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CÓDIGO DE PELIGROSIDAD KEMLER: 40

I. IDENTIFICACIÓN DEL PRODUCTO
Nombre del producto: CIRCONIO, DESECHOS DE
Número UN: 1932
Sinónimos: Residuos de circonio; desechos de circonio; virutas de circonio; recortes de circonio; polvo o limaduras de circonio.
Número CAS: No existe un único número CAS aplicable: los residuos pueden contener circonio metálico, aleaciones, óxidos, finos y contaminantes de composición variable.
Número CE (EINECS): No existe un único número CE aplicable a esta designación colectiva; depende de la composición concreta del residuo y de sus constituyentes.
Uso recomendado: Transporte y gestión controlada de residuos de circonio generados en mecanizado, fabricación, mantenimiento o recuperación de metales, exclusivamente en embalajes autorizados y compatibles con residuos reactivos.
Restricciones de uso: No destinar a aplicaciones de producto, fundición, compactación, trituración o mezcla con otros residuos sin evaluación previa. Evitar humedad, fuentes de ignición, chispas, calor, oxidantes y acumulaciones de polvo o virutas finas.

II. NATURALEZA DEL PELIGRO
Naturaleza reactiva: el circonio finamente dividido, en virutas o polvo, puede inflamarse espontáneamente o calentarse hasta la ignición en contacto con el aire.
Riesgo de propagación: los finos dispersos pueden formar nubes combustibles y el fuego puede reavivarse tras una extinción aparente.
Reactividad con agua: el contacto con agua u otros agentes húmedos puede generar calor y, según la contaminación y el estado del residuo, hidrógeno inflamable.
Variabilidad: el comportamiento depende del tamaño de partícula, humedad, aleaciones, aceites, óxidos y contaminantes presentes.

III. RIESGOS PARA LA SALUD
Inhalación: el polvo y los humos de circonio irritan las vías respiratorias y pueden causar tos, dificultad respiratoria y lesión pulmonar por exposición intensa.
Contacto ocular: las partículas pueden producir irritación, abrasión y lesiones mecánicas; los humos también son irritantes.
Contacto cutáneo: puede causar irritación y contaminación persistente; las partículas calientes provocan quemaduras.
Riesgo térmico: el material ardiendo puede producir quemaduras graves y humos metálicos irritantes o tóxicos.
Exposición secundaria: la ropa, herramientas y superficies contaminadas pueden transportar partículas reactivas; evitar sacudirlas o usar aire comprimido.

IV. RIESGOS DE INCENDIO Y EXPLOSIÓN
Inflamabilidad: los residuos finos, virutas y polvos pueden arder con gran intensidad; la peligrosidad aumenta al disminuir el tamaño de partícula.
Explosión de polvo: una nube de polvo en espacio confinado puede deflagrar si encuentra una fuente de ignición.
Riesgo térmico: el calentamiento puede provocar ignición retardada, proyecciones de metal fundido y reignición.
Productos de combustión: pueden formarse óxidos metálicos y humos irritantes; la composición de aleaciones o contaminantes puede modificar los productos generados.
Fuentes de ignición: eliminar llamas, chispas, superficies calientes, electricidad estática y trabajos en caliente.

V. INTERVENCIÓN EN INCENDIO
Medios de extinción: aplicar preferentemente polvo seco específico para incendios de metales, grafito o arena seca compatible, según disponibilidad y procedimiento local.
Medios a evitar: no dirigir agua, espuma, dióxido de carbono ni agentes halogenados sobre metal finamente dividido o ardiendo, salvo evaluación expresa del mando técnico.
Táctica: aislar el área, proteger exposiciones y dejar que personal especializado cubra el material con el agente seco sin dispersarlo.
Aplicación: efectuar una cobertura suave y progresiva; evitar chorros a presión que levanten polvo o proyecten partículas.
Reignición: vigilar durante un periodo prolongado con medios térmicos apropiados; no remover ni abrir embalajes calientes hasta controlar el riesgo.

VI. ACTUACIÓN EN DERRAMES O FUGAS
Aislamiento: establecer una zona de seguridad y mantener alejadas a personas no protegidas, vehículos y fuentes de ignición.
Contención: detener la fuga solo si puede hacerse sin contacto directo ni generación de chispas; proteger desagües y cursos de agua.
Recogida: recoger en seco con herramientas antichispa y equipos adecuados para polvo metálico; evitar barrido enérgico, aire comprimido y aspiradores no certificados.
Humedad: no mojar el residuo ni introducirlo en recipientes húmedos; controlar cualquier calentamiento o emisión de gas.
Embalaje: colocar el material en recipientes homologados, secos, compatibles y cerrados de forma segura, sin compactarlo ni sobrellenarlo.
Emergencia: si aparece humo, calentamiento o ignición, retirarse y aplicar la táctica prevista para incendios de metales.

VII. EQUIPOS DE PROTECCIÓN
Protección respiratoria: equipo autónomo de presión positiva en incendio, humo o atmósfera desconocida; para operaciones controladas, protección contra partículas conforme a la evaluación de exposición.
Protección ocular: pantalla facial y gafas estancas frente a partículas, polvo y proyecciones.
Protección cutánea: guantes resistentes, ropa ignífuga y protección contra partículas metálicas; emplear prendas no generadoras de electricidad estática.
Protección corporal: calzado de seguridad antiestático y ropa que cubra completamente la piel; sustituir prendas contaminadas.
Control de contaminación: evitar llevar partículas a zonas limpias y descontaminar herramientas y EPI con métodos secos y seguros.

VIII. PRIMEROS AUXILIOS
Inhalación: trasladar a aire fresco sin exponerse al polvo; mantener en reposo y solicitar asistencia médica si hay tos, disnea o irritación persistente.
Ojos: irrigar inmediatamente con abundante agua, retirando lentes de contacto si es fácil; no frotar y obtener valoración médica.
Piel: retirar partículas sueltas y ropa contaminada; lavar con agua y jabón, sin aplicar fricción intensa ni mojar material reactivo adherido antes de asegurarlo.
Quemaduras: enfriar la zona con agua limpia solo cuando no exista material reactivo adherido; no arrancar metal pegado ni aplicar pomadas.
Ingestión: enjuagar la boca, no provocar el vómito y solicitar asesoramiento toxicológico o médico.
Información clínica: indicar la posible exposición a polvo, humos metálicos y circonio finamente dividido.

IX. MANIPULACIÓN Y ALMACENAMIENTO
Manipulación: trabajar suavemente, evitando impactos, fricción, generación de polvo, electricidad estática y acumulaciones de finos.
Ventilación: utilizar extracción localizada y evitar la dispersión del polvo en el ambiente de trabajo.
Almacenamiento: mantener en lugar fresco, seco, ventilado, señalizado y protegido de calor, chispas, llamas, oxidantes y humedad.
Separación: mantener alejado de ácidos, bases fuertes, halógenos, oxidantes, agua y residuos incompatibles.
Embalajes: conservar los envases íntegros, secos, cerrados y en posición estable; no mezclar lotes de composición desconocida.
Vigilancia: inspeccionar periódicamente signos de calentamiento, corrosión, abombamiento, humedad o emisión de gas.

X. ESTABILIDAD Y REACTIVIDAD
Estabilidad: relativamente estable cuando se mantiene seco, limpio, frío y sin subdivisión excesiva; el riesgo aumenta en polvo, limaduras y virutas finas.
Condiciones a evitar: calor, llamas, chispas, fricción, impacto, electricidad estática, humedad y confinamiento de polvo.
Incompatibilidades: agentes oxidantes, halógenos, ácidos y bases fuertes, agua y materiales que puedan favorecer reacciones exotérmicas.
Descomposición: en incendio pueden generarse óxidos de circonio y humos metálicos irritantes; los contaminantes pueden añadir otros productos.
Reacción peligrosa: el calentamiento o contacto con humedad puede liberar energía y, en determinadas condiciones, hidrógeno inflamable.

XI. INFORMACIÓN TOXICOLÓGICA
Vías de exposición: inhalación de polvo o humos, contacto ocular y cutáneo, e ingestión accidental de partículas contaminadas.
Efectos agudos: irritación respiratoria y ocular, tos, dificultad respiratoria, lesiones por partículas y quemaduras térmicas.
Polvo fino: puede penetrar profundamente en el aparato respiratorio y causar inflamación; la gravedad depende de concentración, duración y tamaño de partícula.
Humos: la combustión o el calentamiento pueden producir aerosoles metálicos irritantes.
Variabilidad: la toxicidad no puede inferirse solo del nombre del residuo; aleaciones, aceites, recubrimientos y contaminantes pueden cambiar el perfil toxicológico.

XII. INFORMACIÓN ECOLÓGICA
Peligro físico: un derrame puede reaccionar o calentarse y provocar incendios secundarios, especialmente si alcanza humedad o materiales incompatibles.
Medio acuático: evitar toda entrada en aguas, alcantarillas y suelos; la composición variable impide asignar un comportamiento ambiental único.
Persistencia: el metal y sus partículas pueden permanecer en el ambiente y movilizarse como sólidos suspendidos o sedimentos.
Contaminantes: aceites, recubrimientos, aleaciones o productos de reacción pueden aumentar la peligrosidad ambiental.
Gestión: recuperar en seco, contener los residuos y entregarlos a un gestor autorizado; no lavar el material hacia el drenaje.

XIII. CONSIDERACIONES OPERATIVAS PARA BOMBEROS
Reconocimiento: confirmar la presencia de polvo, virutas o finos, observar calentamiento, humo, chispas, envases deformados y posible generación de gas.
Táctica: establecer perímetro, retirar personal, proteger exposiciones y seleccionar agentes secos específicos para metales con asesoramiento del mando de intervención.
Protección: utilizar equipo autónomo de presión positiva y protección completa frente a radiación térmica, partículas y humos.
Agua: evitar su aplicación directa sobre el residuo reactivo; puede emplearse para refrigerar exposiciones únicamente cuando se descarte contacto con el material y bajo control táctico.
Control posterior: usar cámara térmica, mantener vigilancia de puntos calientes y prevenir la dispersión de polvo durante la remoción.
Evacuación: ampliar el aislamiento si hay nube de polvo, recipientes calentándose, proyecciones o riesgo de deflagración.

XIV. TRANSPORTE Y REGLAMENTACIÓN
Designación de transporte: CIRCONIO, DESECHOS DE
Número UN: 1932
Clase ADR/RID: 4.2
Código de clasificación: S4
Grupo de embalaje: III
Código de peligrosidad Kemler: 40
Etiquetas: 4.2
Categoría de transporte: 3
Código de restricción en túneles: (E)

XV. OBSERVACIONES FINALES
Identificación: la evaluación debe considerar forma física, granulometría, humedad, aleación, contaminación superficial y cantidad real del residuo.
Decisión táctica: ante composición desconocida, tratarlo como residuo metálico finamente dividido y potencialmente reactivo hasta obtener información del expedidor o responsable técnico.
Documentación: consultar la ficha de seguridad, instrucciones de embalaje y procedimientos específicos del generador del residuo.
Prohibiciones prácticas: no fumar, no usar herramientas que produzcan chispas, no compactar, no triturar y no mezclar con residuos húmedos u oxidantes.
Comunicación: informar al centro de coordinación sobre calentamiento, humo, polvo visible, contacto con agua o deterioro del embalaje.
Teléfono Centro de Toxicología España: 91 562 04 20