medios de extinción: utilizar agentes específicos para incendios de metales, como polvo seco para metales, grafito o materiales aprobados por el procedimiento operativo.
Agua: no aplicar agua, espuma ni dióxido de carbono directamente sobre metal ardiendo; pueden producir reacciones peligrosas, proyecciones o dispersión.
Táctica: aislar el área, retirar materiales combustibles solo si puede hacerse sin riesgo y atacar desde posición protegida.
Enfriamiento: proteger exposiciones con métodos compatibles y a distancia; no dirigir chorros sobre el circonio en combustión.
Reactivación: mantener vigilancia prolongada y comprobar puntos calientes con medios adecuados antes de declarar extinguido el incendio.

VI. ACTUACIÓN EN DERRAMES O FUGAS
Aislamiento: impedir el acceso y eliminar fuentes de ignición, chispas, llamas y equipos que puedan generar calor.
Contención: recoger cuidadosamente las piezas intactas con herramientas limpias y no chispeantes, evitando golpes, fricción y deformación.
Material particulado: no barrer en seco, soplar con aire comprimido ni generar polvo; no utilizar aspiradores convencionales.
Humedad: mantener el material seco y protegido de lluvia, charcos y sistemas de supresión con agua.
Eliminación: colocar los residuos en recipientes secos, compatibles y ventilados conforme al procedimiento especializado; no sellar material caliente.
Notificación: informar al responsable de mercancías peligrosas si hay calentamiento, humo, virutas o contaminación.

VII. EQUIPOS DE PROTECCIÓN
Protección respiratoria: equipo autónomo de presión positiva en incendio, humo o atmósfera desconocida; para tareas controladas, protección frente a partículas según evaluación.
Protección corporal: ropa ignífuga y resistente al calor, guantes para riesgo mecánico y térmico, y calzado de seguridad.
Protección ocular: pantalla facial y gafas estancas frente a partículas, proyecciones y radiación térmica.
Control de contaminación: evitar llevar polvo o residuos fuera de la zona; retirar y gestionar la ropa contaminada.
Limitación: los EPI no permiten trabajar sobre metal inestable o en combustión sin control del riesgo térmico.

VIII. PRIMEROS AUXILIOS
Inhalación: trasladar a aire fresco sin exponerse; mantener en reposo y solicitar valoración médica si hay tos, dificultad respiratoria o exposición a humos.
Piel: retirar partículas sueltas sin frotar; lavar con abundante agua. En quemaduras, enfriar con agua limpia si el material ya no reacciona y buscar asistencia.
Ojos: irrigar inmediatamente con agua durante varios minutos, retirando lentes de contacto si es fácil; atención médica si persiste la irritación.
Ingestión: enjuagar la boca; no provocar el vómito y solicitar asesoramiento toxicológico o médico.
Quemaduras: no arrancar material adherido ni ropa pegada; cubrir de forma estéril tras el enfriamiento seguro.

IX. MANIPULACIÓN Y ALMACENAMIENTO
Manipulación: trabajar con piezas secas, limpias y sin daños; evitar fricción, impactos, calentamiento y operaciones que produzcan virutas o polvo.
Atmósfera: mantener condiciones secas y ventiladas, con control de humedad y ausencia de fuentes de ignición.
Almacenamiento: conservar en embalaje íntegro, cerrado frente a contaminación y separado de oxidantes, ácidos, agua y materiales combustibles.
Segregación: no almacenar junto a productos incompatibles ni cerca de sistemas de agua que puedan activarse accidentalmente.
Inspección: revisar periódicamente signos de calentamiento, corrosión, humo, deformación o deterioro del embalaje.

X. ESTABILIDAD Y REACTIVIDAD
Estabilidad: relativamente estable en condiciones secas y a temperatura moderada, pero puede autocalentarse o inflamarse al aumentar su superficie específica o temperatura.
Incompatibilidades: agua, humedad, oxidantes fuertes, ácidos y fuentes intensas de calor; evitar contaminación con polvos metálicos o materiales reactivos.
Condiciones a evitar: chispas, llamas, fricción, impactos, mecanizado no controlado, confinamiento de residuos y acumulación de calor.
Descomposición: en incendio forma óxidos de circonio y humos metálicos.
Reacción peligrosa: el contacto con agentes incompatibles puede causar calentamiento, ignición, proyecciones o liberación de hidrógeno según las condiciones.

XI. INFORMACIÓN TOXICOLÓGICA
Vías de exposición: inhalación de polvo o humos, contacto ocular y cutáneo; la ingestión es secundaria en operaciones normales.
Efectos agudos: irritación respiratoria y ocular, tos, dificultad respiratoria y lesiones térmicas o mecánicas.
Humos metálicos: la exposición intensa a humos de combustión puede causar malestar general y alteraciones respiratorias.
Evaluación: la peligrosidad depende de la cantidad, ventilación, temperatura, tamaño de partícula y duración de la exposición.
Seguimiento: valorar médicamente a personas expuestas a humo, especialmente si presentan síntomas respiratorios persistentes.

XII. INFORMACIÓN ECOLÓGICA
Comportamiento ambiental: el metal no es volátil; los fragmentos pueden persistir y depositarse en suelos o sedimentos.
Agua: evitar toda entrada en alcantarillas, cursos de agua y sistemas de drenaje; la humedad puede favorecer reacciones locales.
Incendio: los residuos de combustión y agentes extintores contaminados deben recogerse y gestionarse como residuos peligrosos.
Derrame: no dispersar partículas mediante barrido, aire comprimido o agua.
Gestión: entregar residuos y embalajes contaminados a un gestor autorizado conforme a la normativa aplicable.

XIII. CONSIDERACIONES OPERATIVAS PARA BOMBEROS
Reconocimiento: identificar metal seco en piezas y comprobar si existen virutas, polvo, humo, calentamiento o daños del embalaje.
Zona caliente: establecer perímetro amplio, controlar accesos y utilizar protección respiratoria autónoma en presencia de humo.
Ataque: emplear exclusivamente agentes aprobados para metales; evitar agua, espuma y CO₂ sobre el material en combustión.
Seguridad: trabajar desde barlovento y con cobertura, considerando proyecciones, radiación y reencendido.
Postincendio: enfriar y vigilar de forma prolongada con métodos compatibles; tratar restos calientes como potencialmente reactivos.

XIV. TRANSPORTE Y REGLAMENTACIÓN
Designación de transporte: CIRCONIO SECO, en láminas, tiras o alambre
Número UN: 2009
Clase ADR/RID: 4.2
Código de clasificación: S4
Grupo de embalaje: III
Código de peligrosidad Kemler: 40
Etiquetas: 4.2
Categoría de transporte: 3
Código de restricción en túneles: (E)

XV. OBSERVACIONES FINALES
Aplicación: estas indicaciones corresponden exclusivamente a circonio seco en láminas, tiras o alambre; polvo, virutas y otras presentaciones pueden presentar una reactividad considerablemente mayor.
Variabilidad: el riesgo aumenta con menor tamaño de partícula, mayor superficie, contaminación, daño mecánico, humedad o calentamiento.
Criterio operativo: ante humo, autocalentamiento o incendio, priorizar aislamiento, evacuación, control de fuentes de ignición y asesoramiento de especialistas en incendios de metales.
Información crítica: no utilizar procedimientos generales de incendios de sólidos combustibles sin confirmar su compatibilidad con circonio.
Teléfono Centro de Toxicología España: 91 562 04 20