FICHA CREADA POS SuSo bomberiles.es [ IMPRIMIR FICHA ]
CÓDIGO DE PELIGROSIDAD KEMLER: 60
NÚMERO UN: 1531

I. IDENTIFICACIÓN DEL PRODUCTO
Nombre del producto: Peróxido de hidrógeno, estabilizado o peróxido de hidrógeno en solución acuosa estabilizada
Número UN: 1531
Sinónimos: Agua oxigenada estabilizada; hydrogen peroxide stabilized
Número CAS: 7722-84-1
Número CE (EINECS): 231-765-0
Código Hazchem: 2P
Uso recomendado: Agente oxidante, blanqueante, desinfectante, tratamiento industrial y de laboratorio
Restricciones de uso: Evitar usos no controlados, mezcla con combustibles, reductores, metales y materia orgánica

II. NATURALEZA DEL PELIGRO
Riesgos principales: Oxidante fuerte; puede agravar incendios. Corrosivo o irritante según concentración. La descomposición libera oxígeno y calor, aumentando presión en recipientes cerrados.
Estado físico y aspecto: Líquido incoloro, transparente
Olor: Débil, ligeramente acre
Riesgo por vapores: Bajo a temperatura ambiente, pero nieblas y vapores irritan intensamente ojos y vías respiratorias
Densidad: Variable según concentración; habitualmente mayor que la del agua
Solubilidad en agua: Totalmente miscible
Productos peligrosos de descomposición: Oxígeno, vapor de agua; en contaminación o calentamiento puede producir descomposición rápida con sobrepresión

III. RIESGOS PARA LA SALUD
Inhalación: Irritación de nariz, garganta y pulmones; puede causar tos, broncoespasmo y edema pulmonar en exposiciones intensas
Contacto con la piel: Irritación, blanqueamiento cutáneo, quemaduras químicas en soluciones concentradas
Contacto con los ojos: Lesiones graves, dolor intenso, lagrimeo, opacidad corneal y posible daño permanente
Ingestión: Corrosión gastrointestinal, vómitos, distensión por liberación de oxígeno y riesgo de embolia gaseosa en casos graves
Órganos diana: Ojos, piel, aparato respiratorio y digestivo

IV. RIESGOS DE INCENDIO Y EXPLOSIÓN
Comportamiento frente al fuego: No es combustible, pero es comburente y acelera la combustión de materiales inflamables y combustibles. Puede hacer que tejidos, papel, madera, aceites o residuos impregnados ardan con mayor violencia.
Riesgo de explosión: Puede descomponerse violentamente por calor, contaminación, choque de incompatibles o contacto con catalizadores. La liberación rápida de oxígeno y calor puede provocar sobrepresión, proyección de envases y reencendido de materiales cercanos.
Situaciones críticas: Calentamiento de recipientes cerrados, exposición a llama directa, contaminación con metales, óxidos metálicos, polvo, materia orgánica o reductores, y derrames sobre superficies sucias o combustibles.
Medios de extinción adecuados: Agua en grandes cantidades para enfriar, diluir y proteger exposiciones. Cortina de agua para abatir calor y proteger personal, sin dirigir el chorro a presión sobre el líquido derramado si ello favorece la dispersión.
Medios de extinción no adecuados: Espumas no compatibles, polvo químico seco, agentes espumantes con carga combustible y cualquier medio que aporte contaminación orgánica o pueda reaccionar con el producto.
Punto de ebullición: Depende de la concentración; las soluciones acuosas hierven por encima de 100 grados C
Punto de inflamación: No aplicable
Temperatura de autoignición: No aplicable como combustible
Límites de explosividad: No aplicables al producto puro, pero favorece atmósferas y mezclas peligrosas al intensificar incendios de otros materiales
Presión de vapor: Moderada y dependiente de la concentración y temperatura
Riesgo operativo clave: El peligro real no es que arda, sino que intensifique el fuego, genere descomposición acelerada y eleve la presión en recipientes o conducciones cerradas.

V. INTERVENCIÓN EN INCENDIO
Acción táctica inicial: Establecer aislamiento, reconocer concentración probable, retirar combustibles próximos y trabajar siempre a barlovento. Priorizar enfriamiento masivo de recipientes expuestos antes de cualquier ataque sobre el foco principal.
Medios adecuados: Agua abundante para enfriamiento continuo de envases, cubetos, conducciones y superficies calientes. Mantener protección hidráulica sobre los recipientes amenazados para impedir descomposición acelerada.
Medios no adecuados: Polvos, espumas no compatibles y agentes orgánicos. Evitar aplicar espuma sobre el propio producto si puede provocar contaminación o pérdida de eficacia; evitar chorros violentos que dispersen salpicaduras.
Precauciones concretas: No acercarse a recipientes abombados, venteando o con ruido interno de descomposición. Si aumenta la temperatura, aparece vapor blanco o se aprecia expulsión de líquido, ampliar distancia y adoptar postura defensiva.
Enfriamiento de recipientes: Aplicar agua desde protección y de forma continua sobre envases expuestos, especialmente sobre la parte superior y laterales. Mantener enfriamiento incluso después de controlar las llamas por riesgo de reactivación.
Protección del personal: Usar ERA en zona caliente o en presencia de nieblas, humo o concentración desconocida. No confiar en que la atmósfera sea inocua por tratarse de un oxidante acuoso.
Decisión de mando: Si existe implicación de grandes cantidades, recipientes presurizados o contaminación visible, valorar evacuación preventiva y ataque defensivo desde perímetro seguro.
Productos de combustión o descomposición: Oxígeno, vapor de agua y gases irritantes del material implicado en el incendio. El enriquecimiento de oxígeno puede reavivar brasas y focos ocultos.
Observación táctica: Un incendio pequeño puede evolucionar a incidente mayor si el producto entra en contacto con madera, papel, textiles, aceites, polvo combustible o envases metálicos reactivos.

VI. ACTUACIÓN EN DERRAMES O FUGAS
Medidas iniciales: Aislar zona, eliminar combustibles y fuentes de contaminación, trabajar con ventilación natural y controlar accesos. Evitar pisar el derrame y evitar que el producto arrastre suciedad, óxidos o residuos orgánicos.
Control del derrame: Contener con materiales inertes no combustibles. Diluir con mucha agua si la instalación lo permite y si se dispone de drenaje seguro y controlado. Frenar la expansión hacia zonas con materia orgánica, alcantarillas o depósitos.
Absorbentes recomendados: Tierra, vermiculita o absorbente mineral limpio y no reactivo
Absorbentes a evitar: Serrín, papel, trapos, turba, arena contaminada o cualquier absorbente orgánico
Protección ambiental: Evitar entrada masiva en alcantarillado con materia orgánica o sustancias reactivas; si entra en red cerrada puede provocar reacciones, calentamiento y sobrepresión.
Fugas en envases: No devolver producto derramado al recipiente original. Trasvasar solo si es imprescindible a envases limpios, compatibles y ventilados. Identificar el recipiente secundario y mantenerlo apartado de combustibles.
Medida operativa práctica: Retirar materiales impregnados, limpiar la zona con abundante agua y mantener vigilancia por posible descomposición residual o reacciones con contaminantes ocultos.
Decisión de mando: Si el derrame es extenso, hay vapores irritantes, contaminación de desagües o riesgo de mezcla con combustibles, ampliar perímetro y actuar con contención y descontaminación controladas.

VII. EQUIPOS DE PROTECCIÓN
Protección respiratoria: Equipo autónomo de respiración en incendios, nieblas, espacios confinados o concentraciones desconocidas. En fuga sin incendio, protección respiratoria filtrante solo si la evaluación confirma concentración baja y atmósfera respirable.
Protección ocular: Pantalla facial y gafas estancas químicas
Protección de manos: Guantes resistentes a oxidantes, preferentemente butilo, neopreno o material equivalente compatible
Protección corporal: Traje químico de protección contra salpicaduras; en concentraciones altas o fuga importante, traje químico encapsulado según evaluación
Protección adicional: Botas químicas, casco con cubrenuca si procede, y disponibilidad de ducha de emergencia y lavaojos
Pauta operativa: Evitar tejidos absorbentes o contaminables; retirar y descontaminar EPI tras contacto con el producto, especialmente si ha habido niebla, salpicadura o calentamiento.

VIII. PRIMEROS AUXILIOS
Inhalación: Retirar al aire fresco, mantener en reposo, oxígeno si precisa personal entrenado y valoración médica urgente si hay irritación persistente, tos, sibilancias o dificultad respiratoria.
Piel: Retirar ropa contaminada y lavar con agua abundante durante al menos 15 minutos. Vigilar irritación diferida, blanqueamiento o dolor persistente.
Ojos: Lavado inmediato con agua abundante durante al menos 15 minutos, separando párpados. Atención oftalmológica urgente incluso si mejora el dolor inicial.
Ingestión: Enjuagar la boca, no provocar el vómito, dar agua en pequeños sorbos si está consciente y traslado médico urgente. No administrar neutralizantes ni carbón activado sin indicación médica.
Observación clínica: Vigilar signos respiratorios, dolor abdominal, distensión, espuma oral, vómitos y lesiones oculares diferidas; la liberación de oxígeno puede agravar la distensión gástrica.
Centro de Toxicología de España: Servicio de Información Toxicológica 91 562 04 20

IX. MANIPULACIÓN Y ALMACENAMIENTO
Manipulación: Evitar contaminación. Usar utensilios limpios y compatibles. No trasvasar a envases metálicos no adecuados ni a recipientes cerrados sin venteo apropiado.
Almacenamiento: Lugar fresco, ventilado, protegido del sol y de fuentes de calor. Mantener envases cerrados, limpios y con segregación estricta de incompatibles.
Separación: Mantener alejado de combustibles, reductores, ácidos o bases fuertes según formulación, sales metálicas y materia orgánica
Envases compatibles: Normalmente plásticos adecuados o materiales específicamente aprobados para oxidantes

X. ESTABILIDAD Y REACTIVIDAD
Estabilidad: Estable si está estabilizado y se conserva en condiciones adecuadas; se descompone progresivamente con calor, luz, contaminación y presencia de catalizadores.
Condiciones a evitar: Calentamiento, luz solar directa, confinamiento, impurezas, contacto con superficies sucias, residuos metálicos, chispas, vibración intensa y contaminación con materia orgánica.
Incompatibilidades: Metales y sus sales, óxidos metálicos, agentes reductores, combustibles, disolventes orgánicos, materia orgánica, polvo, álcalis y algunos ácidos
Reactividad: Oxidante fuerte; puede iniciar o intensificar fuego y provocar descomposición rápida con liberación de calor y gas.
Polimerización peligrosa: No se espera
Descomposición peligrosa: Puede generar oxígeno suficiente para avivar incendios, aumentar presión interna y proyectar fragmentos de envases o salpicaduras corrosivas.

XI. INFORMACIÓN TOXICOLÓGICA
Toxicidad aguda: Importante por carácter corrosivo e irritante, especialmente en concentraciones medias y altas
Efectos locales: Quemaduras químicas, lesiones corneales, irritación respiratoria intensa
Efectos por ingestión: Lesión digestiva y liberación de oxígeno con riesgo de complicaciones graves
Efectos crónicos: Exposición repetida a nieblas puede agravar irritación respiratoria y dérmica
Valoración operativa: Priorizar descontaminación precoz, control de vía aérea y valoración hospitalaria cuando exista exposición significativa o síntomas persistentes.

XII. INFORMACIÓN ECOLÓGICA
Comportamiento ambiental: Se degrada a agua y oxígeno, pero en concentraciones elevadas puede causar daño agudo a organismos acuáticos y alterar procesos biológicos en depuradoras.
Movilidad: Alta en agua
Persistencia: Generalmente baja, dependiente de impurezas y condiciones del medio
Medida práctica: Evitar vertidos concentrados a cauces, colectores y zonas con elevada carga orgánica reactiva
Impacto operativo: Un vertido amplio puede generar espuma, oxidación de materia orgánica y afección temporal de aguas residuales o sumideros.

XIII. CONSIDERACIONES OPERATIVAS PARA BOMBEROS
Prioridades del mando: Reconocer concentración probable, estado de los envases, presencia de combustibles, ventilación y signos de descomposición.
Zona de intervención: Establecer aislamiento, trabajar a barlovento y limitar personal en zona caliente. Ampliar perímetro si hay vapor, calor o recipientes dañados.
Decisiones tácticas: Si hay incendio próximo, enfriamiento agresivo con agua y retirada de combustibles. Si el recipiente está inestable, adoptar estrategia defensiva y evitar manipulación innecesaria.
Control atmosférico: Vigilar irritación por nieblas y acumulación de oxígeno en espacios confinados; no entrar sin medición ni ventilación adecuada.
Descontaminación: Inmediata para personal, herramientas y equipos; evitar arrastre a zonas con combustibles o residuos orgánicos.
Punto crítico: La contaminación del producto puede convertir un incidente menor en una descomposición violenta. No mezclar aguas de extinción o escorrentías con materia orgánica o incompatibles.
Criterio de escalado: Si hay envases múltiples, incendio de vegetación, almacenamiento mixto o presencia de productos combustibles cercanos, reforzar mando, pedir apoyo logístico y preparar evacuación preventiva.

XIV. TRANSPORTE Y REGLAMENTACIÓN
Designación de transporte: PERÓXIDO DE HIDRÓGENO EN SOLUCIÓN ACUOSA ESTABILIZADA o PERÓXIDO DE HIDRÓGENO, ESTABILIZADO
Clase ADR/RID: 5.1
Riesgo subsidiario: Puede presentar 8 según concentración y disposición aplicable
Grupo de embalaje: Variable según concentración
Código de clasificación: Oxidante; la asignación exacta puede variar con la concentración
Etiqueta de peligro: 5.1 y, cuando proceda, 8
Kemler: 60
Observación reglamentaria: La concentración condiciona clasificación exacta, envase autorizado, cantidades limitadas, segregación y posibles restricciones de transporte. Confirmar la designación de expedición y la concentración antes de tomar decisiones de traslado o almacenamiento temporal.
Utilidad para intervención: En vía pública, considerar riesgo de derrame reactivo y ampliación de perímetro si el cargamento comparte unidad con combustibles o materias orgánicas.

XV. OBSERVACIONES FINALES
Resumen operativo: Producto oxidante que no arde, pero puede agravar incendios y descomponerse con violencia si se calienta o contamina.
Clave de intervención: Agua abundante, limpieza extrema, evitar absorbentes orgánicos y controlar sobrepresión en recipientes.
Nota prudente: Verificar concentración comercial cuando sea posible, porque modifica corrosividad, régimen de transporte y nivel de protección necesario.