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CÓDIGO DE PELIGROSIDAD KEMLER: 60
I. IDENTIFICACIÓN DEL PRODUCTO
Nombre del producto: SULFATO DE MERCURIO
Número UN: 1645
Sinónimos: Sulfato mercúrico; sulfato de mercurio(II); mercuric sulfate
Número CAS: 7783-35-9
Número CE (EINECS): 231-992-5
Uso recomendado: Reactivo y materia prima para procesos químicos controlados, exclusivamente en instalaciones autorizadas y con sistemas de contención para compuestos de mercurio.
Restricciones de uso: Evitar todo uso que pueda generar polvo, aerosoles o contaminación ambiental. No mezclar con alimentos, piensos, productos de consumo ni sustancias incompatibles. Manipulación reservada a personal formado.
II. NATURALEZA DEL PELIGRO
Peligro principal: Sustancia inorgánica de mercurio, tóxica por ingestión, inhalación o contacto prolongado; puede causar efectos graves en órganos.
Estado físico: Sólido pulverulento o cristalino; el polvo puede dispersarse durante trasvases, roturas o limpieza.
Contaminación: Contamina superficies y aguas; debe evitarse cualquier liberación al alcantarillado o al suelo.
Reactividad peligrosa: Puede reaccionar con reductores y materiales incompatibles, generando calor o productos peligrosos.
III. RIESGOS PARA LA SALUD
Inhalación: El polvo puede irritar las vías respiratorias y provocar intoxicación sistémica; retirar a la persona de la exposición sin entrar en la nube.
Ingestión: Tóxico; puede causar lesiones gastrointestinales y efectos sistémicos, incluidos daños renales y neurológicos.
Contacto cutáneo: Puede irritar o lesionar la piel y permitir absorción; retirar inmediatamente la ropa contaminada.
Contacto ocular: Puede causar irritación intensa y daño ocular; requiere lavado prolongado y valoración médica.
Efectos tardíos: La exposición repetida puede producir acumulación de mercurio y alteraciones neurológicas, renales o hematológicas.
IV. RIESGOS DE INCENDIO Y EXPLOSIÓN
Inflamabilidad: No se considera combustible, pero el calentamiento puede liberar productos tóxicos y corrosivos.
Riesgo térmico: La descomposición puede generar vapores o humos de mercurio y óxidos de azufre.
Explosión: El polvo disperso puede agravar un incendio; evitar cualquier operación que lo suspenda en el aire.
Materiales próximos: El fuego externo puede provocar rotura de envases y dispersión de contaminante.
V. INTERVENCIÓN EN INCENDIO
Medios de extinción: Utilizar agua pulverizada, espuma, polvo químico o dióxido de carbono según el incendio circundante.
Táctica: Enfriar los recipientes desde posición protegida y evitar chorros directos que dispersen el sólido.
Agua de extinción: Contenerla y recogerla como residuo peligroso; impedir su entrada en desagües y cursos de agua.
Peligros de combustión: Considerar humos tóxicos de mercurio y compuestos de azufre; mantener el aislamiento y el control de la zona.
VI. ACTUACIÓN EN DERRAMES O FUGAS
Aislamiento: Restringir el acceso, situarse a barlovento y eliminar fuentes de polvo, ignición o contaminación secundaria.
Contención: Impedir la entrada en alcantarillas, drenajes, suelo y aguas; proteger especialmente sumideros cercanos.
Recogida: Humedecer ligeramente si es compatible con el procedimiento y recoger sin barrer en seco, evitando generar aerosoles.
Materiales: Depositar en recipientes estancos, etiquetados y compatibles, para gestión por operador autorizado.
Descontaminación: Limpiar con métodos húmedos o aspiración equipada con filtración adecuada; no usar aire comprimido.
VII. EQUIPOS DE PROTECCIÓN
Protección respiratoria: Equipo autónomo o respirador con filtro adecuado para partículas y vapores inorgánicos de mercurio, seleccionado por evaluación profesional; en emergencia, equipo autónomo.
Protección ocular: Gafas estancas; añadir pantalla facial cuando exista riesgo de salpicadura o proyección.
Protección cutánea: Guantes químicamente resistentes, traje de protección y calzado cerrado impermeable.
Control de exposición: Usar extracción localizada, procedimientos cerrados y vigilancia de contaminación superficial; cambiar inmediatamente la ropa contaminada.
VIII. PRIMEROS AUXILIOS
Inhalación: Llevar a aire fresco, mantener en reposo y solicitar asistencia médica urgente; aplicar soporte vital si procede.
Piel: Retirar prendas contaminadas y lavar con abundante agua durante un tiempo prolongado; atención médica aunque los síntomas sean leves.
Ojos: Enjuagar inmediatamente con agua abundante, manteniendo los párpados abiertos; retirar lentes de contacto si es fácil y continuar el lavado.
Ingestión: Enjuagar la boca; no provocar el vómito ni administrar nada por vía oral a una persona inconsciente. Contactar de inmediato con toxicología.
Información clínica: Identificar la exposición a un compuesto de mercurio y conservar el envase o la etiqueta para los sanitarios.
IX. MANIPULACIÓN Y ALMACENAMIENTO
Manipulación: Trabajar en sistemas cerrados o con extracción localizada; evitar polvo, contacto directo y transferencia manual innecesaria.
Higiene: No comer, beber ni fumar; lavarse cuidadosamente tras la manipulación y antes de abandonar la zona.
Almacenamiento: Mantener en envase original, cerrado, seco, protegido de daños físicos y separado de alimentos y piensos.
Segregación: Separar de reductores, bases o ácidos incompatibles y de materiales reactivos; aplicar la segregación reglamentaria para tóxicos.
Control: Mantener inventario, acceso restringido y procedimientos de respuesta ante pérdidas o contaminación.
X. ESTABILIDAD Y REACTIVIDAD
Estabilidad: Estable en condiciones normales de almacenamiento, si se mantiene seco, cerrado y protegido de contaminantes.
Condiciones que evitar: Calor intenso, humedad, generación de polvo, impactos sobre los envases y exposición prolongada a agentes reactivos.
Incompatibilidades: Evitar reductores fuertes y mezclas no evaluadas con ácidos, bases u otros reactivos capaces de producir reacciones violentas.
Descomposición: El calentamiento puede liberar humos tóxicos de mercurio y óxidos de azufre; no calentar ni soldar recipientes contaminados.
XI. INFORMACIÓN TOXICOLÓGICA
Vías de exposición: Inhalación de polvo, ingestión y contacto con piel u ojos; la exposición ocupacional repetida es especialmente preocupante.
Toxicidad sistémica: Puede afectar principalmente al sistema nervioso y los riñones, con posible aparición diferida de síntomas.
Signos de alarma: Tos, dificultad respiratoria, irritación, vómitos, dolor abdominal, temblor, alteraciones neurológicas o reducción de la diuresis.
Evaluación médica: Toda exposición relevante requiere valoración especializada y seguimiento según dosis, vía y duración.
XII. INFORMACIÓN ECOLÓGICA
Peligro ambiental: El mercurio es muy persistente y puede causar efectos graves y duraderos en organismos acuáticos.
Movilidad: El vertido puede contaminar suelo, sedimentos y aguas; no confiar en la dilución como medida de control.
Prevención: Evitar cualquier descarga y contener las aguas de lavado o extinción.
Gestión: Tratar restos, absorbentes y equipos contaminados como residuos peligrosos mediante gestor autorizado.
XIII. CONSIDERACIONES OPERATIVAS PARA BOMBEROS
Prioridad táctica: Proteger a la población, aislar la zona y evitar la dispersión del polvo o de aguas contaminadas.
Protección del equipo: Usar equipo autónomo y protección química compatible; la protección estructural de bombero por sí sola puede ser insuficiente.
Acceso: Trabajar con control de entrada, binomios y monitorización de contaminación cuando esté disponible.
Después del incendio: Tratar escombros, hollín, aguas y equipos como potencialmente contaminados con mercurio; establecer descontaminación controlada.
XIV. TRANSPORTE Y REGLAMENTACIÓN
Designación de transporte: SULFATO DE MERCURIO
Número UN: 1645
Clase ADR/RID: 6.1
Código de clasificación: T5
Grupo de embalaje: II
Código de peligrosidad Kemler: 60
Etiquetas: 6.1
Categoría de transporte: 2
Código de restricción en túneles: (D/E)
XV. OBSERVACIONES FINALES
Identificación: Confirmar la sustancia mediante documentación, etiquetado y, cuando proceda, asesoramiento del expedidor o del centro de información toxicológica.
Variabilidad: La forma física, pureza, humedad, tamaño de partícula y concentración pueden modificar la dispersión y la intensidad del riesgo.
Notificación: Informar a las autoridades ambientales y de transporte ante pérdida, derrame relevante o contaminación de aguas.
Residuos: No reutilizar envases contaminados ni eliminar el producto con residuos ordinarios; gestionar todo material contaminado como residuo peligroso.
Teléfono Centro de Toxicología España: 91 562 04 20