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CÓDIGO DE PELIGROSIDAD KEMLER: X80

I. IDENTIFICACIÓN DEL PRODUCTO
Nombre del producto: CLORURO DE TIOFOSFORILO
Número UN: 1837
Sinónimos: Cloruro de tiiofosforilo; tricloruro de tiofosforilo; thiophosphoryl chloride; phosphorus thiochloride
Número CAS: 3982-91-0
Número CE (EINECS): 223-622-6
Uso recomendado: Intermedio y reactivo en síntesis química industrial, especialmente para compuestos organofosforados y productos agroquímicos, únicamente en instalaciones autorizadas y con sistemas cerrados.
Restricciones de uso: Uso profesional e industrial controlado. Evitar toda manipulación abierta o fuera de sistemas compatibles. No mezclar con agua, humedad, bases, agentes oxidantes, metales reactivos ni materiales incompatibles. Requiere ventilación localizada, contención secundaria y personal formado.

II. NATURALEZA DEL PELIGRO
Naturaleza del peligro: Líquido corrosivo, fumante y reactivo con la humedad; libera gases y vapores irritantes o corrosivos.
Reactividad con agua: Reacciona violentamente, con generación de calor y formación de productos corrosivos, incluidos cloruro de hidrógeno y compuestos fosforados.
Peligro dominante: Puede causar quemaduras graves y daños oculares; la inhalación de vapores puede producir lesión respiratoria grave.
Contaminación secundaria: Los residuos y aguas de intervención pueden conservar carácter corrosivo y tóxico; evitar su dispersión.

III. RIESGOS PARA LA SALUD
Inhalación: Los vapores o productos de descomposición irritan intensamente las vías respiratorias y pueden causar tos, broncoespasmo, edema pulmonar y efectos retardados.
Contacto cutáneo: Produce quemaduras químicas graves; la lesión puede progresar tras la exposición inicial.
Contacto ocular: Riesgo de lesiones corneales graves, opacificación y pérdida de visión.
Ingestión: Puede causar quemaduras de boca, garganta y aparato digestivo, con riesgo de perforación y afectación sistémica.
Efectos retardados: La ausencia inicial de síntomas no excluye daño pulmonar; mantener vigilancia médica tras inhalación relevante.

IV. RIESGOS DE INCENDIO Y EXPLOSIÓN
Inflamabilidad: No se considera el peligro primario, pero puede arder o descomponerse al calentarse intensamente.
Riesgo térmico: El calentamiento de recipientes puede provocar sobrepresión, ruptura y emisión de vapores corrosivos.
Descomposición peligrosa: El fuego o las altas temperaturas pueden generar cloruro de hidrógeno, óxidos de fósforo, compuestos de azufre y otros humos irritantes.
Riesgo de reacción: El contacto con agua o humedad es exotérmico y puede intensificarse con salpicaduras y ebullición local.

V. INTERVENCIÓN EN INCENDIO
Medios de extinción: Seleccionar el agente según los materiales circundantes; pueden emplearse polvo químico, dióxido de carbono o espuma compatible. Usar agua pulverizada solo de forma controlada para refrigeración y protección, evitando dirigirla al producto.
Táctica: Aislar el área, retirar fuentes de ignición y mantener los recipientes fríos desde distancia segura.
Ataque: Intervenir a barlovento, con equipos autónomos y mínima exposición; no acceder a espacios confinados sin evaluación atmosférica.
Recipientes expuestos: Refrigerar con niebla de agua si puede hacerse sin contacto directo; retirar los envases solo cuando sea seguro.
Reignición: Vigilar reacciones retardadas, corrosión de envases y emisión continuada de vapores después de extinguir.

VI. ACTUACIÓN EN DERRAMES O FUGAS
Aislamiento: Establecer zona de exclusión amplia y mantener al público alejado; situarse a barlovento y evitar zonas bajas.
Contención: Detener la fuga solo si puede hacerse sin riesgo; proteger desagües, cursos de agua y espacios confinados.
Agua: No aplicar agua directamente sobre el producto derramado; la reacción puede ser violenta y liberar vapores corrosivos.
Recogida: Usar herramientas y recipientes secos, cerrados y compatibles; absorber con material inerte seco compatible, evitando materiales húmedos o reactivos.
Descontaminación: La neutralización y limpieza deben realizarlas especialistas con procedimiento validado; gestionar los residuos como corrosivos peligrosos.
Vapores: Suprimir o confinar la emisión mediante ventilación técnica y, si procede, niebla de agua aplicada por personal especializado sin alcanzar el producto.

VII. EQUIPOS DE PROTECCIÓN
Protección respiratoria: Equipo respiratorio autónomo de presión positiva en atmósferas desconocidas, con humo, fuga activa o concentración potencialmente peligrosa.
Protección corporal: Traje químico estanco a gases o salpicaduras, seleccionado por permeación y compatibilidad con cloruros de fósforo.
Manos: Guantes resistentes a productos corrosivos, con verificación de permeación y sustitución inmediata si se contaminan.
Ojos y cara: Pantalla facial junto con protección ocular química estanca.
Organización: Usar protección química completa durante contención; disponer de equipos de reserva y descontaminación controlada.

VIII. PRIMEROS AUXILIOS
Inhalación: Trasladar a aire fresco sin exponerse; mantener en reposo y solicitar asistencia médica urgente. Aplicar oxígeno por personal entrenado; vigilar deterioro respiratorio.
Piel: Retirar ropa contaminada y lavar inmediatamente con abundante agua durante tiempo prolongado; no frotar ni aplicar neutralizantes sobre la piel.
Ojos: Irrigar de inmediato con abundante agua, manteniendo los párpados abiertos y retirando lentes de contacto si es fácil; continuar la irrigación durante el traslado.
Ingestión: Enjuagar la boca; no provocar el vómito ni administrar nada por vía oral a una persona inconsciente. Atención médica urgente.
Atención posterior: La persona expuesta debe ser valorada médicamente por posible lesión respiratoria o corrosiva retardada; llevar información del producto.

IX. MANIPULACIÓN Y ALMACENAMIENTO
Manipulación: Trabajar en sistema cerrado o con extracción localizada, evitando toda humedad y generación de aerosoles; abrir los envases lentamente y con control de vapores.
Almacenamiento: Mantener en lugar fresco, seco, ventilado y protegido de la luz y del calor, en envases herméticos compatibles.
Segregación: Separar de agua, humedad, bases, oxidantes, materiales combustibles incompatibles y sustancias que reaccionen con cloruros de fósforo.
Envases: Conservar los recipientes verticales, protegidos contra daños físicos y con medios de contención secundaria.
Emergencias: Disponer de duchas y lavaojos, material seco compatible y procedimientos escritos para fugas y descontaminación.

X. ESTABILIDAD Y REACTIVIDAD
Estabilidad: Estable únicamente bajo almacenamiento seco, cerrado y dentro de las condiciones recomendadas.
Agua y humedad: Reacción exotérmica con formación de productos corrosivos y liberación de calor y gases irritantes.
Incompatibilidades: Bases, oxidantes, agentes reductores incompatibles, alcoholes, aminas, metales reactivos y otros nucleófilos pueden provocar reacciones peligrosas.
Calor: El calentamiento acelera la descomposición y aumenta la presión interna de los recipientes.
Productos peligrosos: Pueden formarse cloruro de hidrógeno, óxidos de fósforo, óxidos de azufre y humos corrosivos.

XI. INFORMACIÓN TOXICOLÓGICA
Vías de exposición: Principalmente inhalación y contacto con piel u ojos; también es peligrosa la ingestión.
Corrosividad: El daño tisular puede ser profundo y progresivo, con riesgo de lesiones oculares permanentes.
Toxicidad respiratoria: Los vapores y productos de hidrólisis pueden causar irritación intensa, broncoespasmo y edema pulmonar retardado.
Valoración: La gravedad depende de concentración, duración, ventilación y humedad; no establecer seguridad por la ausencia de olor o síntomas iniciales.
Seguimiento: Requiere valoración médica tras exposición significativa, especialmente si existe tos, disnea, dolor ocular o quemaduras.

XII. INFORMACIÓN ECOLÓGICA
Peligro acuático: La reacción con agua produce sustancias corrosivas y puede causar mortalidad local de organismos acuáticos por alteración extrema del pH.
Movilidad: Puede dispersarse con el agua de extinción o de lavado, generando contaminación secundaria.
Prevención: Impedir la entrada en alcantarillas, suelos, cauces y aguas subterráneas.
Residuos: Recoger fugas, absorbentes y aguas contaminadas para tratamiento especializado; no verter ni neutralizar sin control técnico.

XIII. CONSIDERACIONES OPERATIVAS PARA BOMBEROS
Acceso: Solo personal entrenado, con equipo respiratorio autónomo y protección química adecuada; evaluar continuamente viento, calor y atmósfera.
Reconocimiento: Identificar recipientes expuestos, fugas, acumulación de vapores y posible contacto con agua.
Líneas de agua: Usar agua pulverizada únicamente para refrigeración o protección, evitando el impacto directo sobre el producto.
Control de exposición: Mantenerse a distancia, emplear medios remotos cuando sea posible y prever contaminación del equipo y del agua de escorrentía.
Posincendio: Mantener vigilancia por reacciones retardadas, vapores corrosivos y deterioro de recipientes; descontaminar equipos antes de retirarlos.

XIV. TRANSPORTE Y REGLAMENTACIÓN
Designación de transporte: CLORURO DE TIOFOSFORILO
Número UN: 1837
Clase ADR/RID: 8
Código de clasificación: C1
Grupo de embalaje: II
Código de peligrosidad Kemler: X80
Etiquetas: 8
Categoría de transporte: 2
Código de restricción en túneles: (E)

XV. OBSERVACIONES FINALES
Prioridad operativa: Tratar cualquier fuga como incidente químico corrosivo y reactivo con humedad.
Decisión táctica: Si no puede garantizarse la identificación, el aislamiento o la protección respiratoria adecuada, retirarse y solicitar apoyo especializado.
Comunicación: Informar de la sensibilidad al agua, del riesgo de quemaduras graves y de la posible lesión pulmonar retardada.
Control final: La liberación solo debe darse tras comprobar ausencia de vapores peligrosos, estabilidad de los envases y gestión segura de residuos contaminados.
Teléfono Centro de Toxicología España: 91 562 04 20