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CÓDIGO DE PELIGROSIDAD KEMLER: 60

I. IDENTIFICACIÓN DEL PRODUCTO
Nombre del producto: TRICLOROETILENO
Número UN: 1710
Sinónimos: Etileno triclorado; tricloroeteno; 1,1,2-tricloroetileno; TCE
Número CAS: 79-01-6
Número CE (EINECS): 201-167-4
Uso recomendado: Disolvente clorado industrial para desengrase de metales, limpieza técnica y formulaciones controladas en sistemas cerrados o adecuadamente ventilados.
Restricciones de uso: Evitar usos domésticos, pulverización, aplicaciones abiertas y cualquier proceso que genere nieblas o calentamiento intenso. No mezclar con oxidantes, álcalis fuertes, metales reactivos ni productos incompatibles. Utilizar únicamente con control de emisiones y protección frente a la exposición.

II. NATURALEZA DEL PELIGRO
Naturaleza: Líquido volátil, incoloro y de olor dulce; sus vapores son más densos que el aire y pueden acumularse en zonas bajas.
Peligro principal: Tóxico por inhalación y nocivo por contacto o ingestión; puede causar efectos graves en el sistema nervioso central.
Exposición secundaria: La contaminación de ropa, equipos y superficies puede prolongar el contacto.
Descomposición: El calentamiento o incendio puede generar gases muy tóxicos y corrosivos, incluidos cloruro de hidrógeno y compuestos clorados irritantes.

III. RIESGOS PARA LA SALUD
Inhalación: Puede provocar irritación, cefalea, mareo, somnolencia, confusión, náuseas, pérdida de coordinación, depresión respiratoria y alteraciones cardíacas en exposiciones intensas.
Contacto ocular: Produce irritación intensa y riesgo de lesión por salpicadura.
Contacto cutáneo: Desengrasa la piel y puede causar irritación, dermatitis y absorción percutánea; el contacto prolongado aumenta el riesgo.
Ingestión: Riesgo de aspiración pulmonar y toxicidad sistémica; puede causar vómitos, depresión neurológica y alteraciones respiratorias.
Efectos tardíos: La exposición repetida puede dañar hígado, riñones y sistema nervioso; aplicar vigilancia médica especializada.

IV. RIESGOS DE INCENDIO Y EXPLOSIÓN
Inflamabilidad: No se comporta como un líquido fácilmente inflamable en condiciones ordinarias, pero puede arder o participar en incendios bajo calentamiento intenso o con fuentes de ignición adecuadas.
Vapores: Los vapores pueden desplazarse hasta una fuente de ignición y acumularse en espacios confinados.
Riesgo térmico: Los recipientes calentados pueden aumentar la presión y romperse; la descomposición térmica libera humos tóxicos y corrosivos.
Incompatibilidades: Evitar llamas, superficies calientes, chispas, oxidantes fuertes, metales alcalinos y bases fuertes.

V. INTERVENCIÓN EN INCENDIO
Medios de extinción: Utilizar espuma resistente a productos químicos, polvo seco, dióxido de carbono o agua pulverizada, según el incendio circundante.
Agua: El chorro compacto puede dispersar el producto; emplear agua pulverizada para refrigerar recipientes y controlar vapores.
Táctica: Aislar el área, retirar recipientes si puede hacerse sin riesgo y proteger exposiciones desde distancia segura.
Riesgo de humos: Trabajar siempre considerando la posible formación de gases clorados tóxicos y corrosivos.
Reignición: Mantener vigilancia tras la extinción y evitar que el producto calentado vuelva a entrar en contacto con fuentes de ignición.

VI. ACTUACIÓN EN DERRAMES O FUGAS
Aislamiento: Evacuar al personal no esencial, eliminar fuentes de ignición y establecer control de acceso, especialmente en zonas bajas o confinadas.
Contención: Detener la fuga solo si puede hacerse sin exposición; impedir la entrada en alcantarillas, sótanos, cursos de agua y suelos permeables.
Recogida: Absorber con material inerte compatible y transferir a recipientes cerrados, etiquetados y resistentes a productos clorados.
Vapores: Ventilar preferentemente desde zonas seguras; no acceder a espacios confinados sin medición atmosférica y equipo autónomo.
Descontaminación: Limpiar los restos con procedimiento controlado y gestionar todo el absorbente como residuo peligroso.

VII. EQUIPOS DE PROTECCIÓN
Protección respiratoria: En concentraciones desconocidas, atmósferas deficientes en oxígeno o durante incendios, utilizar equipo respiratorio autónomo de presión positiva.
Protección corporal: Llevar traje químico estanco o protección química compatible, según el nivel de contaminación y la duración de la intervención.
Guantes: Usar guantes con resistencia verificada frente a tricloroetileno; la selección debe considerar permeación y tiempo de ruptura.
Protección ocular: Gafas estancas y pantalla facial frente a salpicaduras.
Control operativo: Trabajar con vigilancia de atmósfera, extracción localizada y sistema de descontaminación; sustituir inmediatamente prendas contaminadas.

VIII. PRIMEROS AUXILIOS
Inhalación: Trasladar a aire fresco sin exponerse; mantener en reposo y controlar respiración y estado neurológico. Administrar oxígeno solo por personal capacitado y solicitar asistencia médica urgente.
Piel: Retirar ropa y calzado contaminados; lavar con abundante agua y jabón durante un tiempo prolongado. No reutilizar prendas sin descontaminación.
Ojos: Irrigar inmediatamente con agua abundante, manteniendo los párpados abiertos; retirar lentes de contacto si es fácil y continuar el lavado.
Ingestión: No provocar el vómito por riesgo de aspiración. Enjuagar la boca y solicitar atención médica urgente.
Vigilancia: Ante alteración de conciencia, convulsiones o dificultad respiratoria, aplicar soporte vital básico y utilizar desfibrilador siguiendo protocolos.

IX. MANIPULACIÓN Y ALMACENAMIENTO
Manipulación: Trabajar en sistemas cerrados o con extracción localizada; evitar salpicaduras, aerosoles, contacto cutáneo y respiración de vapores.
Almacenamiento: Conservar en recipientes compatibles, herméticamente cerrados, en lugar fresco, ventilado, seco y protegido del calor y la luz intensa.
Segregación: Mantener separado de oxidantes, bases fuertes, metales reactivos y materiales incompatibles.
Prevención: Conectar a tierra los equipos cuando proceda, controlar fuentes de ignición y disponer de medios de contención.
Inspección: Comprobar periódicamente cierres, corrosión, deformaciones, fugas y presencia de vapores en el área.

X. ESTABILIDAD Y REACTIVIDAD
Estabilidad: Estable en condiciones normales de almacenamiento y manipulación controlada.
Calor: Evitar calentamiento intenso, llamas, superficies calientes y exposición prolongada a radiación térmica.
Reacciones peligrosas: Puede reaccionar con oxidantes fuertes, álcalis fuertes y determinados metales, con riesgo de calentamiento, descomposición o incendio.
Descomposición: El fuego o las temperaturas elevadas pueden producir cloruro de hidrógeno, fosgeno y otros productos clorados peligrosos.
Condiciones a evitar: Humedad o contaminantes incompatibles, recipientes sin ventilación de seguridad y acumulación de vapores en espacios confinados.

XI. INFORMACIÓN TOXICOLÓGICA
Vías de exposición: Inhalación, contacto cutáneo, contacto ocular e ingestión accidental; la inhalación de vapores suele ser la vía crítica en emergencias.
Toxicidad aguda: Puede producir depresión del sistema nervioso central, alteraciones cardíacas, irritación respiratoria y daño orgánico.
Piel: La deslipidización favorece irritación y puede facilitar la absorción sistémica durante contactos prolongados.
Órganos diana: Principalmente sistema nervioso, hígado, riñones, corazón y ojos.
Exposición repetida: Puede causar efectos crónicos relevantes; derivar los casos de exposición significativa a evaluación médica y toxicológica.

XII. INFORMACIÓN ECOLÓGICA
Movilidad: El líquido puede penetrar en suelos y alcanzar aguas subterráneas; los vapores pueden desplazarse desde superficies contaminadas.
Agua: Evitar toda descarga; puede persistir y afectar a organismos acuáticos.
Atmósfera: Los vapores contribuyen a contaminación local y deben controlarse mediante captación y ventilación segura.
Respuesta ambiental: Contener el derrame, proteger drenajes y notificar a la autoridad competente cuando exista riesgo de contaminación.
Residuos: Gestionar producto, absorbentes y aguas de lavado como residuos peligrosos mediante operador autorizado.

XIII. CONSIDERACIONES OPERATIVAS PARA BOMBEROS
Reconocimiento: Identificar recipientes expuestos, dirección del viento, zonas bajas y posibles vías de drenaje o confinamiento.
Ataque: Aplicar agua pulverizada desde posición protegida para refrigerar recipientes; evitar aproximaciones innecesarias.
Protección respiratoria: Utilizar equipo autónomo de presión positiva y protección química completa por la posible toxicidad de los humos.
Control de contaminación: Establecer zona caliente, tibia y fría, con descontaminación de personal y equipos.
Después del fuego: Vigilar recipientes, atmósfera y aguas de extinción; impedir vertidos y tratar los residuos como peligrosos.

XIV. TRANSPORTE Y REGLAMENTACIÓN
Designación de transporte: TRICLOROETILENO
Número UN: 1710
Clase ADR/RID: 6.1
Código de clasificación: T1
Grupo de embalaje: III
Código de peligrosidad Kemler: 60
Etiquetas: 6.1
Categoría de transporte: 2
Código de restricción en túneles: (E)

XV. OBSERVACIONES FINALES
Intervención: Priorizar la protección respiratoria, el control de vapores y la prevención de entrada en drenajes o espacios confinados.
Medición: No confiar en el olor como indicador de seguridad; realizar mediciones atmosféricas con equipos adecuados y calibrados.
Atención médica: Las personas expuestas deben ser valoradas aunque los síntomas iniciales sean leves o desaparezcan.
Compatibilidad: Confirmar siempre la resistencia química de guantes, trajes, juntas, absorbentes y recipientes antes de utilizarlos.
Gestión: Aplicar procedimientos locales de emergencia, límites de exposición ocupacional y requisitos ambientales vigentes.
Teléfono Centro de Toxicología España: 91 562 04 20