FICHA CREADA POS SuSo bomberiles.es [ IMPRIMIR FICHA ]
CÓDIGO DE PELIGROSIDAD KEMLER: 23

I. IDENTIFICACIÓN DEL PRODUCTO
Nombre del producto: Gases de petróleo licuados
Número UN: 1975
Sinónimos: GLP, LPG, mezcla licuada de propano y butano, gases licuados del petróleo
Número CAS: Mezcla; habitualmente asociada a propano 74-98-6 y butano 106-97-8
Número CE (EINECS): Mezcla; frecuentemente vinculada a 270-704-2
Código Hazchem: 2YE
Uso recomendado: Combustible para calefacción, cocción, automoción, procesos térmicos e industriales
Restricciones de uso: Evitar empleo en zonas sin ventilación, atmósferas confinadas y cerca de focos de ignición

II. NATURALEZA DEL PELIGRO
Riesgos principales: Gas extremadamente inflamable, almacenado a presión licuada, con riesgo de BLEVE
Estado físico y aspecto: Gas licuado incoloro en recipiente a presión; al liberarse forma nube fría
Olor: Normalmente odorizado con mercaptanos; el producto puro puede ser casi inodoro
Riesgo por vapores: Vapores más pesados que el aire; se acumulan en zonas bajas, alcantarillas y sótanos
Densidad: Vapor más denso que el aire; el líquido es menos denso que el agua
Solubilidad en agua: Muy baja
Presión de vapor: Elevada a temperatura ambiente
Punto de ebullición: Variable según mezcla; generalmente muy bajo, por debajo de temperatura ambiente
Riesgo adicional: La expansión rápida puede producir quemaduras por frío y sobrepresión de recipientes

III. RIESGOS PARA LA SALUD
Vías de exposición: Inhalación, contacto con líquido licuado y proyección por fuga a presión
Efectos principales: Asfixia por desplazamiento del oxígeno, mareo, cefalea, somnolencia y pérdida de conciencia
Contacto con piel: El líquido puede causar congelación y lesiones criogénicas
Contacto con ojos: Riesgo de congelación, dolor intenso y lesión ocular grave
Inhalación intensa: Puede causar depresión del sistema nervioso central, arritmias y parada respiratoria
Ingestión: Poco probable en intervención; el líquido licuado puede producir lesiones por frío

IV. RIESGOS DE INCENDIO Y EXPLOSIÓN
Inflamabilidad: Extremadamente inflamable; forma mezclas explosivas con el aire
Punto de inflamación: Muy inferior a temperatura ambiente
Temperatura de autoignición: Aproximadamente entre 400 y 500 grados C según composición
Límites de explosividad: Aproximadamente entre 1,5% y 10% en volumen en aire, según mezcla
Riesgo de explosión: Muy alto en fugas no inflamadas en espacios cerrados, zanjas, fosos, sótanos y alcantarillas
Comportamiento en fuga: El gas sale frío, denso y puede arrastrarse a ras de suelo hasta una fuente de ignición distante
Recipientes expuestos al fuego: Riesgo severo de ruptura violenta, proyección de fragmentos y BLEVE
Riesgo de flash fire: La nube puede inflamarse de forma instantánea si encuentra un punto de ignición
Riesgo de sobrepresión: La expansión rápida y la ignición confinada pueden generar onda de presión peligrosa
Productos peligrosos de descomposición: Monóxido de carbono, dióxido de carbono y humos irritantes en combustión incompleta
Escenario crítico: Fuego directo sobre envases o calentamiento sostenido aumenta de forma marcada el riesgo de BLEVE

V. INTERVENCIÓN EN INCENDIO
Medios de extinción adecuados: Polvo químico seco para el fuego de gas; agua pulverizada para refrigeración; espuma solo en incendios secundarios de charco o combustibles asociados
Medios no adecuados: Chorro compacto de agua sobre fuga inflamda o sobre la llama; extintores insuficientes para grandes escapes; evitar acciones que dispersen la nube
Estrategia táctica: Si la fuga está ardiendo y el caudal es relevante, suele ser preferible no extinguir la llama hasta cortar el suministro
Precauciones concretas: Aislar ampliamente, eliminar igniciones, cortar energía si es seguro, intervenir desde barlovento y vigilar cambios de viento
Refrigeración de recipientes: Aplicar agua pulverizada abundante y continua, priorizando el recipiente implicado y los expuestos por radiación
Protección de exposiciones: Enfriar envases, válvulas, tuberías y estructuras próximas para evitar aumento de presión y fallo catastrófico
Distancias operativas: Ampliar perímetro si hay cisternas, botellas agrupadas, almacenamiento exterior o exposición térmica prolongada
Decisión crítica: Si aparece silbido intenso, deformación, venteo creciente, cambio de color, fuga por válvula o calentamiento severo, retirar dotación y ampliar evacuación
Ataque interior: Solo con atmósfera controlada, detección previa y protección respiratoria; en recinto no verificado, priorizar defensa exterior
Ventilación durante incendio: No ventilar de forma que alimente la combustión o empuje la nube hacia personal o zonas críticas
Retirada de personal: Ante sospecha de BLEVE, abandonar de inmediato el entorno y establecer control perimetral rígido

VI. ACTUACIÓN EN DERRAMES O FUGAS
Medidas iniciales: Aislar zona, evacuar personas, cortar tráfico y prohibir llamas, chispas, motores y equipos no antideflagrantes
Control de la fuga: Si es seguro, cerrar válvula, enderezar recipiente o taponar con medios específicos y personal entrenado
Ventilación: Favorecer dispersión natural; en recintos, ventilar solo con equipos adecuados para atmósferas explosivas y sin generar puntos de ignición
Drenajes y sótanos: Proteger alcantarillas, fosos, galerías y huecos de ascensor por acumulación de vapores pesados
Perímetro de seguridad: Expandir el aislamiento hasta que no exista lectura peligrosa en el límite de control
Nube de gas: Emplear agua pulverizada para abatir y desviar parcialmente la nube, sin confiar en neutralización total
Ignición accidental: Reevaluar de inmediato; una llama estable puede ser menos peligrosa que una nube explosiva sin control
Derrame de líquido licuado: Evitar contacto directo; delimitar zona fría por riesgo criogénico y rápida vaporización
Recipiente dañado: No mover si está caliente o deformado; enfriar, vigilar y valorar retirada a distancia
Control atmosférico: Medir explosividad y oxígeno en varios puntos, especialmente a ras de suelo y en zonas bajas
Protección del entorno: Eliminar fuentes de ignición en un radio amplio y evitar vehículos innecesarios en la zona de influencia

VII. EQUIPOS DE PROTECCIÓN
Protección respiratoria: ERA de presión positiva obligatoria en fuga, incendio, atmósfera dudosa o concentración desconocida
Protección corporal: Traje de intervención contra fuego y calor radiante; para contacto directo con líquido, protección criogénica adicional
Guantes: Guantes resistentes al calor y, si existe proyección de líquido, con comportamiento adecuado frente al frío extremo
Protección ocular y facial: Gafas cerradas y pantalla facial ante proyecciones, aerosol licuado o apertura de válvulas
Calzado: Botas de intervención con suela antideslizante y resistencia a hidrocarburos
Protección adicional: Detector multigás, explosímetro, control de oxígeno, material antichispa y herramientas no ferrosas cuando proceda
Operación segura: Mantener comunicación continua, equipo de respaldo y retirada inmediata si cambia la atmósfera o aumenta el calor
Zona fría: El personal de apoyo debe permanecer fuera del área de riesgo de nube inflamable y de posible sobrepresión

VIII. PRIMEROS AUXILIOS
Inhalación leve: Retirar a aire fresco de forma inmediata, mantener en reposo, abrigado y vigilando respiración y estado neurológico
Inhalación moderada o grave: Activar asistencia sanitaria urgente, administrar oxígeno si está indicado y disponible, y controlar saturación si se dispone de monitorización
Inhalación con pérdida de conciencia: Colocar en posición lateral de seguridad si respira; si no respira, iniciar soporte vital básico sin demora
Parada respiratoria: Ventilar con protección de reanimación y seguir protocolo sanitario hasta relevo por soporte avanzado
Contacto con piel por líquido licuado: No frotar ni masajear; retirar ropa no adherida, calentar de forma suave con agua tibia y cubrir con apósito estéril
Congelación cutánea: No aplicar calor intenso, no romper ampollas y no despegar tejido adherido; traslado urgente a asistencia médica
Contacto con ojos: Lavar con agua templada abundante durante al menos 15 minutos, manteniendo párpados abiertos y retirando lentes si es fácil
Lesión ocular por frío: Requiere valoración oftalmológica urgente aunque el dolor disminuya tras el lavado
Ingestión accidental: Enjuagar la boca si la víctima está consciente; no provocar el vómito y solicitar valoración médica inmediata
Observación clínica: Vigilar mareo, cefalea, arritmias, tos, disnea, signos de hipoxia y lesión por frío
Centro de Toxicología de España: 91 562 04 20

IX. MANIPULACIÓN Y ALMACENAMIENTO
Manipulación: Usar en áreas ventiladas, evitar golpes, fugas, chispas, electricidad estática y fuentes de calor
Almacenamiento: Recipientes verticales, protegidos del sol, bien ventilados y alejados de oxidantes
Temperatura: Evitar calentamiento de envases y exposición prolongada a altas temperaturas
Medidas técnicas: Válvulas protegidas, detección de fugas, señalización ATEX y control de accesos
Compatibilidad de uso: Emplear solo equipos y reguladores adecuados para GLP
Buenas prácticas: Cerrar válvulas tras uso, comprobar estanqueidad, mantener orden y evitar acumulación de recipientes en mal estado

X. ESTABILIDAD Y REACTIVIDAD
Estabilidad: Estable en condiciones normales de almacenamiento y uso controlado
Condiciones a evitar: Calor, llamas, superficies calientes, chispas, impactos sobre recipientes, sobrepresión y exposición prolongada al sol
Incompatibilidades: Oxidantes fuertes, cloro en condiciones reactivas y otras sustancias que favorezcan ignición o descomposición
Polimerización: No se espera polimerización peligrosa
Descomposición: En incendio genera gases tóxicos e irritantes, especialmente monóxido de carbono
Reactividad práctica: La mezcla liberada puede desplazarse, acumularse y encenderse lejos del punto de fuga
Riesgo mecánico: Un recipiente dañado o calentado puede fallar de forma súbita, con eyección de gas y fragmentos
Condiciones a vigilar: Ventilación deficiente, acumulación en huecos, calor radiante y presencia de llamas piloto o equipos eléctricos

XI. INFORMACIÓN TOXICOLÓGICA
Toxicidad aguda: Baja toxicidad intrínseca; el peligro principal es asfixiante simple y efecto narcótico a alta concentración
Exposición breve: Mareo, desorientación, cefalea y disminución de la capacidad operativa
Exposición elevada: Pérdida de conciencia rápida en espacios confinados con oxígeno reducido
Lesiones locales: El líquido produce congelación tisular y daño ocular serio
Sensibilización: No es un sensibilizante típico; atención al odorante añadido en personas susceptibles
Riesgo cardíaco: La hipoxia y el estrés térmico pueden favorecer arritmias
Indicador operativo: Si hay síntomas neurológicos o respiratorios, tratar como exposición grave hasta valoración médica

XII. INFORMACIÓN ECOLÓGICA
Comportamiento ambiental: Se volatiliza rápidamente; no suele persistir en agua o suelo
Impacto principal: Riesgo indirecto por incendio, explosión y formación de atmósferas peligrosas
Movilidad: Muy alta en fase gaseosa; puede desplazarse a distancia hasta una fuente de ignición
Bioacumulación: Poco probable de forma relevante
Persistencia: Baja en condiciones normales por evaporación rápida
Medida práctica: Priorizar protección de drenajes, espacios confinados y zonas bajas
Afectación ambiental: El daño relevante suele derivar de incendio, sobrepresión y contaminación secundaria por aguas de extinción

XIII. CONSIDERACIONES OPERATIVAS PARA BOMBEROS
Prioridad táctica: Vida humana, aislamiento, control de ignición, lectura de atmósfera y refrigeración de recipientes
Aproximación: Siempre desde barlovento y, si es posible, en cota superior
Evaluación inicial: Identificar si la fuga está inflamada o no, tipo de recipiente, caudal, exposición térmica y posibilidad real de corte
Mando: Establecer zona caliente, templada y fría; controlar accesos, evacuación de áreas deprimidas y coordinación con policía y sanitarios
Fuga sin fuego: La principal amenaza es la explosión de nube; evitar maniobras que generen chispa, entrada innecesaria y uso de equipos no certificados
Fuga con fuego: Si puede cortarse el suministro desde posición segura, hacerlo; si no, asumir combustión controlada y proteger exposiciones
Cisterna o depósito: Considerar retirada a gran distancia ante signos de BLEVE, fuego impingiendo o fallo de refrigeración
Monitoreo: Usar explosímetro, control de oxígeno y vigilancia continua de viento, topografía y evolución térmica
Espacios confinados: Máximo riesgo operativo; entrada solo con procedimiento específico, respaldo, medición continua y ERA
Decisión de evacuación: Priorizarla cuando haya nube acumulada, fuga no controlable, amenaza a viviendas, sótanos, túneles o ignorancia del alcance real
Control de recursos: Reducir personal expuesto, mantener líneas de agua listas y preparar retirada inmediata si cambia el escenario
Comunicación: Informar claramente sobre riesgo de explosión y prohibir cualquier reentrada sin autorización expresa del mando

XIV. TRANSPORTE Y REGLAMENTACIÓN
Designación de transporte: GASES DE PETRÓLEO LICUADOS
Número UN: 1975
Clase de peligro: 2
Clasificación ADR: 2F
Etiqueta: Gas inflamable
Código de restricción en túneles: D
Código Kemler: 23
Información útil: Transporte habitual en botellas, depósitos fijos y cisternas; riesgo muy alto si hay calor externo, impacto o fuga en entorno urbano
Reglamentación aplicable: ADR, RID, IMDG e ICAO/IATA según modo de transporte, además de normativa APQ y equipos a presión
Riesgos en transporte: Fuga en accidente, incendio de chorro, acumulación en cunetas y posibilidad de BLEVE en cisternas expuestas
Decisiones iniciales: Detener circulación, aislar gran perímetro y confirmar si el vehículo transporta recipientes a presión o cisterna de GLP
Observación operativa: En túneles, puentes y pasos inferiores el aislamiento debe ser especialmente amplio por la acumulación de vapores

XV. OBSERVACIONES FINALES
Resumen operativo: UN 1975 corresponde a GLP, mezcla muy inflamable y licuada a presión, con riesgo de nube explosiva y BLEVE
Clave de intervención: Aislar, eliminar igniciones, medir atmósfera, refrigerar recipientes y decidir pronto sobre evacuación
Advertencia final: Los vapores se desplazan rasantes y pueden inflamarse a distancia; no infravalorar sótanos, alcantarillas y recintos cerrados
Mensaje táctico: Si no se puede controlar la fuga con seguridad, la prioridad es reducir exposición, contener la atmósfera y evitar la ignición