Ficha de actuación química en caso de siniestro creado por SuSo.
bomberiles.es
[ IMPRIMIR FICHA ]
CÓDIGO DE PELIGROSIDAD KEMLER: 50
NÚMERO UN: 1509
I. IDENTIFICACIÓN DEL PRODUCTO
Nombre del producto: Tricloruro de fósforo
Sinónimos: Cloruro fosforoso; fósforo tricloruro; phosphorus trichloride
Número CAS: 7719-12-2
Número CE (EINECS): 231-749-3
Código Hazchem: 2WE
Uso recomendado: Intermedio industrial para síntesis química, fabricación de fosfitos, plastificantes, pesticidas y otros compuestos organofosforados.
Restricciones de uso: Uso estrictamente industrial y por personal entrenado; evitar cualquier manejo con humedad o en espacios sin control de vapores.
II. NATURALEZA DEL PELIGRO
Riesgos principales: Líquido fumante, corrosivo y reactivo con agua. Libera gases ácidos y tóxicos por hidrólisis, principalmente cloruro de hidrógeno y compuestos de fósforo. Produce nubes densas, irritantes y peligrosas para intervención próxima.
Estado físico y aspecto: Líquido incoloro a ligeramente amarillento, fumante al aire húmedo.
Olor: Picante, acre, irritante.
Riesgo por vapores: Los vapores son corrosivos, muy irritantes para vías respiratorias y ojos; pueden concentrarse a baja cota en áreas poco ventiladas.
Solubilidad en agua: Reacciona violentamente; no considerar miscibilidad operativa.
Densidad: Aproximadamente 1,57 g/cm3 a temperatura ambiente.
Punto de ebullición: Aproximadamente 76 °C.
III. RIESGOS PARA LA SALUD
Inhalación: Riesgo alto de irritación intensa, broncoespasmo, edema pulmonar y lesión química de vías respiratorias.
Contacto con la piel: Quemaduras químicas profundas; la humedad cutánea acelera la reacción.
Contacto con los ojos: Lesiones corrosivas graves con riesgo de daño ocular permanente.
Ingestión: Quemaduras severas de boca, garganta y tubo digestivo; riesgo sistémico grave.
Efectos retardados: Posible edema pulmonar diferido tras inhalación significativa; vigilancia médica obligada aunque la clínica inicial parezca moderada.
IV. RIESGOS DE INCENDIO Y EXPLOSIÓN
Inflamabilidad: No es un combustible típico, pero el calor del incendio puede provocar sobrepresión, ruptura de recipientes y emisión masiva de vapores corrosivos y tóxicos.
Riesgo de explosión: La reacción con agua puede ser violenta, con proyecciones, ebullición brusca y formación rápida de nube corrosiva. En incendio, los envases cerrados pueden romper por presión.
Punto de inflamación: No suele ser el dato operativo principal; el peligro dominante es la reactividad y la emisión tóxica.
Temperatura de autoignición: Comportamiento reactivo más relevante que la autoignición.
Límites de explosividad: No aplicables como criterio principal de intervención.
Productos peligrosos de descomposición: Cloruro de hidrógeno, óxidos de fósforo, ácido fosforoso y nieblas corrosivas.
V. INTERVENCIÓN EN INCENDIO
Medios adecuados: Polvo seco, arena seca, extintores compatibles con fuegos circundantes y control del entorno. Para enfriar recipientes expuestos, agua pulverizada a distancia solo sobre superficies externas y evitando contacto con el producto.
Medios no adecuados: Agua a chorro directo, agua sobre derrame o sobre el producto, espuma acuosa convencional si implica aporte de agua al reactivo.
Precauciones concretas:
Aislar ampliamente. Atacar desde barlovento. Mantenerse fuera de la trayectoria de vapores y humos.
Refrigerar recipientes expuestos desde posición protegida. Si hay fuga activa y fuego no implicado directamente en el recipiente, valorar no extinguir hasta cortar fuga si la maniobra es segura.
Impedir que el agua de extinción contacte con el producto y entre en alcantarillas o zonas confinadas.
Usar protección química completa y equipo autónomo.
VI. ACTUACIÓN EN DERRAMES O FUGAS
Medidas inmediatas: Aislar la zona, evacuar a no intervinientes y establecer trabajo a barlovento. Cortar fuentes de humedad si es posible. Confinar accesos bajos y alcantarillado.
Fuga pequeña: Cubrir con arena seca, tierra seca inerte o absorbente mineral seco compatible. Recoger con útiles resistentes a corrosivos y transferir a recipientes secos y cerrables.
Fuga grande: Hacer diques con material seco. No aplicar agua sobre el derrame. Considerar trasvase o contención técnica por equipo especializado.
Neutralización: Solo por personal experto y en condiciones controladas; la hidrólisis genera fuerte desprendimiento de calor y gases corrosivos.
Descontaminación operativa: Tras retirada del producto, ventilación y control atmosférico. El lavado con agua solo cuando ya no exista reactivo libre y con gestión del efluente corrosivo.
VII. EQUIPOS DE PROTECCIÓN
EPIs: Traje de protección química estanca frente a corrosivos, guantes resistentes a ácidos y cloruros, botas químicas, protección facial completa y equipo autónomo de respiración.
Nivel recomendado: Máxima protección respiratoria en zona caliente; aproximación con encapsulado químico cuando exista nube o posibilidad de salpicadura/reactividad.
Apoyo logístico: Línea de descontaminación, relevo frecuente, control de estrés térmico y vigilancia de integridad del traje.
VIII. PRIMEROS AUXILIOS
Teléfono del Instituto Nacional de Toxicología (España): 915620420
Inhalación:
Retirar a aire fresco sin exponer a rescatadores. Oxígeno si está indicado y por personal entrenado.
Vigilar dificultad respiratoria y edema pulmonar retardado. Traslado urgente medicalizado.
Contacto con la piel:
Retirar ropa y calzado contaminados de inmediato. Lavar con abundante agua durante al menos 20 minutos una vez eliminado el producto superficial con precaución.
Atención médica urgente por quemadura química.
Contacto con los ojos:
Irrigar de inmediato con abundante agua, separando párpados, durante al menos 20 minutos. Retirar lentes de contacto si es fácil.
Evacuación oftalmológica urgente.
Ingestión:
Enjuagar la boca. No provocar el vómito. No dar nada por boca a inconsciente. Traslado urgente.
Observación clínica: Control respiratorio prolongado por posible empeoramiento diferido.
IX. MANIPULACIÓN Y ALMACENAMIENTO
Manipulación: En seco, con ventilación eficaz, sistemas cerrados y control de humedad. Evitar nieblas, salpicaduras y apertura innecesaria de recipientes.
Almacenamiento: Recipientes herméticos, secos, protegidos de calor y humedad ambiental. Separado de agua, alcoholes, bases, oxidantes y alimentos.
Medidas prácticas: Cubetos secos, materiales resistentes a corrosión, duchas/lavaojos próximos y detección temprana de fugas.
X. ESTABILIDAD Y REACTIVIDAD
Estabilidad: Estable si se conserva seco, bien cerrado y alejado de fuentes de humedad y calor excesivo.
Condiciones a evitar: Agua, humedad, atmósferas húmedas, calentamiento intenso, confinamiento de producto descomponiéndose.
Incompatibilidades: Agua, alcoholes, aminas, bases, oxidantes fuertes, agentes nucleófilos y materiales que se degraden por medios fuertemente corrosivos.
Reactividad: Hidrólisis violenta con formación de ácido clorhídrico y compuestos ácidos de fósforo; ataque a numerosos metales y materiales no compatibles.
XI. INFORMACIÓN TOXICOLÓGICA
Datos útiles: Sustancia muy corrosiva por todas las vías de exposición. La toxicidad inhalatoria viene marcada por el propio producto y por el HCl liberado con la humedad.
Efectos agudos: Quemaduras químicas, tos, disnea, dolor torácico, lagrimeo intenso, lesión ocular, necrosis cutánea.
Efectos crónicos o de seguimiento: Posibles secuelas respiratorias y cicatriciales tras exposiciones importantes.
Criterio sanitario operativo: Toda exposición relevante requiere valoración médica, aunque la sintomatología inicial sea limitada.
XII. INFORMACIÓN ECOLÓGICA
Comportamiento ambiental: Reacciona con el agua formando medios fuertemente ácidos; puede causar descenso brusco de pH y daño grave a organismos acuáticos.
Movilidad: La liberación en agua genera contaminación corrosiva del medio y posible emisión secundaria de vapores irritantes.
Medidas ambientales: Contener escorrentías, proteger red de saneamiento y cauces, y gestionar residuos/efluentes como peligrosos.
XIII. CONSIDERACIONES OPERATIVAS PARA BOMBEROS
Decisiones útiles:
Priorizar reconocimiento desde distancia, barlovento y con información de placa/etiquetado.
Establecer zona caliente amplia por nube corrosiva, especialmente con humedad ambiental o agua implicada.
Valorar confinamiento o evacuación según viento, topografía y presencia de población sensible.
No introducir líneas de agua sobre derrame. Emplear control de exposición y enfriamiento externo de recipientes solo a distancia.
Si hay fuga presurizada o recipiente muy afectado por calor, aumentar distancias y esperar medios especializados.
Coordinar medición atmosférica, descontaminación y apoyo sanitario precoz.
XIV. TRANSPORTE Y REGLAMENTACIÓN
Designación de transporte: TRICLORURO DE FÓSFORO
Número UN: 1509
Kemler: 50
Clase de peligro: 6.1
Riesgo subsidiario: 8
Grupo de embalaje: I
Etiquetado de transporte: Tóxico y corrosivo.
Información útil: Materia tóxica/corrosiva con fuerte reactividad frente al agua; en accidente de transporte debe evitarse el uso instintivo de agua sobre fuga o derrame.
Reglamentación operativa: Aplicar ADR/RID/IMDG/IATA según modo de transporte y plan de emergencia exterior/interior si procede.
XV. OBSERVACIONES FINALES
Resumen operativo: Producto de alta peligrosidad por toxicidad inhalatoria, corrosividad y reacción con agua. La prioridad táctica es controlar exposición del personal, impedir contacto con humedad, aislar la nube y contener el derrame en seco.
Clave de intervención: Bar lovento, distancia, encapsulado químico, ERA, nada de agua sobre producto y descontaminación rigurosa.