Ficha de actuación química en caso de siniestro creado por SuSo. bomberiles.es [ IMPRIMIR FICHA ]
CÓDIGO DE PELIGROSIDAD KEMLER: 80
NÚMERO UN: 1709

I. IDENTIFICACIÓN DEL PRODUCTO
Nombre del producto: Pentaclorofenol
Sinónimos: PCP; pentaclorofenol técnico; fenol pentaclorado
Número CAS: 87-86-5
Número CE (EINECS): 201-778-6
Código Hazchem: 2X
Uso recomendado: Biocida y conservante de madera en usos históricos o especializados bajo fuerte control.
Restricciones de uso: Sustancia muy restringida o prohibida en numerosos usos por su elevada toxicidad y persistencia ambiental.
Identificación para transporte: Sólido tóxico con riesgo ambiental severo; en incendio genera humos muy tóxicos y corrosivos.

II. NATURALEZA DEL PELIGRO
Riesgos principales: Muy tóxico por inhalación, ingestión y absorción cutánea. Puede producir hipertermia, colapso metabólico y muerte.
Estado y aspecto: Sólido cristalino o escamas; color blanco a pardo según pureza.
Olor: Fenólico, penetrante.
Comportamiento general: Se sublima o desprende polvo; al calentarse emite vapores y humos tóxicos. Puede impregnar madera, serrín, envases y residuos porosos.
Riesgo por vapores: El polvo y los vapores irritan vías respiratorias; la exposición puede ser insidiosa y agravarse con rapidez en espacios poco ventilados.
Solubilidad en agua: Baja; aumenta en medios alcalinos. Puede contaminar aguas por arrastre de partículas y efluentes de extinción.
Densidad: Aproximadamente 1,7 g/cm3.
Punto de ebullición: Se descompone o sublima a alta temperatura; dato poco operativo en siniestro.
Punto de inflamación: Elevado; combustible más que fácilmente inflamable.
Temperatura de autoignición: Variable con pureza y forma física; considerar descomposición térmica peligrosa antes que ignición franca.
Límites de explosividad: El polvo fino puede formar atmósferas combustibles en suspensión si se dispersa intensamente.
Presión de vapor: Baja a temperatura ambiente; aumenta la exposición por polvo, calentamiento o sublimación.
Productos peligrosos de descomposición: Cloruro de hidrógeno, fosgeno, óxidos de carbono y compuestos clorados tóxicos.

III. RIESGOS PARA LA SALUD
Vías de entrada: Inhalación de polvo o humos, contacto cutáneo, ocular e ingestión.
Efectos agudos: Irritación intensa, sudoración, cefalea, náuseas, vómitos, taquicardia, hipertermia, debilidad, confusión, convulsiones.
Efectos graves: Edema pulmonar, acidosis metabólica, daño hepático y renal, colapso circulatorio.
Absorción cutánea: Muy relevante; el contacto con piel puede causar intoxicación sistémica aun sin lesión aparente extensa.
Órganos diana: Sistema nervioso central, hígado, riñón, piel y aparato respiratorio.
Riesgo operativo sanitario: El empeoramiento puede ser rápido si existe calor ambiental, ropa impregnada, sudoración o contacto prolongado.

IV. RIESGOS DE INCENDIO Y EXPLOSIÓN
Riesgo de incendio: Sólido combustible. No suele arder con facilidad a temperatura ambiente, pero en incendio de almacén, sobrecalentamiento, vertido sobre material combustible o acumulación de polvo puede sostener la combustión y aumentar la carga tóxica.
Riesgo de explosión: No se considera explosivo en condiciones normales, pero el polvo finamente dividido puede inflamarse si se dispersa en una nube y existe fuente de ignición. Los recipientes cerrados pueden romperse o sobrepresurizarse por calor.
Comportamiento en el fuego: Puede sublimatear, generar humos densos y tóxicos y contaminar superficies próximas. El fuego sobre madera, embalajes, plásticos o absorbentes impregnados incrementa la liberación de gases peligrosos.
Riesgo por humos: Muy alto. Los humos de descomposición pueden contener HCl, fosgeno y otros compuestos clorados corrosivos y altamente tóxicos. Riesgo severo para ojos, vías respiratorias y pulmón.
Riesgo por polvo: La manipulación, golpeo o barrido en seco puede elevar polvo contaminado y extender la exposición a la dotación y a zonas colindantes.
Riesgo secundario: El agua de extinción, escorrentías y lodos quedan contaminados y pueden ampliar el daño ambiental y la exposición por contacto.
Sensibilidad operativa: En recintos cerrados o semienterrados, la ventilación inadecuada favorece la acumulación de vapores y la propagación de humos tóxicos a otros sectores.

V. INTERVENCIÓN EN INCENDIO
Medios adecuados: Agua pulverizada para enfriamiento y abatimiento de humos, espuma resistente al alcohol o convencional si hay otros combustibles implicados, polvo químico seco y CO2 en focos pequeños o iniciales.
Medios no adecuados: Chorro compacto directo sobre producto sólido o sobre depósitos contaminados; puede dispersar el material, aumentar la superficie ardiendo y extender la contaminación. Evitar el agua a caudal innecesario sin contención.
Prioridad táctica: Ataque defensivo si el fuego afecta a almacenamiento masivo, genera humos clorados densos o compromete la seguridad por atmósfera tóxica. La prioridad es proteger a la dotación, enfriar receptores y evitar la propagación.
Precauciones concretas:
  Atacar desde barlovento y con recorrido de retirada limpio.
  Mantener distancia de seguridad y emplear monitor o líneas protegidas cuando sea posible.
  Enfriar recipientes expuestos con agua pulverizada desde posición segura.
  No abrir contenedores calentados sin valorar sobrepresión y emisión súbita de vapores.
  Confinar escorrentías con barreras, cubetos o taponamiento de desagües.
  Evacuar o confinar ocupantes si hay humos en interior, falta de ventilación o presencia de polvo suspendido.
  Usar vigilancia térmica de superficies y puntos calientes para evitar reignición de residuos impregnados.
Ventilación: Solo controlada y coordinada; evitar corrientes de aire que arrastren humo tóxico hacia accesos, huecos o zonas de trabajo.
Protección del personal: Entrada en zona caliente únicamente con ERA y equipo químico adecuado. No confiar en filtro para humos de descomposición ni para atmósfera desconocida.

VI. ACTUACIÓN EN DERRAMES O FUGAS
Medidas iniciales: Aislar la zona de inmediato, cortar accesos, trabajar a barlovento y evitar toda acción que levante polvo. Si el derrame está en interior, limitar el número de intervinientes y establecer control de atmósfera.
Control de la fuga: Detener la emisión sin contacto directo. Proteger envases dañados, colocar en sobreenvase si es viable y seguro, y evitar vibraciones o golpes.
Recogida: Recogida mecánica o con aspiración industrial apta para tóxicos; posteriormente, barrido húmedo controlado de residuos finos. Depositar en recipientes cerrados, etiquetados y compatibles.
Absorbentes: Usar absorbente inerte ligeramente humedecido si procede, evitando dispersión. No usar serrín ni materiales combustibles.
Lo que debe evitarse: Barrer en seco con energía, usar aire comprimido, arrastrar el producto hacia desagües, fosas o terreno permeable, lavar a gran caudal sin contención.
Descontaminación: Recolectar residuos, lodos y paños como residuo peligroso. El lavado final debe ser mínimo, contenido y verificado antes de reanudar operaciones.
Evacuación: Ampliar perímetro si existe polvo visible, olor fenólico intenso, afectación por calor o sospecha de contaminación de alimentos, ropa o materiales porosos.
Control ambiental: Taponar alcantarillas, proteger cauces y evitar que el agua de extinción alcance red pluvial o fecal sin retención.

VII. EQUIPOS DE PROTECCIÓN
Protección respiratoria: ERA de presión positiva obligatorio en incendio, fuga con polvo, atmósfera dudosa o espacios confinados. Si no hay garantía de atmósfera segura, no usar protección filtrante.
Protección corporal: Traje químico contra partículas y salpicaduras; en exposición directa o prolongada, traje estanco o nivel equivalente de protección química reforzada.
Guantes: Nitrilo, neopreno o butilo de espesor adecuado; doble guante si hay manipulación prolongada o contacto con superficies contaminadas.
Ojos y cara: Gafas estancas y pantalla facial completa.
Botas: Botas químicas impermeables con caña alta y fácil descontaminación.
Protección adicional: Capucha, cinta de sellado en interfaces y cobertura de muñecas/tobillos cuando exista polvo fino o salpicadura.
Higiene operativa: Descontaminación de personal, herramientas y vehículo antes de salida de zona caliente. Retirar ropa contaminada sin demoras y embalarla separada.
Control térmico: Vigilar estrés térmico del personal encapsulado; las tareas deben ser cortas y rotadas.

VIII. PRIMEROS AUXILIOS
Información médica urgente: Avisar al Instituto Nacional de Toxicología: 91 562 04 20.
Inhalación: Retirar al aire fresco, mantener en reposo y abrigado. Oxígeno si existe personal entrenado y está indicado. Vigilar respiración, temperatura y signos neurológicos.
Contacto con la piel: Retirar ropa y calzado contaminados. Lavar con abundante agua y jabón durante tiempo prolongado. Atención médica urgente por absorción cutánea y por posible intoxicación sistémica diferida.
Contacto con los ojos: Lavado inmediato con agua abundante durante al menos 15 minutos, manteniendo párpados abiertos. Retirada de lentes de contacto si es fácil. Valoración oftalmológica urgente.
Ingestión: Enjuagar la boca. No provocar el vómito. Dar agua solo si la víctima está consciente y no presenta convulsiones. Traslado urgente medicalizado.
Signos de alarma: Fiebre, sudoración intensa, agitación, taquicardia, respiración rápida, alteración neurológica, convulsiones, debilidad marcada o colapso.
Nota clínica: Tratamiento de soporte intensivo. Vigilar temperatura corporal, función renal, hepática, equilibrio ácido-base y función respiratoria. El empeoramiento puede continuar tras cesar la exposición.

IX. MANIPULACIÓN Y ALMACENAMIENTO
Manipulación: Evitar generación de polvo y contacto directo. Trabajar con ventilación eficaz y procedimientos cerrados. No comer, beber ni fumar en áreas de trabajo.
Almacenamiento: Envases bien cerrados, en lugar fresco, seco, ventilado y con retención de derrames.
Separación: Alejar de oxidantes, bases fuertes, fuentes de calor, materiales combustibles y alimentos.
Control operacional: Acceso restringido; disponer de medios de contención y descontaminación próximos. Mantener el embalaje íntegro y etiquetado.
Gestión de residuos: Restos, absorbentes y aguas contaminadas deben tratarse como residuo peligroso.

X. ESTABILIDAD Y REACTIVIDAD
Estabilidad: Estable en condiciones normales de almacenamiento si se mantiene seco y alejado del calor.
Condiciones a evitar: Calentamiento intenso, llama directa, dispersión de polvo, ambientes alcalinos que aumenten solubilidad y movilidad, y almacenamiento sobre materiales porosos que favorezcan impregnación.
Incompatibilidades: Oxidantes fuertes, bases fuertes, agentes clorantes/reactivos energéticos y algunos metales/reactivos corrosivos.
Reactividad peligrosa: La descomposición térmica libera gases muy tóxicos y corrosivos.
Polimerización: No se espera polimerización peligrosa.
Materiales a evitar en contención: Absorbentes combustibles, serrín, papel, trapos secos y cualquier sistema que favorezca polvo suspendido.

XI. INFORMACIÓN TOXICOLÓGICA
Toxicidad aguda: Elevada por todas las vías de exposición; la absorción cutánea es especialmente importante en intervención.
Efecto característico: Desacoplamiento metabólico con aumento marcado de temperatura corporal y consumo de oxígeno.
Irritación: Irritante para piel, ojos y vías respiratorias; posible dermatitis química.
Exposición repetida: Puede producir daño hepático, renal y neurológico.
Valor operativo: Pequeñas cantidades sobre piel caliente o húmeda pueden producir cuadros graves; no infravalorar exposiciones aparentemente menores.
Datos útiles: El cuadro clínico puede parecer inicialmente leve y progresar después, especialmente si hay sudoración, ropa contaminada o retraso en el lavado.

XII. INFORMACIÓN ECOLÓGICA
Impacto ambiental: Muy tóxico para organismos acuáticos y persistente en el medio.
Movilidad: Puede adsorberse al suelo y sedimentos; en determinadas condiciones puede desplazarse con aguas contaminadas.
Bioacumulación: Potencial relevante.
Persistencia: Alta, especialmente en suelos, lodos y materiales orgánicos contaminados.
Medida prioritaria: Impedir toda entrada a red de saneamiento, cauces, balsas, suelos permeables y zonas agrícolas.

XIII. CONSIDERACIONES OPERATIVAS PARA BOMBEROS
Decisiones de mando:
  Priorizar aislamiento, control atmosférico y descontaminación.
  Considerar incidente HazMat aunque no exista llama.
  En interior o almacén cerrado, entrada solo con ERA, control estricto del tiempo de exposición y comunicaciones claras con la dotación.
  Si hay víctimas contaminadas, establecer corredor sanitario con descontaminación previa al traslado.
  Si el material está extendido sobre superficie porosa o mezclado con escombros, valorar retirada selectiva del material afectado antes que lavado masivo.
Estrategia: Operación defensiva si existe combustión desarrollada con humos clorados densos, afectación de múltiples recipientes o contaminación ambiental extensa.
Zonas: Delimitar zona caliente, templada y fría; control de accesos, punto de descontaminación y trazabilidad del personal.
Monitoreo: Vigilar presencia de humo ácido, olor fenólico, temperatura de envases y extensión real del derrame.
Descontaminación: Obligatoria para intervinientes, herramientas, calzado, mangueras y vehículos que entren en zona caliente.
Retirada: Si la atmósfera no puede controlarse, retirar personal y pasar a protección perimetral, enfriamiento y espera de medios especializados.
Comunicación: Informar a mando superior y a sanitario de la exposición probable, tiempo de contacto y posibilidad de absorción cutánea.

XIV. TRANSPORTE Y REGLAMENTACIÓN
ONU: 1709
Designación de transporte: Pentaclorofenol
Clase ADR/RID: 6.1
Grupo de embalaje: I o criterio equivalente de alta peligrosidad según presentación y normativa aplicable.
Etiqueta: Tóxico
Kemler: 80
Túneles y circulación: Aplicar restricciones ADR según itinerario y cantidad; en incidente, cortar paso, establecer perímetro y evitar que el material alcance drenajes o cunetas.
Reglamentación útil: Sustancia sometida a severas restricciones ambientales y de comercialización; gestionar residuos y aguas de extinción como residuo peligroso.
Información de transporte útil: Puede viajar en bultos, sacos o envases rígidos; verificar integridad, etiquetado y segregación respecto a alimentos, oxidantes y materiales combustibles. En caso de fuga, priorizar la estabilidad del embalaje y el control del polvo.
Comportamiento en transporte: El riesgo principal es la dispersión del sólido, la contaminación de bultos adyacentes y la liberación de humos tóxicos si hay incendio del vehículo.

XV. OBSERVACIONES FINALES
Resumen operativo: Producto muy tóxico con absorción cutánea importante y alto riesgo ambiental. En incendio, el mayor peligro inmediato son los humos tóxicos y corrosivos. En derrames, la prioridad es no dispersar polvo, no contaminar aguas y descontaminar con rapidez.
Criterio práctico: Tratar toda exposición como potencialmente grave, incluso sin síntomas iniciales intensos.
Fin de ficha: Confirmar identificación en etiquetas, paneles, documentos de transporte y, si es posible, con expedidor o instalación afectada antes de modificar la estrategia.