FICHA CREADA POS SuSo bomberiles.es [ IMPRIMIR FICHA ]
CÓDIGO DE PELIGROSIDAD KEMLER: 80    NÚMERO UN: 1877

I. IDENTIFICACIÓN DEL PRODUCTO

Nombre del producto: Ácido perclórico
Número UN: 1877
Sinónimos: Solución de ácido perclórico; ácido tetraoxoclorico (VII) en solución acuosa
Número CAS: 7601-90-3
Número CE (EINECS): 231-512-4
Código Hazchem: 2P
Uso recomendado: Reactivo químico, laboratorio, procesos de oxidación, grabado y aplicaciones industriales controladas
Restricciones de uso: Usar solo con segregación estricta de combustibles, control de contaminación orgánica y ventilación adecuada; no emplear en tareas improvisadas ni cerca de materiales incompatibles

II. NATURALEZA DEL PELIGRO

Clasificación operativa: Líquido corrosivo con fuerte carácter oxidante, especialmente peligroso en concentraciones elevadas
Riesgos principales: Quemaduras graves, reacción violenta con combustibles o reductores, intensificación de incendios, sobrepresión por descomposición y generación de nieblas ácidas
Estado físico y aspecto: Líquido incoloro a ligeramente amarillento, acuoso o muy viscoso según concentración
Olor: Acre, irritante
Riesgo por vapores: Vapores y nieblas muy irritantes y corrosivos; peligro aumentado en espacios cerrados, zonas bajas y en presencia de calor
Densidad: Superior a la del agua
Solubilidad en agua: Miscible
Observación sobre concentración: A mayor concentración aumentan la inestabilidad, el poder oxidante y la peligrosidad por contaminación accidental

III. RIESGOS PARA LA SALUD

Vías de exposición: Inhalación, contacto cutáneo, contacto ocular e ingestión
Inhalación: Irritación intensa, tos, disnea, broncoespasmo y posible edema pulmonar retardado tras exposiciones relevantes
Contacto con la piel: Corrosivo; causa dolor, eritema, ampollas, necrosis y quemaduras profundas
Contacto con los ojos: Lesiones graves, dolor intenso, queratitis química y posible daño permanente o ceguera
Ingestión: Quemaduras en boca, faringe, esófago y estómago; riesgo de perforación, hemorragia y shock
Efectos sistémicos: Predomina la lesión cáustica local; la inhalación masiva puede comprometer la función respiratoria y la oxigenación

IV. RIESGOS DE INCENDIO Y EXPLOSIÓN

Comportamiento frente al fuego: No es combustible, pero es un oxidante fuerte capaz de acelerar la combustión de materiales vecinos y empeorar un incendio ya iniciado
Riesgo de explosión: Importante si contacta con materia orgánica, reductores, polvo metálico, bases fuertes, compuestos combustibles o superficies contaminadas; puede generar reacción exotérmica violenta y proyección de producto
Escenario crítico: El mayor peligro aparece cuando el producto se concentra, se calienta o se contamina con papel, madera, trapos, aceites, grasas, disolventes, serrín o restos de limpieza
Medios de extinción adecuados: Agua en gran cantidad, preferentemente en niebla o pulverizada para refrigerar envases, diluir derrames y abatir nieblas corrosivas
Medios de extinción no adecuados: Espuma, polvo químico o CO2 como única respuesta si persiste el foco oxidante; evitar chorros compactos sobre producto derramado o recipientes inestables
Riesgo real en incendio: Puede liberar vapores ácidos, favorecer reencendidos de combustibles contaminados y generar sobrepresión en envases cerrados por calentamiento
Comportamiento térmico: El calentamiento acelera la descomposición y la emisión de vapores corrosivos; los recipientes cerrados pueden abrirse violentamente por aumento de presión
Productos peligrosos de descomposición: Humos ácidos, vapores corrosivos, especies oxidantes y gases irritantes por descomposición térmica o reacción con contaminantes
Punto de ebullición: Aproximadamente 200 grados C para el ácido concentrado; variable en solución acuosa
Punto de inflamación: No aplicable como líquido no combustible
Temperatura de autoignición: No aplicable al producto; puede promover la ignición de otros materiales
Límites de explosividad: No aplicables como vapor combustible propio; el peligro deriva de reacciones químicas y de la contaminación con combustibles
Presión de vapor: Baja a moderada; aumenta con el calentamiento y favorece nieblas corrosivas
Decisión de mando en incendio: Priorizar aislamiento amplio, control de exposición, protección respiratoria completa y enfriamiento continuo de recipientes expuestos

V. INTERVENCIÓN EN INCENDIO

Acción inicial: Aislar de inmediato la zona, evacuar no intervinientes y cortar cualquier aporte de combustible o material orgánico cercano
Establecimiento táctico: Situar el puesto de mando fuera de la posible nube de vapores y del eje de escorrentías; controlar accesos y definir perímetro amplio antes de atacar
Estrategia de ataque: Enfriar de forma sostenida los recipientes expuestos con agua abundante desde posición protegida; si el fuego afecta combustibles vecinos, priorizar defensa de exposiciones y contención del avance
Medios adecuados: Agua en gran cantidad para refrigeración y dilución; niebla de agua para abatir vapores y proteger exposiciones
Medios no adecuados: Agentes que no aporten enfriamiento real, ataques que dispersen el producto, y cualquier técnica que favorezca salpicadura hacia combustibles o personal
Precauciones concretas: No permitir contacto con madera, papel, textiles, aceites, disolventes, combustible de motores, serrín ni residuos orgánicos; evitar mezclar aguas de extinción con corrientes sensibles sin contención
Intervención sobre envases: Enfriar desde distancia segura, con cobertura y protección; retirar recipientes solo si no incrementa el riesgo y si la vía de retirada está libre de contaminación
Fuga con incendio: Si el chorro no es controlable, mantener distancia, proteger la exposición térmica y pasar a ataque defensivo con control de escorrentías
Control de vapores: Emplear cortinas de agua para abatir nieblas corrosivas, sin dirigir el caudal a desagües o a materiales incompatibles
Protección de dotación: Nadie entra sin equipo autónomo y protección química adecuada; mantener vigilancia de reacciones retardadas y de recipientes presurizados
Indicador de retirada: Si aparece calentamiento acelerado, abombamiento del envase, cambio de color, ebullición anómala o aumento de vapores, replegar dotación y pasar a control defensivo
Prioridad operativa: Proteger vidas, evitar contaminación secundaria y no comprometer personal en una recuperación prematura del producto

VI. ACTUACIÓN EN DERRAMES O FUGAS

Medidas iniciales: Aislar, señalizar, trabajar a favor del viento y eliminar toda fuente de contaminación orgánica o calor cercano
Protección de la zona: Impedir acceso, cortar drenajes si es seguro y construir contención con material inerte no combustible
Actuación práctica: Contener primero, después diluir solo si el entorno lo permite y siempre con control de escorrentía; absorber con material mineral compatible
Materiales a evitar: Serrín, papel, trapos, turba, absorbentes orgánicos y cualquier material combustible
Neutralización: Solo por personal entrenado y con control de calor, salpicaduras y reacción; la neutralización improvisada puede ser peligrosa
Fuga de envase: Reembalar o sobreembalar en recipientes limpios, compatibles y sin restos de otros productos
Vertido a alcantarillado: Evitarlo por corrosión, reactividad y daño a la red; impedir llegada a cauces, fosas y zonas con materia orgánica
Escenario con derrame grande: Ampliar aislamiento, establecer control de accesos, protección respiratoria y plan de contención antes de cualquier retirada
Escenario con derrame pequeño: Confinar con inerte mineral, recoger con herramientas compatibles y lavar la zona solo cuando se garantice drenaje controlado
Control de vapores: Reducir evaporación con niebla de agua desde posición segura, sin agitar el charco ni generar salpicaduras
Recogida y transferencia: Bombear o trasvasar solo con equipos compatibles con corrosivos; evitar metal reactivo y juntas no resistentes
Entorno sensible: Si existe riesgo de llegar a sótanos, fosas, túneles o salas técnicas, elevar el nivel de alarma por acumulación de nieblas y daño a instalaciones
Escalada de respuesta: Si hay reacción, calentamiento o humo ácido, retirar personal no esencial y solicitar apoyo especializado para contención y trasvase

VII. EQUIPOS DE PROTECCIÓN

Protección respiratoria: Equipo autónomo de presión positiva en atmósfera contaminada, humo, niebla ácida o fuga activa
Protección corporal: Traje de protección química resistente a ácidos y oxidantes, con costuras y cierres protegidos
Guantes: Butilo, neopreno de alta resistencia o equivalente compatible validado para corrosivos fuertes
Protección ocular y facial: Pantalla facial completa y gafas estancas bajo el nivel de ataque
Botas: Botas químicas resistentes a ácidos, con suela antideslizante y compatibilidad química
Protección de manos y muñecas: Sellado correcto con solape del traje; revisar compatibilidad frente a oxidantes fuertes y sustitución inmediata tras contaminación
Protección de emergencia: Para aproximación, usar el mayor nivel disponible de protección química hasta asegurar que no existe atmósfera peligrosa
Nivel operativo: En atmósfera insegura, intervención con protección química integral; en control de zona, mantener al menos protección ocular, guantes y control de salpicaduras
Higiene operativa: Retirar ropa contaminada con precaución, descontaminar equipos y evitar contacto prolongado del producto con EPIs y herramientas

VIII. PRIMEROS AUXILIOS

Norma general: Retirar de la exposición, descontaminar de inmediato y solicitar asistencia médica urgente
Inhalación: Llevar al aire fresco, mantener en reposo, administrar oxígeno si está indicado por personal sanitario y vigilar edema pulmonar retardado
Contacto con la piel: Retirar ropa contaminada y lavar con abundante agua durante al menos 20 minutos; no frotar
Contacto con los ojos: Irrigar inmediatamente con agua abundante durante al menos 20 minutos, separando párpados y retirando lentes si es fácil hacerlo
Ingestión: Enjuagar la boca, no provocar vómito, no neutralizar por vía oral y dar agua solo si la víctima está consciente y puede tragar
Ropa contaminada: Retirarla con precaución por posible degradación química; aislarla para descontaminación o eliminación controlada
Vigilancia posterior: Aunque el afectado mejore al inicio, observar por síntomas respiratorios, dolor torácico, vómitos, dolor abdominal o empeoramiento diferido
Atención por vía respiratoria: Si hay disnea, estridor, tos persistente o voz alterada, tratar como lesión inhalatoria significativa y derivar con prioridad
Atención por contacto ocular: Mantener irrigación prolongada hasta valoración médica; el daño corneal puede progresar tras la descontaminación inicial
Atención por piel: Cubrir con apósito limpio y seco tras lavado; no aplicar pomadas ni vendajes oclusivos en fase inicial
Centro de Toxicología de España: 91 562 04 20

IX. MANIPULACIÓN Y ALMACENAMIENTO

Manipulación: En pequeñas cantidades, con ventilación eficaz, utensilios compatibles y ausencia total de combustibles o contaminantes orgánicos
Almacenamiento: Fresco, segregado, ventilado y protegido del calor, la luz solar directa y la contaminación cruzada
Separación: Alejar de bases, reductores, metales, materia orgánica, disolventes, cianuros, sulfuros y cualquier material combustible
Envases: Compatibles, resistentes a corrosión, cerrados y claramente identificados
Condición crítica: Evitar evaporación, concentración y cualquier residuo seco en superficies, válvulas o conductos

X. ESTABILIDAD Y REACTIVIDAD

Estabilidad: Estable en condiciones controladas y en envase adecuado; la peligrosidad aumenta con calor, concentración y contaminación
Condiciones a evitar: Calor, fricción, confinamiento de reacción, evaporación, contacto con superficies calientes y mezcla con contaminantes
Incompatibilidades: Materia orgánica, agentes reductores, bases, metales reactivos, sales metálicas, combustibles y muchos productos industriales
Reacciones peligrosas: Oxidación violenta, descomposición acelerada, sobrepresión del envase, proyección y posible ignición de materiales cercanos
Productos de descomposición: Humos corrosivos, oxígeno reactivo y especies oxidantes
Condición operativa crítica: Un residuo mínimo sobre material combustible puede desencadenar reacción intensa tras secado o calentamiento
Riesgo por contaminación: Pequeñas trazas de orgánicos o polvo pueden convertir una fuga menor en evento de alta energía
Materiales de construcción: Evitar contacto prolongado con materiales no compatibles; priorizar vidrio, PTFE o polímeros validados
Indicador de inestabilidad: Aumento de temperatura, gasificación, cambio de color o presencia de depósitos extraños requieren retirada y control especializado

XI. INFORMACIÓN TOXICOLÓGICA

Toxicidad aguda: Predomina la acción corrosiva intensa sobre tejidos
Efecto local: Quemaduras químicas severas en piel, ojos y mucosas
Efecto respiratorio: Irritación intensa, daño pulmonar y posible edema retardado
Efecto digestivo: Lesión corrosiva grave tras ingestión
Consideración clínica: La gravedad depende de concentración, tiempo de contacto y rapidez de descontaminación
Observación útil: Las lesiones pueden progresar tras la exposición inicial, especialmente en inhalación y contacto ocular
Riesgo diferido: Puede existir empeoramiento respiratorio horas después de la exposición, incluso con aparente mejoría inicial
Prioridad sanitaria: Valorar siempre como exposición potencialmente grave aunque el contacto haya sido breve

XII. INFORMACIÓN ECOLÓGICA

Impacto acuático: Acidificación intensa del medio y daño a organismos por cambio brusco de pH
Movilidad: Alta en agua
Persistencia: El peligro ambiental inmediato se asocia a corrosividad, oxidación y alteración química del entorno
Medida operativa: Contener escorrentías de extinción y evitar llegada a cauces, depuradoras y redes cerradas
Precaución ambiental: No mezclar con residuos orgánicos en puntos de recogida ni permitir secado sobre superficies porosas
Suelo y saneamiento: Puede dañar hormigón, metales y redes de drenaje; priorizar contención antes de la limpieza
Gestión de residuos: Tratar absorbentes y materiales contaminados como residuo peligroso compatible con oxidantes y corrosivos

XIII. CONSIDERACIONES OPERATIVAS PARA BOMBEROS

Decisión táctica inicial: Confirmar concentración, cantidad, tipo de recipiente y posible contaminación con materia orgánica o combustibles
Prioridad del mando: Aislamiento amplio, control de exposición, protección del personal y enfriamiento sostenido con agua abundante
Reconocimiento: Buscar señales de depósito, ventilación, canalizaciones y presencia de residuos combustibles; la contaminación secundaria cambia por completo el riesgo
En recintos cerrados: Ventilación controlada, acceso mínimo imprescindible y vigilancia de vapores y de sobrepresión en envases
Si hay materiales combustibles afectados: Ataque defensivo con mucha agua y retirada de combustibles no contaminados si puede hacerse sin exponer a la dotación
Si existe fuga sin fuego: Priorizar contención, dilución controlada, protección respiratoria y espera de apoyo especializado si hay reacción activa
Si hay varios productos en escena: Tratar la zona como contaminada por oxidante corrosivo hasta confirmar compatibilidad
Descontaminación: Establecer corredor de descontaminación para intervinientes, herramientas y víctimas
Criterio de seguridad: Si hay duda sobre concentración o contaminación, actuar como si fuera un oxidante corrosivo de alta reactividad
Gestión de recursos: Mantener reserva de agua, líneas de protección y relevo para intervención prolongada; este producto puede requerir enfriamiento continuado
Evacuación: Considerarla tempranamente si hay vapores ácidos, riesgo de propagación a materiales combustibles o imposibilidad de asegurar drenajes
Mensaje al mando: No buscar neutralización rápida si compromete la seguridad; la prioridad es contención estable y control del entorno

XIV. TRANSPORTE Y REGLAMENTACIÓN

Número UN: 1877
Designación de transporte: Ácido perclórico
Clase ADR/RID: 8
Riesgo subsidiario: Puede presentar carácter oxidante relevante según concentración y clasificación concreta de expedición
Grupo de embalaje: Habitualmente I o II según concentración
Código de peligro Kemler: 80
Etiqueta principal: Corrosivo; puede requerir señalización adicional por riesgo oxidante según presentación
Observación de transporte: Verificar concentración real, tipo de envase y segregación exigida, porque condicionan la clasificación y la respuesta táctica
Reglamentación útil: Aplicar ADR vigente, ficha de seguridad del expedidor e instrucciones escritas de transporte
Acción en incidente vial: Aislar, evitar fuentes de combustión, impedir que el producto alcance desagües y solicitar apoyo especializado si hay fuga o calentamiento
Palabra de orden: No mover el bulto si existe sospecha de contaminación orgánica, calentamiento o fuga activa sin controlar
Transporte combinado: Reforzar separación respecto de oxidantes incompatibles, combustibles y mercancías que puedan reaccionar por contaminación
Información útil para intervención: Recipientes dañados o con residuos secos en boca de envase pueden reaccionar al contacto con agua o restos orgánicos; aproximación siempre conservadora

XV. OBSERVACIONES FINALES

Resumen operativo: Corrosivo fuerte con comportamiento oxidante capaz de agravar incendios y provocar reacciones violentas por contaminación
Error crítico a evitar: Usar absorbentes combustibles, mezclar con otros productos o subestimar el riesgo por tratarse de una solución acuosa
Criterio prudente: Mucha agua, máxima segregación de combustibles, protección química completa y control estricto de escorrentías
Mensaje táctico final: Tratarlo como producto de alto riesgo por oxidación y corrosión, con mando conservador y control riguroso del entorno