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CÓDIGO DE PELIGROSIDAD KEMLER: 80
I. IDENTIFICACIÓN DEL PRODUCTO
Nombre del producto: SULFATO DE PLOMO con más del 3% de ácido libre
Número UN: 1794
Sinónimos: Sulfato plumboso; sulfato de plomo(II); sulfato de plomo con ácido sulfúrico libre.
Número CAS: 7446-14-2 para el sulfato de plomo; la presencia de ácido libre puede corresponder a una mezcla y no existe un CAS único para toda la formulación.
Número CE (EINECS): 231-198-9 para el sulfato de plomo; la mezcla con ácido libre puede no tener un único número CE aplicable.
Uso recomendado: Uso industrial controlado como materia prima o intermedio en procesos autorizados, con sistemas cerrados o confinados y control de exposición a plomo y ácido.
Restricciones de uso: No usar fuera de procesos industriales evaluados. Evitar cualquier generación de polvo, contacto con piel y ojos, ingestión o liberación al alcantarillado. No manipular sin control de exposición y gestión de residuos peligrosos.
II. NATURALEZA DEL PELIGRO
Naturaleza: Sólido o material pastoso inorgánico con contenido de plomo y ácido libre; puede presentar carácter corrosivo por la fracción ácida.
Peligro principal: Tóxico por ingestión y exposición repetida; el plomo puede causar efectos acumulativos en sangre, sistema nervioso, riñones y reproducción.
Contaminación: El polvo y los residuos pueden contaminar superficies, suelo y agua; evitar dispersión secundaria.
Reactividad humana: El contacto con humedad puede favorecer la formación de disoluciones ácidas y contaminantes solubles.
III. RIESGOS PARA LA SALUD
Inhalación: El polvo, niebla o aerosol puede irritar las vías respiratorias y producir absorción sistémica de plomo.
Contacto ocular: El ácido libre puede causar irritación intensa o quemaduras; las partículas sólidas pueden lesionar mecánicamente.
Contacto cutáneo: Puede causar irritación o quemadura química según la concentración de ácido; el plomo puede absorberse por contaminación prolongada.
Ingestión: Nociva o tóxica; puede producir dolor abdominal, náuseas, vómitos, estreñimiento y efectos sistémicos por plomo.
Efectos crónicos: Exposición repetida puede afectar hematopoyesis, sistema nervioso, función renal y reproducción; riesgo especial para embarazadas y menores.
IV. RIESGOS DE INCENDIO Y EXPLOSIÓN
Inflamabilidad: El sulfato de plomo no es combustible en condiciones normales.
Riesgo térmico: El calentamiento intenso puede generar humos o polvos tóxicos de plomo y óxidos de azufre; el ácido libre puede liberar vapores irritantes.
Explosividad: No se espera explosión del producto como tal, pero el polvo disperso puede agravar un incendio y los recipientes cerrados pueden aumentar de presión.
Materiales próximos: El fuego externo puede afectar embalajes y provocar contaminación tóxica por escorrentía.
V. INTERVENCIÓN EN INCENDIO
Medios de extinción: Seleccionar el agente según el incendio circundante; son preferibles agua pulverizada, espuma, polvo químico o dióxido de carbono cuando sean compatibles con el entorno.
Agua: Usar preferentemente en niebla para refrigerar; contener el agua contaminada y evitar chorros que dispersen el producto.
Táctica: Aislar la zona, retirar recipientes si puede hacerse sin riesgo y trabajar desde posición protegida y a barlovento.
Atmósfera: Tratar el humo y los residuos como tóxicos; no entrar sin protección respiratoria autónoma.
Posincendio: Recoger aguas, cenizas y restos como residuos peligrosos con contenido de plomo y acidez.
VI. ACTUACIÓN EN DERRAMES O FUGAS
Aislamiento: Restringir el acceso y establecer zona caliente; evitar levantar polvo y mantener al personal no esencial alejado.
Contención: Impedir la entrada en desagües, cursos de agua y suelo; proteger sumideros con barreras compatibles.
Recogida: Humedecer ligeramente si procede, sin generar escorrentía, y recoger con métodos que no dispersen polvo; no barrer en seco ni usar aire comprimido.
Líquido ácido: Neutralizar únicamente con procedimiento aprobado y personal competente, controlando la reacción y la posible generación de calor.
Eliminación: Introducir el material en recipientes cerrados, resistentes a la corrosión y correctamente identificados; gestionar como residuo peligroso.
Descontaminación: Limpiar con método húmedo controlado y recoger todos los líquidos de lavado.
VII. EQUIPOS DE PROTECCIÓN
Protección respiratoria: Equipo autónomo de presión positiva en intervención, humo o concentración desconocida; para tareas controladas, protección contra partículas y gases ácidos conforme a evaluación y normativa.
Protección ocular: Gafas estancas; añadir pantalla facial ante salpicaduras, polvo o manipulación de material húmedo.
Protección cutánea: Guantes resistentes a ácidos y plomo, traje de protección química y botas impermeables; seleccionar materiales según concentración y tiempo de contacto.
Higiene: Prohibir comer, beber o fumar; lavarse tras la intervención y evitar llevar contaminantes fuera de la zona.
Control: Usar protección desechable o descontaminarla; vigilar contaminación de calzado, herramientas y vehículos.
VIII. PRIMEROS AUXILIOS
Inhalación: Trasladar a aire fresco sin exponerse; mantener en reposo y solicitar valoración médica si hay tos, dificultad respiratoria o sospecha de exposición relevante.
Ojos: Lavar inmediatamente con abundante agua durante un tiempo prolongado, manteniendo los párpados abiertos; retirar lentes de contacto si es fácil y continuar el lavado. Atención médica urgente.
Piel: Retirar ropa contaminada y lavar con abundante agua; no frotar ni aplicar neutralizantes sobre la piel. Atención médica ante dolor, quemadura o exposición extensa.
Ingestión: Enjuagar la boca; no provocar el vómito ni administrar nada por vía oral a una persona inconsciente. Contactar de inmediato con toxicología o asistencia médica.
Seguimiento: Informar de la exposición a plomo y ácido libre; puede requerirse control hematológico, renal y de otros efectos sistémicos.
IX. MANIPULACIÓN Y ALMACENAMIENTO
Manipulación: Trabajar en sistemas cerrados o con extracción localizada; evitar polvo, salpicaduras y contacto directo.
Trasvase: Usar equipos cerrados, puesta a tierra cuando corresponda y materiales resistentes a la corrosión; no emplear aire comprimido para transferir o limpiar.
Almacenamiento: Mantener en envases compatibles, cerrados, secos, ventilados y protegidos de daños físicos y calor.
Segregación: Separar de bases, agentes reductores, materiales combustibles y sustancias incompatibles; evitar contacto con metales reactivos.
Higiene ocupacional: Aplicar controles específicos para plomo, vigilancia de exposición y procedimientos de descontaminación.
X. ESTABILIDAD Y REACTIVIDAD
Estabilidad: Estable en condiciones normales de almacenamiento si se mantiene seco, cerrado y protegido de daños.
Humedad: El ácido libre puede formar soluciones corrosivas y aumentar la movilidad del plomo.
Incompatibilidades: Evitar bases fuertes, agentes reductores, materiales reactivos y sustancias cuya mezcla con ácido produzca calor o gases peligrosos.
Descomposición: El calentamiento puede producir humos tóxicos de plomo y óxidos de azufre.
Reacción peligrosa: La neutralización del ácido puede ser exotérmica; añadir reactivos lentamente y bajo control técnico.
XI. INFORMACIÓN TOXICOLÓGICA
Vías de exposición: Inhalación de polvo o aerosol, ingestión y contacto cutáneo u ocular; la absorción aumenta con mala higiene y exposición repetida.
Plomo: Puede acumularse y afectar sangre, sistema nervioso, riñones, aparato cardiovascular y reproducción.
Ácido libre: Produce irritación o quemaduras de piel, ojos y vías respiratorias según concentración y tiempo de contacto.
Síntomas de alarma: Dolor abdominal, vómitos, debilidad, alteraciones neurológicas, irritación respiratoria o quemaduras requieren valoración médica.
Grupos sensibles: Extremar medidas en embarazadas, lactantes, menores y personas con enfermedad renal o hematológica.
XII. INFORMACIÓN ECOLÓGICA
Peligro ambiental: El plomo es persistente y puede acumularse en sedimentos y organismos; la fracción ácida puede alterar localmente el pH.
Agua y suelo: Evitar toda liberación; el material puede movilizarse especialmente en medios ácidos.
Escorrentía: El agua de extinción y lavado puede contener plomo y acidez; recogerla y analizarla antes de cualquier descarga.
Prevención: No verter a alcantarillado, aguas superficiales ni terreno; proteger sumideros desde el inicio.
Residuos: Gestionar producto, absorbentes, EPI y aguas contaminadas mediante operador autorizado.
XIII. CONSIDERACIONES OPERATIVAS PARA BOMBEROS
Prioridad táctica: Proteger a la población, aislar la zona y evitar la exposición a humo, polvo y aguas contaminadas.
Aproximación: Trabajar a barlovento, desde posición elevada o protegida cuando sea posible, y limitar el personal en zona caliente.
Intervención: Usar equipo autónomo y protección química adecuada; controlar escorrentías y mantener comunicación sobre la presencia de plomo y ácido.
Reentrada: No autorizarla hasta ventilar, retirar residuos y verificar ausencia de contaminación peligrosa mediante evaluación competente.
Coordinación: Solicitar apoyo ambiental, sanitario y del responsable técnico de la instalación para identificación de la formulación y descontaminación.
XIV. TRANSPORTE Y REGLAMENTACIÓN
Designación de transporte: SULFATO DE PLOMO con más del 3% de ácido libre
Número UN: 1794
Clase ADR/RID: 8
Código de clasificación: C2
Grupo de embalaje: II
Código de peligrosidad Kemler: 80
Etiquetas: 8
Categoría de transporte: 2
Código de restricción en túneles: (E)
XV. OBSERVACIONES FINALES
Alcance: Estas indicaciones se refieren específicamente al sulfato de plomo con más del 3 % de ácido libre; la peligrosidad práctica depende de la forma física, concentración, humedad y envase.
Criterio preventivo: Considerar simultáneamente corrosividad por ácido y toxicidad aguda o crónica por plomo.
Información operativa: Confirmar en el lugar el estado del producto, integridad de los embalajes, ventilación y presencia de polvo o líquido ácido.
Residuos: No mezclar con otros residuos ni devolver material contaminado al envase original sin evaluación técnica.
Consulta médica: En exposiciones significativas, contactar con un centro de toxicología y comunicar la posible exposición a compuestos de plomo.
Teléfono Centro de Toxicología España: 91 562 04 20