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CÓDIGO DE PELIGROSIDAD KEMLER: 60
I. IDENTIFICACIÓN DEL PRODUCTO
Nombre del producto: SALICILATO DE MERCURIO
Número UN: 1644
Sinónimos: Salicilato mercúrico; salicilato de mercurio(II); mercuric salicylate
Número CAS: La identificación CAS puede variar según la forma química, hidratación y especificación comercial; debe confirmarse en la FDS del proveedor.
Número CE (EINECS): La identificación CE depende de la sustancia registrada y de su forma comercial; debe confirmarse en la FDS del proveedor.
Uso recomendado: Uso exclusivamente industrial o de laboratorio, en sistemas cerrados y por personal específicamente formado para trabajar con compuestos de mercurio. Evitar cualquier aplicación que pueda generar polvo o contaminación ambiental.
Restricciones de uso: No usar en alimentos, medicamentos, cosméticos ni aplicaciones domésticas. Prohibir la liberación al desagüe, suelo o atmósfera y evitar operaciones que produzcan aerosoles o polvo.
II. NATURALEZA DEL PELIGRO
Peligro principal: compuesto de mercurio muy tóxico por inhalación, ingestión o contacto prolongado; puede causar efectos graves en órganos y presentar toxicidad ambiental duradera.
Forma física: sólido que puede dispersarse como polvo durante rotura de envases, trasiego o intervención mecánica.
Contaminación secundaria: el mercurio puede persistir en superficies, equipos, ropa y materiales absorbentes; tratar los residuos de intervención como peligrosos.
Reactividad peligrosa: evitar calentamiento, llamas, chispas, agentes reductores fuertes y mezclas con sustancias incompatibles.
III. RIESGOS PARA LA SALUD
Inhalación: el polvo puede irritar las vías respiratorias y producir intoxicación sistémica; retirar a la persona de la exposición sin entrar en la nube.
Ingestión: riesgo de intoxicación grave; no provocar el vómito y solicitar asistencia toxicológica urgente.
Contacto: puede irritar piel y ojos; la contaminación cutánea debe eliminarse rápidamente con abundante agua.
Efectos retardados: pueden aparecer alteraciones neurológicas, renales y gastrointestinales tras una exposición significativa o repetida.
Personas vulnerables: extremar precauciones en embarazo, enfermedad renal, trastornos neurológicos y exposiciones infantiles.
IV. RIESGOS DE INCENDIO Y EXPLOSIÓN
Inflamabilidad: no debe considerarse un combustible ordinario, pero el calentamiento puede liberar vapores y humos tóxicos de mercurio y productos de descomposición.
Riesgo térmico: el fuego puede aumentar la dispersión de contaminantes y favorecer la volatilización del mercurio.
Riesgo de explosión: el polvo suspendido y los envases calentados pueden generar riesgos adicionales; evitar toda perturbación innecesaria.
Productos de combustión: pueden formarse compuestos de mercurio, óxidos de carbono y otros humos irritantes o tóxicos.
Decisión táctica: priorizar aislamiento, control de escorrentías y protección respiratoria frente a la extinción agresiva.
V. INTERVENCIÓN EN INCENDIO
Medios de extinción: utilizar el agente compatible con los materiales circundantes, preferentemente métodos que reduzcan la dispersión del polvo.
Medios no recomendados: evitar chorros directos de agua sobre el producto derramado o disperso.
Táctica: combatir desde posición protegida, refrigerar recipientes expuestos si puede hacerse sin dispersar el contaminante y limitar el acceso.
Protección de bomberos: equipo autónomo de presión positiva y traje de intervención química adecuado; considerar descontaminación posterior.
Agua de extinción: recogerla y contenerla; impedir su entrada en alcantarillas, cursos de agua y suelos.
VI. ACTUACIÓN EN DERRAMES O FUGAS
Aislamiento: establecer zona de exclusión y restringir el acceso a personal esencial entrenado.
Contención: detener la fuente solo si puede hacerse sin riesgo; proteger sumideros y crear barreras para evitar la dispersión.
Recogida: recoger cuidadosamente con métodos que no levanten polvo, usando herramientas compatibles y recipientes cerrados y etiquetados.
Limpieza: no barrer en seco ni usar aire comprimido; emplear técnicas húmedas o aspiración especializada para contaminantes tóxicos.
Residuos: gestionar producto, absorbentes, EPI y aguas de limpieza como residuos peligrosos contaminados con mercurio.
Notificación: comunicar de inmediato cualquier entrada en agua, suelo o red de saneamiento a la autoridad competente.
VII. EQUIPOS DE PROTECCIÓN
Protección respiratoria: equipo autónomo en concentraciones desconocidas, incendios o rescates; para tareas controladas, protección respiratoria con filtro aprobado frente a partículas y vapores de mercurio, según evaluación.
Protección ocular: gafas estancas o pantalla facial cuando exista riesgo de polvo, salpicaduras o fragmentos.
Protección cutánea: guantes resistentes a productos químicos, traje cerrado y calzado químicamente resistente; seleccionar materiales según tiempo de permeación.
Control de contaminación: usar EPI desechable o descontaminable y establecer zona limpia, zona sucia y procedimiento de retirada.
Higiene: prohibir comer, beber o fumar; lavarse cuidadosamente y cambiar la ropa contaminada antes de abandonar la zona.
VIII. PRIMEROS AUXILIOS
Inhalación: trasladar al aire fresco, mantener en reposo y vigilar la respiración; administrar oxígeno solo por personal capacitado y solicitar asistencia urgente.
Contacto ocular: enjuagar inmediatamente con abundante agua durante un tiempo prolongado, retirando lentes de contacto si es fácil; obtener atención médica.
Contacto cutáneo: retirar ropa y calzado contaminados y lavar con abundante agua y jabón; conservar la ropa para descontaminación o eliminación segura.
Ingestión: enjuagar la boca, no provocar el vómito ni administrar sustancias por vía oral sin indicación médica; atención toxicológica inmediata.
Seguimiento: incluso con síntomas leves, valorar exposición sistémica y función renal y neurológica por personal sanitario.
IX. MANIPULACIÓN Y ALMACENAMIENTO
Manipulación: evitar generar polvo, trabajar con extracción localizada y mantener los recipientes cerrados cuando no se utilicen.
Trasiego: usar sistemas confinados, bandejas de retención y herramientas dedicadas; no reutilizar envases contaminados.
Almacenamiento: conservar en lugar fresco, seco, ventilado, cerrado y con acceso restringido, separado de alimentos y productos incompatibles.
Segregación: mantener alejado de oxidantes fuertes, reductores, ácidos o bases incompatibles y fuentes de calor.
Control: disponer de kit específico para derrames de mercurio, registros de exposición y procedimientos de descontaminación.
X. ESTABILIDAD Y REACTIVIDAD
Estabilidad: estable únicamente bajo las condiciones recomendadas de almacenamiento y manipulación.
Calor: el calentamiento puede causar descomposición y emisión de humos o vapores tóxicos de mercurio.
Incompatibilidades: evitar oxidantes y reductores fuertes, materiales reactivos y cualquier mezcla no evaluada.
Condiciones que evitar: polvo en suspensión, humedad no controlada, llamas, chispas, radiación térmica y confinamiento con calentamiento.
Descomposición: tratar los residuos y superficies como potencialmente contaminados aunque el material visible haya desaparecido.
XI. INFORMACIÓN TOXICOLÓGICA
Vías de exposición: inhalación de polvo o humos, ingestión accidental y contacto con piel u ojos; la absorción sistémica puede ser relevante.
Toxicidad aguda: puede causar irritación y efectos sistémicos graves, especialmente por inhalación o ingestión.
Órganos diana: sistema nervioso y riñones; también pueden afectarse aparato digestivo y mucosas.
Exposición repetida: riesgo de acumulación y efectos crónicos, incluidos temblor, alteraciones cognitivas y daño renal.
Evaluación médica: documentar duración, concentración estimada, vía de exposición y medidas de descontaminación; consultar toxicología especializada.
XII. INFORMACIÓN ECOLÓGICA
Peligro ambiental: los compuestos de mercurio son muy preocupantes para los organismos acuáticos y pueden persistir en el ambiente.
Movilidad: el comportamiento depende de la forma química y de las condiciones del suelo, sedimento y agua.
Bioacumulación: el mercurio puede transformarse y acumularse en cadenas tróficas bajo determinadas condiciones.
Prevención: impedir cualquier descarga a alcantarillas, aguas superficiales, suelo o instalaciones de tratamiento no autorizadas.
Respuesta: contener escorrentías, recuperar materiales y notificar la contaminación ambiental a la autoridad competente.
XIII. CONSIDERACIONES OPERATIVAS PARA BOMBEROS
Reconocimiento: identificar envases, dirección del viento, zonas bajas, drenajes y posibles fuentes de exposición antes de aproximarse.
Táctica: actuar desde barlovento y a distancia segura, minimizar la alteración del producto y aislar el área contaminada.
Protección respiratoria: utilizar equipo autónomo de presión positiva en atmósferas potencialmente contaminadas o desconocidas.
Control del agua: evitar que el agua de extinción o descontaminación transporte el contaminante fuera del perímetro.
Descontaminación: establecer corredor controlado para personal, herramientas, vehículos y víctimas; embolsar y gestionar todo material contaminado.
Reentrada: permitirla solo tras evaluación atmosférica, inspección de superficies y autorización del responsable técnico.
XIV. TRANSPORTE Y REGLAMENTACIÓN
Designación de transporte: SALICILATO DE MERCURIO
Número UN: 1644
Clase ADR/RID: 6.1
Código de clasificación: T5
Grupo de embalaje: II
Código de peligrosidad Kemler: 60
Etiquetas: 6.1
Categoría de transporte: 2
Código de restricción en túneles: (D/E)
XV. OBSERVACIONES FINALES
Identificación: confirmar la forma química, concentración, estado físico, cantidad y envase mediante la documentación del expedidor o proveedor.
Variabilidad: las propiedades toxicológicas y ambientales pueden variar con pureza, hidratación, tamaño de partícula y productos de descomposición.
Criterio de precaución: tratar cualquier polvo o residuo como contaminante de mercurio hasta completar la evaluación.
Asistencia especializada: solicitar apoyo de toxicología, materiales peligrosos y gestión ambiental en exposiciones, incendios o derrames relevantes.
Eliminación: entregar el producto y los materiales contaminados a un gestor autorizado de residuos peligrosos.
Teléfono Centro de Toxicología España: 91 562 04 20