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CÓDIGO DE PELIGROSIDAD KEMLER: 886

I. IDENTIFICACIÓN DEL PRODUCTO
Nombre del producto: MEZCLA DE ÁCIDO FLUORHÍDRICO Y ÁCIDO SULFÚRICO
Número UN: 1786
Sinónimos: Ácido fluorhídrico–ácido sulfúrico; mezcla fluorhídrico-sulfúrica; ácido fluorosulfúrico industrial; mezcla de HF/H₂SO₄.
Número CAS: No existe un número CAS único para esta mezcla; depende de la concentración y composición de sus componentes.
Número CE (EINECS): No existe un número CE único para esta mezcla; deben consultarse los identificadores CE aplicables a cada componente y a la formulación comercial.
Uso recomendado: Uso industrial controlado como mezcla ácida para tratamiento, decapado, limpieza o transformación de materiales compatibles, exclusivamente por personal especializado y conforme a la ficha de datos de seguridad.
Restricciones de uso: No usar fuera de procesos autorizados ni mezclar con agua de forma brusca, bases, metales reactivos, vidrio, materia orgánica, cianuros, sulfuros, hipocloritos u otros oxidantes. Evitar cualquier contacto con piel, ojos y materiales incompatibles.

II. NATURALEZA DEL PELIGRO
Corrosividad extrema: provoca destrucción rápida de tejidos y daños graves en ojos y vías respiratorias.
Toxicidad específica: el fluoruro de hidrógeno puede atravesar tejidos y causar toxicidad sistémica por alteraciones del calcio y del magnesio.
Emisión peligrosa: puede liberar vapores o nieblas corrosivas de HF y aerosoles de ácido sulfúrico.
Reactividad con agua: la dilución es fuertemente exotérmica y puede generar proyecciones y niebla ácida.
Peligro ambiental: el vertido puede acidificar intensamente el medio y aportar fluoruros corrosivos o tóxicos.

III. RIESGOS PARA LA SALUD
Inhalación: la niebla o el vapor causan irritación intensa, tos, broncoespasmo, edema pulmonar y posible deterioro retardado.
Piel: produce quemaduras profundas; el dolor o las lesiones visibles pueden retrasarse, especialmente con HF diluido.
Ojos: puede causar destrucción corneal, opacificación y pérdida permanente de visión.
Ingestión: provoca quemaduras de boca, esófago y estómago, alteraciones metabólicas y riesgo vital.
Efectos sistémicos: vigilar hipocalcemia, hipomagnesemia, arritmias, convulsiones y shock; la exposición requiere evaluación médica urgente.

IV. RIESGOS DE INCENDIO Y EXPLOSIÓN
Inflamabilidad: la mezcla no es combustible, pero un incendio externo puede calentar los recipientes y provocar rotura o liberación masiva.
Riesgo térmico: el contacto con agua, bases, metales o materiales orgánicos puede generar calor, salpicaduras y gases corrosivos.
Productos de descomposición: por calentamiento pueden formarse vapores de fluoruro de hidrógeno y nieblas de ácido sulfúrico.
Explosión: los recipientes cerrados expuestos al fuego pueden reventar por sobrepresión; evitar confinamiento de reacciones de dilución.

V. INTERVENCIÓN EN INCENDIO
Medios de extinción: utilizar el agente apropiado para el incendio circundante; el agua pulverizada puede servir para refrigerar desde distancia segura, no para diluir directamente el producto.
Táctica: aislar la zona, retirar recipientes si puede hacerse sin riesgo y combatir a distancia con protección completa.
Refrigeración: enfriar envases expuestos mediante niebla de agua controlada, evitando dirigir chorros al producto derramado.
Precaución química: impedir que el agua de extinción contacte bruscamente con la mezcla o arrastre contaminantes hacia zonas ocupadas.
Retirada: si existen recipientes calentados, fugas activas o nubes corrosivas, establecer zona de exclusión y solicitar especialistas.

VI. ACTUACIÓN EN DERRAMES O FUGAS
Aislamiento: evacuar el área inmediata y establecer zonas caliente, templada y fría según la nube y las condiciones meteorológicas.
Contención: detener la fuga solo si puede hacerse sin exposición; proteger sumideros, cursos de agua y espacios bajos.
Absorción: usar materiales inertes y compatibles específicamente verificados para ácidos fuertes; evitar absorbentes orgánicos, celulósicos o reactivos.
Neutralización: no neutralizar de forma improvisada; cualquier tratamiento debe realizarlo personal especializado, lentamente y con control térmico.
Limpieza: recoger los residuos en recipientes compatibles, ventilados y correctamente cerrados; gestionar como residuo corrosivo peligroso.

VII. EQUIPOS DE PROTECCIÓN
Protección respiratoria: equipo autónomo de presión positiva en intervención y rescate; los filtros solo son admisibles tras evaluación atmosférica y conforme a su homologación específica.
Protección corporal: traje químico estanco y resistente a HF y ácido sulfúrico, con guantes y botas compatibles.
Protección ocular: máscara integral o pantalla química junto con protección facial adecuada contra salpicaduras.
Control atmosférico: medir HF, nieblas ácidas y oxígeno; no confiar en el olor como indicador de seguridad.
Descontaminación: disponer de línea de descontaminación, abundante agua controlada y material médico especializado para exposición a HF.

VIII. PRIMEROS AUXILIOS
Principio general: retirar a la persona de la exposición sin poner en riesgo al rescatador y solicitar asistencia médica urgente.
Inhalación: trasladar a aire fresco, mantener en reposo y administrar oxígeno por personal formado; vigilar edema pulmonar retardado.
Piel: retirar ropa contaminada y lavar inmediatamente con abundante agua durante tiempo prolongado; aplicar tratamiento específico para HF únicamente según protocolo sanitario.
Ojos: irrigar de inmediato con abundante agua, manteniendo los párpados abiertos, y trasladar urgentemente a oftalmología.
Ingestión: enjuagar la boca si está consciente; no provocar el vómito ni administrar neutralizantes por vía oral.
Seguimiento: toda exposición relevante a HF requiere valoración hospitalaria aunque las lesiones parezcan leves.

IX. MANIPULACIÓN Y ALMACENAMIENTO
Manipulación: trabajar en sistema cerrado o con extracción localizada, evitando aerosoles, salpicaduras y operaciones manuales innecesarias.
Materiales: usar únicamente equipos, tuberías, juntas y recipientes cuya compatibilidad con HF y ácido sulfúrico haya sido validada.
Trasvase: emplear sistemas cerrados, puesta a tierra cuando proceda y medios de contención secundaria; nunca añadir agua directamente a la mezcla.
Almacenamiento: mantener en lugar fresco, ventilado, seco, señalizado y protegido de calor, humedad y daños mecánicos.
Segregación: separar de bases, metales incompatibles, vidrio, materia orgánica, reductores, cianuros, sulfuros e hipocloritos.
Acceso: restringir la zona a personal autorizado y mantener duchas y lavaojos operativos.

X. ESTABILIDAD Y REACTIVIDAD
Estabilidad: estable solo bajo condiciones de almacenamiento y materiales compatibles; la composición y concentración modifican la agresividad.
Agua: la mezcla con agua es exotérmica y puede producir ebullición localizada, proyecciones y niebla corrosiva.
Incompatibilidades: reacciona violentamente con bases y puede atacar metales, vidrio, silicatos y numerosos materiales de construcción.
Reacciones peligrosas: el contacto con cianuros, sulfuros o hipocloritos puede liberar gases tóxicos; con materia orgánica puede intensificar incendios o descomponerse violentamente.
Descomposición: el calentamiento libera vapores corrosivos de HF y aerosoles de ácido sulfúrico.

XI. INFORMACIÓN TOXICOLÓGICA
Vías de exposición: inhalación, contacto cutáneo u ocular e ingestión; la absorción cutánea de HF puede ser clínicamente grave.
Toxicidad aguda: combina lesión corrosiva local con posible toxicidad sistémica por fluoruros.
Efectos retardados: el edema pulmonar y las alteraciones electrolíticas pueden aparecer después de la exposición inicial.
Órganos diana: piel, ojos, vías respiratorias, corazón, sistema nervioso y metabolismo mineral.
Evaluación médica: controlar electrolitos, calcio, magnesio, función cardíaca y respiratoria según criterio toxicológico.

XII. INFORMACIÓN ECOLÓGICA
Impacto acuático: el vertido provoca una caída extrema del pH y puede causar mortalidad rápida de organismos.
Fluoruros: pueden permanecer en el medio y afectar organismos acuáticos y terrestres según concentración y condiciones locales.
Movilidad: la mezcla puede desplazarse rápidamente con el agua de escorrentía y penetrar en suelos o drenajes.
Contención ambiental: bloquear desagües y cursos de agua sin entrar en contacto con el producto.
Gestión: recuperar el material y las aguas contaminadas mediante gestor autorizado; no descargar tras una neutralización improvisada.

XIII. CONSIDERACIONES OPERATIVAS PARA BOMBEROS
Mando: establecer perímetro amplio, controlar accesos y trabajar desde posición favorable al viento y protegida de salpicaduras.
Intervención: usar equipo autónomo de presión positiva y traje químico estanco; considerar la zona inmediatamente contaminada como de riesgo extremo.
Agua: utilizarla preferentemente como niebla de refrigeración o para abatir vapores solo bajo control técnico, evitando la aplicación directa sobre el producto.
Rescate: priorizar la extracción remota o con medios mecánicos; todo interviniente contaminado debe pasar por descontaminación antes de asistencia adicional.
Coordinación: solicitar unidad especializada en materiales peligrosos, apoyo toxicológico y recursos para monitorización y descontaminación.
Fin de la emergencia: confirmar ausencia de vapores corrosivos, controlar residuos y mantener vigilancia por posibles efectos retardados.

XIV. TRANSPORTE Y REGLAMENTACIÓN
Designación de transporte: MEZCLA DE ÁCIDO FLUORHÍDRICO Y ÁCIDO SULFÚRICO
Número UN: 1786
Clase ADR/RID: 8
Código de clasificación: CT1
Grupo de embalaje: I
Código de peligrosidad Kemler: 886
Etiquetas: 8 +6.1
Categoría de transporte: 1
Código de restricción en túneles: (C/D)

XV. OBSERVACIONES FINALES
Variabilidad: el comportamiento, la volatilidad, la toxicidad y la compatibilidad dependen de la concentración de HF y de ácido sulfúrico y de la temperatura.
Criterio conservador: tratar cualquier fuga o recipiente dañado como exposición potencialmente mortal hasta realizar mediciones y evaluación especializada.
Información operativa: consultar siempre la ficha de datos de seguridad del fabricante para concentración, materiales compatibles y procedimientos de descontaminación.
Atención médica: incluso una exposición cutánea aparentemente pequeña puede requerir tratamiento urgente y seguimiento hospitalario.
Residuos: no mezclar residuos con otros productos ni cerrar herméticamente recipientes que puedan contener líquido reactivo o emitir gases.
Teléfono Centro de Toxicología España: 91 562 04 20