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CÓDIGO DE PELIGROSIDAD KEMLER: 50
I. IDENTIFICACIÓN DEL PRODUCTO
Nombre del producto: CLORATO SÓDICO
Número UN: 1495
Sinónimos: Clorato de sodio; sal sódica del ácido clórico; sodium chlorate
Número CAS: 7775-09-9
Número CE (EINECS): 231-887-6
Uso recomendado: Uso industrial controlado como agente oxidante y materia prima en procesos químicos. Emplear únicamente en instalaciones autorizadas, con procedimientos escritos y personal formado.
Restricciones de uso: Mantener alejado de materiales combustibles, reductores, ácidos fuertes, azufre, metales finamente divididos y contaminantes orgánicos. Evitar mezclas, fricción, impactos, calentamiento y pulverización innecesaria. No utilizar en aplicaciones no evaluadas ni junto con productos incompatibles.
II. NATURALEZA DEL PELIGRO
Propiedad oxidante: Puede intensificar considerablemente la combustión de otros materiales, aunque el producto no sea combustible por sí mismo.
Riesgo térmico: El calentamiento puede provocar descomposición con liberación de oxígeno y agravamiento del incendio.
Reactividad peligrosa: Las mezclas con materia orgánica, combustibles o reductores pueden reaccionar violentamente o inflamarse.
Forma física: El polvo puede irritar y, si se dispersa, contaminar superficies y aumentar el riesgo de exposición.
III. RIESGOS PARA LA SALUD
Inhalación: El polvo puede irritar nariz, garganta y vías respiratorias; retirar a la persona de la exposición y vigilar la respiración.
Contacto ocular: Puede causar irritación y lesión mecánica; lavar inmediatamente con abundante agua.
Contacto cutáneo: Puede producir irritación, especialmente con exposición prolongada o piel húmeda; retirar ropa contaminada y lavar.
Ingestión: Puede causar irritación gastrointestinal y efectos sistémicos; no provocar el vómito y solicitar valoración médica.
Exposición intensa: La gravedad depende de la concentración, duración y vía de contacto; tratar como exposición a un oxidante soluble.
IV. RIESGOS DE INCENDIO Y EXPLOSIÓN
Comportamiento: No debe considerarse combustible, pero puede alimentar o intensificar incendios de materiales próximos.
Riesgo de explosión: El confinamiento, el calentamiento intenso o la contaminación con combustibles y reductores pueden generar reacciones violentas.
Productos de descomposición: Pueden formarse oxígeno y humos irritantes o tóxicos de compuestos de cloro.
Propagación: El agua de extinción contaminada puede dispersar el producto y mantener el riesgo oxidante al secarse.
V. INTERVENCIÓN EN INCENDIO
Medios de extinción: Utilizar grandes cantidades de agua, preferentemente aplicada de forma segura y abundante, para enfriar y sofocar los materiales combustibles implicados.
Medios a evitar: No emplear agentes que introduzcan contaminación incompatible ni pequeñas cantidades de agua cuando exista un incendio desarrollado de materiales combustibles.
Táctica: Enfriar recipientes y zonas adyacentes desde posición protegida, aislar materiales combustibles y evitar que el producto se mezcle con ellos.
Reignición: Mantener vigilancia prolongada; los residuos secos o contaminados pueden reactivar la combustión.
Decisión operativa: Si el fuego afecta grandes cantidades o existe calentamiento intenso, establecer perímetro amplio y considerar retirada defensiva.
VI. ACTUACIÓN EN DERRAMES O FUGAS
Aislamiento: Evacuar personal no esencial, eliminar fuentes de ignición y mantener alejados combustibles, aceites, serrín, papel y materia orgánica.
Contención: Impedir la entrada en desagües y cursos de agua mediante barreras compatibles, sin utilizar materiales combustibles.
Recogida: Recoger en seco con herramientas limpias y no metálicas o equipos específicamente compatibles; evitar fricción, golpes y generación de polvo.
Limpieza: No usar serrín, trapos, absorbentes orgánicos ni mezclas de residuos. Lavar únicamente después de retirar el sólido y controlar el agua contaminada.
Gestión: Depositar el material recuperado en recipientes limpios, secos, ventilados y compatibles, separado de productos combustibles o reductores.
VII. EQUIPOS DE PROTECCIÓN
Protección respiratoria: Para polvo o ventilación insuficiente, usar equipo filtrante adecuado para partículas; en concentraciones desconocidas, incendio o atmósfera peligrosa, utilizar equipo autónomo.
Protección ocular: Gafas estancas contra polvo; añadir pantalla facial cuando exista riesgo de proyección o durante operaciones de emergencia.
Protección cutánea: Guantes químicamente compatibles, ropa de protección cerrada y calzado de seguridad limpio y no contaminado.
Higiene: Evitar comer, beber o fumar durante la manipulación; retirar inmediatamente la ropa contaminada y lavarla separada de prendas combustibles.
Control de contaminación: Limpiar los equipos antes de reutilizarlos y evitar que el oxidante quede depositado sobre superficies orgánicas.
VIII. PRIMEROS AUXILIOS
Inhalación: Trasladar al aire libre, mantener en reposo y vigilar signos respiratorios; administrar asistencia médica si persiste la irritación o aparece dificultad respiratoria.
Ojos: Enjuagar con agua durante varios minutos, retirando lentes de contacto si resulta fácil; obtener evaluación médica si persisten dolor o irritación.
Piel: Quitar ropa y calzado contaminados y lavar la zona con abundante agua y jabón.
Ingestión: Enjuagar la boca, no inducir el vómito y contactar con un servicio médico o toxicológico.
Información al médico: Indicar la exposición a un agente oxidante soluble y la vía, duración y cantidad aproximada; observar evolución respiratoria y gastrointestinal.
IX. MANIPULACIÓN Y ALMACENAMIENTO
Manipulación segura: Trabajar con ventilación suficiente, evitar formación de polvo y utilizar utensilios limpios, secos y libres de contaminantes.
Separación: Mantener segregado de combustibles, materiales orgánicos, reductores, ácidos incompatibles, azufre y polvos metálicos.
Almacenamiento: Conservar en lugar fresco, seco, ventilado y protegido del calor, humedad, chispas y radiación solar directa.
Envases: Mantener los recipientes cerrados, íntegros, claramente identificados y protegidos frente a daños físicos.
Control de existencias: Aplicar inspecciones periódicas para detectar humedad, contaminación, apelmazamiento, deterioro del envase o proximidad de incompatibles.
X. ESTABILIDAD Y REACTIVIDAD
Estabilidad: Estable en condiciones normales de almacenamiento seco, limpio y separado de incompatibles.
Condiciones a evitar: Calor intenso, fuego, confinamiento, humedad, contaminación, fricción, impactos y formación de polvo.
Incompatibilidades: Combustibles, materia orgánica, reductores, ácidos fuertes, azufre, sulfuros, fósforo y metales finamente divididos.
Descomposición: El calentamiento puede liberar oxígeno y compuestos irritantes de cloro, aumentando la intensidad del incendio.
Reacción secundaria: La contaminación de superficies o residuos con materia combustible puede crear un riesgo diferido, especialmente al secarse.
XI. INFORMACIÓN TOXICOLÓGICA
Vías de exposición: Principalmente inhalación de polvo, contacto ocular o cutáneo e ingestión accidental.
Efectos inmediatos: Irritación de ojos, piel y vías respiratorias; la ingestión puede provocar molestias gastrointestinales.
Efectos sistémicos: La absorción de cantidades relevantes puede alterar procesos fisiológicos relacionados con oxidantes y electrolitos; la valoración depende de la dosis.
Factores agravantes: Asma, enfermedad respiratoria, lesiones cutáneas y exposición prolongada pueden aumentar la gravedad.
Seguimiento: Solicitar valoración médica ante ingestión, exposición importante, síntomas persistentes o dificultad respiratoria.
XII. INFORMACIÓN ECOLÓGICA
Peligro ambiental: Las liberaciones importantes pueden afectar aguas y suelos por aumento de la carga de sales y alteración de organismos acuáticos.
Movilidad: Es soluble y puede desplazarse con el agua de lluvia, de extinción o de lavado.
Prevención: Evitar toda descarga a desagües, cauces y terreno; contener el agua contaminada.
Persistencia: El compuesto puede permanecer en el medio hasta su transformación o dilución; no confiar en la evaporación como eliminación.
Gestión: Recuperar el sólido y tratar los residuos y aguas contaminadas conforme a la normativa local.
XIII. CONSIDERACIONES OPERATIVAS PARA BOMBEROS
Reconocimiento: Identificar zonas con almacenamiento del oxidante, combustibles próximos, drenajes y posibles recipientes calentados.
Aproximación: Situarse a barlovento, evitar polvo y humo, y utilizar equipo autónomo en incendio o atmósfera no evaluada.
Ataque: Priorizar el enfriamiento abundante y la eliminación de combustibles cercanos sin remover residuos contaminados.
Protección: Establecer zona caliente, controlar escorrentías y usar líneas de agua desde posición protegida.
Postincendio: Revisar puntos calientes y retirar residuos con medios compatibles; considerar riesgo de reignición al secarse.
XIV. TRANSPORTE Y REGLAMENTACIÓN
Designación de transporte: CLORATO SÓDICO
Número UN: 1495
Clase ADR/RID: 5.1
Código de clasificación: O2
Grupo de embalaje: II
Código de peligrosidad Kemler: 50
Etiquetas: 5.1
Categoría de transporte: 2
Código de restricción en túneles: (E)
XV. OBSERVACIONES FINALES
Criterio operativo: Tratar cualquier contaminación con combustibles o reductores como una escalada relevante del riesgo.
Derrames: No barrer enérgicamente ni emplear absorbentes orgánicos; la limpieza debe evitar polvo y contaminación cruzada.
Residuos: Mantenerlos segregados, húmedos cuando el procedimiento competente lo justifique y bajo control técnico, sin mezclarlos con otros residuos.
Información complementaria: La respuesta debe adaptarse a la cantidad, presentación, ventilación, temperatura, daños del envase y materiales presentes en el entorno.
Notificación: Comunicar de inmediato cualquier calentamiento, humo, reacción, contaminación extensa o afectación de aguas a la autoridad y al responsable de seguridad.
Teléfono Centro de Toxicología España: 91 562 04 20