Ficha de actuación química en caso de siniestro creado por SuSo. bomberiles.es [ IMPRIMIR FICHA ]
CÓDIGO DE PELIGROSIDAD KEMLER: 66
NÚMERO UN: 1622

I. IDENTIFICACIÓN DEL PRODUCTO
Nombre del producto: Ácido cloroacético
Sinónimos: Ácido monocloroacético; MCA; chloroacetic acid
Número CAS: 79-11-8
Número CE (EINECS): 201-178-4
Código Hazchem: 2X
Uso recomendado: Intermedio químico en síntesis orgánica, fabricación de carboximetilcelulosa, tensioactivos, herbicidas, colorantes y productos farmacéuticos.
Restricciones de uso:
  Uso industrial y profesional con control estricto. Evitar manejo manual sin formación, ventilación localizada, contención de derrames y lavado de emergencia operativo.

II. NATURALEZA DEL PELIGRO
Riesgos principales: Sustancia corrosiva y muy tóxica por contacto cutáneo, inhalación e ingestión. Puede producir quemaduras químicas intensas y toxicidad sistémica grave.
Estado físico y aspecto: Sólido cristalino incoloro a blanquecino; puede fundirse cerca de su punto de fusión.
Olor: Acre o penetrante.
Punto de ebullición: Aproximadamente 189 °C
Punto de inflamación: Aproximadamente 126 °C
Temperatura de autoignición: Puede no estar bien establecida; tratar como combustible a temperatura elevada.
Límites de explosividad:
  No se describen límites de explosividad útiles como vapor inflamable; el polvo fino, la contaminación orgánica y el calentamiento intenso pueden favorecer combustión y descomposición peligrosa.
Presión de vapor: Baja a temperatura ambiente.
Densidad: Aproximadamente 1,58 g/cm3
Solubilidad en agua: Muy alta; disolución rápida con carácter corrosivo.
Riesgo por vapores:
  Bajo a temperatura ambiente por su baja volatilidad, pero aumenta con calentamiento, incendio o manipulación de producto fundido; vapores, nieblas y humos son muy peligrosos.
Productos peligrosos de descomposición:
  Cloruro de hidrógeno, fosgeno en condiciones severas de incendio, monóxido y dióxido de carbono y humos corrosivos.

III. RIESGOS PARA LA SALUD
Vías de entrada: Inhalación, contacto con piel y ojos, ingestión.
Efectos agudos:
  Quemaduras químicas graves en piel, ojos y mucosas. Puede producir dolor intenso, edema, necrosis tisular, disnea, tos, broncoespasmo, vómitos, acidosis metabólica, alteración cardiovascular y fallo multiorgánico.
Peligro especial:
  La absorción cutánea puede ser rápida y potencialmente mortal incluso con superficies contaminadas relativamente limitadas. El inicio de la toxicidad sistémica puede retrasarse.
Órganos diana:
  Piel, ojos, aparato respiratorio, sistema nervioso central, metabolismo ácido-base, riñón e hígado.

IV. RIESGOS DE INCENDIO Y EXPLOSIÓN
Comportamiento frente al fuego:
  Sólido combustible que puede fundir y escurrir al calentarse; el producto caliente y sus vapores/nieblas son muy corrosivos y tóxicos. La combustión puede ser secundaria, pero la descomposición térmica genera una atmósfera de alto riesgo para el personal.
Riesgos reales de incendio:
  - Rotura de envases por calentamiento con liberación súbita de material corrosivo.
  - Generación de vapores densos e irritantes que pueden desplazarse y afectar zonas bajas o mal ventiladas.
  - Humos con HCl y otros compuestos clorados; posibilidad de fosgeno en incendio severo o descomposición extrema.
  - Escorrentías ácidas que dañan equipos, estructuras y redes de drenaje.
  - Sobrepresión en recipientes cerrados por calentamiento.
  - Riesgo de quemadura química y toxicidad sistémica por contaminación de agua de extinción.
Riesgo de explosión:
  Bajo como explosivo propio. El peligro operativo principal es la ruptura de recipientes, la proyección de material caliente y la formación de atmósfera tóxica/corrosiva. El polvo y la contaminación con materias combustibles pueden agravar la propagación del fuego.
Medios de extinción adecuados:
  Agua pulverizada para refrigeración y abatimiento de vapores; espuma resistente al alcohol si hay combustibles implicados alrededor; polvo químico seco o CO2 en conatos localizados sin exposición directa al producto fundido.
Medios de extinción no adecuados:
  Chorro compacto de agua sobre derrames o producto fundido, por dispersión y arrastre del corrosivo; agua en gran caudal sin contención previa si existe riesgo de contaminación de desagües; medios que comprometan la distancia de seguridad.
Precauciones concretas:
  Atacar desde barlovento y a distancia. Priorizar refrigeración continua de envases expuestos, control de exposición térmica y confinamiento de aguas de extinción. No permanecer en la nube de humos. Si hay recipientes presurizados o deformados, ampliar perímetro y esperar enfriamiento sostenido antes de aproximación. Considerar posibilidad de foco oculto bajo montones de material solidificado o envases rotos, con reignición por superficies calientes.

V. INTERVENCIÓN EN INCENDIO
Estrategia:
  Intervenir desde posición protegida, a barlovento y con relevo corto. Priorizar la protección de vidas, la refrigeración de recipientes y el confinamiento del agente para evitar escorrentías.
Medios de extinción:
  Agua pulverizada para enfriar recipientes y abatir vapores; espuma resistente al alcohol en incendios del entorno; polvo químico seco o CO2 solo para focos menores alejados del derrame principal.
No adecuados:
  Chorro sólido directo sobre producto; lanzamiento de agua sin control de drenaje; entrada sin protección respiratoria.
Intervención sobre recipientes:
  Retirar solo si puede hacerse sin exposición a calor, vapores o rotura. Si no, enfriar de forma continua desde posición segura. Vigilar abombamiento, venteo o fuga por tapas/juntas.
Precauciones operativas:
  Evitar que el agua arrastre el producto hacia sumideros o sótanos. Confinar y, si procede, taponar desagües. Usar monitorización de atmósfera si hay duda de acumulación de vapores o humo irritante. Si el producto está fundido, prever solidificación irregular y salpicaduras al contacto con agua.
Protección del personal:
  Traje químico frente a corrosivos y ERA de presión positiva obligatorios en zona caliente. No usar filtros de cartucho para entrada inicial en humo o vapores desconocidos.
Evacuación:
  Ampliar perímetro si hay humo, envases calientes, producto fundido o ventilación deficiente. Ordenar desalojo de sótanos, galerías, fosos y puntos bajos si existe migración de vapores.

VI. ACTUACIÓN EN DERRAMES O FUGAS
Primeras medidas:
  Aislar la zona, suprimir personal no esencial, trabajar a barlovento y evitar contacto directo. Detener fuentes de calor no imprescindibles y establecer corredor de descontaminación.
Derrame sólido:
  Evitar generar polvo. Recoger mecánicamente con útiles anticorrosión y depositar en contenedor compatible, cerrado y etiquetado.
Derrame de producto fundido o solución concentrada:
  Contener con barreras inertes. Absorber con tierra seca, vermiculita o material mineral compatible. No usar serrín ni absorbentes combustibles. No barrer en seco si se genera aerosol o polvo.
Medidas prácticas:
  Impedir entrada en alcantarillas, sótanos, zanjas y cursos de agua. Si el derrame es importante, priorizar diques y sellado de desagües antes de cualquier limpieza.
Neutralización:
  Solo por personal especializado y de forma muy controlada; la neutralización puede ser fuertemente exotérmica y aumentar salpicaduras.
Descontaminación:
  Lavar residuos finos con abundante agua solo cuando la contención de escorrentías esté asegurada y exista capacidad real de recogida del efluente.
Atención sanitaria:
  Cualquier contacto corporal requiere descontaminación inmediata y valoración médica urgente por posible absorción sistémica. Retirar ropa contaminada sin demora.

VII. EQUIPOS DE PROTECCIÓN
Zona caliente:
  ERA de presión positiva y traje de protección química frente a salpicaduras corrosivas. Si hay riesgo de inmersión, salpicadura intensa o vapores persistentes, usar encapsulado compatible.
Protección ocular y facial:
  Pantalla facial completa y gafas estancas si no se usa encapsulado.
Guantes:
  Butilo, neopreno o nitrilo de alta resistencia química, con doble guante si hay manipulación prolongada o riesgo de contacto directo.
Botas:
  Químico-resistentes, de caña alta, preferiblemente integradas al traje o con sobrebota compatible.
Protección adicional:
  Ropa interior de intervención ligera para limitar estrés térmico; control estricto de tiempos de exposición; mochila de descontaminación y cambio inmediato de EPIs contaminados.
Nivel operativo orientativo:
  Máxima protección en identificación, fuga activa, atmósfera irritante o rescate; reducción solo tras medición, control efectivo del agente y verificación de ausencia de vapores peligrosos.

VIII. PRIMEROS AUXILIOS
Teléfono del Centro de Toxicología de España: 91 562 04 20
Inhalación:
  Retirar al aire fresco sin exponerse al rescatador. Oxígeno si precisa. Vigilar tos, broncoespasmo, disnea y edema pulmonar o laríngeo retardado. Traslado urgente.
Contacto con la piel:
  Retirar ropa y calzado contaminados de inmediato. Lavar con abundante agua durante al menos 20 minutos. No neutralizar en la piel. Atención médica urgente aunque la lesión parezca limitada.
Contacto con los ojos:
  Irrigar de inmediato con agua templada abundante durante al menos 20 minutos, separando párpados. Retirar lentes si es fácil. Evacuación oftalmológica urgente.
Ingestión:
  Enjuagar boca. No provocar el vómito. Dar agua en pequeños sorbos solo si está consciente y no convulsiona. Traslado inmediato.
Observación clínica:
  Vigilar dolor persistente, alteración respiratoria, hipotensión, acidosis, alteración neurológica y signos de absorción sistémica. Requiere observación hospitalaria.

IX. MANIPULACIÓN Y ALMACENAMIENTO
Manipulación:
  Evitar polvo, aerosoles y contacto directo. Sistemas cerrados o ventilación localizada. Duchas y lavaojos operativos. Disponer de absorbente inerte y contenedor para residuos.
Almacenamiento:
  En envases resistentes a corrosivos, bien cerrados, secos, ventilados y protegidos del calor y la humedad.
Segregación:
  Separar de bases, oxidantes, metales reactivos, aminas, sulfuros, cianuros y alimentos.
Condiciones recomendadas:
  Mantener alejado de fuentes de ignición y de materiales combustibles absorbentes. Evitar zonas con riesgo de inundación o condensación.

X. ESTABILIDAD Y REACTIVIDAD
Estabilidad:
  Estable en condiciones normales de almacenamiento seco y fresco.
Condiciones a evitar:
  Calor intenso, humedad excesiva, fusión no controlada, confinamiento con calentamiento y generación de polvo.
Incompatibilidades:
  Bases fuertes, oxidantes fuertes, agentes reductores enérgicos, metales susceptibles de corrosión, aminas, sulfuros y cianuros por posible liberación de gases peligrosos o reacción violenta.
Reactividad:
  Reacciona como ácido orgánico halogenado. Las neutralizaciones y mezclas con agua concentrada pueden ser exotérmicas; un derrame sobre superficies calientes puede generar humos irritantes.
Descomposición peligrosa:
  Humos corrosivos e irritantes; HCl y otros productos clorados en incendio.
Productos de descomposición:
  HCl, CO, CO2 y compuestos clorados tóxicos bajo calentamiento severo.

XI. INFORMACIÓN TOXICOLÓGICA
Toxicidad útil para intervención:
  Muy tóxico, especialmente por vía cutánea e ingestión. La lesión local puede coexistir con intoxicación sistémica grave.
Manifestaciones relevantes:
  Quemaduras, dolor, náuseas, vómitos, alteración respiratoria, acidosis metabólica, colapso circulatorio, afectación hepatorrenal y neurológica.
Observación operativa:
  Víctimas con exposición cutánea aparentemente limitada pueden empeorar tras un intervalo corto; no infravalorar. La contaminación de ropa, guantes o botas puede mantener la exposición.

XII. INFORMACIÓN ECOLÓGICA
Impacto ambiental:
  Sustancia peligrosa para el medio acuático por acidificación local y toxicidad para organismos acuáticos, especialmente en vertidos concentrados.
Movilidad:
  Muy soluble; puede dispersarse con rapidez en agua y alcanzar redes de saneamiento.
Persistencia:
  Puede biodegradarse en determinadas condiciones, pero un derrame concentrado exige contención inmediata.
Medida clave:
  Evitar toda descarga no controlada a alcantarillado, cauces y suelos permeables.

XIII. CONSIDERACIONES OPERATIVAS PARA BOMBEROS
Decisiones para el mando:
  Confirmar identificación por UN 1622 y tratar como corrosivo muy tóxico con absorción cutánea relevante. Establecer zonas caliente, tibia y fría de forma inmediata.
Prioridades:
  1) Rescate solo con protección química completa.
  2) Descontaminación inmediata de expuestos.
  3) Confinamiento del derrame y control de escorrentías.
  4) Refrigeración de recipientes expuestos al fuego.
  5) Protección de sumideros, sótanos y puntos bajos.
Criterios de seguridad:
  No trabajar sin ERA en presencia de humo, vapores o producto caliente. Limitar permanencia y relevar dotaciones. Si hay duda sobre la atmósfera, tratarla como peligrosa hasta medición segura.
Control del incidente:
  Si hay fuga interior, valorar ventilación controlada solo tras confinamiento del producto y sin propagar contaminación. No abrir espacios cerrados sin control previo de acumulación de vapores.
Evacuación/protección civil:
  Considerar confinamiento o evacuación de proximidad según cantidad, incendio, ventilación y afectación de desagües. Priorizar desalojos de zonas con penetración posible de vapores o aguas contaminadas.
Gestión táctica:
  Mantener una dotación para descontaminación y otra para enfriamiento/protección perimetral. Recoger la ropa y EPIs contaminados como residuo peligroso.

XIV. TRANSPORTE Y REGLAMENTACIÓN
Designación de transporte:
  UN 1622 ÁCIDO CLOROACÉTICO
Clase ADR/RID: 6.1
Riesgo subsidiario:
  Corrosivo relevante en la práctica operativa, aunque la clasificación principal se centra en toxicidad.
Grupo de embalaje: I
Código de peligrosidad Kemler: 66
Etiqueta de transporte:
  Tóxico; extremar lectura de panel naranja y documentación de carga.
Información útil:
  Puede transportarse en sacos, bidones o contenedores compatibles; cualquier rotura debe tratarse como incidente grave por toxicidad dérmica y riesgo corrosivo.
Reglamentación operativa:
  Aplicar procedimientos para mercancías peligrosas, control de accesos, descontaminación, gestión de residuos y coordinación con el transportista y la autoridad competente.

XV. OBSERVACIONES FINALES
Sustancia de alta peligrosidad para intervinientes por combinación de corrosividad y toxicidad sistémica. El contacto cutáneo es una vía crítica y puede ser letal. En incendio, el problema principal es la atmósfera tóxica y corrosiva más que la llama. La descontaminación precoz, el ERA, la protección química completa y el control de escorrentías son determinantes para una intervención segura.