FICHA CREADA POS SuSo bomberiles.es [ IMPRIMIR FICHA ]
CÓDIGO DE PELIGROSIDAD KEMLER: 80

I. IDENTIFICACIÓN DEL PRODUCTO
Nombre del producto: Ácidos sólidos corrosivos, n.e.p.
Número UN: 1775
Sinónimos: Sustancia corrosiva sólida ácida no especificada de otro modo
Número CAS: Mezcla o sustancia variable según composición concreta
Número CE (EINECS): Variable según sustancia
Código Hazchem: Puede variar según país y ficha de transporte
Uso recomendado: Uso industrial o de laboratorio como reactivo, decapante, limpieza técnica o síntesis
Restricciones de uso: Evitar manipulación por personal no entrenado, uso sin ventilación o contacto con incompatibles

II. NATURALEZA DEL PELIGRO
Descripción del peligro: Sólido corrosivo de carácter ácido. Produce quemaduras químicas graves en piel, ojos y mucosas.
Riesgos principales: Corrosión tisular, irritación intensa respiratoria, reacción con metales y bases, posible liberación de gases peligrosos.
Estado físico y aspecto: Sólido cristalino, granulado o pulverulento; color variable según composición.
Olor: Variable; en algunos casos débilmente ácido o irritante.
Riesgo por vapores: Bajo como sólido, pero el polvo, nieblas o gases de reacción pueden ser muy peligrosos.
Productos peligrosos de descomposición: Óxidos ácidos, gases irritantes o tóxicos y humos corrosivos según la sustancia implicada.

III. RIESGOS PARA LA SALUD
Inhalación: El polvo o aerosoles causan irritación intensa, tos, broncoespasmo y posible edema pulmonar retardado.
Contacto con la piel: Provoca quemaduras químicas, dolor, enrojecimiento y destrucción tisular.
Contacto con los ojos: Riesgo de lesiones oculares graves y daño permanente.
Ingestión: Produce quemaduras en boca, garganta, esófago y estómago; riesgo de perforación.
Vías de entrada relevantes: Inhalatoria, dérmica, ocular e ingestión accidental.
Efectos agudos: Lesiones corrosivas locales y alteración respiratoria.
Efectos crónicos: Dermatitis, secuelas oculares, afectación respiratoria por exposiciones repetidas a polvo o humos.

IV. RIESGOS DE INCENDIO Y EXPLOSIÓN
Inflamabilidad: Generalmente no combustible, pero puede agravar incendios por reacción con otros materiales.
Riesgo real de incendio: El calor del incendio puede descomponer el producto y generar humos corrosivos o tóxicos.
Riesgo real de explosión: No suele ser explosivo por sí mismo, pero puede reaccionar con metales liberando hidrógeno inflamable; algunas mezclas con orgánicos o agentes oxidantes pueden reaccionar violentamente.
Punto de inflamación: No suele ser aplicable.
Temperatura de autoignición: No suele ser aplicable.
Límites de explosividad: No aplicable al sólido; considerar explosividad del hidrógeno generado por reacción.
Presión de vapor: Muy baja como sólido; aumenta el riesgo si se calienta o humedece.
Punto de ebullición: No aplicable en forma sólida; puede descomponerse antes de hervir.
Medios de extinción adecuados: Agua pulverizada, espuma, CO2 o polvo según el incendio circundante.
Medios de extinción no adecuados: Chorro compacto sobre el producto si puede dispersar material corrosivo o aumentar salpicaduras.
Reactividad con el agua: Variable; algunos ácidos sólidos se disuelven con fuerte desprendimiento de calor.

V. INTERVENCIÓN EN INCENDIO
Acción táctica inicial: Aislar zona, identificar sustancia concreta si es posible y combatir el incendio desde posición protegida.
Medios adecuados: Elegir el agente por el combustible implicado; usar agua pulverizada para enfriar envases y abatir humos si no hay reacción peligrosa conocida.
Medios no adecuados: Evitar chorro directo sobre derrames sólidos corrosivos y evitar agua abundante si la sustancia reacciona violentamente al disolverse.
Precauciones concretas: Mantenerse fuera de humos, trabajar a barlovento, impedir contacto con metales, álcalis y productos incompatibles.
Riesgos específicos en incendio: Formación de gases corrosivos, tóxicos o hidrógeno; rotura de envases por calor.
Enfriamiento de recipientes: Sí, con agua pulverizada desde distancia segura.
Evacuación: Ampliar perímetro si hay humos densos, reacción con metales o contaminación de desagües.

VI. ACTUACIÓN EN DERRAMES O FUGAS
Medidas iniciales: Aislar, señalizar, eliminar personal no esencial y trabajar a favor de la máxima protección respiratoria.
Protección de la zona: Evitar formación de polvo y contacto con agua si se desconoce el comportamiento exacto.
Control del derrame: Contener en seco si es posible, cubrir suavemente para evitar dispersión y recoger con útiles resistentes a corrosivos.
Neutralización: Solo por personal especializado y de forma controlada; no neutralizar de forma improvisada en grandes cantidades.
Absorbentes recomendados: Material inerte seco compatible, evitando serrín u otros materiales orgánicos reactivos.
Medidas prácticas: No tocar con manos desprotegidas, no barrer enérgicamente, usar pala no reactiva y recipientes compatibles.
Protección ambiental: Impedir entrada en alcantarillas, cauces y suelos; acidificación local severa posible.
Descontaminación: Tras retirada del sólido, lavado controlado de la zona solo si la sustancia y el entorno lo permiten.

VII. EQUIPOS DE PROTECCIÓN
Protección respiratoria: ERA de presión positiva en incendios, derrames con polvo, humos o atmósfera no evaluada.
Protección ocular: Pantalla facial completa y gafas estancas.
Protección de manos: Guantes resistentes a ácidos.
Protección corporal: Traje de intervención química o salpicaduras resistente a corrosivos, con botas químicas.
Nivel operativo recomendado: Protección química elevada en manipulación directa; estructural con ERA si solo hay incendio exterior y sin contacto.
Higiene operativa: Descontaminación inmediata de EPIs y lavado exhaustivo tras la intervención.

VIII. PRIMEROS AUXILIOS
Norma general: Retirar a la víctima de la exposición sin comprometer la seguridad del rescatador.
Inhalación: Aire fresco, reposo, vigilancia respiratoria y asistencia médica urgente; oxígeno según protocolo.
Contacto con la piel: Retirar ropa contaminada y lavar con abundante agua durante al menos 15-20 minutos.
Contacto con los ojos: Irrigar de inmediato con agua abundante durante al menos 15-20 minutos, separando párpados; atención oftalmológica urgente.
Ingestión: Enjuagar la boca, no provocar el vómito, dar agua solo si la víctima está consciente y sin dificultad para tragar; traslado urgente.
Ropa contaminada: Retirar y embolsar para descontaminación o eliminación controlada.
Información médica útil: Tratar como exposición corrosiva; vigilar perforación digestiva, edema respiratorio y lesiones oculares.
Centro de Toxicología de España: 91 562 04 20

IX. MANIPULACIÓN Y ALMACENAMIENTO
Manipulación segura: Evitar generar polvo, usar ventilación adecuada y recipientes claramente etiquetados.
Almacenamiento: En lugar seco, fresco, ventilado, protegido de humedad y separado de incompatibles.
Envases: Material resistente a corrosión y cierre correcto.
Segregación: Separar de bases, metales, oxidantes fuertes, cianuros, sulfuros y materias orgánicas incompatibles.
Condiciones a evitar: Humedad, calentamiento, mezcla no controlada y contacto con recipientes metálicos sensibles.

X. ESTABILIDAD Y REACTIVIDAD
Estabilidad: Estable en condiciones normales de almacenamiento seco y envase compatible.
Condiciones a evitar: Humedad, calor excesivo, confinamiento con incompatibles y dispersión de polvo.
Incompatibilidades: Bases, metales, agentes reductores, algunas sustancias orgánicas, cianuros y sulfuros.
Reacciones peligrosas: Neutralización violenta con álcalis, liberación de hidrógeno con metales y posible desprendimiento de gases tóxicos con ciertas sales.
Descomposición peligrosa: Humos corrosivos y gases irritantes o tóxicos en incendio o sobrecalentamiento.

XI. INFORMACIÓN TOXICOLÓGICA
Toxicidad relevante: El peligro predominante suele ser la corrosividad más que la toxicidad sistémica.
Lesiones probables: Quemaduras químicas profundas, daño ocular severo y lesión de vías respiratorias.
Exposición repetida: Puede producir irritación crónica, dermatitis y alteraciones respiratorias.
Observación sanitaria: La gravedad depende de concentración, tamaño de partícula, tiempo de contacto y sustancia exacta.

XII. INFORMACIÓN ECOLÓGICA
Impacto ambiental: Puede acidificar aguas y suelos, dañando organismos acuáticos y vegetación.
Movilidad: Variable; muchos compuestos se disuelven o dispersan con facilidad tras humectación.
Persistencia: Depende de la sustancia concreta; el efecto inmediato suele ser por cambio brusco de pH.
Medida prioritaria: Contener escorrentías y evitar llegada a red de saneamiento o cauces.

XIII. CONSIDERACIONES OPERATIVAS PARA BOMBEROS
Prioridades del mando: Identificación positiva, aislamiento, control de exposición del personal y protección de desagües.
Decisiones útiles: Si no hay fuego, priorizar confinamiento y recogida especializada; si hay reacción con metales o humos, ampliar perímetro.
Posicionamiento: Trabajar a barlovento y en cotas superiores si hay escorrentías corrosivas.
Control de accesos: Restringir entrada a personal con protección química adecuada.
Elección táctica: Evitar neutralizaciones improvisadas y trasvases sin compatibilidad confirmada.
Descontaminación operativa: Establecer corredor de descontaminación para personal, herramientas y víctimas.
Riesgo secundario: Hidrógeno por contacto con metales, gases tóxicos por mezcla accidental y superficies resbaladizas por disolución.

XIV. TRANSPORTE Y REGLAMENTACIÓN
Designación de transporte: ÁCIDO SÓLIDO CORROSIVO, N.E.P.
Número UN: 1775
Clase ADR/RID: 8
Grupo de embalaje: Habitualmente II o III según peligrosidad específica
Etiqueta de peligro: Corrosivo
Código de peligrosidad Kemler: 80
Túneles ADR: Puede variar según disposición concreta de transporte
Observación reglamentaria: La denominación n.e.p. exige completar el nombre técnico cuando proceda en documentación.
Guía operativa: Confirmar sustancia exacta en carta de porte, paneles, etiquetas y ficha del expedidor antes de trasvase o neutralización.

XV. OBSERVACIONES FINALES
Resumen operativo: Producto corrosivo sólido ácido; el mayor riesgo es el contacto directo, el polvo inhalable y la reacción con incompatibles.
Criterio de prudencia: Tratar inicialmente como corrosivo severo con posible reacción exotérmica al humedecerse y posible liberación de hidrógeno con metales.
Necesidad de identificación: Al ser entrada n.e.p., la sustancia exacta condiciona extinción, neutralización y compatibilidad de materiales.
Recomendación final: Confirmar composición cuanto antes y mantener intervención defensiva si existen dudas razonables sobre reactividad específica.