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CÓDIGO DE PELIGROSIDAD KEMLER: 558

I. IDENTIFICACIÓN DEL PRODUCTO
Nombre del producto: ÁCIDO PERCLÓRICO con más del 50% pero no más del 72%, en masa, de ácido
Número UN: 1873
Sinónimos: Ácido perclórico; ácido hiperclórico; solución acuosa de ácido perclórico
Número CAS: 7601-90-3
Número CE (EINECS): 231-512-4
Uso recomendado: Aplicaciones industriales y de laboratorio como ácido fuerte y agente oxidante, únicamente en instalaciones diseñadas y autorizadas. Concentración: Aplicable exclusivamente a soluciones con más del 50 % y hasta el 72 % en masa de ácido perclórico. Control operativo: Usar sistemas cerrados, ventilación adecuada y equipos compatibles para oxidantes fuertes.
Restricciones de uso: Incompatibilidades: Mantener alejado de materiales combustibles, orgánicos, reductores, metales reactivos, sulfuros, fosfuros, cianuros y sustancias fácilmente oxidables. Prohibiciones: No mezclar con disolventes, aceites, grasas, papel, madera, textiles ni residuos orgánicos. Instalación: Evitar recipientes, superficies o conductos que puedan retener depósitos de percloratos; no emplear materiales incompatibles ni equipos contaminados.

II. NATURALEZA DEL PELIGRO
Naturaleza: Líquido acuoso fuertemente ácido y oxidante, capaz de intensificar incendios y provocar reacciones violentas.
Clasificación práctica: La peligrosidad aumenta con la concentración, la temperatura, la contaminación y la deshidratación.
Reactividad crítica: El contacto con materia orgánica o agentes reductores puede originar incendio, explosión o descomposición rápida.
Corrosividad: Produce lesiones graves por contacto y ataca numerosos metales y materiales de construcción.

III. RIESGOS PARA LA SALUD
Inhalación: Las nieblas y vapores irritan o lesionan intensamente las vías respiratorias; puede producir edema pulmonar de aparición retardada.
Contacto: Causa quemaduras químicas profundas en piel y ojos, con posible daño permanente.
Ingestión: Provoca quemaduras graves en boca, garganta y aparato digestivo, con riesgo de perforación y shock.
Exposición secundaria: La ropa, el cabello y los equipos contaminados pueden mantener el riesgo corrosivo y oxidante.

IV. RIESGOS DE INCENDIO Y EXPLOSIÓN
Inflamabilidad: No es combustible, pero es un oxidante muy potente que puede inflamar materiales combustibles.
Riesgo térmico: El calentamiento favorece la descomposición, desprende gases irritantes o tóxicos y puede aumentar la presión del recipiente.
Explosión: La contaminación con orgánicos, reductores o materiales combustibles puede causar reacciones violentas; los depósitos secos de percloratos son especialmente peligrosos.
Contenedores: Los recipientes expuestos al fuego pueden romperse o proyectarse por sobrepresión.

V. INTERVENCIÓN EN INCENDIO
Medios de extinción: Usar grandes cantidades de agua pulverizada o en forma de niebla, preferentemente desde distancia segura; adaptar el agente al incendio circundante.
Agentes inadecuados: Evitar espuma, polvo o dióxido de carbono como primera opción sobre el producto derramado, porque pueden ser ineficaces y favorecer contaminación o reacciones.
Táctica: Enfriar recipientes con agua desde posición protegida y retirar, si es posible sin riesgo, materiales combustibles y productos incompatibles.
Aislamiento: Establecer perímetro amplio; no entrar en zonas contaminadas sin protección especializada.
Reignición: Vigilar puntos calientes y superficies impregnadas, ya que la contaminación oxidante puede mantener o reactivar el fuego.

VI. ACTUACIÓN EN DERRAMES O FUGAS
Aislamiento: Evacuar a las personas no esenciales y mantener alejadas fuentes de ignición, combustibles y materiales orgánicos.
Contención: Detener la fuga solo si puede hacerse sin contacto ni riesgo; proteger desagües y aguas superficiales.
Recogida: Diluir cuidadosamente con abundante agua únicamente bajo control técnico y si no genera escorrentía peligrosa; seguir el procedimiento autorizado del emplazamiento.
Materiales: No usar serrín, trapos, papel, absorbentes orgánicos ni herramientas contaminables; emplear materiales compatibles y limpios.
Descontaminación: Lavar las superficies con abundante agua controlada, evitando acumulaciones y salpicaduras; tratar los residuos como oxidantes corrosivos.
Escalada: Una fuga con calentamiento, humos, decoloración o contacto con orgánicos requiere retirada inmediata y apoyo especializado.

VII. EQUIPOS DE PROTECCIÓN
Protección respiratoria: Equipo autónomo de respiración de presión positiva en intervención, incendio, atmósfera desconocida o presencia de nieblas; los filtros no sustituyen al equipo autónomo en emergencias.
Protección corporal: Traje químico estanco y resistente a ácidos y oxidantes, con botas y guantes compatibles; seleccionar materiales según evaluación del fabricante.
Protección ocular: Pantalla facial y protección ocular química integral; la pantalla sola no basta.
Nivel de protección: Priorizar encapsulamiento y máxima protección frente a salpicaduras en fugas importantes o producto caliente.
Higiene: Retirar y aislar la ropa contaminada; disponer de ducha y lavaojos de emergencia.

VIII. PRIMEROS AUXILIOS
Inhalación: Trasladar a aire fresco sin exponerse; mantener en reposo y solicitar asistencia urgente. Administrar oxígeno solo por personal capacitado.
Piel: Retirar ropa y calzado contaminados y lavar inmediatamente con abundante agua durante tiempo prolongado; no neutralizar sobre la piel.
Ojos: Irrigar de inmediato con abundante agua, manteniendo los párpados abiertos y retirando lentes de contacto si es fácil; atención oftalmológica urgente.
Ingestión: Enjuagar la boca; no provocar el vómito ni administrar neutralizantes. No dar nada por vía oral a una persona inconsciente.
Seguimiento: La lesión respiratoria puede empeorar tras un intervalo; mantener observación médica y mostrar la información del producto.

IX. MANIPULACIÓN Y ALMACENAMIENTO
Manipulación: Trabajar con ventilación eficaz, protección frente a salpicaduras y procedimientos que eviten calentamiento, golpes y contaminación.
Trasvase: Usar instalaciones cerradas y equipos compatibles, conectados a tierra cuando proceda; evitar cualquier material orgánico en bombas, juntas y herramientas.
Almacenamiento: Mantener en lugar fresco, seco, ventilado y protegido de la luz y del calor, separado de combustibles y sustancias incompatibles.
Recipientes: Conservar en envases aprobados, limpios, correctamente cerrados y con dispositivos adecuados de alivio; no reutilizar recipientes contaminados.
Inspección: Controlar corrosión, fugas, temperatura y depósitos; impedir que el producto se concentre por evaporación o se seque.

X. ESTABILIDAD Y REACTIVIDAD
Estabilidad: Relativamente estable en condiciones adecuadas, pero puede descomponerse violentamente por calentamiento, contaminación o concentración.
Descomposición: Puede liberar vapores corrosivos e irritantes, incluidos óxidos de cloro y otros productos de descomposición.
Incompatibilidades: Evitar combustibles, materia orgánica, reductores, polvos metálicos, bases, sulfuros, fosfuros, cianuros y disolventes.
Condiciones críticas: Calor, confinamiento, deshidratación, evaporación, choque, fricción y contaminación superficial aumentan el riesgo.
Reacción con agua: La dilución puede ser muy exotérmica; añadir siempre el ácido al agua lentamente y con control, nunca agua sobre ácido concentrado.

XI. INFORMACIÓN TOXICOLÓGICA
Vías de exposición: Inhalación de nieblas, contacto cutáneo u ocular e ingestión.
Efectos agudos: Corrosión grave de tejidos, dolor intenso, quemaduras profundas, daño ocular y lesión respiratoria.
Efectos retardados: Puede aparecer edema pulmonar después de una exposición aparentemente moderada.
Evaluación: La gravedad depende de la concentración, duración, cantidad, ventilación y rapidez de la descontaminación.
Atención médica: Requiere valoración urgente tras cualquier contacto significativo, inhalación o ingestión.

XII. INFORMACIÓN ECOLÓGICA
Peligro ambiental: La acidificación extrema puede dañar organismos acuáticos y terrestres; el oxidante puede alterar químicamente los ecosistemas.
Vertido: Evitar toda entrada en alcantarillas, cursos de agua y suelo.
Persistencia: El ácido puede neutralizarse y diluirse ambientalmente, pero los efectos locales y los productos derivados deben gestionarse profesionalmente.
Residuos: Recoger, transportar y eliminar como residuo peligroso oxidante y corrosivo, conforme a la normativa aplicable.
Respuesta: Notificar a las autoridades ambientales si alcanza aguas, drenajes o terrenos.

XIII. CONSIDERACIONES OPERATIVAS PARA BOMBEROS
Prioridad táctica: Rescate solo con equipo autónomo y protección química adecuada; evitar aproximaciones a favor del viento y zonas bajas con humos.
Agua: Usar agua abundante para enfriar y controlar el incendio, evitando chorros directos que dispersen el producto.
Exposición: Refrigerar recipientes desde distancia y detrás de cobertura; retirarse si aumenta la temperatura, aparecen humos densos o se observan deformaciones.
Contaminación: Impedir que el agua de extinción contaminada alcance desagües o cauces; recogerla para gestión especializada.
Después del fuego: Inspeccionar depósitos, superficies y equipos por contaminación con percloratos antes de permitir limpieza, corte, soldadura o retirada de residuos.

XIV. TRANSPORTE Y REGLAMENTACIÓN
Designación de transporte: ÁCIDO PERCLÓRICO con más del 50% pero no más del 72%, en masa, de ácido
Número UN: 1873
Clase ADR/RID: 5.1
Código de clasificación: OC1
Grupo de embalaje: I
Código de peligrosidad Kemler: 558
Etiquetas: 5.1 +8
Categoría de transporte: 1
Código de restricción en túneles: (B/E)

XV. OBSERVACIONES FINALES
Concentración: Estas indicaciones corresponden exclusivamente a ácido perclórico con más del 50 % y hasta el 72 % en masa; no deben extrapolarse automáticamente a otras concentraciones.
Decisión operativa: La contaminación, el calentamiento o la presencia de depósitos secos pueden convertir un derrame aparentemente limitado en una emergencia mayor.
Intervención: Solicitar apoyo de especialistas en materiales oxidantes y corrosivos cuando exista fuga importante, incendio, recipiente dañado o posible contaminación orgánica.
Información crítica: Comunicar siempre la concentración, cantidad estimada, temperatura, materiales implicados y evolución del incidente.
Teléfono Centro de Toxicología España: 91 562 04 20