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CÓDIGO DE PELIGROSIDAD KEMLER: 80
I. IDENTIFICACIÓN DEL PRODUCTO
Nombre del producto: ÁCIDO SULFÚRICO con más del 51% de ácido
Número UN: 1830
Sinónimos: Ácido sulfúrico concentrado; ácido de batería; vitriolo; ácido sulfúrico acuoso con más del 51 %
Número CAS: 7664-93-9
Número CE (EINECS): 231-639-5
Uso recomendado: Fabricación química, tratamiento de superficies, producción de fertilizantes y electrolito industrial, únicamente en instalaciones y equipos compatibles y bajo control profesional.
Restricciones de uso: Evitar usos domésticos, contacto con materiales incompatibles y cualquier dilución improvisada. No añadir agua directamente al producto concentrado; para diluir, incorporar lentamente el ácido al agua, con agitación y refrigeración, siguiendo procedimientos autorizados.
II. NATURALEZA DEL PELIGRO
Corrosividad: Líquido muy corrosivo para piel, ojos y numerosos metales; puede causar destrucción tisular profunda.
Reactividad: La mezcla con agua libera mucho calor y puede provocar ebullición local y proyecciones.
Peligros secundarios: Reacciona violentamente con bases, metales, materia orgánica y agentes reductores; puede desprender gases irritantes o inflamables según el contaminante.
Estado físico: Líquido incoloro a oscuro, viscoso; puede emitir nieblas corrosivas, especialmente al calentarse o pulverizarse.
III. RIESGOS PARA LA SALUD
Inhalación: Las nieblas y vapores irritan o lesionan gravemente las vías respiratorias; pueden producir edema pulmonar retardado.
Piel: El contacto causa quemaduras químicas profundas; la lesión puede progresar aunque el dolor inicial sea limitado.
Ojos: Riesgo de lesión corneal grave, opacificación y pérdida permanente de visión.
Ingestión: Provoca quemaduras de boca, garganta y aparato digestivo, con riesgo de perforación, shock y complicaciones graves.
Efectos retardados: Vigilar durante horas a las personas expuestas por posible deterioro respiratorio.
IV. RIESGOS DE INCENDIO Y EXPLOSIÓN
Inflamabilidad: No es combustible, pero puede intensificar o iniciar incendios al reaccionar con materiales combustibles y agentes reductores.
Riesgo térmico: La dilución, neutralización o contaminación puede generar calor intenso, salpicaduras y ebullición violenta.
Productos de combustión: En incendios circundantes pueden formarse nieblas y óxidos de azufre irritantes o tóxicos.
Propagación: El derrame puede atacar estructuras, recipientes y metales, generando hidrógeno inflamable en determinadas condiciones.
V. INTERVENCIÓN EN INCENDIO
Medios de extinción: Elegir el agente según el material que arde alrededor; son adecuados agua pulverizada, espuma, polvo o dióxido de carbono cuando sean compatibles con la escena.
Aplicación de agua: No dirigir chorros compactos al producto; usar agua pulverizada para refrigerar recipientes y abatir nieblas desde posición segura, evitando la dilución brusca.
Táctica: Aislar el área, retirar fuentes de contaminación y proteger al personal de humos y proyecciones; mantener distancia ante recipientes calentados.
Reignición y control: Enfriar los recipientes expuestos y controlar escorrentías corrosivas; intervenir solo con equipo especializado y rutas de retirada previstas.
VI. ACTUACIÓN EN DERRAMES O FUGAS
Aislamiento: Establecer zona caliente y mantener alejadas a personas no protegidas; aumentar la distancia si hay calentamiento, niebla o reacción.
Contención: Detener la fuga solo si puede hacerse sin riesgo; impedir la entrada en alcantarillas, cursos de agua y zonas confinadas.
Recogida: Utilizar recipientes compatibles y medios resistentes a la corrosión; evitar serrín, papel, trapos y otros absorbentes combustibles u orgánicos.
Neutralización: Solo por personal especializado, con agente compatible, adición lenta y control térmico; nunca añadir agua directamente al derrame concentrado.
Descontaminación: Recuperar el producto y gestionar los residuos como corrosivos; lavar la zona de forma controlada, evitando salpicaduras y escorrentías no contenidas.
VII. EQUIPOS DE PROTECCIÓN
Protección corporal: Traje químico resistente a ácidos, guantes compatibles, botas resistentes y protección completa frente a salpicaduras.
Protección ocular: Pantalla facial sobre gafas químicas estancas; comprobar que no existan zonas expuestas.
Protección respiratoria: Equipo autónomo de presión positiva en atmósferas desconocidas, con nieblas, calentamiento, incendio o ventilación insuficiente.
Criterio de selección: Los materiales y tiempos de resistencia deben verificarse frente a la concentración y temperatura reales; los guantes desechables comunes no son adecuados.
Control operativo: Disponer de ducha y lavaojos, trabajar con compañero y evitar el contacto directo durante rescate o descontaminación.
VIII. PRIMEROS AUXILIOS
Inhalación: Llevar a aire fresco sin exponerse; mantener en reposo y solicitar asistencia urgente. Administrar oxígeno solo por personal capacitado.
Piel: Retirar ropa y calzado contaminados mientras se irriga con abundante agua durante tiempo prolongado; no neutralizar sobre la piel ni arrancar prendas adheridas.
Ojos: Irrigar inmediatamente con agua abundante, manteniendo los párpados abiertos y retirando lentes de contacto si es fácil; continuar durante el traslado sanitario.
Ingestión: No provocar el vómito ni administrar neutralizantes o bebidas; enjuagar la boca sin tragar y solicitar atención médica urgente.
Atención sanitaria: Tratar como quemadura química grave y trasladar siempre; llevar información del producto y evitar nuevas exposiciones del personal asistente.
IX. MANIPULACIÓN Y ALMACENAMIENTO
Manipulación: Trabajar en sistemas cerrados o con ventilación eficaz, evitando salpicaduras, aerosoles y calentamiento innecesario.
Compatibilidad: Usar equipos, juntas y recipientes resistentes a ácidos; mantener separado de bases, metales reactivos, sulfuros, cianuros, carburos, materia orgánica y combustibles.
Almacenamiento: Conservar en lugar fresco, seco, ventilado y protegido de daños físicos, con cubetos de retención y acceso restringido.
Agua y humedad: Evitar la entrada de agua en recipientes; la dilución debe realizarse mediante procedimiento controlado, añadiendo ácido lentamente al agua.
Preparación: Mantener etiquetado, inspeccionar cierres y disponer de medios de contención y neutralización compatibles.
X. ESTABILIDAD Y REACTIVIDAD
Estabilidad: Estable en condiciones normales de almacenamiento, si se mantiene seco y separado de incompatibles.
Agua: La mezcla con agua es fuertemente exotérmica y puede causar proyecciones violentas.
Incompatibilidades: Bases, metales reactivos, agentes reductores, sulfuros, cianuros, carburos, materia orgánica y sustancias combustibles.
Descomposición: El calentamiento puede generar nieblas corrosivas y óxidos de azufre; la reacción con ciertos metales puede liberar hidrógeno.
Condiciones a evitar: Calor intenso, contaminación, confinamiento de reacciones y contacto directo con materiales incompatibles.
XI. INFORMACIÓN TOXICOLÓGICA
Vías de exposición: Inhalación de nieblas, contacto cutáneo u ocular e ingestión; la absorción sistémica es menos relevante que la destrucción local de tejidos.
Efecto principal: Corrosión intensa con necrosis y quemaduras profundas.
Respiratorio: La exposición a nieblas puede causar broncoespasmo, lesión pulmonar y edema pulmonar de aparición retardada.
Gravedad: La concentración, temperatura, duración y superficie expuesta determinan la severidad; las lesiones oculares pueden ser irreversibles.
Seguimiento: Requiere valoración médica urgente incluso si los síntomas iniciales parecen mejorar.
XII. INFORMACIÓN ECOLÓGICA
Peligro acuático: La liberación puede acidificar rápidamente el medio y causar mortalidad de organismos acuáticos cerca del punto de descarga.
Movilidad: Se mezcla con el agua y puede desplazarse con escorrentías, aunque reacciona y se neutraliza según la capacidad tampón del entorno.
Suelo: Puede alterar gravemente el pH y dañar vegetación, microorganismos y estructuras del terreno.
Persistencia: No se espera bioacumulación del ácido como tal; el impacto deriva principalmente de la acidificación y de los efectos locales.
Gestión: Evitar toda descarga, contener aguas de extinción y notificar a las autoridades ambientales cuando exista afectación o riesgo de alcanzar aguas.
XIII. CONSIDERACIONES OPERATIVAS PARA BOMBEROS
Acceso: Intervenir con mando coordinado, reconocimiento desde barlovento y rutas de retirada; no entrar en nubes de niebla sin equipo autónomo.
Equipo: Usar traje de protección química adecuado, equipo autónomo de presión positiva y protección facial completa.
Refrigeración: Enfriar recipientes expuestos con agua pulverizada desde posición protegida, evitando dirigir agua al producto o provocar dilución brusca.
Escorrentías: Construir diques y controlar aguas contaminadas; impedir su llegada a desagües y cuerpos de agua.
Recipientes dañados: No moverlos si están calientes, deformados o sometidos a reacción; considerar riesgo de sobrepresión y emisión corrosiva.
XIV. TRANSPORTE Y REGLAMENTACIÓN
Designación de transporte: ÁCIDO SULFÚRICO con más del 51% de ácido
Número UN: 1830
Clase ADR/RID: 8
Código de clasificación: C1
Grupo de embalaje: II
Código de peligrosidad Kemler: 80
Etiquetas: 8
Categoría de transporte: 2
Código de restricción en túneles: (E)
XV. OBSERVACIONES FINALES
Concentración: Las propiedades físicas y la agresividad pueden variar con el contenido de ácido, temperatura e impurezas; confirmar siempre la ficha de seguridad y la etiqueta del recipiente.
Decisión táctica: Priorizar aislamiento, control de la exposición y contención frente a la recuperación del producto.
Atención médica: Toda exposición ocular, ingestión, inhalación significativa o quemadura extensa requiere asistencia urgente.
Residuos: No mezclar residuos ácidos con bases, oxidantes, reductores ni materiales orgánicos; gestionar mediante operador autorizado.
Información operativa: Comunicar concentración, cantidad, temperatura, recipiente, materiales afectados y existencia de nieblas o gases antes de iniciar la intervención.
Teléfono Centro de Toxicología España: 91 562 04 20