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CÓDIGO DE PELIGROSIDAD KEMLER: 60

I. IDENTIFICACIÓN DEL PRODUCTO
Nombre del producto: HIDRÓXIDO FENILMERCÚRICO
Número UN: 1894
Sinónimos: Hidróxido de fenilmercurio; fenilmercurio hidróxido; phenylmercuric hydroxide.
Número CAS: 100-57-2
Número CE (EINECS): 202-867-8
Uso recomendado: Intermedio o reactivo de uso industrial especializado, únicamente en procesos controlados y autorizados para compuestos organomercuriales.
Restricciones de uso: Evitar toda aplicación no confinada, doméstica, alimentaria, farmacéutica o que pueda generar polvo, aerosol o contaminación ambiental. Manipulación reservada a personal formado y autorizado.

II. NATURALEZA DEL PELIGRO
Naturaleza: Compuesto organomercurial muy tóxico, especialmente por inhalación, ingestión y contacto prolongado.
Contaminación: Puede contaminar superficies, equipos, aguas y residuos durante largos periodos.
Exposición: El polvo o material dispersado puede ser inhalado o transferido por contacto indirecto.
Riesgo secundario: La contaminación por mercurio exige controlar también herramientas, ropa, aguas de extinción y residuos.

III. RIESGOS PARA LA SALUD
Toxicidad aguda: Puede causar efectos graves o mortales por inhalación, ingestión o absorción cutánea.
Inhalación: El polvo puede provocar irritación respiratoria y toxicidad sistémica, con posible afectación neurológica y renal.
Contacto: Puede producir irritación y absorción cutánea; evitar cualquier contacto directo.
Efectos sistémicos: La exposición puede causar temblor, alteraciones neurológicas, trastornos digestivos y lesión renal.
Síntomas retardados: Algunos efectos pueden aparecer después de la exposición; requiere valoración médica aunque los síntomas iniciales sean leves.

IV. RIESGOS DE INCENDIO Y EXPLOSIÓN
Inflamabilidad: No se considera un combustible fácilmente inflamable, pero puede descomponerse peligrosamente al calentarse.
Riesgo térmico: El calentamiento puede liberar vapores o humos tóxicos de mercurio y productos irritantes de descomposición.
Explosión: El polvo disperso y una atmósfera contaminada pueden agravar el riesgo durante un incendio, aunque no se trata principalmente de un explosivo.
Contaminación: El incendio puede volatilizar mercurio y extender la contaminación mediante humo, hollín y aguas de extinción.

V. INTERVENCIÓN EN INCENDIO
Medios de extinción: Utilizar el agente adecuado para el incendio circundante, preferentemente medios que reduzcan la dispersión del polvo.
Táctica: Aislar el área, retirar fuentes de ignición si puede hacerse sin exposición y evitar aproximaciones innecesarias.
Agua: Puede emplearse de forma controlada para refrigerar, pero debe confinarse y recogerse toda el agua contaminada.
Atmósfera: Actuar a distancia y a barlovento; el humo puede contener compuestos de mercurio.
Reentrada: Solo con autorización del mando y tras medición ambiental y descontaminación.

VI. ACTUACIÓN EN DERRAMES O FUGAS
Contención: Aislar el área y evitar que el producto alcance desagües, cursos de agua, suelos o sistemas de ventilación.
Recogida: Evitar barrer en seco, soplar o generar polvo; recoger con métodos húmedos o equipos adecuados para sustancias tóxicas.
Material absorbente: Usar absorbente compatible y disponerlo en recipientes cerrados, estancos, etiquetados y controlados.
Limpieza: No descargar aguas de lavado; tratar toda herramienta, superficie y EPI como potencialmente contaminados.
Notificación: Solicitar apoyo especializado por la toxicidad y el riesgo de contaminación por mercurio.

VII. EQUIPOS DE PROTECCIÓN
Protección respiratoria: Equipo autónomo de presión positiva en intervención de emergencia; no confiar en mascarillas filtrantes convencionales durante un derrame importante o incendio.
Protección corporal: Traje químico de protección, guantes compatibles y botas resistentes a sustancias químicas.
Protección ocular: Pantalla facial o gafas estancas, especialmente durante recogida, trasvase o descontaminación.
Control: Utilizar EPI desechables o someterlos a descontaminación validada; impedir la contaminación de vehículos y zonas limpias.
Vigilancia: Requiere control atmosférico y procedimiento de retirada del EPI para evitar contaminación secundaria.

VIII. PRIMEROS AUXILIOS
Inhalación: Trasladar a aire fresco sin exponerse; mantener en reposo y solicitar asistencia médica urgente.
Piel: Retirar ropa contaminada y lavar inmediatamente con abundante agua y jabón; embolsar la ropa para gestión controlada.
Ojos: Irrigar con agua durante tiempo prolongado, manteniendo los párpados abiertos, y obtener atención médica.
Ingestión: No inducir el vómito ni administrar nada por vía oral a una persona inconsciente; contactar urgentemente con toxicología.
Atención médica: Informar de la exposición a un compuesto organomercurial y vigilar función neurológica y renal según criterio sanitario.

IX. MANIPULACIÓN Y ALMACENAMIENTO
Manipulación: Trabajar en sistema cerrado o bajo extracción localizada eficaz, evitando polvo, salpicaduras y contacto corporal.
Higiene: No comer, beber ni fumar; lavarse cuidadosamente tras la manipulación y antes de abandonar la zona.
Almacenamiento: Mantener en envases herméticos, resistentes y correctamente identificados, en lugar fresco, seco, ventilado y restringido.
Segregación: Separar de alimentos, piensos, medicamentos, reductores, materiales incompatibles y productos que puedan favorecer su descomposición.
Derrames: Disponer de medios de contención, recogida y descontaminación específicos antes de iniciar el trabajo.

X. ESTABILIDAD Y REACTIVIDAD
Estabilidad: Estable en condiciones normales de almacenamiento si permanece seco, cerrado y protegido de temperaturas elevadas.
Calor: Evitar calentamiento intenso, llamas y operaciones que generen polvo o vapores.
Descomposición: Puede liberar humos tóxicos de mercurio y compuestos irritantes al calentarse o arder.
Incompatibilidades: Evitar contacto con agentes oxidantes fuertes, reductores fuertes, ácidos o bases fuertes y materiales reactivos.
Reacción peligrosa: La contaminación cruzada o la mezcla con productos desconocidos debe tratarse como potencialmente peligrosa.

XI. INFORMACIÓN TOXICOLÓGICA
Vías de exposición: Inhalación, ingestión, contacto cutáneo y transferencia mano-boca.
Órganos diana: Sistema nervioso, riñones y, según la exposición, aparato respiratorio y tracto digestivo.
Toxicidad crónica: Las exposiciones repetidas pueden producir acumulación de mercurio y alteraciones neurológicas o renales.
Sensibilización: La información disponible puede variar con la pureza y la formulación; aplicar criterios conservadores.
Evaluación: Cualquier exposición significativa requiere valoración médica y seguimiento toxicológico especializado.

XII. INFORMACIÓN ECOLÓGICA
Peligro ambiental: El mercurio puede persistir, acumularse y afectar organismos acuáticos y terrestres.
Movilidad: El derrame puede dispersarse a través de aguas, sedimentos y partículas contaminadas.
Bioacumulación: Los compuestos de mercurio pueden incorporarse a cadenas tróficas y generar exposición secundaria.
Prevención: Impedir toda descarga a alcantarillado, suelo o aguas superficiales.
Residuos: Gestionar producto, absorbentes, envases, aguas y EPI contaminados como residuos peligrosos con contenido de mercurio.

XIII. CONSIDERACIONES OPERATIVAS PARA BOMBEROS
Prioridad táctica: Proteger a la población, aislar la zona y evitar la dispersión de humo, polvo y aguas contaminadas.
Aproximación: Situarse a barlovento y utilizar equipos autónomos; limitar el personal expuesto.
Agua de extinción: Confinarla mediante diques y evitar su entrada en desagües o cauces.
Monitorización: Medir atmósfera y superficies antes de declarar segura la zona; la ausencia de humo visible no garantiza descontaminación.
Descontaminación: Establecer zona sucia, tibia y limpia, embolsar EPI y coordinar la gestión especializada de residuos.

XIV. TRANSPORTE Y REGLAMENTACIÓN
Designación de transporte: HIDRÓXIDO FENILMERCÚRICO
Número UN: 1894
Clase ADR/RID: 6.1
Código de clasificación: T3
Grupo de embalaje: II
Código de peligrosidad Kemler: 60
Etiquetas: 6.1
Categoría de transporte: 2
Código de restricción en túneles: (D/E)

XV. OBSERVACIONES FINALES
Identificación: Confirmar la identidad del producto, el estado del envase y la posible presencia de mezclas o contaminantes.
Variabilidad: El comportamiento puede cambiar con la pureza, el tamaño de partícula, la humedad y la formulación comercial.
Intervención: No realizar limpieza rutinaria ni neutralizaciones improvisadas; solicitar asesoramiento de materiales peligrosos.
Control posterior: Mantener restricciones hasta completar mediciones, descontaminación y retirada reglamentaria de residuos.
Información médica: Conservar datos sobre duración, vía y magnitud de la exposición para los servicios sanitarios.
Teléfono Centro de Toxicología España: 91 562 04 20