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CÓDIGO DE PELIGROSIDAD KEMLER: 50
I. IDENTIFICACIÓN DEL PRODUCTO
Nombre del producto: PERCLORATOS INORGÁNICOS, N.E.P.
Número UN: 1481
Sinónimos: Percloratos inorgánicos, n.e.p.; sales inorgánicas de ácido perclórico; mezclas o formulaciones de percloratos inorgánicos no especificadas individualmente
Número CAS: No existe un número CAS único: la designación colectiva puede abarcar distintas sales, mezclas o formulaciones de percloratos inorgánicos.
Número CE (EINECS): No existe un número CE único: depende de la sustancia o mezcla concreta incluida en la designación colectiva.
Uso recomendado: Aplicación industrial o técnica únicamente cuando la composición, concentración y compatibilidad hayan sido verificadas. Control de proceso: mantener el producto en su envase original o en recipientes específicamente homologados y compatibles. Trazabilidad: conservar la identificación del fabricante y la ficha de datos de seguridad de la formulación concreta.
Restricciones de uso: Exclusiones: no utilizar si se desconoce la composición o si existen contaminantes combustibles, orgánicos o reductores. Compatibilidad: evitar contacto con ácidos fuertes, agentes reductores, metales finamente divididos y materiales combustibles. Manipulación: prohibir fumar, soldar, esmerilar o generar chispas en las proximidades. Aplicación: no mezclar, calentar, triturar ni transferir por procedimientos que puedan producir contaminación o fricción.
II. NATURALEZA DEL PELIGRO
Naturaleza oxidante: la sustancia o mezcla puede intensificar un incendio y favorecer la combustión de materiales combustibles.
Riesgo de descomposición: el calentamiento puede provocar descomposición exotérmica y liberar gases irritantes o tóxicos.
Sensibilidad a contaminación: impurezas orgánicas, reductoras o combustibles pueden aumentar notablemente el riesgo.
Peligro secundario: el contacto con ciertos ácidos o metales puede originar reacciones violentas o productos peligrosos.
III. RIESGOS PARA LA SALUD
Inhalación: polvo, humos o productos de descomposición pueden irritar las vías respiratorias y causar tos, disnea o malestar.
Piel: el contacto prolongado con polvo o soluciones puede producir irritación; retirar inmediatamente la ropa contaminada.
Ojos: posible irritación intensa por partículas o salpicaduras; requiere lavado prolongado.
Ingestión: puede causar irritación gastrointestinal; algunos percloratos pueden producir efectos sistémicos según su composición.
Exposición grave: los síntomas pueden retrasarse; solicitar valoración médica cuando la exposición sea relevante o exista dificultad respiratoria.
IV. RIESGOS DE INCENDIO Y EXPLOSIÓN
Inflamabilidad: normalmente no actúa como combustible, pero puede intensificar la combustión de sustancias combustibles.
Riesgo térmico: el calentamiento, confinamiento o contaminación puede desencadenar descomposición acelerada.
Explosión: riesgo por mezcla con materiales orgánicos, reductores, polvos metálicos o combustibles, especialmente bajo calor o confinamiento.
Productos de combustión: pueden formarse humos irritantes o tóxicos; la composición exacta depende de la sal o mezcla.
Confinamiento: evitar entrar en locales calientes o cerrados hasta evaluar el riesgo de descomposición.
V. INTERVENCIÓN EN INCENDIO
Medios de extinción: utilizar abundante agua pulverizada o en forma de niebla, si es compatible con el entorno y la formulación.
Medios no recomendados: evitar agentes que puedan dispersar el producto o favorecer reacciones; confirmar la compatibilidad antes de aplicarlos.
Táctica: enfriar envases expuestos desde distancia protegida y retirar materiales combustibles si puede hacerse sin riesgo.
Distancia: aislar el área ante calentamiento, emisión de humos, deformación de envases o riesgo de reacción.
Reignición: vigilar durante horas tras la extinción por posible reaparición del fuego o calentamiento residual.
VI. ACTUACIÓN EN DERRAMES O FUGAS
Aislamiento: impedir el acceso de personal no protegido y eliminar fuentes de ignición, calor y materiales combustibles.
Contención: evitar que el producto alcance desagües, cursos de agua o zonas con residuos orgánicos.
Recogida: recoger con herramientas limpias, no combustibles y que no produzcan chispas; evitar fricción, golpes y generación de polvo.
Absorbentes: no utilizar serrín, papel, trapos u otros absorbentes combustibles; emplear material inerte compatible.
Descontaminación: limpiar la zona con métodos que no mezclen el residuo con combustibles o reductores y gestionar todo el material como residuo peligroso.
VII. EQUIPOS DE PROTECCIÓN
Protección respiratoria: equipo autónomo de respiración en incendio, atmósfera desconocida, polvo intenso o posible descomposición.
Protección ocular: gafas estancas o pantalla facial frente a polvo y salpicaduras.
Protección cutánea: guantes químicamente compatibles, ropa de protección cerrada y calzado resistente a la contaminación.
Protección térmica: traje de intervención estructural para incendio, sin sustituir al equipo respiratorio autónomo.
Higiene: retirar EPI contaminados, embolsarlos para gestión segura y lavar la piel tras la intervención.
VIII. PRIMEROS AUXILIOS
Inhalación: trasladar al aire fresco sin exponerse; mantener en reposo y solicitar asistencia si persisten tos, irritación o dificultad respiratoria.
Piel: retirar ropa contaminada y lavar con abundante agua durante un tiempo prolongado.
Ojos: enjuagar inmediatamente con agua, manteniendo los párpados abiertos; retirar lentes de contacto si es fácil hacerlo.
Ingestión: enjuagar la boca, no provocar el vómito y contactar con servicios médicos o toxicología.
Seguimiento: proporcionar al personal sanitario la composición conocida y la ficha de seguridad de la formulación.
IX. MANIPULACIÓN Y ALMACENAMIENTO
Manipulación: trabajar con ventilación suficiente, evitando polvo, golpes, fricción, calentamiento y contaminación cruzada.
Almacenamiento: conservar en lugar fresco, seco, ventilado y protegido de la luz directa y de fuentes de calor.
Segregación: separar de combustibles, sustancias orgánicas, reductores, ácidos incompatibles, metales reactivos y residuos desconocidos.
Envases: mantener cerrados, verticales, íntegros y correctamente identificados; no reutilizar recipientes contaminados.
Inspección: comprobar periódicamente fugas, corrosión, apelmazamiento, calentamiento o deterioro del envase.
X. ESTABILIDAD Y REACTIVIDAD
Estabilidad: estable cuando se mantiene seco, limpio, correctamente envasado y dentro de las condiciones recomendadas.
Descomposición: el calor puede originar descomposición exotérmica y gases irritantes o tóxicos.
Incompatibilidades: evitar reductores, materiales orgánicos, combustibles, ácidos incompatibles, polvos metálicos y contaminación biológica o industrial.
Condiciones críticas: calor, confinamiento, humedad inadecuada, fricción, impacto y mezclas no autorizadas.
Reacción peligrosa: la intensidad depende de la sal, concentración, humedad y contaminantes presentes.
XI. INFORMACIÓN TOXICOLÓGICA
Variabilidad: los efectos toxicológicos no pueden definirse con un único perfil porque la designación incluye distintas sales o mezclas.
Vías de exposición: inhalación de polvo o humos, contacto ocular o cutáneo e ingestión accidental.
Efectos agudos: irritación respiratoria, ocular y cutánea; pueden aparecer efectos sistémicos según la composición.
Efectos retardados: observar a las personas expuestas aunque los síntomas iniciales sean leves.
Evaluación médica: basar el diagnóstico y tratamiento en la ficha de seguridad específica y en la identidad de los componentes.
XII. INFORMACIÓN ECOLÓGICA
Impacto ambiental: evitar toda liberación; la peligrosidad ambiental depende de la sal, concentración y aditivos presentes.
Movilidad: las sales solubles pueden desplazarse con el agua y contaminar drenajes o aguas superficiales.
Prevención: proteger sumideros, suelos permeables y cursos de agua durante la contención.
Gestión: recoger residuos, aguas de lavado y absorbentes contaminados para tratamiento autorizado.
Notificación: comunicar inmediatamente cualquier entrada en aguas o alcantarillado a la autoridad competente.
XIII. CONSIDERACIONES OPERATIVAS PARA BOMBEROS
Prioridad táctica: identificar envases afectados, exposición térmica, cantidad aproximada y presencia de combustibles o reductores.
Ataque: aplicar agua desde posición protegida y mantener refrigeración continua de los recipientes expuestos.
Acceso: no penetrar en zonas con humo denso, calentamiento intenso, envases deformados o riesgo de descomposición sin equipo autónomo.
Protección: establecer perímetro, controlar escorrentías contaminadas y coordinar la intervención con especialistas químicos.
Después del incendio: revisar puntos calientes, retirar residuos incompatibles y mantener vigilancia por reacciones retardadas.
XIV. TRANSPORTE Y REGLAMENTACIÓN
Designación de transporte: PERCLORATOS INORGÁNICOS, N.E.P.
Número UN: 1481
Clase ADR/RID: 5.1
Código de clasificación: O2
Grupo de embalaje: II
Código de peligrosidad Kemler: 50
Etiquetas: 5.1
Categoría de transporte: 2
Código de restricción en túneles: (E)
XV. OBSERVACIONES FINALES
Identificación: la designación colectiva no permite deducir por sí sola la composición, solubilidad, toxicidad ni compatibilidad exactas.
Información crítica: consultar la ficha de datos de seguridad, etiqueta del fabricante y documentación de expedición de la formulación concreta.
Variabilidad: las medidas de extinción, EPI y primeros auxilios pueden requerir ajustes según concentración, estado físico y componentes adicionales.
Criterio de precaución: tratar cualquier contaminación desconocida como potencialmente reactiva hasta su caracterización.
Gestión de residuos: no devolver producto derramado al envase original ni mezclarlo con otros residuos.
Teléfono Centro de Toxicología España: 91 562 04 20