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CÓDIGO DE PELIGROSIDAD KEMLER: 60
I. IDENTIFICACIÓN DEL PRODUCTO
Nombre del producto: NITRATO MERCURIOSO
Número UN: 1627
Sinónimos: Nitrato de mercurio(I); nitrato mercurioso; dinitrato de dimercurio.
Número CAS: 10124-48-6
Número CE (EINECS): 233-308-5
Uso recomendado: Reactivo químico y materia prima para síntesis y procesos analíticos en instalaciones autorizadas, con sistemas cerrados y control de exposición.
Restricciones de uso: Uso exclusivamente industrial o profesional. Evitar aplicaciones abiertas, pulverización, calentamiento y cualquier empleo que pueda generar polvo, aerosol o contaminación ambiental. No mezclar con productos incompatibles.
II. NATURALEZA DEL PELIGRO
Peligro principal: Sustancia inorgánica tóxica por inhalación, ingestión o contacto, con efectos sistémicos por mercurio.
Estado físico: Normalmente sólido cristalino; el polvo puede dispersarse y contaminar superficies.
Contaminación: Riesgo elevado de persistencia y bioacumulación del mercurio en el medio acuático.
Reactividad peligrosa: Puede reaccionar con reductores, bases, sulfuros, cianuros y materiales orgánicos combustibles.
III. RIESGOS PARA LA SALUD
Inhalación: El polvo o aerosol puede causar irritación intensa y toxicidad sistémica; posible lesión pulmonar en exposiciones importantes.
Contacto: Puede irritar o lesionar piel y ojos; la contaminación cutánea puede contribuir a la absorción.
Ingestión: Tóxica; puede provocar irritación gastrointestinal, vómitos, dolor abdominal y efectos renales.
Efectos sistémicos: El mercurio puede afectar especialmente riñones y sistema nervioso; los síntomas pueden ser tardíos.
IV. RIESGOS DE INCENDIO Y EXPLOSIÓN
Inflamabilidad: No es combustible, pero puede favorecer o intensificar incendios al descomponerse y liberar especies oxidantes y vapores tóxicos de mercurio.
Riesgo térmico: El calentamiento puede producir óxidos de nitrógeno y compuestos de mercurio muy peligrosos.
Explosión: El contacto con reductores, combustibles, sulfuros, cianuros o materiales orgánicos puede originar reacciones violentas.
Humo: Todo humo debe considerarse altamente tóxico y contaminante; evitar la exposición incluso tras extinguir.
V. INTERVENCIÓN EN INCENDIO
Medios de extinción: Usar el agente adecuado para el incendio circundante, preferentemente agua pulverizada, espuma compatible, polvo químico o dióxido de carbono según el material implicado.
Táctica: Enfriar recipientes desde posición protegida y evitar levantar polvo o dispersar el contaminante con chorros directos.
Agua de extinción: Contenerla y recogerla como residuo peligroso; impedir su entrada en desagües y cursos de agua.
Protección de bomberos: Intervención con equipo autónomo y protección química completa; mantenerse a barlovento y aislar el área.
VI. ACTUACIÓN EN DERRAMES O FUGAS
Aislamiento: Evacuar al personal no esencial, restringir el acceso y eliminar fuentes de calor, ignición y materiales incompatibles.
Contención: Evitar que alcance desagües, suelo, aguas superficiales o sistemas de ventilación; proteger especialmente zonas bajas.
Recogida: No barrer en seco ni usar aire comprimido. Humedecer cuidadosamente si es compatible y recoger con medios que no generen polvo.
Descontaminación: Introducir el material en recipientes cerrados, etiquetados y compatibles; limpiar con métodos controlados y gestionar todo residuo como contaminado con mercurio.
VII. EQUIPOS DE PROTECCIÓN
Protección respiratoria: Equipo autónomo en concentraciones desconocidas, durante incendios o en espacios confinados; para tareas controladas, protección frente a partículas y evaluación atmosférica previa.
Protección ocular: Pantalla facial o gafas estancas contra salpicaduras y partículas.
Protección cutánea: Guantes resistentes a productos químicos, traje cerrado y calzado impermeable; seleccionar materiales según permeación y tiempo de contacto.
Higiene: Prohibir comer, beber o fumar; retirar inmediatamente la ropa contaminada y evitar llevar contaminación fuera del área.
VIII. PRIMEROS AUXILIOS
Inhalación: Trasladar al aire fresco sin exponerse; mantener en reposo y solicitar asistencia médica urgente, aunque los síntomas sean leves.
Contacto ocular: Enjuagar con abundante agua durante un tiempo prolongado, retirando lentes de contacto si resulta sencillo; atención médica inmediata.
Contacto cutáneo: Quitar ropa y calzado contaminados y lavar minuciosamente con agua y jabón; no usar disolventes sobre la piel.
Ingestión: Enjuagar la boca, no provocar el vómito y buscar asistencia toxicológica y médica urgente.
Información clínica: Identificar la exposición a mercurio(I) y conservar el envase o la etiqueta para los servicios sanitarios.
IX. MANIPULACIÓN Y ALMACENAMIENTO
Manipulación: Trabajar en sistema cerrado o con extracción localizada; evitar polvo, salpicaduras y contacto directo.
Almacenamiento: Mantener bien cerrado, seco, fresco y ventilado, en zona señalizada y con acceso restringido.
Segregación: Separar de reductores, bases, sulfuros, cianuros, combustibles, materia orgánica y productos alimentarios.
Control de envases: Usar recipientes compatibles, resistentes y secundarios de contención; inspeccionar periódicamente posibles deterioros o cristalización contaminante.
X. ESTABILIDAD Y REACTIVIDAD
Estabilidad: Estable cuando se conserva seco, cerrado y protegido del calor y de contaminantes incompatibles.
Descomposición: El calentamiento puede liberar óxidos de nitrógeno y vapores o partículas de mercurio.
Incompatibilidades: Evitar reductores, álcalis, sulfuros, cianuros, materiales orgánicos combustibles y agentes que puedan provocar reacciones redox.
Condiciones a evitar: Calor intenso, llamas, humedad no controlada, trituración, fricción y generación de polvo.
XI. INFORMACIÓN TOXICOLÓGICA
Vías de exposición: Inhalación, ingestión, contacto ocular y cutáneo, especialmente cuando se genera polvo o aerosol.
Toxicidad aguda: Puede causar efectos graves y requerir atención médica urgente; la intensidad depende de la dosis y la forma física.
Órganos diana: Riñones y sistema nervioso; también pueden aparecer lesiones gastrointestinales y respiratorias.
Exposición repetida: Puede producir acumulación de mercurio y alteraciones neurológicas o renales; aplicar vigilancia médica ocupacional.
XII. INFORMACIÓN ECOLÓGICA
Peligro acuático: Muy tóxico para organismos acuáticos y capaz de provocar efectos duraderos.
Persistencia: El mercurio no se degrada como un contaminante orgánico convencional y puede transformarse ambientalmente.
Bioacumulación: Puede acumularse en organismos y transferirse por la cadena alimentaria.
Prevención: Evitar toda liberación; recoger aguas, absorbentes, suelos y equipos contaminados para gestión especializada.
XIII. CONSIDERACIONES OPERATIVAS PARA BOMBEROS
Reconocimiento: Considerar toda zona con humo, polvo, agua de extinción o residuos como potencialmente contaminada con mercurio.
Acceso: Actuar a barlovento, limitar el personal y establecer control de contaminación en entradas y salidas.
Intervención: Utilizar equipo autónomo, protección química y comunicaciones seguras; evitar operaciones que dispersen polvo.
Postincendio: Mantener vigilancia atmosférica, aislar residuos y solicitar especialistas en materiales peligrosos y descontaminación por mercurio.
XIV. TRANSPORTE Y REGLAMENTACIÓN
Designación de transporte: NITRATO MERCURIOSO
Número UN: 1627
Clase ADR/RID: 6.1
Código de clasificación: T5
Grupo de embalaje: II
Código de peligrosidad Kemler: 60
Etiquetas: 6.1
Categoría de transporte: 2
Código de restricción en túneles: (D/E)
XV. OBSERVACIONES FINALES
Criterio operativo: La ausencia de olor o de irritación inmediata no descarta una exposición peligrosa.
Atención sanitaria: Los efectos sistémicos pueden retrasarse; toda exposición significativa requiere valoración médica y toxicológica.
Gestión de residuos: No verter ni eliminar con residuos ordinarios; tratar producto, envases, absorbentes y aguas contaminadas como residuos peligrosos con mercurio.
Verificación: Confirmar concentración, estado físico, humedad y posibles mezclas presentes antes de seleccionar el método de contención o descontaminación.
Teléfono Centro de Toxicología España: 91 562 04 20