Ficha de actuación química en caso de siniestro creado por SuSo. bomberiles.es [ IMPRIMIR FICHA ]
CÓDIGO DE PELIGROSIDAD KEMLER: 80
NÚMERO UN: 1712

I. IDENTIFICACIÓN DEL PRODUCTO
Nombre del producto: FORMIATO DE CADMIO
Sinónimos: Cadmium formate; metanoato de cadmio
Número CAS: 544-17-2
Número CE (EINECS): 208-865-0
Código Hazchem: 2X
Uso recomendado: Uso industrial o de laboratorio como compuesto de cadmio; aplicaciones químicas especializadas, reactivo y formulación de investigación.
Restricciones de uso: Sustancia muy tóxica y con riesgo ambiental elevado; restringir a personal entrenado, con extracción localizada, contención de derrames y gestión como residuo peligroso.

II. NATURALEZA DEL PELIGRO
Riesgos principales: Tóxico por inhalación, ingestión y contacto. Riesgo acumulativo por contenido en cadmio. Peligro severo para riñón, pulmón y medio acuático.
Estado físico y aspecto: Sólido cristalino o pulverulento, normalmente blanco a incoloro.
Olor: Prácticamente inodoro.
Solubilidad en agua: Soluble; el agua de extinción o lavado puede arrastrar cadmio disuelto.
Riesgo por vapores: Bajo en estado sólido; el peligro principal es el polvo y los humos tóxicos por calentamiento o incendio.
Productos peligrosos de descomposición: Óxidos de cadmio y gases irritantes de carbono al calentarse fuertemente.

III. RIESGOS PARA LA SALUD
Exposición aguda: Puede causar irritación de vías respiratorias, tos, cefalea, náuseas, vómitos, dolor abdominal y malestar general. La inhalación de polvo fino o humos de descomposición puede producir lesión pulmonar grave.
Exposición crónica: Riesgo de daño renal, alteraciones óseas y efectos pulmonares por exposición repetida. Los compuestos de cadmio se consideran carcinógenos por inhalación.
Órganos diana: Riñones, pulmones, tracto gastrointestinal y sistema óseo.
Vías de entrada: Inhalación, ingestión y contacto con piel u ojos.

IV. RIESGOS DE INCENDIO Y EXPLOSIÓN
Comportamiento frente al fuego: No es combustible de forma relevante, pero el envase, embalaje o contaminantes asociados pueden arder. El principal riesgo en incendio es la formación de humos muy tóxicos con compuestos de cadmio, además de arrastre de material soluble con el agua de extinción.
Riesgo real de incendio: El producto puede intervenir como carga tóxica secundaria en incendios de almacén, laboratorio o transporte. El calentamiento intenso puede romper envases, proyectar material contaminado y liberar polvo o humos peligrosos.
Riesgo de explosión: No se espera explosividad propia significativa. El polvo fino puede dispersarse mecánicamente y generar nube contaminante; la sobrepresión del envase calentado puede provocar rotura súbita.
Medios de extinción adecuados: Agua pulverizada para refrigeración, espuma, polvo químico seco o CO2 según el foco del incendio del entorno.
Medios no adecuados: Chorro compacto sobre el sólido o sobre derrames, porque dispersa el contaminante y extiende la contaminación.
Datos físico-químicos útiles: Punto de inflamación no aplicable; autoignición no aplicable; límites de explosividad no aplicables como sólido inorgánico; punto de ebullición no aplicable por descomposición; presión de vapor despreciable.

V. INTERVENCIÓN EN INCENDIO
Acción inicial: Tratar el producto como tóxico prioritario. Atacar el incendio del entorno desde posición protegida, a barlovento y desde distancia segura. Aislar la zona y reducir al mínimo el personal expuesto.
Medios de extinción adecuados: Agua pulverizada para enfriar recipientes y abatir polvo, espuma, polvo químico seco o CO2 sobre el foco del material combustible asociado. Seleccionar el agente en función del combustible real implicado.
Medios no adecuados: Chorro sólido de agua sobre el producto, lanza directa a derrames, y cualquier maniobra que produzca salpicadura, aerosolización o arrastre de contaminantes.
Precauciones concretas:
  - Usar ERA de presión positiva y traje de intervención con protección química complementaria si existe contaminación por polvo, humo o aguas de extinción.
  - Refrigerar de forma continua recipientes y estructuras expuestas al calor hasta asegurar descenso térmico.
  - Mantener puertas, tapas o contención cerradas si ello reduce emisión de humos; ventilar solo con criterio táctico y control de dispersión.
  - Contener y recuperar aguas de extinción; pueden transportar cadmio disuelto o en suspensión.
  - Evitar remover cenizas, lodos o residuos sin aspiración filtrada o humectación controlada.
  - Si hay humo oscuro, irritante o carga desconocida, asumir atmósfera contaminada y limitar tiempo de exposición.
Objetivo táctico: Priorizar control del incendio envolvente, protección respiratoria, enfriamiento de recipientes y confinamiento estricto de la contaminación secundaria.

VI. ACTUACIÓN EN DERRAMES O FUGAS
Medidas inmediatas: Aislar, señalizar y trabajar a barlovento. Detener acceso innecesario. Evitar caminar sobre el producto y no generar polvo.
Pequeños derrames: Recoger cuidadosamente en seco con herramientas anti-chispa o aspiración con filtración para partículas tóxicas. Si procede, humectar muy ligeramente para evitar dispersión y trasladar el residuo a recipientes cerrados y etiquetados.
Derrames importantes: Confinar accesos, detener drenajes, proteger alcantarillas y cauces. Crear barrera física para impedir arrastre por agua. Recuperar el sólido por medios que minimicen aerosolización y, si es viable, envolver o cubrir el foco para limitar dispersión.
Descontaminación de zona: Limpieza final con aspiración filtrada o métodos húmedos controlados. No barrer en seco ni usar aire a presión. Recoger paños, absorbentes y tierras contaminadas como residuo tóxico.
Prioridad ambiental: Muy alta; impedir la llegada a red de saneamiento, suelo permeable, pluviales o masas de agua.
Decisión operativa: Si el derrame es extenso, fino o con viento cruzado, ampliar aislamiento y considerar evacuación de la zona inmediata hasta controlar polvo y escorrentías.

VII. EQUIPOS DE PROTECCIÓN
Protección respiratoria: ERA de presión positiva en incendio, atmósfera cerrada, presencia de polvo, humo o incertidumbre de concentración. En derrame sin incendio, protección para partículas tóxicas de alta eficacia y ajuste facial adecuado; si hay polvo visible o mala ventilación, preferir ERA.
Protección ocular y facial: Gafas estancas y pantalla facial si existe riesgo de polvo proyectado, salpicadura de soluciones o rebote durante la recogida.
Protección de manos: Guantes químicos resistentes, preferentemente nitrilo, neopreno o butilo, con recambio si hay contaminación visible o deterioro.
Protección corporal: Ropa química de salpicaduras o superior sobre equipo estructural cuando exista contaminación sólida o húmeda. Botas impermeables químicas y control de entrada/salida de zona caliente.
Control postintervención: Descontaminación rigurosa de EPI, herramientas y personal; embolsado de prendas desechables; evitar traslado de polvo tóxico a cabina, base o hospital.
Medida táctica: Ningún interviniente debe permanecer en zona caliente sin control respiratorio independiente cuando exista humo, polvo suspendido o sospecha de liberación de cadmio.

VIII. PRIMEROS AUXILIOS
Inhalación: Retirar al afectado al aire fresco, mantener en reposo y vigilar dificultad respiratoria. Oxígeno por personal entrenado si procede. Si hay tos persistente, disnea, opresión torácica o exposición a humos, derivación médica urgente.
Contacto con la piel: Retirar ropa contaminada y lavar con abundante agua y jabón. Evitar frotar en seco. Aislar ropa y material contaminado para descontaminación o residuo.
Contacto con los ojos: Irrigar con agua abundante durante al menos 15 minutos, manteniendo párpados abiertos. Retirar lentes de contacto si es fácil. Valoración oftalmológica si persiste irritación.
Ingestión: Enjuagar la boca. No provocar el vómito. Atención médica inmediata. No administrar nada por boca si el paciente presenta somnolencia o vómitos.
Información clínica útil: Vigilar función respiratoria y renal. La toxicidad por cadmio puede requerir observación hospitalaria, incluso con síntomas iniciales leves.
Centro de Toxicología de España: 91 562 04 20

IX. MANIPULACIÓN Y ALMACENAMIENTO
Manipulación: Evitar formación de polvo, contacto directo y contaminación de superficies. Trabajar con extracción localizada y procedimientos cerrados cuando sea posible.
Almacenamiento: Mantener en envases bien cerrados, secos, etiquetados y en zona fresca, ventilada y con retención de derrames. Separar de alimentos, piensos y agentes incompatibles.
Control operativo: Restringir acceso a personal autorizado y mantener plan de gestión de residuos de cadmio. Verificar integridad del envase ante cualquier traslado o manipulación.

X. ESTABILIDAD Y REACTIVIDAD
Estabilidad: Estable en condiciones normales de almacenamiento seco y a temperatura ambiente.
Condiciones a evitar: Calor intenso, humedad excesiva, dispersión de polvo, ventilación que favorezca aerosolización y contacto con incendio del entorno.
Incompatibilidades: Oxidantes fuertes, ácidos fuertes, agentes que favorezcan descomposición o solubilización descontrolada del cadmio, y materiales combustibles contaminados con el producto.
Descomposición peligrosa: Humos de óxidos de cadmio y gases irritantes/carbonosos al calentarse o arder el embalaje.
Reactividad práctica: El riesgo aumenta en presencia de fuego, pulverización, tránsito por agua de extinción o rotura de envases.

XI. INFORMACIÓN TOXICOLÓGICA
Toxicidad útil para intervención: Los compuestos de cadmio presentan alta toxicidad sistémica. La inhalación de polvo o humos es la vía más crítica en siniestro. Puede aparecer neumonitis química o edema pulmonar tras exposición relevante. La repetición de exposiciones incrementa daño renal y riesgo carcinógeno.
Signos de alarma: Tos, opresión torácica, disnea, vómitos, dolor abdominal, debilidad, fiebre tras exposición inhalatoria y signos de afectación renal posterior.
Dato operativo: Los síntomas respiratorios pueden retrasarse; toda exposición relevante a polvo o humo debe considerarse de seguimiento médico.

XII. INFORMACIÓN ECOLÓGICA
Impacto ambiental: Muy tóxico para organismos acuáticos y con efectos duraderos.
Movilidad: Puede disolverse y desplazarse con aguas de lavado o extinción.
Persistencia: El cadmio no se degrada; permanece en suelos y sedimentos.
Medida clave: Contención inmediata y gestión como residuo peligroso de todo material absorbente, tierras, lodos y aguas contaminadas.

XIII. CONSIDERACIONES OPERATIVAS PARA BOMBEROS
Decisiones útiles:
  Identificar si el problema principal es incendio del entorno o contaminación tóxica por sólido.
  Establecer zonas caliente, tibia y fría con control de accesos.
  Priorizar barlovento, evitar pisado y arrastre del producto.
  Solicitar apoyo de autoridad ambiental si hay afección a red de drenaje o cauce.
  Conservar muestra y datos del envase para cadena técnica y sanitaria.
  Descontaminar herramientas, botas y cabina antes de repliegue.
  Si hay polvo fino extendido, valorar evacuación preventiva del entorno inmediato y control de ventilación para no redistribuir el contaminante.
Criterio de mando: Si hay humo, polvo visible o incertidumbre de exposición, operar con máximo nivel respiratorio y reducir personal en zona caliente al mínimo imprescindible.
Secuencia táctica: 1) aislar; 2) proteger respiración; 3) confinar; 4) recuperar; 5) descontaminar; 6) gestionar residuos y aguas.
Mensaje al mando: La prioridad no es la extinción del sólido, sino impedir inhalación y dispersión del cadmio.

XIV. TRANSPORTE Y REGLAMENTACIÓN
Designación de transporte: FORMIATO DE CADMIO
Número UN: 1712
Clase ADR/RID: 6.1
Grupo de embalaje: II
Kemler: 80
Etiqueta de peligro: Tóxico
Información útil en transporte: Mantener bultos cerrados, secos y estables. Evitar roturas, humedad y manipulación que genere polvo. En accidente de transporte, controlar escorrentías, limitar acceso y comunicar riesgo ambiental y sanitario.
Reglamentación orientativa: Sustancia sujeta a normativa de agentes químicos peligrosos, residuos peligrosos y control específico por contenido en cadmio. Gestionar como mercancía tóxica con alto potencial contaminante.

XV. OBSERVACIONES FINALES
Resumen operativo: Producto no especialmente inflamable, pero sí altamente tóxico y muy contaminante. En siniestro, el peligro real para bomberos proviene del polvo, de los humos de descomposición y de las aguas contaminadas. La intervención debe centrarse en protección respiratoria, contención ambiental, enfriamiento de recipientes y descontaminación rigurosa.