Ficha de actuación química en caso de siniestro creado por SuSo. bomberiles.es [ IMPRIMIR FICHA ]
CÓDIGO DE PELIGROSIDAD KEMLER: 60
NÚMERO UN: 1554

I. IDENTIFICACIÓN DEL PRODUCTO
Nombre: Ácido nicotínico
Sinónimos: Niacina; ácido piridina-3-carboxílico; vitamina B3
Número CAS: 59-67-6
Número CE (EINECS): 200-441-0
Código Hazchem: Orientativamente tratar como sólido orgánico de baja combustibilidad; confirmar en carta porte
Uso recomendado: Materia prima farmacéutica, nutricional, veterinaria y síntesis química
Restricciones de uso: Evitar usos no industriales sin control; limitar exposición a polvo; no manipular cerca de oxidantes fuertes

II. NATURALEZA DEL PELIGRO
Clase de peligro: Sustancia potencialmente nociva o irritante transportada como sólido
Riesgos principales: Formación de polvo irritante; afectación respiratoria y ocular; combustión posible si hay aporte térmico suficiente; escorrentías contaminadas
Estado y aspecto: Sólido cristalino o polvo blanco
Olor: Débil o prácticamente inodoro
Solubilidad en agua: Moderada
Densidad: Superior a la del agua en forma sólida
Riesgo por vapores: Bajo a temperatura ambiente; el peligro operativo principal procede del polvo suspendido
Productos peligrosos de descomposición: Óxidos de carbono y óxidos de nitrógeno; humos irritantes

III. RIESGOS PARA LA SALUD
Inhalación: Irrita vías respiratorias; tos, molestias faríngeas y bronquiales; el polvo fino puede agravar asma o patología previa
Contacto con piel: Irritación leve a moderada, sobre todo tras exposición prolongada o con sudor
Contacto con ojos: Irritación marcada, lagrimeo, dolor y conjuntivitis química mecánica
Ingestión: Puede causar molestias digestivas, náuseas, vómitos y rubefacción; en cantidad relevante valorar alteración hepática
Efectos sistémicos: Exposición importante puede provocar cefalea, mareo y trastornos gastrointestinales; vigilar afectados sensibles

IV. RIESGOS DE INCENDIO Y EXPLOSIÓN
Comportamiento frente al fuego: Sólido orgánico combustible; puede arder con aporte intenso de calor. En incendio prolongado se descompone y genera humos irritantes, CO, CO2 y NOx.
Riesgo de explosión: El producto masivo no suele comportarse como explosivo; el riesgo táctico relevante es la nube de polvo fino en espacios confinados, tolvas, silos, naves o durante trasvase, con posibilidad de deflagración si se dispersa y coincide con fuente de ignición.
Factores que agravan: Confinamiento, ventilación deficiente, acumulación de polvo sobre superficies, limpieza con aire comprimido, vertidos secos sobre motores calientes y contacto con chispas o llama.
Medios adecuados: Agua pulverizada para enfriar y abatir polvo, espuma para superficies afectadas, polvo químico seco o CO2 en fuegos incipientes y localizados.
Medios no adecuados: Chorro compacto sobre polvo suelto o depósitos, por dispersión de la nube; uso de aire a presión para limpieza; ataque directo sin abatimiento en recinto con polvo en suspensión.
Punto de inflamación: Poco aplicable como sólido; considerar combustión de polvo y descomposición térmica antes que inflamabilidad de líquido.
Temperatura de autoignición: No usar un valor aislado como referencia táctica; asumir posible ignición por puntos calientes, superficies calientes o focos eléctricos.
Límites de explosividad: No establecidos de forma operativa para intervención; tratar el polvo suspendido como potencialmente explosivo en atmósfera confinada.
Presión de vapor: Muy baja a temperatura ambiente.
Punto de ebullición: No relevante en intervención; puede descomponerse antes de hervir de forma útil para mando.

V. INTERVENCIÓN EN INCENDIO
Decisión inicial: Confirmar si el producto está ardiendo, si solo hay exposición térmica o si existe nube de polvo. Priorizar control de ignición, evacuación de áreas con polvo suspendido y protección respiratoria desde la llegada si la atmósfera es incierta.
Ataque al fuego: Si el incendio es exterior o localizado, emplear agua pulverizada para enfriar, polvo químico seco o CO2 en focos pequeños y espuma en superficies comprometidas. En recintos, evitar entrar sin ERA y sin valorar atmósfera por riesgo de polvo y humos.
Enfriamiento: Mantener enfriamiento continuo de recipientes, sacos, big-bags o palets expuestos al calor. Enfriar desde distancia segura y con patrón de niebla; evitar impactos fuertes que rompan envases o levanten polvo.
Protección de la dotación: ERA autónomo obligatorio en incendio, humos o ambiente desconocido. Traje de intervención completo, guantes de fuego y protección ocular cerrada. Si hay fase de rescate o contacto con producto no incendiado, añadir protección química frente a polvo.
Ventilación: Solo ventilación táctica tras control de focos y cuando no se vaya a dispersar polvo. En naves, abrir con criterio y a barlovento si mejora seguridad; no usar ventilación mecánica que recircule polvo sin filtrado.
Contención y agua de extinción: Impedir que el agua contaminada alcance imbornales, cauces o depósitos. Recoger escorrentías cuando sea posible; si el producto se mezcla con otras materias del transporte, tratar como residuo peligroso mixto.
Escenario de almacén: Si arden envases múltiples, priorizar exposición, retirada selectiva de los no implicados solo si es seguro y accesible, y proteger estructura. Si hay colapso de sacos o big-bags, no remover violentamente; abatir polvo con niebla fina y recoger con medios mecánicos controlados.
Escenario de incendio interior con polvo suspendido: Mantener puertas cerradas hasta establecer ataque; evitar chispas por herramientas no adecuadas; no reintroducir aire brusco en una atmósfera cargada. Valorar explosividad secundaria antes de abrir grandes vanos.
Medidas concretas de mando: Establecer perímetro, cortar energía de equipos próximos, asignar vigía de atmósfera y decidir si se trata como intervención con polvo combustible. Si la visibilidad es baja por polvo o humo irritante, aumentar distancia y transición a ataque defensivo.
Precauciones finales: No utilizar chorros compactos sobre montones de producto. No pisar ni barrer depósitos secos sin control. No devolver al servicio recipientes calentados o deformados hasta inspección completa.

VI. ACTUACIÓN EN DERRAMES O FUGAS
Medidas inmediatas: Aislar el área, eliminar fuentes de ignición, prohibir fumar o chispas y parar ventilaciones que expandan el polvo si la seguridad lo permite. Cortar tránsito de personas y vehículos sobre el derrame.
Pequeños derrames: Recoger en seco con pala, escobillón suave o aspiración industrial adecuada para polvo fino; trabajar despacio para no crear nube. Si hay polvo muy fino, humedecer mínimamente para abatimiento sin generar escorrentía excesiva.
Derrames importantes: Confinar el perímetro, cubrir depósitos o montones con lona o barrera y emplear niebla fina para abatir polvo. No barrer enérgicamente ni usar aire comprimido. Tras la recogida, embolsar o contener en envase cerrado etiquetado.
Protección ambiental: Taponar imbornales, desviar escorrentías y evitar que el producto entre en saneamiento. Si se moja, controlar el agua contaminada porque puede transportar material disuelto a redes o cursos.
Descontaminación: Retirar restos con aspiración o barrido controlado y limpieza final con la mínima cantidad de agua necesaria. Verificar superficies ocultas, esquinas, fosos y equipos donde pueda quedar polvo acumulado.
Incidente en transporte: Si hay bultos rotos, inmovilizar la carga, ventilar sin dispersar polvo y separar envases intactos de los dañados. No trasvasar en vía pública salvo necesidad operativa y control perimetral suficiente.
Medida táctica clave: En derrame seco, el riesgo principal es la nube de polvo y la contaminación secundaria; la prioridad es contener, no remover.

VII. EQUIPOS DE PROTECCIÓN
Respiratoria: ERA en incendio, humo, atmósfera desconocida o alta concentración de polvo. En derrame sin incendio y con polvo apreciable, filtro de partículas de alta eficacia; si existe duda sobre la concentración, pasar a ERA.
Ocular y facial: Gafas estancas de montura cerrada; pantalla facial en trasvase, recogida húmeda o limpieza con riesgo de proyección.
Manos: Guantes de nitrilo o equivalente resistente a productos químicos; para extinción, guantes de intervención térmica sobre el conjunto si hay llama o metal caliente.
Ropa: Traje de intervención para fuego y, en limpieza o recogida, mono o traje ligero frente a polvo. Cambiar ropa contaminada al terminar.
Calzado: Botas de seguridad con suela antideslizante y resistencia química básica; controlar acumulación de polvo en suela y caña.
Higiene operativa: No comer, beber ni fumar. Lavar manos, cara y zonas expuestas tras la intervención. Retirar ropa contaminada antes de entrar en zonas limpias.
Criterio de escalado: Si hay nube visible, espacio cerrado, ventilación deficiente o carga desconocida, subir el nivel de protección respiratoria de inmediato.

VIII. PRIMEROS AUXILIOS
Inhalación: Sacar al afectado a aire fresco, en reposo y con vigilancia de respiración. Si hay disnea, sibilancias, dolor torácico o síntomas persistentes, asistencia médica urgente.
Ojos: Lavado inmediato con agua abundante durante al menos 15 minutos, separando párpados. Retirar lentes de contacto si salen con facilidad. Valoración médica si persiste irritación, dolor o visión borrosa.
Piel: Quitar ropa y calzado contaminados y lavar con agua y jabón. Si aparece irritación mantenida o extensión importante, derivar a evaluación sanitaria.
Ingestión: Enjuagar la boca. No provocar el vómito. Dar agua en pequeños sorbos si está consciente y no hay riesgo de aspiración. Requiere valoración médica si la cantidad es relevante o aparecen vómitos, dolor abdominal o malestar general.
Exposición intensa: Observar signos de rubefacción, cefalea, mareo, náuseas o alteración del estado general; controlar especialmente a personas con enfermedad respiratoria previa.
Información toxicológica urgente: Centro de Toxicología de España 91 562 04 20

IX. MANIPULACIÓN Y ALMACENAMIENTO
Manipulación: Minimizar generación de polvo, usar extracción localizada en trasvases y evitar golpes o caídas de sacos. En instalaciones con polvo fino, mantener equipos conectados y control de fuentes de ignición.
Almacenamiento: Lugar seco, fresco y bien ventilado. Envases cerrados, protegidos de humedad, calor y oxidantes fuertes. Separar de sustancias comburentes y de procesos con chispas o llama.
Buenas prácticas: Mantener orden y limpieza para evitar depósitos en vigas, repisas, suelos técnicos y maquinaria. Revisar roturas de sacos y contaminar lo mínimo posible las zonas de paso.
Transporte interno: Evitar arrastre de bultos dañados y usar medios que no generen fricción ni rotura.

X. ESTABILIDAD Y REACTIVIDAD
Estabilidad: Estable en condiciones normales de almacenamiento y uso habitual.
Condiciones a evitar: Calor intenso, llama directa, chispas, acumulación de polvo, confinamiento y humedad que favorezca apelmazamiento y manipulación agresiva.
Incompatibilidades: Oxidantes fuertes; agentes fuertemente reactivos con materia orgánica; ambientes con superficies muy calientes o equipos que produzcan chispas.
Reactividad: Baja en condiciones normales. El problema operativo aparece por combustión de polvo, descomposición térmica o reacción secundaria con agentes oxidantes.
Descomposición peligrosa: CO, CO2 y NOx en incendio o calentamiento severo; humos irritantes y corrosivos según condiciones.
Condición táctica: Si el material está expuesto a calor pero aún no arde, actuar como preincendio: enfriar, aislar y evitar dispersión de partículas.

XI. INFORMACIÓN TOXICOLÓGICA
Toxicidad aguda: Generalmente baja a moderada por exposición accidental, aunque la irritación por polvo puede ser significativa en intervención.
Irritación: Ocular y respiratoria claramente relevantes; el contacto repetido puede producir molestias persistentes.
Efectos por dosis elevadas: Rubefacción, náuseas, vómitos, cefalea y molestias abdominales; en exposiciones importantes puede requerir seguimiento clínico.
Vías críticas en siniestro: Inhalación de polvo y contacto ocular; en incendio, inhalación de humos de descomposición.
Observación operativa: La sintomatología puede confundirse con estrés térmico o humo general; vigilar evolución tras la retirada del área.

XII. INFORMACIÓN ECOLÓGICA
Comportamiento ambiental: Producto orgánico con cierta solubilidad; puede pasar al agua y aumentar la carga contaminante local.
Impacto esperado: Riesgo ambiental agudo generalmente limitado, pero un vertido concentrado puede afectar a redes de saneamiento y cuerpos de agua.
Medidas útiles: Contener agua de lavado y extinción, evitar vertidos a imbornales y retirar el sólido recuperado como residuo controlado.
Prioridad ambiental: El control de escorrentías es más importante que la dispersión del sólido recogido.

XIII. CONSIDERACIONES OPERATIVAS PARA BOMBEROS
Decisión inicial: Diferenciar entre derrame seco, atmósfera con polvo y fuego real. Si hay polvo suspendido, el riesgo de inhalación y deflagración manda sobre la recogida rápida.
Aislamiento: Establecer perímetro suficiente para evitar tránsito y corrientes de aire sobre el producto. En naves o almacenes, ampliar si hay ventilación deficiente o polvo visible en altura.
Táctica: Si no arde, no barrer ni soplar; recoger, aspirar o humedecer de forma ligera y controlada. Si arde, ataque defensivo si la carga es elevada o acceso inseguro; ataque ofensivo solo con atmósfera controlada y protección completa.
Control de vapores y polvo: El objetivo es suprimir la nube; usar niebla fina, no chorro duro. Vigilar ventiladores, puertas y aperturas que puedan re-suspender material.
Enfriamiento de recipientes: Priorizar sacos, bidones y palets próximos al foco. Si hay deformación o humo interno, mantener enfriamiento sostenido y observar posible propagación a otros bultos.
Evacuación: Procede si existe nube extensa, incendio interior, mala ventilación o riesgo de propagación a otros materiales combustibles. Sacar personal no imprescindible de inmediato.
Riesgo de mezcla: Confirmar si la mercancía está junto a oxidantes, combustibles líquidos o otros sólidos finos, porque el escenario puede cambiar de manera importante.
Mando: Solicitar carta porte, cantidad neta, tipo de envase y estado de la carga. Si hay duda sobre identidad o pureza, tratar como sólido orgánico irritante combustible con riesgo de polvo.
Puntos críticos: Tolvas, silos, cintas, sacos rotos, big-bags rasgados, ventilación forzada y equipos eléctricos cercanos. No reanudar actividad hasta eliminar polvo acumulado.
Cierre operativo: No dar por finalizado hasta verificar que no quedan puntos calientes, polvo oculto ni escorrentías contaminadas.

XIV. TRANSPORTE Y REGLAMENTACIÓN
ONU: 1554
Designación de transporte: Ácido nicotínico
Kemler: 60
Clase ADR/RID: 6.1
Grupo de embalaje: Habitualmente III
Etiquetado transporte: Sustancia tóxica o nociva según clasificación aplicable al transporte
Información útil: Revisar carta porte, cantidades, tipo de bulto y posible exención; en transporte dañado evitar manipulación que rompa más envases y genere polvo
Reglamentación operativa: Aplicar procedimientos para mercancías peligrosas, control de escorrentías, zonificación y uso de ERA en atmósfera incierta
Decisión de intervención: Si el bulto está íntegro y no hay incendio, priorizar aislamiento y recogida controlada. Si hay fuga activa, bultos dañados o atmósfera incierta, tratar como mercancía peligrosa con protección reforzada y control de acceso.
Dato de interés para mando: El número UN identifica ácido nicotínico como materia transportada; la confirmación documental evita confundirlo con otros sólidos orgánicos de comportamiento similar.

XV. OBSERVACIONES FINALES
Resumen: Producto sólido orgánico con irritación por polvo y riesgo térmico moderado; el peligro operativo principal en siniestro es la nube de partículas, la contaminación secundaria y la posible combustión de depósitos finos.
Prioridades: Aislar, no dispersar polvo, proteger respiración y ojos, enfriar recipientes expuestos, controlar ignición, contener aguas y verificar documentación.
Criterio prudente: Si existen dudas sobre pureza, mezcla o proceso industrial implicado, tratar el escenario con nivel de protección superior hasta identificación plena.