Ficha de actuación química en caso de siniestro creado por SuSo. bomberiles.es [ IMPRIMIR FICHA ]
CÓDIGO DE PELIGROSIDAD KEMLER: 60
NÚMERO UN: 1666

I. IDENTIFICACIÓN DEL PRODUCTO
Nombre del producto: Nitrobenceno
Sinónimos: Aceite de mirbana; nitrobenzol; esencia artificial de almendras
Número CAS: 98-95-3
Número CE (EINECS): 202-716-0
Código Hazchem si procede: 2X
Uso recomendado: Intermedio químico en síntesis de anilina, colorantes, lubricantes, explosivos y productos químicos industriales.
Restricciones de uso: Evitar todo uso no industrial controlado. Sustancia tóxica por inhalación, ingestión y absorción cutánea.

II. NATURALEZA DEL PELIGRO
Riesgos principales: Líquido tóxico, combustible, absorbible por piel y mucosas. Puede generar metahemoglobinemia grave con hipoxia tisular.
Estado físico y aspecto: Líquido aceitoso, incoloro a amarillo pálido.
Olor: Similar a almendras amargas o betún; el olor no es aviso fiable de seguridad.
Punto de ebullición: Aproximadamente 210-211 °C
Punto de inflamación: Aproximadamente 88 °C en copa cerrada
Temperatura de autoignición: Aproximadamente 480 °C
Límites de explosividad: Aproximadamente 1,8 % a 40 % en aire
Presión de vapor: Baja a temperatura ambiente; aumenta con calor y favorece atmósferas tóxicas.
Densidad: Aproximadamente 1,2 g/cm3
Solubilidad en agua: Baja; se hunde y puede persistir como fase líquida.
Riesgo por vapores: Vapores tóxicos, más importantes en espacios cerrados, zonas bajas y con producto caliente.

III. RIESGOS PARA LA SALUD
Vías de entrada: Inhalación, absorción cutánea, ingestión y contacto ocular.
Efectos agudos: Cefalea, mareo, debilidad, náuseas, cianosis, somnolencia, taquicardia y dificultad respiratoria por metahemoglobinemia.
Efectos por contacto: Irritación ocular moderada; la piel puede absorber cantidades peligrosas aun sin lesiones visibles.
Efectos retardados: Empeoramiento progresivo de la hipoxia, alteración neurológica, afectación hepática y renal en exposiciones significativas.
Población especialmente sensible: Niños, embarazadas, personas con anemia, déficit de G6PD, enfermedad respiratoria o cardiovascular.

IV. RIESGOS DE INCENDIO Y EXPLOSIÓN
Comportamiento frente al fuego: Combustible con alta estabilidad térmica relativa, pero el calentamiento sostenido, la atomización, el derrame sobre superficies calientes o la formación de nieblas pueden iniciar combustión. En incendio de entorno, el riesgo principal es el incremento de vapores tóxicos y la ruptura de recipientes por presión interna.
Riesgo de explosión: Los vapores pueden formar mezclas inflamables con aire en presencia de calor o pulverización. En recipientes cerrados expuestos al fuego puede producirse sobrepresión, proyección de fragmentos y liberación brusca de vapores tóxicos. El confinamiento en fosos, sótanos, alcantarillas o espacios bajos aumenta el peligro.
Comportamiento del derrame en incendio: Al ser poco soluble en agua y más denso que ella, puede acumularse en superficies, desagües o puntos bajos y mantener focos secundarios. Las aguas de extinción contaminadas pueden transportar el producto y ampliar la exposición.
Productos peligrosos de combustión: Óxidos de nitrógeno, monóxido de carbono, dióxido de carbono y humos tóxicos irritantes.
Escenarios críticos: Incendio en contenedores cerrados, trasvases en caliente, vertido a alcantarillado con vapores tóxicos, fuego adyacente con calentamiento prolongado, y exposición de cisternas o bidones a radiación térmica.
Valoración táctica: Tratar como incidente tóxico con riesgo moderado de combustión y alta prioridad de control de vapores, aislamiento de la zona y protección de los intervinientes.

V. INTERVENCIÓN EN INCENDIO
Medios de extinción adecuados: Espuma resistente a hidrocarburos para superficie líquida, polvo químico seco y dióxido de carbono para fuegos pequeños, y agua pulverizada para enfriamiento y protección de exposiciones.
Medios no adecuados: Chorro compacto de agua sobre el producto; puede dispersar el derrame, aumentar el arrastre a drenajes y favorecer la propagación. Evitar agua a presión directa sobre charcos o recipientes abiertos.
Precauciones concretas: Atacar desde barlovento, mantener distancia prudente, enfriar de forma continua recipientes expuestos al calor, proteger la evacuación de humos y evitar entrada a zonas con vapores sin control atmosférico.
Prioridad de extinción: Primero proteger vidas y limitar la exposición; después cortar aporte de combustible si es seguro; por último extinguir el fuego con el agente más estable para evitar salpicadura y aerosolización.
Control de vapores: Usar niebla de agua solo como apoyo para abatir humos y enfriar superficies; no confiar en ella para dispersión de vapores tóxicos. Mantener ventilación natural si no alimenta el incendio y no crear corrientes hacia personal o zonas pobladas.
Protección de recipientes: Si no pueden retirarse, refrigerar desde posición protegida y vigilar deformación, venteo o cambio de coloración. Evitar aproximación frontal a envases calentados.
Riesgo residual: Aunque la llama se extinga, pueden persistir vapores tóxicos y focos calientes en derrames absorbidos o en materiales porosos.
Situación táctica: Si hay fuga sin ignición, cortar fuentes de ignición, establecer perímetro amplio y valorar no intervenir en la nube sin protección respiratoria completa y control de atmósfera.

VI. ACTUACIÓN EN DERRAMES O FUGAS
Medidas iniciales: Aislar la zona, eliminar igniciones, trabajar desde barlovento, detener accesos y proteger sumideros, fosos y alcantarillas.
Control del vertido: Taponar si es seguro, cerrar válvulas o enderezar recipientes solo si la maniobra no incrementa la exposición. Contener con diques de tierra, arena o absorbente inerte no combustible.
Recogida: Absorber con sepiolita, vermiculita o material equivalente y transferir a recipientes estancos etiquetados. Retirar también material contaminado de juntas, suelos y absorbentes saturados.
Protección ambiental: Impedir entrada en alcantarillas, sótanos, cauces y colectores. El producto puede persistir en superficies y generar contaminación secundaria por contacto o evaporación lenta.
Descontaminación: Lavar superficies con agua y detergente tras retirada del grueso del producto, controlando efluentes contaminados. No usar agua a presión que arrastre el líquido a zonas más amplias.
Gestión de vapores: Si hay olor intenso o síntomas en intervinientes, ampliar aislamiento y considerar retirada hasta comprobar atmósfera segura. En espacios bajos puede acumularse vapor.
Medida operativa clave: Priorizar contención sobre recogida rápida si la fuga es activa; una absorción precipitada sin corte de emisión suele empeorar la exposición.

VII. EQUIPOS DE PROTECCIÓN
Protección respiratoria: Equipo autónomo de presión positiva en incendio, fuga, espacios confinados o atmósfera no evaluada. No depender de filtros ante vapores tóxicos o falta de oxígeno.
Protección corporal: Traje de protección química resistente a líquidos orgánicos; nivel elevado de protección en fugas activas y durante recogida de vertidos.
Guantes: Butilo, vitón o material equivalente compatible; sustituir si hay contaminación externa, hinchamiento o permeación sospechada.
Protección ocular y facial: Pantalla facial y gafas estancas.
Botas: Químico-resistentes, antideslizantes y descontaminables.
Observación operativa: La absorción cutánea es relevante; no trabajar con protección parcial, costuras expuestas o ropa mojada por el producto. Evitar contacto con cuello, muñecas y tobillos.
Descontaminación del personal: Retirada inmediata de prendas contaminadas, lavado copioso de piel y control sanitario posterior si ha existido exposición apreciable.

VIII. PRIMEROS AUXILIOS
Inhalación: Retirar al aire fresco, mantener en reposo, administrar oxígeno si está indicado y traslado urgente medicalizado.
Contacto con la piel: Retirar ropa y calzado contaminados de inmediato, lavar con abundante agua y jabón durante al menos 15 minutos.
Contacto con los ojos: Irrigar con agua abundante durante al menos 15 minutos, manteniendo párpados abiertos; valoración oftalmológica.
Ingestión: Enjuagar boca, no provocar el vómito, no dar nada por boca a inconsciente y traslado urgente.
Pauta clínica útil: Vigilar cianosis que no mejora con oxígeno, saturaciones engañosamente normales y signos de metahemoglobinemia; tratamiento hospitalario específico posible con azul de metileno según criterio médico.
Observación para el mando sanitario: La gravedad puede progresar aunque el afectado refiera pocos síntomas iniciales; cualquier exposición relevante merece observación clínica.
Centro de Toxicología de España: 91 562 04 20

IX. MANIPULACIÓN Y ALMACENAMIENTO
Manipulación: Evitar aerosoles, salpicaduras y contacto cutáneo. Usar ventilación eficaz y sistemas cerrados cuando sea posible.
Almacenamiento: Envases bien cerrados, en zona fresca, ventilada, protegida del calor y separada de oxidantes fuertes.
Medidas preventivas: Cubetos de retención, control de derrames y disponibilidad de lavado ocular y ducha de emergencia.
Seguridad operativa: Evitar trasvases improvisados, recipientes abiertos y almacenamiento junto a alimentos, piensos o materiales incompatibles.

X. ESTABILIDAD Y REACTIVIDAD
Estabilidad: Estable en condiciones normales de almacenamiento y uso controlado.
Condiciones a evitar: Calor intenso, llamas, superficies calientes, confinamiento con aumento de temperatura, impactos sobre envases y generación de nieblas inflamables.
Incompatibilidades: Oxidantes fuertes, agentes reductores muy energéticos, bases fuertes en ciertas condiciones y materiales que favorezcan reacciones violentas.
Descomposición peligrosa: Humos nitrosos, óxidos de nitrógeno, monóxido y dióxido de carbono.
Reactividad operativa: Puede reaccionar peligrosamente con agentes fuertemente reductores o en presencia de fuego sostenido; evitar mezclas improvisadas con absorbentes contaminados por otras sustancias.
Condición crítica: El calentamiento prolongado eleva presión y emisión de vapores; vigilar recipientes parcialmente vacíos expuestos al sol o al foco térmico.

XI. INFORMACIÓN TOXICOLÓGICA
Toxicidad relevante: Alta toxicidad sistémica por absorción. La piel puede aportar dosis clínicamente graves.
Efecto crítico: Metahemoglobinemia con hipoxia, cianosis, alteración neurológica y posible compromiso vital.
Signos orientativos: Coloración azulada o grisácea, cefalea, confusión, debilidad, disnea, colapso en exposiciones elevadas.
Exposición repetida: Posible afectación hepática, renal, hematológica y neurológica.
Dato útil para intervención: La clínica puede ser más importante que la saturación de pulso; en presencia de cianosis y exposición compatible, considerar intoxicación grave.

XII. INFORMACIÓN ECOLÓGICA
Comportamiento ambiental: Tóxico para organismos acuáticos; puede afectar aguas superficiales y subterráneas.
Movilidad: Solubilidad limitada; parte puede hundirse o adsorberse al suelo, manteniendo foco contaminante.
Persistencia: Puede degradarse, pero un vertido significativo requiere contención y gestión especializada.
Medida operativa: Priorizar retención de aguas de extinción y evitar arrastre a red de saneamiento.
Consecuencia práctica: Un derrame pequeño sin control de drenajes puede convertirse en contaminación extensa; sellar desagües es prioritario.

XIII. CONSIDERACIONES OPERATIVAS PARA BOMBEROS
Decisiones de mando: Establecer zonas caliente, tibia y fría; control estricto de accesos y descontaminación de entrada y salida.
Prioridad táctica: Rescate con protección adecuada, control de exposición del personal y contención del producto antes que maniobras agresivas innecesarias.
Escenario con víctimas: Sospechar intoxicación aunque el olor sea débil y aunque la saturación pulsioxímetrica no refleje gravedad real.
Escenario con cisterna o recipiente grande: Enfriar exposiciones, valorar evacuación preventiva en dirección del viento y evitar aproximación frontal a envases calentados.
Descontaminación: Retirada de ropa contaminada y lavado abundante; gestionar residuos y absorbentes como material peligroso.
Espacios confinados: Entrada solo con control atmosférico, equipo autónomo y línea de seguridad.
Decisión de evacuación: Si hay nube visible, olor persistente, síntomas en personal o control dudoso del derrame, ampliar perímetro y evacuar la zona baja o cerrada.
Control de exposición: Mantener vigilancia sanitaria del equipo; cualquier intervención prolongada debe incluir rotación, hidratación y evaluación de contaminación del EPI.
Atención al mando: No permitir retirada prematura del perímetro tras la extinción; el producto puede permanecer activo en charcos, absorbentes y drenajes.

XIV. TRANSPORTE Y REGLAMENTACIÓN
Designación de transporte: NITROBENCENO
UN: 1666
Clase ADR/RID: 6.1
Grupo de embalaje: II
Código de peligro Kemler: 60
Etiqueta de transporte: Tóxico
Información útil: Sustancia priorizada por toxicidad; en transporte, tratar fugas pequeñas como incidente grave si existe exposición humana o riesgo a colectores.
Reglamentación operativa: Aplicar aislamiento, control de contaminación y gestión de residuos peligrosos conforme a normativa local y ADR vigente.
Actuación en transporte: Verificar integridad de bultos, evitar manipulación innecesaria y no mover envases dañados sin asegurar contención y protección respiratoria.
Riesgo para el transporte: La amenaza principal es la exposición por vapor y por contacto cutáneo durante trasvase, caída o rotura del envase.

XV. OBSERVACIONES FINALES
Resumen operativo: Sustancia tóxica con absorción cutánea importante y riesgo de metahemoglobinemia. Combustible, pero el peligro principal para intervinientes suele ser la toxicidad.
Criterio práctico: EPIs químicos completos, ERA, aislamiento, contención temprana y evacuación sanitaria rápida de expuestos.
Nota final: En incidentes con calor, humo o víctimas sintomáticas, actuar como escenario de alta toxicidad aunque no exista llama visible.