Ficha de actuación química en caso de siniestro creado por SuSo.
bomberiles.es
[ IMPRIMIR FICHA ]
CÓDIGO DE PELIGROSIDAD KEMLER: 80
Nº ONU: 1740
I. IDENTIFICACIÓN DEL PRODUCTO
Nombre: Ácido fluorosilícico
Sinónimos: Ácido hexafluorosilícico; ácido silicofluorhídrico; fluorosilicato de hidrógeno
Número CAS: 16961-83-4
Número CE (EINECS): 241-034-8
Código Hazchem: 2R
Uso recomendado: Tratamiento de aguas, fabricación de fluorosilicatos, decapado y procesos industriales
Restricciones de uso: Evitar cualquier empleo fuera de instalación controlada; no manipular por personal no entrenado
II. NATURALEZA DEL PELIGRO
Riesgos principales: Líquido fuertemente corrosivo. Reacciona con metales liberando hidrógeno inflamable.
Estado y aspecto: Líquido incoloro a amarillento, fumante según concentración
Olor: Ácido, irritante
Riesgo por vapores: Vapores o nieblas corrosivas, muy irritantes para vías respiratorias
Densidad: Habitualmente superior a la del agua
Solubilidad en agua: Totalmente miscible
Productos peligrosos de descomposición: Fluoruro de hidrógeno, compuestos fluorados y óxidos de silicio en condiciones severas
III. RIESGOS PARA LA SALUD
Exposición breve: Produce quemaduras químicas graves en piel, ojos y mucosas
Inhalación: Riesgo de edema pulmonar, broncoespasmo y lesión corrosiva respiratoria
Contacto cutáneo: Dolor, destrucción tisular y posible toxicidad sistémica por fluoruro
Contacto ocular: Lesión ocular grave con riesgo de pérdida permanente de visión
Ingestión: Quemaduras digestivas, perforación, alteraciones metabólicas por fluoruro
Efectos sistémicos: Hipocalcemia, hipomagnesemia, arritmias y colapso en exposiciones relevantes
IV. RIESGOS DE INCENDIO Y EXPLOSIÓN
Inflamabilidad: No combustible, pero en incendio genera un escenario químico de alta agresividad y riesgo secundario elevado.
Riesgo real de incendio: El calentamiento de envases, tuberías o cubetos incrementa la emisión de nieblas ácidas muy corrosivas, deteriora juntas, válvulas, bombas y plásticos, y puede provocar fuga súbita del producto. Si el foco térmico afecta a materiales próximos, el ácido puede atacar metales y equipos, originando fallos eléctricos, cortocircuitos, roturas de líneas y pérdida de contención.
Riesgo de explosión: Con metales reactivos o recipientes metálicos puede desprenderse hidrógeno inflamable; en sótanos, fosos, arquetas, cunetas, cubetos y espacios confinados ese gas puede acumularse y encenderse por cualquier fuente de ignición. Un recipiente cerrado expuesto a calor puede sobrepresurizarse, deformarse o romperse violentamente. En presencia de bases, carbonatos o contaminantes incompatibles puede aparecer reacción exotérmica con ebullición local, proyección de líquido y formación súbita de aerosol ácido.
Escenario táctico crítico: La principal amenaza operativa no es la combustión del producto, sino la combinación de corrosión, pérdida de estanqueidad, atmósfera irritante y generación de hidrógeno en presencia de metal. En recintos cerrados el problema se agrava por la acumulación de niebla ácida y gases de reacción.
Comportamiento en incendio: El calor favorece ebullición, salpicaduras, aerosolización y descomposición con humos corrosivos. El agua de extinción puede arrastrar el producto, extender la contaminación a drenajes y liberar más vapores por salpicadura sobre superficies calientes o incompatibles.
Riesgos para intervinientes: Nube corrosiva muy irritante, pérdida de visibilidad por niebla, quemaduras por contacto indirecto, salpicaduras al abrir envases calientes, exposición a hidrógeno en zonas bajas o cerradas y riesgo de fallo de equipos por corrosión rápida.
Entorno peligroso: Corrosión acelerada de estructuras, cableado, bombas, válvulas, herramientas y EPIs no compatibles. Alta probabilidad de contaminación de drenajes, cauces y depuradoras si no se retiene la escorrentía.
Valoración táctica: Si el producto está implicado en incendio estructural o industrial, el problema principal es la exposición química y la pérdida de contención, no la combustión del propio producto. La aproximación frontal sin control de vapores y sin protección química completa no es operativa.
V. INTERVENCIÓN EN INCENDIO
Medios adecuados: Agua pulverizada o niebla para refrigerar recipientes expuestos, proteger exposiciones y abatir aerosoles; extinción convencional del combustible circundante con espuma, polvo o CO2 cuando sea el material ardiendo, no el ácido. Mantener enfriamiento continuo y controlado de recipientes no afectados directamente por el foco. Priorizar la refrigeración de cisternas, botellas, bidones y líneas sometidas a radiación térmica.
Medios no adecuados: Chorro compacto directo sobre derrame o envase fisurado; aporte violento de agua sobre el líquido; intervención sin protección química; empleo de agentes o herramientas que reaccionen con el ácido o agraven salpicaduras. Evitar pulverización a corta distancia que disperse el producto.
Precauciones concretas:
Aislar amplio perímetro y trabajar a barlovento. Mantener distancia por posible rotura de envases, proyección de salpicaduras y emisión súbita de vapores.
Refrigerar recipientes y líneas expuestas desde posición protegida. Vigilar deformación, corrosión, decoloración y aumento de presión interna.
Cortar focos de ignición en el área, especialmente en sótanos, cubetos, arquetas, túneles y zanjas donde pueda acumularse hidrógeno.
Evitar que el agua impacte con fuerza sobre el derrame; emplear niebla fina y controlada solo para abatir vapores y enfriar.
Retener escorrentías y aguas contaminadas; impedir que alcancen saneamiento, alcantarillado o cursos de agua.
Si hay liberación intensa de vapores, fuga masiva o recipientes amenazados por calor, adoptar táctica defensiva, ampliar evacuación y limitar el acceso.
No abrir envases calientes salvo necesidad operativa estricta y tras enfriamiento suficiente; la apertura prematura puede producir proyección de ácido y vapor corrosivo.
Decisión de mando: Si el incendio compromete almacenamiento de grandes cantidades o existen incompatibles, priorizar control perimetral, protección de exposiciones y contención; no forzar la aproximación innecesaria.
Criterio operativo: Donde haya metal expuesto, acumulaciones en fosos o dudas sobre atmósfera, tratar el incidente como posible generador de hidrógeno y mantener vigilancia de ignición secundaria.
VI. ACTUACIÓN EN DERRAMES O FUGAS
Medidas iniciales: Aislar de inmediato, señalizar, evacuar personal no esencial y cortar accesos. Situarse a barlovento y evitar cotas bajas por acumulación de vapores corrosivos o hidrógeno si hay metal implicado. Mantener alejados a curiosos y tráfico.
Control de fuga: Si es seguro, cerrar válvulas, enderezar el envase o detener el vertido en origen. Mantener distancia; usar útiles y herramientas resistentes a corrosión. No intentar taponar si el material proyecta, hierve o reacciona.
Contención: Crear diques con material inerte compatible. Proteger sumideros, arquetas, sótanos y cauces. Trabajar con control de escorrentías para evitar dispersión.
Absorción: Material inerte no reactivo, seco y compatible. Recoger el absorbente contaminado en recipientes plásticos o revestidos, cerrados y correctamente etiquetados.
Neutralización: Solo por personal competente y en pequeña escala controlada; la neutralización puede ser muy exotérmica y generar proyecciones, vapor y ebullición local.
Medidas prácticas: No usar serrín, papel, trapos ni absorbentes orgánicos. Evitar contacto con metales, bases y materiales carbonatados. No entrar en fosos, arquetas o espacios confinados sin medición previa, ventilación controlada y protección respiratoria. Si el derrame es sobre superficie metálica o hay burbujeo, asumir desprendimiento de gas y retirada inmediata de personal no esencial.
Trasvase: Preferente a envase plástico compatible y de cierre seguro. Mantener el trasvase secundado por contención, vigilancia de vapores y control de salpicaduras.
Prioridad táctica: En derrames extensos, priorizar confinamiento, evacuación, protección de drenajes y estabilización del perímetro frente a recuperación rápida del producto.
Medida crítica: Si el derrame alcanza alcantarillado, arquetas o puntos bajos, ampliar de inmediato el perímetro y considerar ventilación/extracción controlada solo tras medición de atmósfera y sin generar dispersión hacia terceros.
VII. EQUIPOS DE PROTECCIÓN
Protección respiratoria: ERA de presión positiva en todo acceso a nube, salpicadura o atmósfera desconocida; filtro solo en tareas muy limitadas, con concentración baja y nunca en espacio confinado o con irritación perceptible.
Protección corporal: Traje químico resistente a corrosivos ácidos, preferible encapsulado si hay niebla intensa, fuga masiva o riesgo de salpicadura directa. Mangas, cuello, cierres y costuras totalmente protegidos.
Guantes: Butilo, neopreno o nitrilo pesado, con comprobación de compatibilidad y doble guante si hay contacto prolongado o manipulación de válvulas y bridas.
Botas: Botas químicas resistentes a ácidos con cubrebotas si procede.
Ojos y cara: Pantalla facial y gafas estancas; el rostro no debe quedar expuesto a aerosol o salpicadura.
Apoyo sanitario: Agua abundante, solución de lavado ocular y control de exposición a fluoruro; descontaminación inmediata de personal y equipos.
Medida táctica: Si hay olor irritante, niebla visible, corrosión activa o coloración amarillenta del entorno, asumir presencia de producto en atmósfera y elevar nivel de protección.
Equipo mínimo de entrada: ERA, traje químico para ácido, guantes compatibles, protección ocular integral, radio protegida y línea de descontaminación preparada.
Control de compatibilidad: Revisar que mascarillas, pegamentos, visores, botas y cintas no estén degradados por ácido antes de reutilización. Retirar del servicio cualquier equipo con ataque visible.
VIII. PRIMEROS AUXILIOS
Inhalación: Retirar al aire fresco sin exponer al rescatador. Oxígeno si está indicado y hay personal entrenado. Vigilar edema pulmonar tardío, tos, disnea y dolor torácico; traslado urgente incluso si mejora inicialmente.
Piel: Quitar ropa y calzado contaminados. Lavar con abundante agua de forma continuada. No frotar. Atención médica inmediata por riesgo de quemadura profunda y toxicidad por fluoruro.
Ojos: Irrigar de inmediato con agua templada abundante durante al menos 15 minutos, separando párpados y retirando lentes de contacto si es sencillo. Evacuación urgente.
Ingestión: Enjuagar la boca. No provocar el vómito. Si está consciente, dar pequeñas cantidades de agua solo si puede tragar y no hay riesgo de aspiración. Traslado urgente.
Tratamiento médico: Valorar necesidad de manejo específico por fluoruro y alteraciones de calcio/magnesio. Requiere observación clínica aunque mejoren los síntomas iniciales.
Advertencia: La lesión puede progresar tras una aparente mejoría inicial; cualquier exposición significativa exige vigilancia hospitalaria.
Centro de Toxicología España: 91 562 04 20
Pauta por exposición: Quemaduras dolorosas, calambres, parestesias, espasmo muscular o disnea tras contacto deben tratarse como toxicidad por fluoruro además de corrosión.
IX. MANIPULACIÓN Y ALMACENAMIENTO
Manipulación: En circuito cerrado o bien ventilado, con contención secundaria, equipos resistentes a corrosión y procedimiento de transferencia controlado.
Almacenamiento: Recipientes compatibles, cerrados, verticales, en lugar fresco, ventilado y segregado. Cubeto resistente a ácidos y revisión periódica de envases.
Separación: Lejos de bases, oxidantes incompatibles, cianuros, sulfuros, metales reactivos y materiales que puedan descomponerse por corrosión.
Práctica segura: Duchas y lavaojos próximos; inspección de corrosión en bridas, bombas, válvulas y conexiones; acceso restringido.
Control preventivo: Mantener fuera de zonas con acero al carbono desnudo, aluminio, zinc y aleaciones sensibles; revisar ventilación y drenaje de cubetos.
Condición de seguridad: Evitar envases dañados, tapas flojas, condensación externa y presencia de humedad o suciedad reactiva en la zona de almacenamiento.
X. ESTABILIDAD Y REACTIVIDAD
Estabilidad: Estable en condiciones normales de almacenamiento compatible; el riesgo aumenta con calor, contaminación y contacto con materiales reactivos.
Condiciones a evitar: Calor intenso, confinamiento, pulverización no controlada, humedad sobre superficies reactivas, impacto mecánico en envases dañados y exposición prolongada a metales incompatibles.
Incompatibilidades: Bases fuertes, metales reactivos, cianuros, sulfuros, carbonatos, compuestos alcalinos y materiales que favorezcan desprendimiento de gas o reacción exotérmica.
Reactividad peligrosa: Corrosión de metales con posible liberación de hidrógeno; reacción violenta con álcalis; ataque a materiales de construcción y equipos.
Descomposición: Puede liberar fluoruro de hidrógeno y humos corrosivos al calentarse o en contacto con humedad en determinadas condiciones.
Producto de reacción crítico: Riesgo de niebla ácida y gases irritantes/corrosivos durante neutralización o contacto con agua en forma inadecuada.
Condición operativa: El contacto con metales, bases o materiales carbonatados debe considerarse desencadenante de reacción secundaria y aumento de la liberación gaseosa.
Seguridad de intervención: Si se observa efervescencia, calentamiento, decoloración del contenedor o corrosión rápida, asumir reacción activa y suspender manipulación no esencial.
XI. INFORMACIÓN TOXICOLÓGICA
Toxicidad útil: Corrosivo severo por todas las vías de exposición.
Efecto local: Necrosis tisular, ulceración y daño ocular irreversible.
Efecto sistémico relevante: El ion fluoruro puede alterar calcio y magnesio séricos con riesgo cardíaco.
Señales de gravedad: Disnea, dolor intenso, espasmos, debilidad, alteraciones del ritmo, shock.
Riesgo acumulado: Lesión cutánea aparentemente limitada puede progresar por absorción de fluoruro; no minimizar exposiciones cutáneas.
Observación clínica: Dolor intenso desproporcionado, calambres o parestesias tras contacto deben hacer sospechar toxicidad por fluoruro además de quemadura química.
Vigilancia: Controlar función respiratoria y signos neuromusculares tras exposición incluso sin síntomas iniciales intensos.
XII. INFORMACIÓN ECOLÓGICA
Impacto acuático: Acidificación intensa del medio y toxicidad para organismos acuáticos.
Movilidad: Alta en agua; puede propagarse rápidamente por drenajes y cauces.
Persistencia operativa: El peligro principal es el efecto corrosivo y la contaminación por fluoruro.
Medida clave: Impedir entrada en red de saneamiento y recoger aguas de extinción contaminadas.
Observación ambiental: Puede dañar biota por pH extremo y contaminación secundaria; notificar si alcanza colectores, depuradora o dominio público hidráulico.
Gestión ambiental: Mantener vigilancia de sumideros y cursos de agua; la dilución no elimina el riesgo operativo inmediato.
Criterio ambiental: Cualquier derrame hacia alcantarillado o agua superficial exige notificación y control específico por corrosividad y carga fluorada.
XIII. CONSIDERACIONES OPERATIVAS PARA BOMBEROS
Mando inicial: Confirmar identidad UN, concentración aproximada, volumen afectado, estado del envase y si hay metales implicados o atmósfera confinada.
Decisiones útiles: Priorizar aislamiento, protección respiratoria, control de vapores, contención y defensa de sumideros antes de cualquier intento de neutralización.
Zonificación: Establecer zona caliente, templada y fría con corredor de descontaminación, control de acceso y punto de espera de personal.
Rescate: Solo con ERA y protección química completa; extracción rápida y traslado a descontaminación inmediata. No convertir el rescate en una segunda víctima.
Control ambiental: Medir atmósfera si hay reacción con metales, fuga en recinto o sospecha de hidrógeno. Ventilar solo si no dispersa la nube hacia receptores.
Estrategia: Defensiva ante fuga importante, chorro de niebla corrosiva, difícil control del envase o presencia de incompatibles.
Evacuación: Ampliar evacuación en dirección del viento y en áreas bajas, sótanos, alcantarillas, arquetas y túneles; considerar confinamiento de población si la nube es persistente.
Gestión de aguas: Retener y sectorizar aguas de extinción; no descargarlas sin control por corrosividad y carga de fluoruro.
Descontaminación: Prioritaria para intervinientes, herramientas y equipos; lavar, inspeccionar y retirar material corroído antes de reempleo.
Criterio de mando: Si hay duda sobre concentración, mezcla comercial o reacción en curso, asumir escenario de máxima agresividad química.
Decisión de seguridad: Si el foco está en interior, sótano o zona con drenaje abierto, considerar retirada temporal, ventilación controlada y control del perímetro antes de entrar.
Clave táctica: El mando debe evitar entradas repetidas; es preferible estabilizar, contener y esperar condiciones seguras para el trasvase o neutralización especializada.
XIV. TRANSPORTE Y REGLAMENTACIÓN
ONU: 1740
Designación transporte: ÁCIDO FLUOROSILÍCICO
Clase ADR/RID: 8
Grupo de embalaje: II
Etiqueta: Corrosivo
Código de restricción en túneles: E
Kemler: 80
Información de transporte útil: Corrosivo líquido que puede deteriorar envases metálicos y causar fuga progresiva; mantener separación de incompatibles y control de estanqueidad.
Reglamentación práctica: Intervenir con procedimientos de mercancías peligrosas corrosivas, protección de alcantarillado, control de derrames y descontaminación completa de personal y equipo.
Observación ADR: En incidente vial, priorizar perímetro, control del tráfico, barlovento y medición de atmósfera en zonas confinadas o bajo nivel.
Medidas de transporte: Verificar fugas en cisternas y bultos, evitar remolque innecesario de unidad dañada y aislar del calor y de sustancias incompatibles durante la espera.
Medida de seguridad vial: En cisterna o IBC comprometido, evitar vibración, impactos y maniobras bruscas; inmovilizar, enfriar si procede y esperar equipo especializado si hay fuga activa.
XV. OBSERVACIONES FINALES
Resumen operativo: Corrosivo fuerte, no combustible, con riesgo secundario de hidrógeno al contacto con metales.
Prioridades: Aislar, proteger personal con ERA y traje químico, contener derrame y evitar drenajes.
Atención sanitaria: Toda exposición significativa requiere valoración médica urgente por corrosión y posible toxicidad por fluoruro.
Criterio prudente: Si hay duda sobre concentración o mezcla comercial, actuar con el máximo nivel de protección química disponible.
Mensaje táctico: El éxito depende de contención rápida, protección respiratoria real y control de la propagación; la aproximación sin nivel químico completo no es operativa.