FICHA CREADA POS SuSo bomberiles.es [ IMPRIMIR FICHA ]
CÓDIGO DE PELIGROSIDAD KEMLER: 64

I. IDENTIFICACIÓN DEL PRODUCTO
Nombre del producto: BERILIO EN POLVO
Número UN: 1567
Sinónimos: Berilio metálico en polvo; polvo de berilio; berilio elemental pulverizado
Número CAS: 7440-41-7
Número CE (EINECS): 231-150-7
Uso recomendado: Uso industrial especializado en procesos controlados de fabricación, aleación, pulvimetalurgia o investigación, exclusivamente por personal formado y autorizado.
Restricciones de uso: Evitar toda dispersión de polvo y cualquier uso abierto o no confinado. No realizar operaciones que generen aerosoles sin extracción localizada y filtración absoluta. Restringir el acceso a personal no esencial, embarazadas y personas con afecciones respiratorias o sensibilización conocida.

II. NATURALEZA DEL PELIGRO
Naturaleza: Sólido metálico pulverulento, tóxico por inhalación y peligroso por exposición repetida.
Dispersión: El polvo fino puede permanecer suspendido, depositarse en superficies y contaminar equipos, ropa y vehículos.
Peligro combinado: La toxicidad grave coexiste con riesgo de incendio y posible explosión de nube de polvo en condiciones favorables.

III. RIESGOS PARA LA SALUD
Inhalación: Puede causar irritación intensa, neumonitis química y lesión pulmonar; la exposición repetida puede producir enfermedad pulmonar crónica y cáncer de pulmón.
Piel y ojos: El contacto con polvo puede causar irritación y contaminación secundaria; las heridas contaminadas requieren valoración médica.
Efectos retardados: La sensibilización respiratoria o cutánea y el daño pulmonar pueden aparecer o agravarse después de la exposición.
Vía oral: La ingestión accidental es peligrosa; no inducir el vómito y solicitar atención toxicológica.

IV. RIESGOS DE INCENDIO Y EXPLOSIÓN
Inflamabilidad: El polvo finamente dividido puede arder con intensidad y formar mezclas explosivas con el aire.
Riesgo térmico: La combustión puede generar humos y óxidos de berilio altamente tóxicos; los depósitos pueden reavivarse al removerse.
Explosión de polvo: Una nube confinada, una fuente de ignición o la dispersión de depósitos pueden provocar deflagración.
Fuentes de ignición: Eliminar chispas, llamas, superficies calientes, electricidad estática y trabajos en caliente.

V. INTERVENCIÓN EN INCENDIO
Medios de extinción: Usar agentes específicos para incendios de metales, como polvo seco apropiado para metal, grafito o arena seca limpia, según disponibilidad y procedimiento local.
Medios inadecuados: Evitar chorros de agua y dióxido de carbono; ciertos agentes pueden reaccionar, dispersar el polvo o resultar ineficaces.
Táctica: Atacar desde posición protegida, minimizar la turbulencia y no remover depósitos calientes. Vigilar reignición y puntos ocultos.
Repliegue: Establecer zona de seguridad ante proyección, explosión de polvo o propagación a recipientes y filtros contaminados.

VI. ACTUACIÓN EN DERRAMES O FUGAS
Aislamiento: Evacuar al personal no esencial y controlar estrictamente el acceso; eliminar fuentes de ignición.
Contención: Evitar que el polvo alcance desagües, ventilación, suelos porosos y zonas ocupadas.
Recogida: Aplicar métodos húmedos compatibles o aspiración industrial certificada para polvos peligrosos con filtración absoluta; seguir el procedimiento específico del emplazamiento.
Prohibiciones: No barrer en seco, soplar con aire comprimido ni usar herramientas que produzcan chispas.
Descontaminación: Embalar el residuo en recipientes cerrados, etiquetados y compatibles; tratar ropa y equipos como contaminados.

VII. EQUIPOS DE PROTECCIÓN
Protección respiratoria: Usar equipo autónomo o suministro de aire en intervención, incendio o atmósfera de concentración incierta; los filtros solo son admisibles dentro de un programa validado y con concentración conocida.
Protección corporal: Traje de protección química y contra partículas, preferiblemente desechable o descontaminable, con calzado y guantes compatibles.
Ojos y cara: Pantalla facial junto con protección ocular estanca contra partículas.
Control de contaminación: Emplear doble guante cuando proceda, vestuario separado y procedimientos estrictos de retirada y descontaminación.

VIII. PRIMEROS AUXILIOS
Inhalación: Trasladar a aire fresco sin exponerse; mantener en reposo y solicitar asistencia médica urgente, aunque los síntomas sean leves o tardíos.
Contacto ocular: Irrigar inmediatamente con abundante agua durante tiempo prolongado, retirando lentes de contacto si resulta fácil; obtener atención médica.
Contacto cutáneo: Retirar ropa contaminada, lavar cuidadosamente con agua y jabón y evitar frotar o dispersar el polvo.
Ingestión: Enjuagar la boca, no provocar el vómito y contactar de inmediato con un centro de toxicología o servicio médico.
Seguimiento: Informar de la exposición a berilio y mantener vigilancia por posible aparición retardada de síntomas respiratorios.

IX. MANIPULACIÓN Y ALMACENAMIENTO
Manipulación: Trabajar en sistema cerrado o con extracción localizada eficaz; evitar generación de nubes, impactos y acumulación de polvo.
Almacenamiento: Mantener herméticamente cerrado, seco, fresco y protegido de calor, chispas, llamas y electricidad estática.
Segregación: Separar de oxidantes, ácidos, humedad, fuentes de ignición y materiales incompatibles.
Prevención: Conectar a tierra los equipos, usar herramientas adecuadas para polvos metálicos y aplicar limpieza programada sin aire comprimido.

X. ESTABILIDAD Y REACTIVIDAD
Estabilidad: Estable si se mantiene seco, confinado y alejado de fuentes de ignición.
Reacciones peligrosas: El polvo puede reaccionar con oxidantes y algunos ácidos, con generación de calor y posible desprendimiento de hidrógeno.
Condiciones a evitar: Calentamiento, chispas, llamas, electricidad estática, humedad, dispersión y confinamiento de nubes de polvo.
Productos de descomposición: En incendio pueden formarse humos y óxidos de berilio muy tóxicos.

XI. INFORMACIÓN TOXICOLÓGICA
Toxicidad aguda: La inhalación de polvo puede ocasionar efectos graves, incluidos daño pulmonar y compromiso respiratorio.
Toxicidad crónica: La exposición repetida puede causar sensibilización, enfermedad pulmonar por berilio y cáncer de pulmón.
Órganos diana: Principalmente pulmones y vías respiratorias; también puede producir efectos inmunológicos.
Evaluación: La ausencia inicial de síntomas no descarta una lesión relevante ni efectos retardados.

XII. INFORMACIÓN ECOLÓGICA
Peligro ambiental: Evitar toda liberación al suelo, aguas superficiales, alcantarillado y sistemas de ventilación.
Persistencia física: El polvo puede depositarse y permanecer en sedimentos, superficies y equipos, generando contaminación secundaria.
Gestión: Recoger como residuo peligroso contaminado con berilio y gestionar mediante operador autorizado.
Respuesta: Notificar cualquier entrada en aguas o redes de saneamiento a la autoridad competente.

XIII. CONSIDERACIONES OPERATIVAS PARA BOMBEROS
Reconocimiento: Considerar todo humo, hollín, ceniza, polvo depositado y agua de extinción como potencialmente contaminados.
Protección: Usar equipo autónomo de presión positiva y protección química estructural compatible; evitar exposición sin protección respiratoria.
Táctica: Aislar el área, controlar la ventilación para no dispersar polvo y emplear agentes para metales desde distancia segura.
Revisión: Tras la extinción, inspeccionar filtros, conductos, cavidades y depósitos por riesgo de reignición y contaminación persistente.
Descontaminación: Establecer zona caliente, templada y fría, y descontaminar personal, equipos y vehículos antes de abandonar el lugar.

XIV. TRANSPORTE Y REGLAMENTACIÓN
Designación de transporte: BERILIO EN POLVO
Número UN: 1567
Clase ADR/RID: 6.1
Código de clasificación: TF3
Grupo de embalaje: II
Código de peligrosidad Kemler: 64
Etiquetas: 6.1 +4.1
Categoría de transporte: 2
Código de restricción en túneles: (D/E)

XV. OBSERVACIONES FINALES
Aplicación: Esta información está destinada a intervención inicial y no sustituye la ficha de datos de seguridad ni los procedimientos del titular.
Criterio médico: Toda inhalación significativa, exposición en espacio confinado o aparición de tos, disnea, fiebre o dolor torácico requiere evaluación médica urgente.
Control posterior: Mantener registro de expuestos y comunicar la posibilidad de enfermedad retardada por berilio.
Precaución: Las operaciones de limpieza, recuperación y descontaminación deben ejecutarse con medios especializados y control de contaminación.
Teléfono Centro de Toxicología España: 91 562 04 20