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CÓDIGO DE PELIGROSIDAD KEMLER: 60

I. IDENTIFICACIÓN DEL PRODUCTO
Nombre del producto: ARSENIATO MERCÚRICO
Número UN: 1623
Sinónimos: Arseniato de mercurio(II); arseniato mercúrico; arsenato mercúrico
Número CAS: 10102-26-7; verificar la identidad y la forma de hidratación en la documentación del fabricante
Número CE (EINECS): No existe una identificación CE única y inequívoca aplicable a todas las formas comerciales; verificar la FDS y el inventario reglamentario correspondiente
Uso recomendado: Reactivo o producto intermedio de uso industrial especializado, únicamente en instalaciones autorizadas y bajo evaluación específica de riesgos
Restricciones de uso: Evitar toda exposición ocupacional, ambiental y del público. No usar fuera de sistemas cerrados o procedimientos controlados; impedir la generación de polvo y cualquier descarga a desagües, suelo o cursos de agua

II. NATURALEZA DEL PELIGRO
Peligro principal: sustancia inorgánica muy tóxica por inhalación, ingestión o contacto, con riesgo de efectos graves o mortales.
Contaminación: contiene arsénico y mercurio; pequeñas cantidades pueden contaminar superficies, equipos, agua y residuos.
Estado físico: normalmente sólido pulverulento; el polvo puede dispersarse durante roturas, trasvases o labores de limpieza.
Persistencia: los elementos tóxicos no se destruyen por métodos ordinarios y pueden permanecer en residuos y sedimentos.

III. RIESGOS PARA LA SALUD
Inhalación: el polvo puede causar irritación y absorción sistémica, con afectación gastrointestinal, cardiovascular, neurológica, renal y respiratoria.
Ingestión: puede provocar intoxicación grave, dolor abdominal, vómitos, diarrea, colapso y daño multiorgánico.
Contacto: puede irritar ojos y piel; la absorción cutánea y la contaminación mano-boca son vías relevantes.
Efectos tardíos: la exposición repetida puede producir alteraciones neurológicas, hematológicas, renales y hepáticas; el arsénico es carcinógeno y el mercurio puede causar neurotoxicidad y toxicidad renal.
Síntomas de alarma: tos, disnea, vómitos persistentes, diarrea intensa, debilidad, alteraciones de conciencia, temblores u oliguria.

IV. RIESGOS DE INCENDIO Y EXPLOSIÓN
Inflamabilidad: no se considera combustible, pero puede participar en un incendio como contaminante tóxico.
Riesgo térmico: el calentamiento puede liberar humos y aerosoles muy tóxicos de compuestos de arsénico y mercurio.
Explosión: el polvo suspendido puede presentar riesgos físicos propios de una nube de polvo; evitar toda dispersión y fuente de ignición.
Contaminación: el agua de extinción y los depósitos de hollín deben tratarse como residuos peligrosos.

V. INTERVENCIÓN EN INCENDIO
Medios de extinción: seleccionar el agente según el material circundante; son preferibles métodos que reduzcan la dispersión del polvo y el arrastre contaminado.
Táctica: aislar el área, retirar fuentes de exposición y combatir desde posición protegida, evitando remover el producto.
Agentes incompatibles: no dirigir chorros de alta presión sobre el sólido derramado.
Atmósfera: considerar toda zona con humo, polvo o residuos como potencialmente contaminada, aunque el fuego haya sido extinguido.
Reentrada: solo después de ventilación controlada, medición y autorización del responsable técnico.

VI. ACTUACIÓN EN DERRAMES O FUGAS
Aislamiento: impedir el acceso y establecer una zona de control; mantener al personal no esencial a barlovento.
Contención: evitar que el material alcance desagües, aguas superficiales, suelos o sistemas de ventilación.
Recogida: humedecer cuidadosamente si es compatible con el procedimiento, evitando aerosoles; recoger con métodos que no generen polvo y colocar en recipientes cerrados y etiquetados.
Limpieza: no barrer en seco ni usar aire comprimido; descontaminar herramientas y superficies mediante procedimiento aprobado.
Residuos: gestionar producto, absorbentes, EPI y aguas contaminadas como residuos peligrosos con contenido de arsénico y mercurio.

VII. EQUIPOS DE PROTECCIÓN
Protección respiratoria: equipo autónomo de presión positiva en intervención desconocida, incendio, polvo visible o posible concentración elevada; para tareas controladas, protección respiratoria seleccionada por evaluación y medición.
Protección corporal: traje químico estanco o de protección frente a partículas, según el nivel de contaminación y la forma de intervención.
Manos: guantes compatibles, preferiblemente con doble guante y cambio inmediato si se contaminan.
Ojos y cara: protección ocular estanca y pantalla facial cuando exista riesgo de polvo o salpicaduras.
Higiene: prohibir comer, beber o fumar; retirar la ropa contaminada y establecer control de contaminación antes de abandonar la zona.

VIII. PRIMEROS AUXILIOS
Inhalación: trasladar a aire fresco sin exponerse; mantener en reposo y solicitar asistencia médica urgente. Aplicar soporte respiratorio solo con equipos adecuados y personal entrenado.
Contacto ocular: lavar inmediatamente con abundante agua durante tiempo prolongado, retirando lentes de contacto si resulta fácil; atención médica urgente.
Contacto cutáneo: quitar ropa y calzado contaminados, lavar con abundante agua y jabón; no frotar agresivamente.
Ingestión: no provocar el vómito ni administrar alimentos o bebidas salvo indicación sanitaria; llamar de inmediato a toxicología o emergencias.
Seguimiento: toda exposición significativa requiere valoración médica por posible toxicidad sistémica retardada; conservar la información del producto para los sanitarios.

IX. MANIPULACIÓN Y ALMACENAMIENTO
Manipulación: trabajar en sistema cerrado o con extracción localizada; evitar polvo, golpes, trasvases abiertos y cualquier contacto directo.
Almacenamiento: conservar en recipiente hermético, resistente, correctamente identificado, seco y protegido de daños físicos.
Segregación: separar de alimentos, piensos, medicamentos, materiales incompatibles y zonas de tránsito.
Control de acceso: mantener bajo llave y limitarlo a personal formado y autorizado.
Prevención: disponer de procedimientos de derrame, descontaminación, vigilancia de exposición y gestión de residuos.

X. ESTABILIDAD Y REACTIVIDAD
Estabilidad: estable si se mantiene seco, cerrado y protegido de calentamiento y contaminación.
Descomposición: el fuego o las temperaturas elevadas pueden generar humos tóxicos de arsénico y mercurio.
Incompatibilidades: evitar ácidos, agentes reductores fuertes, materiales combustibles y condiciones que favorezcan reacciones o dispersión del polvo.
Reactividad: no mezclar con otros residuos químicos; la humedad, impurezas o forma de hidratación pueden modificar su comportamiento.
Precaución: no realizar operaciones térmicas, molienda o tratamiento químico sin control especializado y captación adecuada.

XI. INFORMACIÓN TOXICOLÓGICA
Vías de exposición: inhalación e ingestión son críticas; también son relevantes el contacto ocular, cutáneo y la transferencia mano-boca.
Toxicidad aguda: puede causar efectos sistémicos graves y potencialmente mortales, con predominio gastrointestinal, neurológico, renal, hepático y cardiovascular.
Toxicidad crónica: el arsénico puede causar lesiones cutáneas y cáncer; el mercurio puede producir alteraciones neurológicas, conductuales y renales.
Evaluación clínica: valorar hemograma, función renal y hepática, estado neurológico y, según criterio médico, biomarcadores de arsénico y mercurio.
Vulnerabilidad: extremar la protección en embarazo, infancia, enfermedad renal o neurológica y ante exposiciones repetidas.

XII. INFORMACIÓN ECOLÓGICA
Peligro ambiental: muy tóxico para organismos y ecosistemas; el arsénico y el mercurio pueden persistir y transferirse entre compartimentos ambientales.
Agua y suelo: impedir cualquier liberación; el material puede contaminar sedimentos y aguas subterráneas.
Bioacumulación: el mercurio puede transformarse ambientalmente y acumularse en cadenas tróficas.
Respuesta: contener incluso pequeñas cantidades y notificar la contaminación ambiental a la autoridad competente.
Eliminación: no verter ni incinerar sin control especializado; entregar a gestor autorizado de residuos peligrosos.

XIII. CONSIDERACIONES OPERATIVAS PARA BOMBEROS
Reconocimiento: aproximarse a barlovento, identificar recipientes, polvo, humo y rutas de escorrentía contaminada.
Zona caliente: solo personal especializado con equipo autónomo y protección química adecuada.
Agua de intervención: recoger y confinar el agua contaminada; evitar su entrada en alcantarillas y cauces.
Descontaminación: establecer corredor de descontaminación para personas, equipos y vehículos antes de la salida.
Vigilancia posterior: mantener control de atmósfera, superficies y residuos; el riesgo tóxico puede persistir tras la extinción.

XIV. TRANSPORTE Y REGLAMENTACIÓN
Designación de transporte: ARSENIATO MERCÚRICO
Número UN: 1623
Clase ADR/RID: 6.1
Código de clasificación: T5
Grupo de embalaje: II
Código de peligrosidad Kemler: 60
Etiquetas: 6.1
Categoría de transporte: 2
Código de restricción en túneles: (D/E)

XV. OBSERVACIONES FINALES
Identificación: confirmar la forma física, pureza, hidratación, cantidad y estado del envase mediante la documentación disponible.
Variabilidad: el comportamiento, la solubilidad y la peligrosidad operacional pueden variar con la formulación y las impurezas.
Coordinación: solicitar apoyo de toxicología, higiene industrial, medio ambiente y gestión de residuos peligrosos.
Criterio operativo: ante incertidumbre, aplicar el nivel de protección más alto razonablemente necesario y evitar intervenciones que dispersen el producto.
Registro: documentar personas expuestas, duración, vías de contacto, medidas aplicadas y destino de los residuos.
Teléfono Centro de Toxicología España: 91 562 04 20