FICHA CREADA POS SuSo
bomberiles.es
[ IMPRIMIR FICHA ]
CÓDIGO DE PELIGROSIDAD KEMLER: 60
I. IDENTIFICACIÓN DEL PRODUCTO
Nombre del producto: ANILINA
Número UN: 1547
Sinónimos: Aminobenceno Fenilamina Bencenamina
Número CAS: 62-53-3
Número CE (EINECS): 200-539-3
Uso recomendado: Intermedio para síntesis de colorantes, productos químicos, polímeros, productos farmacéuticos y agroquímicos; utilizar únicamente en procesos industriales controlados.
Restricciones de uso: Evitar usos no industriales, aplicaciones directas sobre personas o animales y cualquier manipulación sin ventilación eficaz, control de exposición y medios de descontaminación.
II. NATURALEZA DEL PELIGRO
Peligro principal: Sustancia tóxica por inhalación, ingestión y contacto cutáneo; puede absorberse a través de la piel.
Estado físico: Líquido aceitoso, normalmente incoloro a amarillento, que puede oscurecerse por luz o aire.
Riesgo ambiental: Evitar su entrada en desagües, cursos de agua y terrenos; puede ser nociva para organismos acuáticos.
Propagación: Los vapores pueden desplazarse y alcanzar fuentes de ignición o zonas bajas; el líquido puede extenderse sobre superficies.
III. RIESGOS PARA LA SALUD
Efectos agudos: Puede causar cefalea, mareo, debilidad, náuseas, vómitos, alteraciones neurológicas y metahemoglobinemia.
Inhalación: Irritación y absorción sistémica; la gravedad puede aumentar tras un periodo de latencia.
Piel y ojos: El contacto puede producir irritación y absorción peligrosa a través de la piel; riesgo de lesiones oculares.
Señales de alarma: Coloración azulada de labios o piel, dificultad respiratoria, confusión, somnolencia, convulsiones o colapso requieren asistencia médica urgente.
IV. RIESGOS DE INCENDIO Y EXPLOSIÓN
Inflamabilidad: Líquido combustible; sus vapores pueden formar atmósferas inflamables con el aire, especialmente en espacios confinados o mal ventilados.
Riesgo térmico: El calentamiento puede generar vapores tóxicos e inflamables; los recipientes cerrados pueden romperse por sobrepresión.
Productos de combustión: Pueden formarse monóxido y dióxido de carbono, óxidos de nitrógeno y humos irritantes o tóxicos.
Explosividad: Evitar chispas, llamas, superficies calientes, electricidad estática y cualquier fuente de ignición.
V. INTERVENCIÓN EN INCENDIO
Medios de extinción: Espuma resistente al alcohol, polvo químico, dióxido de carbono o agua pulverizada; adaptar al incendio circundante.
Aplicación del agua: No dirigir chorros compactos sobre el producto derramado; el agua pulverizada puede enfriar recipientes y abatir vapores.
Táctica: Atacar desde posición protegida, con el viento a la espalda y distancia segura; retirar o enfriar recipientes expuestos si puede hacerse sin riesgo.
Reignición: Vigilar puntos calientes y vapores tras la extinción; puede existir riesgo de reencendido.
VI. ACTUACIÓN EN DERRAMES O FUGAS
Aislamiento: Evacuar a las personas no esenciales, eliminar fuentes de ignición y ventilar desde zonas seguras.
Contención: Impedir la entrada en alcantarillas, sótanos, cursos de agua y zonas confinadas; proteger especialmente los sumideros.
Recogida: Absorber con material inerte compatible y transferir a recipientes cerrados, etiquetados y adecuados para residuos tóxicos.
Limpieza: Evitar serrín u otros absorbentes combustibles; realizar la descontaminación con personal protegido y gestionar el residuo conforme a la normativa.
VII. EQUIPOS DE PROTECCIÓN
Protección respiratoria: Usar equipo autónomo de presión positiva en incendios, concentraciones desconocidas, espacios confinados o durante rescate; para tareas controladas, protección adecuada frente a vapores orgánicos según evaluación.
Protección cutánea: Guantes químicamente resistentes, traje de protección y calzado impermeable; seleccionar materiales según tiempo de permeación.
Protección ocular: Gafas estancas o pantalla facial cuando exista riesgo de salpicadura.
Control operativo: Priorizar equipos de intervención química, vigilancia atmosférica y trabajo en pareja; retirar ropa contaminada y embolsarla para descontaminación.
VIII. PRIMEROS AUXILIOS
Inhalación: Trasladar al aire fresco sin exponerse; mantener en reposo y con vigilancia continua. Administrar oxígeno únicamente por personal capacitado y solicitar asistencia médica urgente.
Piel: Retirar inmediatamente la ropa contaminada y lavar la piel con abundante agua y jabón durante un tiempo prolongado; atención médica urgente aunque los síntomas sean leves.
Ojos: Enjuagar con agua abundante, manteniendo los párpados abiertos, durante varios minutos; retirar lentes de contacto si resulta fácil y continuar el lavado.
Ingestión: No provocar el vómito ni dar nada por vía oral a una persona inconsciente; enjuagar la boca y contactar de inmediato con servicios médicos o toxicología.
Metahemoglobinemia: Vigilar cianosis, dificultad respiratoria, alteración del estado mental y colapso; requiere tratamiento hospitalario específico.
IX. MANIPULACIÓN Y ALMACENAMIENTO
Manipulación: Trabajar en sistemas cerrados o con extracción localizada; evitar salpicaduras, aerosoles, contacto cutáneo y acumulación de vapores.
Higiene: Prohibir comer, beber o fumar durante el trabajo; lavarse cuidadosamente tras la manipulación y cambiar de inmediato la ropa contaminada.
Almacenamiento: Mantener en recipientes compatibles, cerrados, ventilados y protegidos de calor, luz solar y fuentes de ignición.
Segregación: Separar de oxidantes fuertes, ácidos fuertes, alimentos, piensos y materiales incompatibles; disponer de cubetos y medios de contención.
X. ESTABILIDAD Y REACTIVIDAD
Estabilidad: Estable en condiciones normales de almacenamiento cuando se protege de calor, luz y contaminación.
Condiciones a evitar: Calentamiento, llamas, chispas, electricidad estática, confinamiento y contacto prolongado con aire u oxidantes.
Incompatibilidades: Oxidantes fuertes, ácidos fuertes y agentes capaces de provocar reacciones exotérmicas.
Descomposición: En incendio o calentamiento intenso puede desprender vapores tóxicos, incluidos óxidos de nitrógeno y monóxido de carbono.
XI. INFORMACIÓN TOXICOLÓGICA
Vías de exposición: Inhalación, ingestión, contacto ocular y absorción cutánea; esta última puede ser relevante incluso sin lesiones visibles.
Toxicidad sistémica: Puede afectar la sangre por formación de metahemoglobina y producir hipoxia funcional.
Efectos retardados: Los síntomas pueden aparecer o agravarse después de la exposición; mantener observación médica.
Sensibilización y cronicidad: La exposición repetida puede causar dermatitis y efectos sistémicos; aplicar controles estrictos y vigilancia de la salud.
XII. INFORMACIÓN ECOLÓGICA
Movilidad: El vertido puede penetrar en suelos y alcanzar aguas superficiales o subterráneas.
Peligro acuático: Evitar toda descarga; pequeñas cantidades pueden causar efectos perjudiciales en organismos acuáticos.
Persistencia: El comportamiento ambiental depende de condiciones locales, adsorción, degradación y tratamiento del medio.
Gestión: Recuperar el producto y los absorbentes contaminados; no lavar hacia la red de saneamiento.
XIII. CONSIDERACIONES OPERATIVAS PARA BOMBEROS
Prioridad táctica: Rescatar únicamente con protección respiratoria autónoma y protección química adecuada; controlar simultáneamente exposición tóxica e incendio.
Posicionamiento: Trabajar a barlovento y desde zonas elevadas cuando sea posible; evitar depresiones, sótanos y nubes de vapor.
Refrigeración: Enfriar recipientes expuestos con agua pulverizada desde posición protegida y suspender la aproximación si aumenta el riesgo de ruptura.
Postincendio: Mantener vigilancia de atmósfera, escorrentías contaminadas, reignición y residuos; descontaminar equipos antes de retirarlos.
XIV. TRANSPORTE Y REGLAMENTACIÓN
Designación de transporte: ANILINA
Número UN: 1547
Clase ADR/RID: 6.1
Código de clasificación: T1
Grupo de embalaje: II
Código de peligrosidad Kemler: 60
Etiquetas: 6.1
Categoría de transporte: 2
Código de restricción en túneles: (D/E)
XV. OBSERVACIONES FINALES
Identificación: Confirmar la sustancia mediante documentación, etiquetado y, cuando proceda, medición instrumental; no confiar únicamente en el aspecto del líquido.
Comunicación: Informar al centro de coordinación, toxicología y gestor autorizado sobre la toxicidad sistémica y la posible absorción cutánea.
Seguimiento: Toda persona expuesta debe recibir valoración médica, incluso si mejora rápidamente o presenta síntomas leves.
Criterio de prudencia: Ante concentración desconocida, olor intenso, espacio confinado o síntomas, tratar la atmósfera como inmediatamente peligrosa y emplear equipo autónomo.
Teléfono Centro de Toxicología España: 91 562 04 20