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CÓDIGO DE PELIGROSIDAD KEMLER: 60
I. IDENTIFICACIÓN DEL PRODUCTO
Nombre del producto: ÓXIDO DE MERCURIO
Número UN: 1641
Sinónimos: Óxido mercúrico; óxido de mercurio(II); monóxido de mercurio; mercuric oxide; mercury(II) oxide
Número CAS: 21908-53-2
Número CE (EINECS): 244-654-7
Uso recomendado: Reactivo y materia prima para procesos químicos o electroquímicos en instalaciones autorizadas, con sistemas cerrados y control de exposición.
Restricciones de uso: Uso exclusivamente profesional e industrial. Evitar aplicaciones abiertas, pulverización, calentamiento innecesario y cualquier operación que pueda generar polvo. No manipular sin control específico de mercurio y gestión de residuos peligrosos.
II. NATURALEZA DEL PELIGRO
Toxicidad aguda: Sustancia muy tóxica por inhalación, ingestión y contacto con la piel; puede causar efectos sistémicos graves.
Peligro ambiental: Evitar toda liberación al suelo, alcantarillado y aguas superficiales; los compuestos de mercurio son persistentes y muy peligrosos para el medio acuático.
Estado físico: Sólido pulverulento; el polvo puede dispersarse durante roturas, trasvases o limpieza.
Riesgo térmico: El calentamiento puede favorecer la descomposición y la emisión de vapores o partículas de mercurio, extremadamente peligrosos.
III. RIESGOS PARA LA SALUD
Inhalación: El polvo o los productos de descomposición pueden provocar irritación intensa y toxicidad sistémica; posible afectación pulmonar, renal y neurológica.
Ingestión: Riesgo de intoxicación grave, con lesiones gastrointestinales y daño renal; requiere valoración toxicológica urgente.
Piel y ojos: Puede causar irritación, contaminación cutánea y absorción; el contacto ocular puede producir lesión importante.
Efectos tardíos: La exposición repetida puede acumularse y afectar especialmente al sistema nervioso y los riñones.
Síntomas de alarma: Tos, dificultad respiratoria, dolor abdominal, vómitos, salivación, temblor, alteraciones neurológicas o disminución de la diuresis.
IV. RIESGOS DE INCENDIO Y EXPLOSIÓN
Inflamabilidad: No es normalmente combustible, pero su calentamiento en un incendio puede liberar especies de mercurio y humos corrosivos o tóxicos.
Riesgo térmico: Evitar temperaturas elevadas y el contacto con llamas; los recipientes pueden contaminarse y fallar por exposición al calor.
Riesgo de explosión: El producto no suele presentar explosividad propia, pero el polvo disperso y las reacciones con materiales incompatibles pueden agravar el incidente.
Peligros secundarios: El agua y los equipos de extinción pueden quedar contaminados con mercurio; controlar estrictamente la escorrentía.
V. INTERVENCIÓN EN INCENDIO
Medios de extinción: Seleccionar el agente según los materiales que ardan alrededor; son preferibles medios que reduzcan la dispersión y no generen escorrentía innecesaria.
Táctica: Aislar el área, retirar fuentes de calor solo si es seguro y mantener el producto alejado del foco mediante enfriamiento externo y control de la contaminación.
Agua: Usarla en forma de niebla para refrigeración cuando sea necesaria; evitar chorros directos sobre polvo o derrames.
Protección de bomberos: Intervenir a distancia y desde posición favorable al viento; considerar toda el agua, espuma y residuo como contaminados.
Postincendio: Ventilar de forma controlada, medir la atmósfera y recoger residuos mediante personal especializado.
VI. ACTUACIÓN EN DERRAMES O FUGAS
Aislamiento: Impedir el acceso, establecer zona caliente y evitar levantar polvo; mantener al personal no esencial a sotavento y alejado.
Contención: Detener la fuga solo si puede hacerse sin exposición; proteger desagües, cursos de agua y superficies porosas.
Recogida: Humedecer ligeramente si es compatible con el procedimiento, recoger con métodos que no dispersen polvo y depositar en recipientes cerrados y etiquetados.
Limpieza: No barrer en seco ni usar aire comprimido; emplear aspiración especializada con filtración adecuada para sustancias tóxicas.
Descontaminación: Tratar herramientas, EPI y superficies como contaminados; gestionar todos los materiales como residuos peligrosos de mercurio.
Notificación: Informar a la autoridad competente si existe riesgo para aguas, suelo, población o personal de respuesta.
VII. EQUIPOS DE PROTECCIÓN
Protección respiratoria: Equipo autónomo de presión positiva en emergencia, incendio o concentración desconocida; para tareas controladas, protección frente a partículas tóxicas conforme a evaluación de riesgos.
Protección corporal: Traje químico impermeable y calzado resistente a la contaminación; seleccionar el nivel según concentración y duración.
Guantes: Guantes compatibles con compuestos inorgánicos de mercurio, con cambio frecuente y comprobación de integridad.
Protección ocular: Gafas estancas; añadir pantalla facial si existe riesgo de salpicadura o proyección.
Higiene: Prohibir comer, beber o fumar; retirar EPI contaminado, embolsarlo y realizar descontaminación controlada.
VIII. PRIMEROS AUXILIOS
Inhalación: Trasladar al aire fresco sin exponerse; mantener en reposo y solicitar asistencia médica urgente. Administrar oxígeno solo por personal formado.
Piel: Retirar ropa contaminada y lavar inmediatamente con abundante agua y jabón; no frotar agresivamente ni reutilizar prendas sin descontaminación.
Ojos: Enjuagar con agua durante varios minutos, retirar lentes de contacto si es fácil y continuar el lavado; obtener atención médica urgente.
Ingestión: No provocar el vómito ni administrar nada por vía oral a una persona inconsciente; contactar de inmediato con toxicología y servicios médicos.
Atención médica: Identificar la exposición a compuesto de mercurio, vigilar respiración, estado neurológico y función renal; conservar el envase o información del producto.
IX. MANIPULACIÓN Y ALMACENAMIENTO
Manipulación: Trabajar en sistema cerrado o con extracción localizada; evitar la formación de polvo y cualquier contacto directo.
Almacenamiento: Mantener en envase original hermético, íntegro, seco y claramente identificado, en zona ventilada y de acceso restringido.
Segregación: Separar de alimentos, piensos, medicamentos y materiales incompatibles; evitar proximidad a reductores, combustibles y sustancias reactivas.
Control operativo: Usar útiles dedicados, procedimientos escritos y vigilancia de contaminación; no utilizar recipientes abiertos para transporte interno.
Emergencias: Disponer de material de contención para polvos tóxicos y medios de recogida de residuos contaminados.
X. ESTABILIDAD Y REACTIVIDAD
Estabilidad: Estable en condiciones normales de almacenamiento, si se mantiene seco, cerrado y protegido del calor.
Descomposición: El calentamiento puede producir vapores o partículas de mercurio y otros productos peligrosos.
Incompatibilidades: Evitar agentes reductores, materiales combustibles y sustancias capaces de reaccionar con óxidos metálicos; confirmar compatibilidad antes de mezclar.
Condiciones a evitar: Calor intenso, llamas, dispersión de polvo, humedad no controlada y contaminación cruzada.
Reacción peligrosa: Las reacciones pueden generar calor, aerosoles tóxicos o liberación de mercurio; no realizar neutralizaciones improvisadas.
XI. INFORMACIÓN TOXICOLÓGICA
Vías de exposición: Inhalación e ingestión son especialmente preocupantes; también puede existir absorción cutánea y exposición ocular.
Órganos diana: Sistema nervioso, riñones y aparato respiratorio; la gravedad depende de la dosis, duración y forma de exposición.
Toxicidad aguda: Puede producir intoxicación grave incluso tras exposiciones relativamente breves a polvo o productos de descomposición.
Exposición repetida: Posible acumulación y efectos neurológicos, renales y generales; aplicar vigilancia médica ocupacional específica.
Valoración: No basar la seguridad en la ausencia inicial de síntomas; solicitar asesoramiento toxicológico ante cualquier exposición relevante.
XII. INFORMACIÓN ECOLÓGICA
Peligro acuático: Muy tóxico para organismos acuáticos y susceptible de causar efectos prolongados.
Persistencia: El mercurio puede permanecer en el ambiente y transformarse en especies de mayor relevancia biológica.
Movilidad: Puede transferirse entre sedimentos, agua y organismos; evitar cualquier descarga, incluso pequeña.
Respuesta ambiental: Contener escorrentías, recuperar sólidos y aguas contaminadas y avisar a las autoridades ambientales.
Residuos: Gestionar producto, absorbentes, EPI y aguas de lavado como residuos peligrosos, mediante gestor autorizado.
XIII. CONSIDERACIONES OPERATIVAS PARA BOMBEROS
Prioridad táctica: Proteger a la población, aislar la zona y evitar la dispersión de polvo y humos; trabajar desde barlovento siempre que sea posible.
Atmósfera: Usar equipos de respiración autónoma y establecer monitorización; la ausencia de olor no indica seguridad.
Agua contaminada: Recoger y contener el agua de extinción; impedir su entrada en alcantarillas y cauces.
Acceso: Limitar la entrada a personal entrenado y reducir el tiempo de permanencia; coordinar con especialistas en materiales peligrosos.
Reentrada: Solo después de ventilación, mediciones y retirada de residuos por personal competente.
XIV. TRANSPORTE Y REGLAMENTACIÓN
Designación de transporte: ÓXIDO DE MERCURIO
Número UN: 1641
Clase ADR/RID: 6.1
Código de clasificación: T5
Grupo de embalaje: II
Código de peligrosidad Kemler: 60
Etiquetas: 6.1
Categoría de transporte: 2
Código de restricción en túneles: (D/E)
XV. OBSERVACIONES FINALES
Control de exposición: Requiere evaluación específica de polvo y vapores de mercurio, con procedimientos de descontaminación y vigilancia médica.
Transporte y envases: Verificar que el embalaje permanezca íntegro, cerrado y protegido frente a golpes, calor y humedad.
Residuos: Nunca eliminar con residuos comunes ni verter al desagüe; aplicar la normativa de residuos peligrosos y mercurio.
Información operativa: Consultar la ficha de datos de seguridad del proveedor y al centro de información toxicológica antes de intervenciones complejas.
Precaución general: Tratar cualquier polvo o residuo visible como potencialmente tóxico hasta completar la evaluación.
Teléfono Centro de Toxicología España: 91 562 04 20