FICHA CREADA POS SuSo
bomberiles.es
[ IMPRIMIR FICHA ]
CÓDIGO DE PELIGROSIDAD KEMLER: 80
I. IDENTIFICACIÓN DEL PRODUCTO
Nombre del producto: Ácido nítrico
Número UN: 1855
Designación de transporte: Ácido nítrico, con más del 70% de ácido
Sinónimos: Ácido nítrico fumante, ácido azótico
Número CAS: 7697-37-2
Número CE (EINECS): 231-714-2
Código Hazchem: 2P
Uso recomendado: Reactivo químico, fabricación industrial, nitración, grabado y tratamiento de metales
Restricciones de uso: Manipulación exclusiva por personal formado; evitar usos no industriales y cualquier contacto con combustibles o reductores
Aspecto general: Líquido incoloro a amarillento, fumante, muy corrosivo y oxidante fuerte
II. NATURALEZA DEL PELIGRO
Riesgos principales: Oxidante fuerte y corrosivo; provoca quemaduras graves, emite vapores tóxicos de óxidos de nitrógeno y puede intensificar incendios
Estado físico y aspecto: Líquido fumante
Olor: Acre, sofocante
Riesgo por vapores: Vapores densos, corrosivos y muy irritantes; pueden afectar gravemente vías respiratorias en espacios abiertos y cerrados
Reactividad general: Reacciona violentamente con bases, metales, materiales orgánicos, reductores y muchos combustibles
Daño material: Ataca metales, tejidos, piel, ojos y numerosos materiales de construcción
III. RIESGOS PARA LA SALUD
Vías de exposición: Inhalación, contacto con piel y ojos, ingestión
Inhalación: Riesgo alto de irritación intensa, edema pulmonar y deterioro respiratorio diferido
Contacto con la piel: Quemaduras químicas profundas y dolor intenso; posible coloración amarillenta de la piel
Contacto con los ojos: Lesiones graves, posible pérdida de visión
Ingestión: Quemaduras severas de boca, garganta y tracto digestivo; riesgo de perforación y shock
Efectos retardados: El daño pulmonar puede aparecer tras una aparente mejoría inicial
Población especialmente sensible: Personas con patología respiratoria previa, ocular o cutánea
IV. RIESGOS DE INCENDIO Y EXPLOSIÓN
Comportamiento frente al fuego: No es combustible, pero favorece intensamente la combustión de otras materias
Riesgo de incendio: Muy alto al contacto con papel, madera, aceites, combustibles, disolventes y materiales orgánicos
Riesgo de explosión: Puede originar reacciones violentas o explosivas con reductores, cianuros, sulfuros, carburo, polvo metálico y algunos compuestos orgánicos
Medios de extinción adecuados: Agua en gran cantidad, preferentemente pulverizada, para enfriar y diluir si es seguro hacerlo
Medios de extinción no adecuados: Espuma convencional, polvo químico o CO2 como única medida si hay implicación importante del oxidante; evitar agentes incompatibles
Productos peligrosos de descomposición: Óxidos de nitrógeno muy tóxicos y corrosivos
Punto de ebullición: Aproximadamente 83 grados C
Punto de inflamación: No aplicable
Temperatura de autoignición: No aplicable al producto, pero puede iniciar combustión en materiales incompatibles
Límites de explosividad: No aplicables al producto en sí
Presión de vapor: Elevada para un ácido mineral fuerte; favorece emisión de humos corrosivos
Densidad: Aproximadamente 1,5 g/cm3
Solubilidad en agua: Miscible; mezcla muy exotérmica
V. INTERVENCIÓN EN INCENDIO
Prioridad táctica: Proteger personal, cortar exposición a vapores, enfriar recipientes y evitar contacto del ácido con combustibles
Medios adecuados: Agua pulverizada o niebla de agua en gran caudal para refrigeración, abatimiento de vapores y dilución controlada
Medios no adecuados: Chorro compacto sobre derrames concentrados si puede dispersar el producto o agravar salpicaduras
Precauciones concretas: Trabajar desde barlovento, establecer zona caliente amplia y evitar que el agua contaminada alcance alcantarillas o cauces
Intervención sobre recipientes: Enfriar desde distancia protegida; retirar recipientes sólo si no hay exposición directa del personal
Protección del personal: Traje químico resistente a ácidos y equipo autónomo de respiración
Confinamiento: Aislar el área por toxicidad inhalatoria y posibilidad de reacción con materiales comunes presentes en el entorno
VI. ACTUACIÓN EN DERRAMES O FUGAS
Acción inicial: Aislar, señalizar, eliminar combustibles cercanos y detener la fuga sólo si puede hacerse con seguridad
Posición operativa: Intervenir desde barlovento y, si es posible, desde cota superior
Medidas prácticas: Contener con materiales inertes no combustibles y resistentes al ácido; desviar de sumideros, sótanos y cursos de agua
Neutralización: Sólo por personal especializado y de forma muy controlada; la neutralización puede ser violenta y exotérmica
Absorción: Usar absorbentes minerales inertes compatibles; no usar serrín, papel, trapos ni absorbentes orgánicos
Pequeños derrames: Dilución prudente con abundante agua sólo si el entorno y el volumen lo permiten
Grandes derrames: Confinar, recoger mediante medios resistentes a la corrosión y transferir a contenedores compatibles
Fugas con vapores intensos: Considerar evacuación y control atmosférico por riesgo tóxico respiratorio
VII. EQUIPOS DE PROTECCIÓN
Protección respiratoria: Equipo autónomo de respiración de presión positiva
Protección corporal: Traje de protección química resistente a oxidantes y ácidos fuertes
Guantes: Resistentes a ácido nítrico, de selección química verificada
Protección ocular y facial: Pantalla facial completa y protección estanca
Botas: Botas químicas resistentes a corrosivos
Nivel operativo recomendado: Protección química completa en zona caliente; reducción gradual sólo tras control instrumental y visual
VIII. PRIMEROS AUXILIOS
Norma general: Retirar a la víctima de la exposición sin contaminar al rescatador y solicitar asistencia médica urgente
Inhalación: Aire fresco, reposo, oxígeno por personal entrenado si procede y vigilancia por posible edema pulmonar retardado
Contacto con la piel: Retirar ropa contaminada y lavar con agua abundante durante al menos 20 minutos
Contacto con los ojos: Irrigar de inmediato con agua abundante durante al menos 20 minutos, manteniendo párpados abiertos
Ingestión: Enjuagar boca, no provocar el vómito, dar agua en pequeños sorbos sólo si la persona está consciente y traslado urgente
Ropa contaminada: Retirar con cuidado y aislar para descontaminación o eliminación
Información médica útil: Lesiones cáusticas y posible afectación respiratoria tardía
Centro de Toxicología España: 915 620 420
IX. MANIPULACIÓN Y ALMACENAMIENTO
Manipulación: Evitar toda salpicadura, generación de vapores y contacto con materiales incompatibles
Trasvases: Realizar con ventilación adecuada y equipos resistentes a corrosión
Almacenamiento: En recipientes compatibles, bien cerrados, en zona fresca, ventilada y separada de combustibles y reductores
Segregación: Separar de bases, metales, materia orgánica, agentes reductores, cianuros y sulfuros
Condición crítica: Añadir siempre el ácido al agua en operaciones controladas, nunca al contrario
X. ESTABILIDAD Y REACTIVIDAD
Estabilidad: Estable en condiciones normales de almacenamiento compatible
Condiciones a evitar: Calor, confinamiento, contaminación, contacto con agua en adición incontrolada y exposición a materiales incompatibles
Incompatibilidades: Bases, amoníaco, metales, carburos, sulfuros, cianuros, disolventes, combustibles, agentes reductores y materiales orgánicos
Reacciones peligrosas: Corrosión con desprendimiento de gases, oxidación rápida y reacciones violentas o explosivas
Productos de descomposición: Óxidos de nitrógeno y vapores corrosivos
XI. INFORMACIÓN TOXICOLÓGICA
Toxicidad aguda: Muy alta por corrosividad e inhalación de vapores
Efecto local principal: Destrucción tisular por acción cáustica
Inhalación relevante: Tos, broncoespasmo, disnea y edema pulmonar posible
Piel y ojos: Quemaduras graves con riesgo de secuelas permanentes
Ingestión: Lesiones severas gastrointestinales, hemorragia y perforación
Observación toxicológica: La severidad depende de concentración, tiempo de exposición y presencia de humos nitrosos
XII. INFORMACIÓN ECOLÓGICA
Impacto ambiental: Acidificación intensa del medio y daño grave a organismos acuáticos por descenso brusco del pH
Movilidad: Alta en agua
Persistencia: Se disocia y reacciona en el medio, pero el efecto corrosivo y acidificante puede ser severo
Riesgo para redes: Puede dañar alcantarillado, depuradoras y estructuras metálicas u hormigón
Medida prioritaria: Contener y evitar vertido a cauces, suelos permeables y saneamiento
XIII. CONSIDERACIONES OPERATIVAS PARA BOMBEROS
Decisión inicial del mando: Identificar concentración, volumen implicado, presencia de humos nitrosos y proximidad de combustibles o reactivos
Aislamiento recomendado: Amplio, con especial atención a zonas bajas, cerradas y a sotavento
Estrategia: Priorizar control de exposición, confinamiento del derrame y protección de vías de evacuación
Elección táctica: Ofensiva sólo si la fuga es accesible con protección química adecuada; en caso contrario, defensiva y confinamiento
Puntos críticos: Metales, materia orgánica, talleres, almacenes de pinturas, combustibles, laboratorios y productos de limpieza incompatibles
Descontaminación: Establecer corredor de descontaminación para personal, víctimas y herramientas
Medición y control: Vigilar atmósfera, corrosión visible y evolución térmica o coloración de humos
Evacuación: Considerarla de forma temprana si hay nube tóxica o reacción secundaria
XIV. TRANSPORTE Y REGLAMENTACIÓN
Número UN: 1855
Nombre de transporte ADR: Ácido nítrico
Clase de peligro: 8
Riesgo subsidiario: 5.1
Grupo de embalaje: I
Código de peligrosidad Kemler: 80
Etiqueta de transporte: Corrosivo y comburente
Túnel ADR: Restringido según carga y ruta; valorar itinerario seguro
Reglamentación útil: Sustancia sujeta a normas estrictas de segregación, envase compatible y control de derrames por su carácter corrosivo y oxidante
XV. OBSERVACIONES FINALES
Resumen operativo: Producto muy corrosivo y oxidante; el mayor riesgo para bomberos suele ser la inhalación de humos tóxicos y la reacción con combustibles o incompatibles del entorno
Clave de intervención: Agua abundante, distancia, barlovento, protección química completa y aislamiento amplio
Advertencia final: Un derrame aparentemente pequeño puede generar atmósfera muy peligrosa; no subestimar exposición respiratoria ni reactividad secundaria