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CÓDIGO DE PELIGROSIDAD KEMLER: 60

I. IDENTIFICACIÓN DEL PRODUCTO
Nombre del producto: ARSENITOS DE PLOMO
Número UN: 1618
Sinónimos: Arsenitos de plomo; sales de plomo(II) del ácido arsenioso; arsenitos plumbosos
Número CAS: No existe un único número CAS: es una designación colectiva que puede abarcar distintos arsenitos de plomo, con CAS específico según la composición.
Número CE (EINECS): No existe un único número CE: depende del arsenito de plomo concreto y de su composición comercial.
Uso recomendado: Uso exclusivamente industrial y profesional en procesos autorizados, con evaluación específica de la composición y exposición. Manipulación en sistemas cerrados o con extracción localizada.
Restricciones de uso: Evitar toda utilización fuera de instalaciones controladas. No liberar al ambiente, ni emplear en aplicaciones con contacto humano, alimentario, doméstico o en presencia de público no protegido. Sujetar a la normativa aplicable a compuestos de arsénico y plomo.

II. NATURALEZA DEL PELIGRO
Toxicidad aguda: Sustancia o mezcla muy tóxica por inhalación, ingestión o contacto, según su composición y forma física.
Peligro crónico: Puede causar efectos graves o irreversibles por exposición repetida o prolongada; el arsénico y el plomo son tóxicos sistémicos y carcinógenos reconocidos.
Contaminación: El polvo y los residuos contaminan superficies, equipos, suelo y aguas; pueden generar exposición secundaria.
Forma física: Los productos sólidos finos pueden dispersarse como polvo; las características exactas varían entre formulaciones.

III. RIESGOS PARA LA SALUD
Inhalación: El polvo puede provocar irritación y toxicidad sistémica grave, con efectos respiratorios, neurológicos, hematológicos, renales y cardiovasculares.
Ingestión: Riesgo muy elevado por absorción de arsénico y plomo; puede causar dolor abdominal, vómitos, diarrea, alteraciones neurológicas, shock y daño orgánico.
Contacto cutáneo: Puede producir irritación y absorción sistémica, especialmente sobre piel lesionada o con contacto prolongado.
Ojos: El polvo puede causar irritación intensa y lesiones mecánicas; existe riesgo de absorción.
Exposición repetida: Posibles neuropatías, anemia, daño renal, alteraciones cardiovasculares y efectos sobre la reproducción y el desarrollo.

IV. RIESGOS DE INCENDIO Y EXPLOSIÓN
Inflamabilidad: Los arsenitos de plomo no suelen ser combustibles como sólidos inorgánicos, pero deben tratarse como contaminantes tóxicos durante cualquier incendio.
Riesgo térmico: El calentamiento o la descomposición pueden liberar humos y polvos altamente tóxicos de arsénico y plomo.
Explosividad: El material a granel no suele presentar explosividad; una nube de polvo fino puede generar peligro de deflagración si es combustible o está mezclada con otros materiales.
Productos de descomposición: Posible formación de óxidos y compuestos volátiles de arsénico y plomo, además de humos corrosivos o irritantes.

V. INTERVENCIÓN EN INCENDIO
Medios de extinción: Seleccionar el agente según el incendio circundante; pueden emplearse agua pulverizada, espuma, polvo químico o dióxido de carbono cuando sean compatibles con el entorno.
Aplicación del agua: Evitar chorros que dispersen polvo o propaguen escorrentías contaminadas; recoger y contener el agua de extinción.
Táctica: Aislar la zona, trabajar a distancia y priorizar la protección frente a humos y polvo. Retirar recipientes solo si puede hacerse sin exposición.
Reentrada: No acceder hasta ventilar, descontaminar y verificar la ausencia de contaminación peligrosa mediante personal competente.

VI. ACTUACIÓN EN DERRAMES O FUGAS
Aislamiento: Restringir el acceso y establecer zonas caliente, templada y fría; mantener alejadas a personas no esenciales.
Contención: Evitar la dispersión del polvo y proteger desagües, cursos de agua y suelo; sellar el origen solo si es seguro.
Recogida: Humedecer ligeramente cuando sea compatible con el producto, sin generar escorrentía, y recoger con métodos que no levanten polvo; usar recipientes cerrados y etiquetados.
Limpieza: No barrer en seco ni usar aire comprimido. Emplear aspiración con filtración de alta eficacia o procedimientos húmedos controlados.
Residuos: Gestionar todo material recogido, absorbente, EPI desechable y agua contaminada como residuo peligroso.

VII. EQUIPOS DE PROTECCIÓN
Protección respiratoria: Equipo autónomo de respiración en emergencias, incendios, atmósferas desconocidas o con polvo/humos; para tareas controladas, protección respiratoria con filtro adecuado para partículas y conforme a evaluación de exposición.
Protección corporal: Traje químico desechable o reutilizable de protección frente a partículas, con capucha y costuras protegidas.
Guantes: Guantes resistentes a productos químicos, seleccionados según el material y el tiempo de contacto; usar doble guante en descontaminación.
Ojos y cara: Gafas estancas y pantalla facial cuando exista riesgo de polvo, salpicadura o proyección.
Descontaminación: Retirar el EPI evitando sacudirlo, embolsarlo y lavarse cuidadosamente; no llevar ropa contaminada fuera de la zona.

VIII. PRIMEROS AUXILIOS
Inhalación: Trasladar a aire fresco sin exponerse; mantener en reposo y solicitar asistencia médica urgente. Aplicar soporte respiratorio solo con equipo adecuado y evitando contaminación del auxiliador.
Piel: Retirar ropa y calzado contaminados; lavar de inmediato con abundante agua y jabón durante un tiempo prolongado. Requerir valoración médica.
Ojos: Irrigar inmediatamente con agua abundante, manteniendo los párpados abiertos; retirar lentes de contacto si resulta fácil y continuar el lavado. Atención médica urgente.
Ingestión: No provocar el vómito ni administrar nada por vía oral a una persona inconsciente. Enjuagar la boca y solicitar asistencia toxicológica urgente.
Seguimiento: La ausencia inicial de síntomas no excluye intoxicación; conservar información de la composición y controlar síntomas neurológicos, gastrointestinales, respiratorios y cardiovasculares.

IX. MANIPULACIÓN Y ALMACENAMIENTO
Manipulación: Evitar generar polvo; trabajar en circuito cerrado o con extracción localizada. No comer, beber ni fumar durante las operaciones.
Higiene: Lavarse tras la manipulación y antes de comer; disponer de duchas y lavaojos en la zona de trabajo.
Almacenamiento: Mantener en envases herméticos, resistentes, correctamente identificados y protegidos de daños físicos, humedad y dispersión.
Segregación: Separar de alimentos, piensos, medicamentos y materiales incompatibles; limitar el acceso a personal autorizado.
Control: Mantener inventario, procedimientos de derrame y vigilancia de exposición ocupacional conforme a la evaluación preventiva.

X. ESTABILIDAD Y REACTIVIDAD
Estabilidad: Estable en condiciones normales si permanece seco, cerrado y protegido de contaminaciones.
Calentamiento: Evitar temperaturas elevadas, incendios y operaciones que produzcan humos o polvo.
Incompatibilidades: Evitar ácidos, agentes oxidantes o reductores fuertes y materiales que puedan generar reacciones violentas o compuestos volátiles de arsénico.
Reacciones peligrosas: Los arsenitos pueden oxidarse a arsenatos; la reacción puede modificar la peligrosidad y movilidad del arsénico.
Descomposición: La descomposición térmica libera humos tóxicos; no soldar, cortar ni calentar envases contaminados.

XI. INFORMACIÓN TOXICOLÓGICA
Vías de exposición: Inhalación e ingestión de polvo son vías críticas; también son relevantes el contacto cutáneo y la contaminación mano-boca.
Efectos agudos: Posibles alteraciones gastrointestinales, neurológicas, respiratorias, cardiovasculares, hematológicas y renales, con gravedad dependiente de la dosis y composición.
Efectos crónicos: El arsénico y el plomo pueden acumularse o producir efectos persistentes, incluidos daño neurológico, renal y hematológico.
Carcinogenicidad: Los compuestos de arsénico inorgánico son carcinógenos; el plomo y sus compuestos también presentan preocupación carcinogénica.
Valoración clínica: Requiere control médico y toxicológico; pueden ser necesarios análisis de arsénico y plomo en muestras biológicas según criterio sanitario.

XII. INFORMACIÓN ECOLÓGICA
Peligro ambiental: Muy tóxico para organismos y ecosistemas; el riesgo depende de la solubilidad, granulometría y composición del material.
Persistencia: El arsénico y el plomo son elementos que no se degradan; pueden permanecer en suelos y sedimentos.
Movilidad: La movilidad aumenta con ciertas condiciones de pH, materia orgánica y presencia de partículas finas.
Bioacumulación: Puede producirse acumulación en organismos y transferencia en cadenas tróficas.
Prevención: Impedir cualquier vertido a alcantarillado, aguas superficiales o suelo; recuperar los residuos mediante gestor autorizado.

XIII. CONSIDERACIONES OPERATIVAS PARA BOMBEROS
Prioridad táctica: Proteger la vida, aislar el área y evitar la inhalación de humo, polvo y productos de descomposición.
Intervención: Usar equipo autónomo de presión positiva y protección química apropiada; trabajar con control de contaminación y comunicación entre equipos.
Agua contaminada: Confinar el agua de extinción y evitar su entrada en desagües o cauces.
Ventilación: Ventilar solo de forma controlada, evitando dirigir contaminantes hacia zonas ocupadas.
Descontaminación: Establecer corredor de descontaminación para personal, equipos y víctimas antes de abandonar la zona caliente.

XIV. TRANSPORTE Y REGLAMENTACIÓN
Designación de transporte: ARSENITOS DE PLOMO
Número UN: 1618
Clase ADR/RID: 6.1
Código de clasificación: T5
Grupo de embalaje: II
Código de peligrosidad Kemler: 60
Etiquetas: 6.1
Categoría de transporte: 2
Código de restricción en túneles: (D/E)

XV. OBSERVACIONES FINALES
Identificación: Confirmar la composición concreta, la forma física, la solubilidad y la presencia de otros componentes antes de ajustar la intervención.
Variabilidad: Al tratarse de una designación colectiva, la toxicidad, reactividad y comportamiento ambiental pueden variar entre arsenitos y formulaciones.
Muestreo: Solo personal especializado, con protección adecuada y procedimientos para materiales tóxicos, debe tomar muestras.
Notificación: Informar a autoridades ambientales, sanitarias y de residuos cuando exista liberación, exposición o contaminación significativa.
Criterio preventivo: Ante incertidumbre sobre la concentración o el estado del material, aplicar el nivel de protección correspondiente al escenario más desfavorable.
Teléfono Centro de Toxicología España: 91 562 04 20