Ficha de actuación química en caso de siniestro creado por SuSo. bomberiles.es [ IMPRIMIR FICHA ]
CÓDIGO DE PELIGROSIDAD KEMLER: 60
NÚMERO UN: 1595

I. IDENTIFICACIÓN DEL PRODUCTO
Nombre del producto: Sulfato de dimetilo
Sinónimos: Dimethyl sulfate; éster dimetílico del ácido sulfúrico
Número CAS: 77-78-1
Número CE (EINECS): 201-058-1
Código Hazchem: 2X
Uso recomendado: Agente metilante en síntesis química, fabricación de colorantes, perfumes,
  productos farmacéuticos y otros intermedios industriales.
Restricciones de uso: Sustancia de uso estrictamente industrial; intervención sólo con control
  técnico, aislamiento severo y personal protegido por nivel alto.

II. NATURALEZA DEL PELIGRO
Riesgos principales: Líquido muy tóxico por inhalación, absorción cutánea e ingestión; corrosivo e
  intensamente lacrimógeno. Vapores peligrosos incluso a baja concentración. Puede producir edema
  pulmonar retardado. Reacciona con agua lentamente formando metanol y ácido sulfúrico, aumentando
  la agresividad del medio. Sospecha y evidencia fuerte de carcinogenicidad y mutagenicidad.
Estado y aspecto: Líquido aceitoso incoloro a ligeramente amarillento.
Olor: Débil, poco fiable como aviso; no usar el olor como criterio de seguridad.
Riesgo por vapores: Vapores muy tóxicos; más pesados que el aire en condiciones habituales, con
  acumulación en zonas bajas, recintos y alcantarillado.
Solubilidad en agua: Reacciona e hidroliza; no considerar miscibilidad como medida de seguridad.

III. RIESGOS PARA LA SALUD
Vías de exposición: Inhalación, contacto cutáneo, ocular e ingestión.
Efectos agudos: Irritación intensa de ojos, piel y vías respiratorias; cefalea, tos, disnea,
  broncoespasmo, náuseas, vómitos, quemaduras químicas. El cuadro respiratorio puede agravarse tras
  varias horas.
Efectos graves: Edema pulmonar retardado, daño severo ocular, lesiones cutáneas profundas,
  toxicidad sistémica por absorción.
Efectos crónicos: Riesgo carcinógeno elevado; posible daño genético; sensibilización no es el
  problema principal frente a su alta toxicidad directa.

IV. RIESGOS DE INCENDIO Y EXPLOSIÓN
Inflamabilidad: Combustible, aunque el peligro dominante en siniestro es la toxicidad extrema y la
  formación de atmósferas peligrosas.
Punto de ebullición: Aproximadamente 188 ºC
Punto de inflamación: Aproximadamente 83 ºC
Temperatura de autoignición: En torno a 188-190 ºC, con variación según condiciones.
Límites de explosividad: Pueden formarse mezclas inflamables al calentarse; los datos de campo son
  menos útiles que el control estricto de igniciones y vapores.
Riesgo de explosión: Los recipientes expuestos al calor pueden sobrepresionarse y romper. La
  descomposición térmica genera humos tóxicos y corrosivos. En espacios confinados, la acumulación de
  vapores incrementa riesgo de ignición y exposición letal.
Productos peligrosos de descomposición: Óxidos de azufre, vapores corrosivos, ácido sulfúrico,
  metanol y compuestos orgánicos irritantes/tóxicos.

V. INTERVENCIÓN EN INCENDIO
Medios adecuados: Espuma resistente al alcohol, polvo químico seco, CO2 para focos pequeños,
  agua pulverizada sólo para enfriar recipientes y abatir vapores con mucha prudencia.
Medios no adecuados: Chorro compacto de agua sobre el producto; puede dispersar el contaminante y
  favorecer reacciones e incremento de contaminación líquida.
Precauciones concretas:
  Atacar desde barlovento y a máxima distancia posible.
  Enfriar recipientes expuestos con agua pulverizada sin dirigir agua al derrame.
  Confinar escorrentías contaminadas.
  Considerar retirada defensiva si hay fuga importante calentada o afectación de varios envases.
  Usar equipo autónomo y protección química estanca.

VI. ACTUACIÓN EN DERRAMES O FUGAS
Medidas inmediatas: Aislar ampliamente, evacuar zona de vapores y cortar accesos. Eliminar fuentes
  de ignición. Trabajar desde barlovento y zonas elevadas.
Control de fuga: Si es seguro, cerrar válvulas, enderezar recipientes y taponar con útiles
  compatibles. Evitar contacto directo con el líquido.
Contención: Formar diques con material inerte seco no combustible. Impedir entrada en desagües,
  sótanos, galerías y cauces.
Recogida: Absorber con tierra seca, vermiculita o material inerte compatible y transferir a
  recipientes cerrados para gestión especializada.
Uso del agua: No lavar el derrame con grandes cantidades de agua. La hidrólisis genera medio muy
  corrosivo y puede liberar vapores peligrosos.
Descontaminación inicial: Tras retirada del producto, puede valorarse neutralización y lavado
  controlado sólo por personal especializado y con confinamiento de efluentes.

VII. EQUIPOS DE PROTECCIÓN
Protección respiratoria: Equipo autónomo de presión positiva obligatorio en intervención, control de
  fuga, rescate y descontaminación caliente.
Protección corporal: Traje químico estanco a salpicaduras y preferiblemente encapsulado si hay
  concentración de vapores o contacto potencial directo.
Guantes: Butilo, laminado multicapas o material de alta resistencia química equivalente.
Ojos y cara: Pantalla facial integrada; protección ocular química estanca.
Botas: Químicas, impermeables y compatibles con traje.
Nivel operativo recomendado: Protección química alta; no intervenir con simple traje estructural
  salvo tareas muy alejadas y sin exposición.

VIII. PRIMEROS AUXILIOS
Inhalación: Retirar a aire fresco sin exponer al rescatador. Oxígeno si procede por personal
  entrenado. Vigilancia médica urgente aunque la sintomatología sea leve por riesgo de edema pulmonar
  retardado.
Contacto con la piel: Retirar ropa y calzado contaminados de inmediato. Lavar con abundante agua
  durante al menos 15-20 minutos. Atención hospitalaria urgente.
Contacto con los ojos: Irrigar inmediatamente con agua abundante durante al menos 15-20 minutos,
  separando párpados. Traslado oftalmológico urgente.
Ingestión: Enjuagar boca si la víctima está consciente. No provocar el vómito. Atención médica
  inmediata.
Información médica útil: Observación prolongada por posible afectación respiratoria retardada.
  Manejo sintomático y de soporte.
Centro de Toxicología España: Servicio de Información Toxicológica 91 562 04 20

IX. MANIPULACIÓN Y ALMACENAMIENTO
Manipulación: Sistema cerrado, extracción localizada, control estricto de exposición y procedimientos
  para emergencia química. Evitar toda generación de vapores y aerosoles.
Almacenamiento: Envases herméticos, secos, refrigerados o en ambiente controlado, protegidos del
  calor y de la humedad. Cubeto de retención resistente a corrosivos.
Segregación: Separar de agua, alcoholes, aminas, bases, oxidantes, ácidos fuertes reactivos y
  alimentos/piensos.

X. ESTABILIDAD Y REACTIVIDAD
Estabilidad: Estable en condiciones secas y controladas; se descompone gradualmente con humedad y
  calor.
Condiciones a evitar: Calor, llama, superficies calientes, humedad, nieblas de agua, ventilación
  deficiente y confinamiento de vapores.
Incompatibilidades: Agua, bases, aminas, alcoholes, agentes oxidantes fuertes y nucleófilos
  reactivos; la reacción puede ser exotérmica y generar productos corrosivos/tóxicos.
Reactividad operativa: La hidrólisis no elimina el peligro de forma inmediata; puede transformar el
  incidente en mezcla corrosiva tóxica de difícil control.

XI. INFORMACIÓN TOXICOLÓGICA
Toxicidad útil para intervención: Muy tóxico por todas las vías. Capaz de producir lesiones graves
  con exposiciones breves. La absorción cutánea tiene importancia real.
Señales de alarma: Irritación ocular marcada, tos, opresión torácica, disnea, quemaduras cutáneas,
  deterioro progresivo tras exposición inicial aparentemente moderada.
Particularidad clínica: Frecuente latencia de varias horas antes del empeoramiento respiratorio;
  todo expuesto significativo requiere valoración hospitalaria.

XII. INFORMACIÓN ECOLÓGICA
Impacto ambiental: Peligroso para el medio acuático por toxicidad y por acidificación del medio tras
  reacción/hidrólisis. Puede contaminar aguas superficiales y redes de saneamiento.
Comportamiento: Reacciona con agua; en vertidos concentrados genera foco local muy agresivo para
  organismos y materiales.
Medida clave: Contener escorrentías y gestionar residuos y aguas de extinción como contaminados.

XIII. CONSIDERACIONES OPERATIVAS PARA BOMBEROS
Decisiones útiles:
  Priorizar rescate sólo con protección química y ERA.
  Establecer zonas caliente, templada y fría con control de accesos.
  Valorar intervención defensiva ante fuga masiva, calentamiento de envases o atmósfera muy cargada.
  Medir atmósfera para seguridad del personal, sin confiar en ausencia de olor.
  Solicitar técnico de riesgos químicos y empresa especializada para trasvase/neutralización.
  Preparar descontaminación de personal, víctimas y herramientas desde el inicio.
  Mantener vigilancia sanitaria de intervinientes potencialmente expuestos.
Distancias orientativas: Aislamiento inicial amplio y aumento en recintos cerrados, zonas bajas,
  alcantarillado y si existe incendio o recipientes afectados por calor.

XIV. TRANSPORTE Y REGLAMENTACIÓN
Transporte ONU: UN 1595 SULFATO DE DIMETILO
Clase de peligro: 6.1
Riesgo subsidiario: Puede presentarse con carácter corrosivo operativo relevante aunque la clase
  principal sea tóxica.
Grupo de embalaje: I
Kemler: 60
ADR/RID: Materia muy tóxica; transporte sujeto a fuertes restricciones, etiquetado de tóxico y
  exigencia de control de fugas, segregación y documentación específica.
Código Hazchem: 2X
Reglamentación útil: Tratar como sustancia CMR de alta preocupación y tóxico inhalatorio severo;
  acceso restringido y gestión especializada de residuos.

XV. OBSERVACIONES FINALES
Resumen operativo: Producto extremadamente peligroso por inhalación y contacto, con evolución clínica
  retardada y manejo complejo en derrames por su reacción con agua. La prioridad es aislamiento amplio,
  protección química de alto nivel, control de vapores, contención del vertido y evacuación de expuestos
  para valoración médica.
Criterio de prudencia: Si existen dudas sobre concentración ambiental, integridad de envases o
  extensión de la contaminación, adoptar estrategia defensiva y apoyo especializado.