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CÓDIGO DE PELIGROSIDAD KEMLER: 23

I. IDENTIFICACIÓN DEL PRODUCTO
Nombre del producto: MEZCLAS DE CLORURO DE METILO Y CLORURO DE METILENO
Número UN: 1912
Sinónimos: Mezcla cloruro de metilo–cloruro de metileno; mezcla clorometano–diclorometano; mezcla de metil cloruro y diclorometano
Número CAS: No existe un número CAS único para esta mezcla; sus componentes poseen números CAS diferentes y la composición debe confirmarse en la documentación del cargamento.
Número CE (EINECS): No existe un número CE único para esta mezcla; los componentes tienen identificadores CE propios y variables según la composición.
Uso recomendado: Uso industrial en procesos cerrados, formulaciones técnicas y operaciones autorizadas de transferencia o mantenimiento, conforme a la composición real y a la ficha de seguridad del proveedor.
Restricciones de uso: Evitar cualquier uso fuera de instalaciones controladas. No liberar deliberadamente, calentar recipientes, trabajar en espacios confinados sin control atmosférico ni emplear fuentes de ignición durante la manipulación.

II. NATURALEZA DEL PELIGRO
Naturaleza física: Mezcla licuada a presión que puede liberar rápidamente vapores y gas inflamable; el comportamiento depende de la proporción de ambos componentes.
Peligro principal: Puede formar atmósferas inflamables y desplazadoras de oxígeno, especialmente en zonas bajas, recintos cerrados y áreas mal ventiladas.
Descomposición peligrosa: El calentamiento o incendio puede generar cloruro de hidrógeno, fosgeno, monóxido de carbono y otros productos irritantes o tóxicos.
Recipientes: La exposición al calor puede provocar aumento de presión, fuga violenta o ruptura del envase.

III. RIESGOS PARA LA SALUD
Inhalación: Puede causar irritación, cefalea, mareo, somnolencia, confusión, náuseas, pérdida de coordinación, depresión del sistema nervioso central y asfixia por desplazamiento de oxígeno.
Contacto cutáneo: El líquido que se vaporiza rápidamente puede producir enfriamiento intenso, quemadura por frío y lesión tisular; el contacto repetido puede desengrasar e irritar la piel.
Contacto ocular: El vapor y las salpicaduras pueden causar irritación intensa y lesión por frío.
Efectos graves: La exposición elevada puede producir inconsciencia, alteraciones cardíacas, depresión respiratoria y muerte; los síntomas pueden retrasarse, por lo que se requiere vigilancia médica.

IV. RIESGOS DE INCENDIO Y EXPLOSIÓN
Inflamabilidad: El componente cloruro de metilo es inflamable; los vapores pueden encenderse a distancia y retornar hacia la fuente de fuga.
Atmósfera explosiva: La mezcla con aire puede alcanzar concentraciones inflamables en espacios confinados, alcantarillas, fosos y edificios.
Riesgo térmico: Los recipientes calentados pueden romperse violentamente; la llama puede ser poco visible o difícil de detectar en determinadas condiciones.
Productos de combustión: Se esperan gases corrosivos y tóxicos, incluidos cloruro de hidrógeno, fosgeno y monóxido de carbono.

V. INTERVENCIÓN EN INCENDIO
Medios de extinción: Utilizar polvo químico seco, dióxido de carbono o agua pulverizada según el entorno; emplear espuma compatible para fuegos secundarios de líquidos.
Táctica: Si es seguro, cortar la fuga o aislar la alimentación; no extinguir una llama de gas sin poder impedir la reignición o controlar la fuga.
Refrigeración: Enfriar los recipientes expuestos con agua pulverizada desde posición protegida y a distancia; evitar chorros directos sobre una fuga presurizada.
Retirada: Evacuar la zona ante calentamiento intenso, ruido anómalo, deformación o riesgo de ruptura de recipientes.

VI. ACTUACIÓN EN DERRAMES O FUGAS
Aislamiento: Eliminar fuentes de ignición, detener motores y establecer una zona de seguridad considerando la dirección del viento y la posible acumulación en zonas bajas.
Contención: No intentar taponar una fuga importante sin formación específica; cerrar válvulas únicamente desde una posición segura y con herramientas adecuadas.
Ventilación: Favorecer la ventilación natural o mecánica segura, evitando equipos que puedan producir chispas; no dirigir el vapor hacia personas, edificios o desagües.
Control atmosférico: Medir oxígeno, inflamabilidad y contaminantes tóxicos con equipos calibrados; no confiar en el olor como indicador de seguridad.
Protección ambiental: Impedir la entrada del producto líquido o condensado en alcantarillas y cursos de agua; gestionar los residuos como peligrosos.

VII. EQUIPOS DE PROTECCIÓN
Protección respiratoria: En atmósfera desconocida, deficiencia de oxígeno o concentración elevada, utilizar equipo autónomo de presión positiva; los filtros no son adecuados para emergencias de concentración incierta.
Protección corporal: Llevar traje de intervención química compatible, guantes resistentes a disolventes y protección ocular o pantalla facial.
Protección térmica: Para contacto con producto licuado, emplear guantes y prendas criogénicas o de protección frente a salpicaduras frías, sin sustituir la protección química.
Control de ignición: Utilizar equipos y herramientas adecuados para atmósferas potencialmente explosivas y ropa antiestática cuando proceda.

VIII. PRIMEROS AUXILIOS
Inhalación: Trasladar a la persona a aire fresco solo si es seguro, mantenerla en reposo y solicitar asistencia médica urgente; administrar oxígeno por personal capacitado.
Respiración: Si no respira con normalidad, iniciar soporte vital básico con medios de barrera y seguir las instrucciones de los servicios de emergencia.
Piel: Retirar prendas contaminadas, templar gradualmente las zonas afectadas y no frotar la piel lesionada por frío; obtener atención médica.
Ojos: Irrigar con agua abundante durante varios minutos, retirando lentes de contacto si resulta fácil, y realizar valoración médica.
Vigilancia: Observar durante varias horas por posible deterioro neurológico, respiratorio o cardíaco tardío.

IX. MANIPULACIÓN Y ALMACENAMIENTO
Manipulación: Trabajar en sistemas cerrados, con extracción localizada, detección de gases y procedimientos para evitar liberaciones súbitas.
Transferencia: Conectar a tierra y equipotencializar los equipos; comprobar mangueras, válvulas, juntas y compatibilidad antes de presurizar.
Almacenamiento: Mantener los recipientes verticales, protegidos del sol, calor, golpes y corrosivos, en lugar ventilado y con acceso restringido.
Separación: Alejar de oxidantes fuertes, llamas, superficies calientes y materiales incompatibles; proteger las válvulas contra daños.
Inspección: Verificar periódicamente corrosión, fugas, abombamiento, etiquetado y estado de las válvulas de seguridad.

X. ESTABILIDAD Y REACTIVIDAD
Estabilidad: Estable en condiciones normales de almacenamiento cuando se mantiene cerrado, fresco y protegido de fuentes de ignición.
Calor: El aumento de temperatura eleva la presión interna y puede provocar descomposición o ruptura del recipiente.
Incompatibilidades: Evitar oxidantes fuertes, agentes muy reactivos, metales químicamente incompatibles y condiciones que favorezcan reacciones radicalarias o fotoquímicas.
Descomposición: Incendios o superficies muy calientes pueden producir fosgeno, cloruro de hidrógeno, monóxido de carbono y humos corrosivos.
Reactividad: La composición y la presencia de estabilizantes pueden modificar el comportamiento; consultar siempre la documentación específica del lote.

XI. INFORMACIÓN TOXICOLÓGICA
Vías de exposición: Predomina la inhalación de gas o vapor; también son relevantes el contacto ocular y cutáneo con producto licuado o condensado.
Efectos agudos: Irritación, narcosis, mareo, cefalea, alteración de la coordinación, arritmias, depresión respiratoria y asfixia en concentraciones elevadas.
Lesión por frío: La expansión rápida del líquido puede causar congelación local y daños profundos en piel y ojos.
Efectos retardados: Puede aparecer deterioro respiratorio o neurológico después de la exposición; mantener observación médica aunque haya mejoría inicial.
Variabilidad: La toxicidad depende de la proporción de cloruro de metilo, cloruro de metileno, duración de exposición, ventilación y productos de descomposición.

XII. INFORMACIÓN ECOLÓGICA
Destino ambiental: El gas puede dispersarse rápidamente al exterior, pero puede acumularse temporalmente en zonas bajas o confinadas.
Agua y suelo: El componente cloruro de metileno puede alcanzar agua o suelo si se produce liberación de líquido o condensado; evitar descargas directas.
Impacto: Los productos de combustión y descomposición pueden ser más peligrosos para organismos y personas que la mezcla original.
Actuación: Contener aguas de extinción contaminadas, impedir su entrada en desagües y gestionar el material recuperado mediante operadores autorizados.

XIII. CONSIDERACIONES OPERATIVAS PARA BOMBEROS
Acceso: Aproximarse desde barlovento, con control atmosférico continuo y rutas de retirada definidas.
Equipo: Usar equipo autónomo de presión positiva, protección química estructural adecuada y protección frente a calor y salpicaduras frías.
Táctica: Priorizar evacuación, aislamiento, refrigeración de recipientes y control remoto de válvulas; evitar entrar en nubes de vapor sin medición y protección completa.
Atmósferas: Considerar simultáneamente toxicidad, deficiencia de oxígeno, inflamabilidad y posible presencia de fosgeno o cloruro de hidrógeno.
Postincendio: Mantener vigilancia por reignición, recipientes presurizados dañados y contaminación de aguas o superficies.

XIV. TRANSPORTE Y REGLAMENTACIÓN
Designación de transporte: MEZCLAS DE CLORURO DE METILO Y CLORURO DE METILENO
Número UN: 1912
Clase ADR/RID: 2
Código de clasificación: 2F
Grupo de embalaje: No asignado
Código de peligrosidad Kemler: 23
Etiquetas: 2.1
Categoría de transporte: 2
Código de restricción en túneles: (B/D)

XV. OBSERVACIONES FINALES
Composición: Las propiedades, límites de inflamabilidad, toxicidad y respuesta pueden variar ampliamente según la proporción de componentes y la presencia de aditivos.
Identificación: Confirmar la composición, presión, estado del recipiente y ficha de seguridad del proveedor antes de seleccionar equipos o descontaminantes.
Medición: Realizar mediciones independientes de oxígeno, atmósfera inflamable y contaminantes tóxicos; la ausencia de olor no garantiza seguridad.
Descontaminación: Ventilar, aislar y descontaminar equipos y prendas bajo control especializado; tratar los materiales absorbentes y aguas contaminadas como residuos peligrosos.
Criterio operativo: En caso de duda, aplicar el nivel de protección correspondiente al escenario más peligroso hasta disponer de mediciones fiables.
Teléfono Centro de Toxicología España: 91 562 04 20