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CÓDIGO DE PELIGROSIDAD KEMLER: 60

I. IDENTIFICACIÓN DEL PRODUCTO
Nombre del producto: CLORURO DE MERCURIO Y AMONIO
Número UN: 1630
Sinónimos: Cloruro mercúrico amónico; cloruro de amonio mercúrico; ammonium mercury chloride; ammoniated mercury chloride
Número CAS: 10124-48-8; confirmar la identidad y el grado de hidratación en la documentación del lote
Número CE (EINECS): La asignación CE puede variar según la forma química y la nomenclatura reglamentaria; verificarla en la FDS y el etiquetado del producto
Uso recomendado: Uso exclusivamente profesional en procesos químicos o aplicaciones técnicas autorizadas, con sistema cerrado, extracción localizada y gestión especializada de residuos de mercurio.
Restricciones de uso: Evitar cualquier uso doméstico, farmacéutico, cosmético o no autorizado. No manipular fuera de instalaciones preparadas para sustancias tóxicas y contaminantes ambientales.

II. NATURALEZA DEL PELIGRO
Toxicidad aguda: Sustancia inorgánica de mercurio y amonio, tóxica por inhalación, ingestión y contacto con la piel.
Contaminación: Puede generar contaminación persistente de superficies, aguas, equipos y residuos.
Exposición: El riesgo aumenta con polvo, aerosol, calentamiento, mala ventilación o contacto prolongado.
Clasificación práctica: Tratar todo material, polvo, solución y residuo como potencialmente tóxico y contaminante.

III. RIESGOS PARA LA SALUD
Inhalación: El polvo o aerosol puede irritar intensamente las vías respiratorias y producir toxicidad sistémica.
Contacto cutáneo: Puede causar irritación, lesiones químicas y absorción percutánea de mercurio.
Ojos: Riesgo de irritación grave y daño ocular; las partículas pueden quedar retenidas.
Ingestión: Puede provocar quemaduras gastrointestinales, vómitos, dolor abdominal y toxicidad sistémica.
Efectos sistémicos: Posibles alteraciones neurológicas, renales y gastrointestinales; la exposición repetida puede acumular mercurio.

IV. RIESGOS DE INCENDIO Y EXPLOSIÓN
Inflamabilidad: No se considera un producto combustible, pero puede descomponerse peligrosamente por calentamiento.
Riesgo térmico: El calor puede liberar vapores o humos tóxicos de mercurio, compuestos de cloro y amoníaco.
Explosión: El polvo disperso puede agravar el incidente; evitar cualquier operación que lo aerosolice.
Productos de descomposición: Pueden ser corrosivos y muy tóxicos; no confiar en la ausencia de llama para descartar peligro.

V. INTERVENCIÓN EN INCENDIO
Medios de extinción: Usar el agente adecuado para el incendio circundante, preferentemente niebla de agua, espuma, polvo químico o dióxido de carbono según los materiales implicados.
Táctica: Enfriar los recipientes desde distancia segura y evitar chorros directos que dispersen polvo o contaminen.
Aislamiento: Evacuar a las personas no esenciales y establecer zona caliente por posible emisión de vapores tóxicos.
Protección de bomberos: Intervenir con equipo de respiración autónomo y traje químico de protección; controlar aguas de extinción como residuo peligroso.
Reentrada: Solo tras ventilación, medición atmosférica y retirada controlada de residuos contaminados.

VI. ACTUACIÓN EN DERRAMES O FUGAS
Aislamiento: Impedir el acceso, eliminar fuentes de dispersión y establecer zonas de control claramente delimitadas.
Contención: Evitar que el producto alcance desagües, suelo, cursos de agua o sistemas de ventilación.
Recogida: No barrer en seco ni usar aire comprimido; recoger suavemente con medios compatibles y cerrados, evitando levantar polvo.
Líquidos contaminados: Absorber con material inerte compatible y transferir todo a recipientes herméticos etiquetados.
Descontaminación: No emplear métodos que generen aerosoles; la limpieza final debe realizarla personal especializado en mercurio.
Notificación: Comunicar cualquier contaminación ambiental o de alcantarillado a la autoridad competente.

VII. EQUIPOS DE PROTECCIÓN
Protección respiratoria: Equipo autónomo de presión positiva en emergencias; para trabajos controlados, protección respiratoria seleccionada mediante evaluación de exposición y filtro apropiado para partículas y vapores inorgánicos.
Protección ocular: Gafas estancas; añadir pantalla facial cuando exista riesgo de salpicadura o proyección.
Protección cutánea: Guantes resistentes a sustancias químicas, traje de protección y botas impermeables compatibles.
Higiene: Prohibir comer, beber o fumar; retirar inmediatamente la ropa contaminada y evitar llevar contaminantes fuera de la zona.
Control: Usar equipos y herramientas dedicados o descontaminables, con vigilancia de contaminación por mercurio cuando proceda.

VIII. PRIMEROS AUXILIOS
Inhalación: Trasladar a aire fresco sin exponerse; mantener en reposo y solicitar asistencia médica urgente. Aplicar soporte respiratorio por personal entrenado.
Piel: Retirar ropa y calzado contaminados; lavar con abundante agua durante tiempo prolongado. Requerir valoración médica.
Ojos: Enjuagar inmediatamente con agua durante varios minutos, manteniendo los párpados abiertos; retirar lentes de contacto si es fácil y continuar el lavado.
Ingestión: Enjuagar la boca. No provocar el vómito ni administrar sustancias neutralizantes; atención médica urgente.
Información clínica: Indicar posible exposición a compuestos de mercurio y conservar el envase o la FDS para el personal sanitario.
Seguimiento: Vigilar síntomas respiratorios, digestivos, neurológicos y renales, incluso si inicialmente son leves.

IX. MANIPULACIÓN Y ALMACENAMIENTO
Manipulación: Trabajar en circuito cerrado o con extracción localizada; evitar polvo, salpicaduras y contacto directo.
Trasvase: Usar sistemas cerrados, recipientes compatibles y conexión a tierra cuando proceda; no utilizar equipos que favorezcan la aerosolización.
Almacenamiento: Mantener cerrado, seco, ventilado y protegido del calor, humedad, golpes y acceso no autorizado.
Segregación: Separar de alimentos, medicamentos, piensos, agentes reductores, bases fuertes y materiales incompatibles.
Residuos: Conservar residuos y absorbentes en recipientes estancos, resistentes y claramente identificados.

X. ESTABILIDAD Y REACTIVIDAD
Estabilidad: Estable únicamente bajo las condiciones recomendadas de almacenamiento, evitando humedad, calor y contaminación.
Descomposición: El calentamiento puede producir humos de mercurio, cloruros y compuestos de amonio, potencialmente tóxicos y corrosivos.
Incompatibilidades: Evitar oxidantes o reductores fuertes, ácidos y bases fuertes, sulfuros, metales reactivos y materiales que puedan generar reacciones de complejación o precipitación peligrosa.
Reacciones peligrosas: No mezclar con otros productos ni realizar neutralizaciones improvisadas.
Condiciones a evitar: Polvo suspendido, temperaturas elevadas, recipientes abiertos y acumulación de residuos contaminados.

XI. INFORMACIÓN TOXICOLÓGICA
Vías de exposición: Inhalación, ingestión, contacto cutáneo y ocular; la absorción puede aumentar con lesiones de la piel.
Toxicidad aguda: Puede causar efectos graves por exposiciones relativamente breves, especialmente en espacios confinados.
Órganos diana: Sistema nervioso, riñones, aparato digestivo y vías respiratorias.
Exposición repetida: El mercurio puede acumularse y producir alteraciones neurológicas, renales y hematológicas.
Valoración: La ausencia inicial de síntomas no excluye toxicidad; requiere evaluación médica y, cuando proceda, biomonitorización.

XII. INFORMACIÓN ECOLÓGICA
Peligro ambiental: El mercurio es muy tóxico para organismos acuáticos y puede persistir en sedimentos.
Movilidad: Puede transportarse con aguas de escorrentía y partículas contaminadas.
Bioacumulación: Existe riesgo de acumulación en organismos y transferencia en cadenas tróficas.
Prevención: Evitar toda liberación al suelo, alcantarillado y aguas superficiales o subterráneas.
Residuos: Gestionar producto, envases, absorbentes y aguas contaminadas como residuos peligrosos de mercurio.

XIII. CONSIDERACIONES OPERATIVAS PARA BOMBEROS
Prioridad táctica: Proteger la vida, aislar la zona y evitar la dispersión de polvo, humos y aguas contaminadas.
Reconocimiento: Identificar recipientes afectados, ventilación, drenajes y posibles fuentes de contaminación secundaria.
EPI de intervención: Equipo de respiración autónomo de presión positiva y protección química integral adecuada al riesgo.
Agua de extinción: Contenerla y recuperarla; no permitir su descarga a redes de saneamiento o cauces.
Control posterior: Realizar medición atmosférica y evaluación de contaminación antes de retirar el aislamiento.

XIV. TRANSPORTE Y REGLAMENTACIÓN
Designación de transporte: CLORURO DE MERCURIO Y AMONIO
Número UN: 1630
Clase ADR/RID: 6.1
Código de clasificación: T5
Grupo de embalaje: II
Código de peligrosidad Kemler: 60
Etiquetas: 6.1
Categoría de transporte: 2
Código de restricción en túneles: (D/E)

XV. OBSERVACIONES FINALES
Identificación: Confirmar composición, estado físico, concentración y forma química mediante la FDS del expedidor.
Actuación especializada: Los derrames importantes, la contaminación ambiental y la recuperación de mercurio requieren intervención de equipos especializados.
Transporte: Mantener los bultos íntegros, secos y asegurados; no manipular envases dañados sin protección y contención adecuadas.
Criterio de seguridad: Ante incertidumbre sobre la exposición, aplicar el nivel de protección superior y solicitar asesoramiento toxicológico y ambiental.
Teléfono Centro de Toxicología España: 91 562 04 20