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CÓDIGO DE PELIGROSIDAD KEMLER: 80

I. IDENTIFICACIÓN DEL PRODUCTO
Nombre del producto: HIDRÓXIDO SÓDICO EN SOLUCIÓN
Número UN: 1824
Sinónimos: Sosa cáustica en solución; lejía de sosa; hidróxido sódico acuoso
Número CAS: 1310-73-2
Número CE (EINECS): 215-185-5
Uso recomendado: Uso industrial como regulador de pH, agente de limpieza y reactivo químico, exclusivamente en instalaciones y equipos compatibles.
Restricciones de uso: Evitar usos domésticos no controlados, contacto con ácidos, metales incompatibles y materiales no resistentes a álcalis concentrados. No mezclar con otros productos sin evaluación técnica.

II. NATURALEZA DEL PELIGRO
Naturaleza: Líquido alcalino fuertemente corrosivo, miscible con agua y capaz de atacar tejidos y numerosos materiales.
Peligro principal: Provoca quemaduras graves en piel y lesiones oculares irreversibles.
Reactividad peligrosa: La dilución puede liberar mucho calor; con ácidos puede producir reacción violenta y salpicaduras.
Peligro ambiental inmediato: La descarga puede elevar intensamente el pH de aguas y suelos.

III. RIESGOS PARA LA SALUD
Piel: Produce quemaduras profundas, dolor, enrojecimiento y destrucción tisular; el daño puede progresar tras el contacto.
Ojos: Riesgo de lesiones graves, opacificación corneal y pérdida de visión.
Inhalación: Las nieblas irritan o queman vías respiratorias y pueden causar tos, dificultad respiratoria y edema pulmonar retardado.
Ingestión: Causa quemaduras en boca, garganta y tubo digestivo; puede provocar perforación y shock.
Riesgo secundario: La ausencia inicial de dolor no excluye lesión grave.

IV. RIESGOS DE INCENDIO Y EXPLOSIÓN
Inflamabilidad: No es combustible, pero puede reaccionar con ciertos metales liberando hidrógeno inflamable.
Riesgo térmico: El contacto con agua, ácidos o materiales reactivos puede generar calor intenso y proyecciones corrosivas.
Explosión: Posible atmósfera explosiva si se acumula hidrógeno en espacios confinados.
Productos de descomposición: En un incendio pueden formarse humos o aerosoles corrosivos procedentes del producto o de los materiales afectados.

V. INTERVENCIÓN EN INCENDIO
Medios de extinción: Elegir el agente según el combustible circundante; usar agua pulverizada, espuma, polvo o dióxido de carbono cuando sean compatibles.
Aplicación de agua: No dirigir chorros compactos al producto derramado; el agua puede provocar calentamiento y salpicaduras.
Táctica: Aislar el recipiente, protegerlo del calor y controlar la escorrentía alcalina.
Riesgos para intervinientes: Evitar contacto con el líquido, nieblas y gases generados por materiales atacados.
Reactivación: Vigilar recipientes y zonas donde pueda haberse acumulado hidrógeno.

VI. ACTUACIÓN EN DERRAMES O FUGAS
Aislamiento: Restringir el acceso y establecer zona de seguridad, especialmente en espacios confinados o mal ventilados.
Contención: Detener la fuga solo si puede hacerse sin riesgo; proteger desagües, cauces y zonas bajas.
Recogida: Usar recipientes compatibles y bombas o herramientas resistentes a álcalis; evitar materiales que puedan reaccionar.
Neutralización: Solo por personal capacitado, lentamente y con control térmico; nunca añadir ácido de forma brusca.
Limpieza: Absorber con material compatible, recoger los residuos y lavar de forma controlada evitando escorrentías contaminantes.

VII. EQUIPOS DE PROTECCIÓN
Protección corporal: Traje o ropa química resistente a álcalis, con botas y guantes compatibles.
Protección ocular: Pantalla facial junto con gafas estancas contra salpicaduras.
Protección respiratoria: Equipo autónomo de presión positiva en atmósferas desconocidas, con nieblas, ventilación insuficiente o durante incendios.
Guantes: Seleccionar material, espesor y tiempo de permeación según la concentración y el fabricante.
Higiene: Disponer de ducha y lavaojos; retirar inmediatamente la ropa contaminada y descontaminarla antes de reutilizarla.

VIII. PRIMEROS AUXILIOS
Contacto cutáneo: Retirar ropa contaminada y lavar inmediatamente con abundante agua durante tiempo prolongado; no frotar ni neutralizar sobre la piel.
Ojos: Irrigar de inmediato con abundante agua, manteniendo los párpados abiertos; retirar lentes de contacto si es fácil y continuar el lavado.
Inhalación: Trasladar a aire fresco sin exponerse; mantener en reposo y solicitar asistencia médica urgente.
Ingestión: No provocar el vómito ni administrar sustancias neutralizantes; enjuagar la boca y solicitar asistencia médica urgente.
Atención médica: Toda exposición ocular, ingestión o quemadura extensa requiere evaluación urgente, aunque los síntomas parezcan moderados.

IX. MANIPULACIÓN Y ALMACENAMIENTO
Manipulación: Trabajar con ventilación adecuada, evitando salpicaduras, aerosoles y transferencias a presión inseguras.
Dilución: Añadir lentamente el producto al agua, con agitación y refrigeración; nunca añadir agua de forma brusca a una solución concentrada.
Almacenamiento: Mantener cerrado, en lugar fresco y ventilado, sobre cubeto de retención y separado de ácidos y reactivos incompatibles.
Materiales: Usar recipientes, juntas, tuberías y bombas compatibles con la concentración y temperatura.
Control de acceso: Mantener etiquetado, protegido de daños físicos y fuera del alcance de personal no autorizado.

X. ESTABILIDAD Y REACTIVIDAD
Estabilidad: Estable en condiciones normales si se mantiene cerrado y protegido de contaminantes.
Ácidos: Reacción exotérmica, con riesgo de ebullición local y proyecciones.
Metales: Puede atacar aluminio, zinc, estaño y otros metales, generando hidrógeno inflamable.
Agua y humedad: La mezcla o dilución libera calor; realizarla lentamente y con control.
Incompatibles adicionales: Evitar oxidantes fuertes, compuestos halogenados reactivos y materiales sensibles a álcalis.
Corrosión: Puede dañar superficies, equipos y estructuras no diseñados para exposición alcalina.

XI. INFORMACIÓN TOXICOLÓGICA
Vías de exposición: Principalmente contacto ocular y cutáneo, inhalación de nieblas e ingestión accidental.
Efectos agudos: Corrosión tisular intensa, quemaduras profundas y daño ocular irreversible.
Efectos respiratorios: La inhalación de nieblas puede causar lesión de vías respiratorias y deterioro retardado.
Gravedad: Depende de la concentración, temperatura, duración del contacto y rapidez de descontaminación.
Secuelas: Son posibles cicatrices, estenosis, alteraciones visuales y daño respiratorio persistente.

XII. INFORMACIÓN ECOLÓGICA
Peligro acuático: Puede causar mortalidad y daños graves por aumento brusco del pH.
Persistencia: Se disocia y neutraliza por procesos ambientales, pero los vertidos concentrados producen efectos locales severos.
Movilidad: Se dispersa con el agua y puede alcanzar rápidamente desagües y cursos de agua.
Contención ambiental: Evitar toda descarga; recoger el producto y gestionar los residuos conforme a la normativa aplicable.
Neutralización ambiental: No realizarla en cauces, alcantarillas o suelos sin control técnico.

XIII. CONSIDERACIONES OPERATIVAS PARA BOMBEROS
Reconocimiento: Identificar zonas con líquido corrosivo, nieblas y posible generación de hidrógeno por contacto con metales.
Táctica: Priorizar rescate, aislamiento, control de la fuente y protección de exposiciones; trabajar desde posición segura y a barlovento.
Enfriamiento: Refrigerar recipientes expuestos al fuego con agua pulverizada desde distancia segura, evitando proyectar agua sobre el producto.
Equipos: Usar equipo autónomo de presión positiva y protección química completa.
Agua de extinción: Confinar y recoger toda el agua contaminada; impedir su entrada en redes y cursos de agua.
Después del incendio: Comprobar corrosión, estabilidad estructural y atmósferas peligrosas antes de acceder.

XIV. TRANSPORTE Y REGLAMENTACIÓN
Designación de transporte: HIDRÓXIDO SÓDICO EN SOLUCIÓN
Número UN: 1824
Clase ADR/RID: 8
Código de clasificación: C5
Grupo de embalaje: II
Código de peligrosidad Kemler: 80
Etiquetas: 8
Categoría de transporte: 2
Código de restricción en túneles: (E)

XV. OBSERVACIONES FINALES
Respuesta: Consultar la ficha de datos de seguridad y la concentración real de la solución antes de seleccionar materiales, neutralizantes o equipos.
Concentración: La corrosividad, el calor de dilución y la respuesta toxicológica aumentan generalmente con la concentración y la temperatura.
Escorrentía: El agua de lavado y extinción puede seguir siendo fuertemente alcalina y debe gestionarse como residuo contaminado.
Descontaminación: Mantener el lavado prolongado y la evaluación médica ante cualquier exposición significativa.
Compatibilidad: Confirmar siempre la resistencia química de depósitos, absorbentes, juntas, trajes y equipos de bombeo.
Teléfono Centro de Toxicología España: 91 562 04 20