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CÓDIGO DE PELIGROSIDAD KEMLER: 80
I. IDENTIFICACIÓN DEL PRODUCTO
Nombre del producto: PENTACLORURO DE ANTIMONIO EN SOLUCIÓN
Número UN: 1731
Sinónimos: Cloruro de antimonio(V) en solución; pentacloruro de antimonio líquido; cloruro antimónico en solución
Número CAS: 7647-18-9 para el pentacloruro de antimonio; la solución comercial puede contener otros componentes con identificadores distintos
Número CE (EINECS): 231-601-8 para el pentacloruro de antimonio; la solución comercial puede incluir componentes con números CE adicionales
Uso recomendado: Reactivo y producto intermedio para síntesis química y procesos industriales cerrados, únicamente por personal formado y bajo control de exposición.
Restricciones de uso: No usar en contacto con agua, humedad, bases, metales reactivos ni materiales incompatibles. Evitar trasvases abiertos, pulverización y cualquier aplicación que genere nieblas. Mantener el uso limitado a instalaciones con ventilación, contención y medios de emergencia adecuados.
II. NATURALEZA DEL PELIGRO
Naturaleza corrosiva: Líquido corrosivo para metales y tejidos; puede causar lesiones graves en piel, ojos y vías respiratorias.
Reactividad con agua: Reacciona violentamente o de forma exotérmica con agua y humedad, generando calor y vapores corrosivos.
Productos de descomposición: Por calentamiento o contacto con humedad puede liberar cloruro de hidrógeno y compuestos de antimonio irritantes o tóxicos.
Peligro ambiental: Evitar su entrada en alcantarillas, cursos de agua y suelos; los compuestos de antimonio pueden perjudicar organismos acuáticos.
III. RIESGOS PARA LA SALUD
Inhalación: Las nieblas y vapores irritan o lesionan intensamente las vías respiratorias; pueden producir tos, broncoespasmo, edema pulmonar y efectos sistémicos.
Contacto cutáneo: Produce quemaduras químicas profundas y dolor; la absorción a través de piel lesionada puede contribuir a la toxicidad sistémica.
Contacto ocular: Puede causar lesiones corneales graves, opacidad y pérdida de visión.
Ingestión: Provoca quemaduras en boca, garganta y aparato digestivo, con riesgo de vómitos, shock y perforación.
Efectos tardíos: La afectación respiratoria puede empeorar tras un intervalo; la exposición repetida a compuestos de antimonio puede causar efectos sistémicos.
IV. RIESGOS DE INCENDIO Y EXPLOSIÓN
Inflamabilidad: La solución no se considera el principal combustible, pero puede arder si contiene componentes inflamables o se encuentra junto a materiales combustibles.
Riesgo térmico: El calentamiento puede generar sobrepresión y vapores corrosivos; el contacto con agua durante la emergencia puede ser violentamente exotérmico.
Riesgo de explosión: No mezclar con agua, bases, agentes reductores ni metales reactivos; pueden producirse reacciones violentas y gases peligrosos.
Humo peligroso: En incendio o descomposición pueden liberarse cloruro de hidrógeno y humos de antimonio.
V. INTERVENCIÓN EN INCENDIO
Medios de extinción: Seleccionar el agente según los materiales circundantes; utilizar agua pulverizada solo desde posición segura y para refrigerar exposiciones, evitando dirigirla al producto derramado.
Táctica: Aislar el área, retirar recipientes no afectados si puede hacerse sin riesgo y mantenerlos refrigerados desde distancia protegida.
Ataque: Actuar a barlovento, con equipos autónomos y protección química completa; evitar chorros directos que dispersen el producto o provoquen reacción.
Después del incendio: Tratar aguas y residuos como corrosivos y contaminados; impedir su entrada en desagües.
VI. ACTUACIÓN EN DERRAMES O FUGAS
Aislamiento: Evacuar al personal no esencial y establecer una zona de exclusión; aproximarse desde barlovento y con protección adecuada.
Contención: Detener la fuga solo si es seguro; proteger desagües y contener con barreras compatibles, evitando materiales húmedos.
Absorción: Usar absorbentes inertes y secos compatibles con productos corrosivos; no emplear serrín, papel u otros materiales combustibles o reactivos.
Neutralización: No neutralizar improvisadamente; la dilución o neutralización debe realizarla personal especializado, de forma controlada y con evaluación térmica.
Limpieza: Recoger en recipientes compatibles, cerrados y correctamente identificados; gestionar como residuo peligroso.
VII. EQUIPOS DE PROTECCIÓN
Protección respiratoria: Equipo autónomo de presión positiva en intervención, rescate o cuando exista niebla, vapor o concentración desconocida; filtros solo dentro de un programa autorizado y tras evaluación atmosférica.
Protección ocular: Pantalla facial completa sobre gafas estancas contra salpicaduras.
Protección cutánea: Guantes y traje químico resistentes al producto, con botas compatibles y protección de cuello, muñecas y uniones.
Selección de materiales: Confirmar la compatibilidad química y el tiempo de permeación con el fabricante; sustituir inmediatamente cualquier elemento contaminado o degradado.
Descontaminación: Establecer zona de descontaminación y evitar retirar el EPI contaminado sin supervisión.
VIII. PRIMEROS AUXILIOS
Inhalación: Trasladar a aire fresco sin exponerse; mantener en reposo y solicitar asistencia urgente. Administrar oxígeno solo por personal entrenado; vigilar dificultad respiratoria y edema tardío.
Piel: Retirar ropa contaminada y lavar inmediatamente con abundante agua durante tiempo prolongado; no intentar neutralizar sobre la piel. Atención médica urgente.
Ojos: Irrigar de inmediato con agua durante tiempo prolongado, separando los párpados; retirar lentes de contacto si es fácil. Evaluación oftalmológica urgente.
Ingestión: Enjuagar la boca; no provocar el vómito ni administrar sustancias neutralizantes. No dar nada por vía oral a una persona inconsciente; asistencia médica inmediata.
Precauciones: Los intervinientes deben evitar el contacto directo y embolsar la ropa contaminada para descontaminación o eliminación segura.
IX. MANIPULACIÓN Y ALMACENAMIENTO
Manipulación: Trabajar en sistema cerrado o con extracción localizada; evitar salpicaduras, nieblas, humedad y calentamiento.
Trasvase: Usar equipos secos, cerrados y compatibles; conectar a tierra cuando proceda y controlar la velocidad de transferencia.
Almacenamiento: Conservar en recipientes herméticos, secos, protegidos de calor y radiación solar, en zona ventilada y con cubeto de retención.
Segregación: Separar de agua, humedad, bases, oxidantes o reductores incompatibles, metales reactivos, alimentos y materiales combustibles.
Inspección: Revisar periódicamente recipientes, cierres, corrosión, cristalización o daños; disponer de absorbente seco y medios de lavado de emergencia.
X. ESTABILIDAD Y REACTIVIDAD
Estabilidad: Estable bajo condiciones de almacenamiento secas, frescas y controladas; la humedad favorece la degradación y la liberación de vapores corrosivos.
Agua: Reacción exotérmica y peligrosa; no añadir agua directamente al producto.
Incompatibilidades: Bases, agentes reductores, metales reactivos, humedad y materiales que puedan reaccionar con cloruros ácidos.
Descomposición: El calor puede generar cloruro de hidrógeno y humos o compuestos de antimonio.
Condiciones a evitar: Calor intenso, recipientes cerrados expuestos a calentamiento, contaminación cruzada y cualquier contacto accidental con agua.
XI. INFORMACIÓN TOXICOLÓGICA
Vías de exposición: Inhalación de nieblas o vapores, contacto ocular y cutáneo e ingestión accidental.
Efectos agudos: Corrosión intensa, irritación respiratoria, dolor, tos, dificultad respiratoria, lesiones oculares y alteraciones gastrointestinales.
Toxicidad sistémica: La absorción de antimonio puede afectar principalmente al aparato digestivo, hígado, riñones y sistema cardiovascular; la gravedad depende de la dosis y la formulación.
Exposición repetida: Puede causar irritación persistente y efectos sistémicos; evitar toda exposición ocupacional innecesaria.
Valoración médica: Requiere evaluación urgente tras contacto relevante, inhalación o ingestión, aunque los síntomas iniciales parezcan leves.
XII. INFORMACIÓN ECOLÓGICA
Compartimentos afectados: Puede contaminar agua y suelo; los compuestos de antimonio pueden persistir o transformarse según pH y condiciones ambientales.
Toxicidad acuática: Evitar vertidos, ya que concentraciones elevadas pueden dañar organismos acuáticos.
Movilidad: La movilidad y disponibilidad ambiental dependen de la acidez, partículas y composición del medio.
Prevención: Contener aguas de extinción y lavado; no verter al alcantarillado ni diluir para su eliminación.
Gestión: Recuperar el producto y los absorbentes mediante gestor autorizado de residuos peligrosos.
XIII. CONSIDERACIONES OPERATIVAS PARA BOMBEROS
Acceso: Intervenir solo con autorización, control atmosférico y ruta de retirada; establecer zonas caliente, templada y fría.
EPI de intervención: Equipo autónomo de presión positiva y traje de protección química resistente a sustancias corrosivas; protección estructural contra incendio por sí sola puede ser insuficiente.
Atmósfera: Monitorizar vapores corrosivos y productos de descomposición; mantener vigilancia por posible deterioro retardado de recipientes.
Agua contaminada: Confinar aguas de extinción, escorrentías y residuos de descontaminación para evitar daños ambientales y corrosión secundaria.
Coordinación: Informar al mando sobre la incompatibilidad con agua y solicitar asesoramiento químico especializado antes de aplicar agentes o neutralizantes.
XIV. TRANSPORTE Y REGLAMENTACIÓN
Designación de transporte: PENTACLORURO DE ANTIMONIO EN SOLUCIÓN
Número UN: 1731
Clase ADR/RID: 8
Código de clasificación: C1
Grupo de embalaje: II
Código de peligrosidad Kemler: 80
Etiquetas: 8
Categoría de transporte: 2
Código de restricción en túneles: (E)
XV. OBSERVACIONES FINALES
Variabilidad: El comportamiento y la peligrosidad pueden variar con el disolvente, la concentración, la acidez y los aditivos de la formulación comercial.
Criterio operativo: Tratar cualquier fuga como incidente corrosivo con posible emisión de vapores tóxicos y reacción con humedad.
Información médica: Facilitar al personal sanitario la composición disponible y la posibilidad de exposición a compuestos de antimonio y cloruro de hidrógeno.
Residuos: No reutilizar recipientes contaminados ni mezclar residuos con otros productos; gestionar mediante canales autorizados.
Precaución general: Ante incertidumbre sobre concentración o compatibilidad, aplicar la protección y la distancia correspondientes al escenario más desfavorable.
Teléfono Centro de Toxicología España: 91 562 04 20