Ficha de actuación química en caso de siniestro creado por SuSo.
bomberiles.es
[ IMPRIMIR FICHA ]
CÓDIGO DE PELIGROSIDAD KEMLER: 55
NÚMERO UN: 1466
I. IDENTIFICACIÓN DEL PRODUCTO
Nombre del producto: Nitrato de estroncio
Sinónimos: Strontium nitrate; dinitrato de estroncio
Número CAS: 10042-76-9
Número CE (EINECS): 233-131-9
Código Hazchem: Considerar control con agente extintor abundante y aislamiento; puede variar según país
Uso recomendado: Pirotecnia, bengalas, mezclas oxidantes, uso industrial y de laboratorio
Restricciones de uso: Evitar cualquier empleo con materiales combustibles, reductores o contaminación orgánica
Identificación ONU: Sólido comburente, tóxico, n.e.p.; asociado de forma operativa a nitrato de estroncio
Clase de transporte: 5.1
Riesgo subsidiario: 6.1 en determinadas tablas de transporte aplicables
Grupo de embalaje: II o criterio equivalente aplicable según reglamentación vigente y expedición concreta
II. NATURALEZA DEL PELIGRO
Riesgos principales: Comburente fuerte; intensifica incendios. El calentamiento favorece descomposición con emisión de óxidos de nitrógeno. Puede agravar fuegos de materiales combustibles y originar reacciones violentas con agentes reductores.
Estado físico y aspecto: Sólido cristalino o granular blanco
Olor: Inodoro
Solubilidad en agua: Soluble
Densidad: Aproximadamente 3,2
Punto de ebullición: No aplicable; se descompone por calentamiento intenso
Punto de inflamación: No aplicable; no es combustible, pero favorece la combustión
Temperatura de autoignición: No aplicable al producto puro
Presión de vapor: Despreciable en estado sólido
Riesgo por vapores: Bajo en frío; elevado riesgo por humos tóxicos si se descompone térmicamente
Productos peligrosos de descomposición: Óxidos de nitrógeno, oxígeno y humos irritantes/tóxicos
III. RIESGOS PARA LA SALUD
Exposición probable: Inhalación de polvo o humos, contacto ocular o cutáneo, ingestión accidental
Efectos principales: Irritación de ojos, piel y vías respiratorias. La ingestión puede causar alteraciones digestivas y efectos sistémicos por sales solubles de estroncio y nitrato.
Vías respiratorias: Polvo irritante; humos de incendio claramente peligrosos
Ojos: Irritación intensa con dolor, lagrimeo y enrojecimiento
Piel: Irritación local; posible agravamiento con contacto prolongado
Ingestión: Náuseas, vómitos, dolor abdominal; vigilar alteraciones electrolíticas y estado general
Centro de Toxicología España: 91 562 04 20
IV. RIESGOS DE INCENDIO Y EXPLOSIÓN
Comportamiento frente al fuego: No arde por sí mismo, pero es un oxidante potente capaz de acelerar de forma notable la combustión de madera, papel, cartón, textiles, cauchos, plásticos, serrín, carbón, azufre, fósforo, aceites, grasas y polvo metálico.
Riesgo real en presencia de calor: El calentamiento o incendio próximo puede provocar descomposición con liberación de oxígeno, lo que multiplica la intensidad del foco, eleva la velocidad de propagación y puede mantener brasas activas o reencendidos en residuos contaminados.
Riesgo real por contaminación: Si el producto se mezcla con materia orgánica, combustibles líquidos, absorbentes combustibles, restos de embalaje, reductores o finos metálicos, la reacción puede pasar de intensificación del fuego a ignición súbita, deflagración localizada o incendio violento.
Riesgo por confinamiento: En recipientes cerrados, sacos apelmazados, contenedores o almacenes poco ventilados, el calor puede elevar presión interna, deformar envases y provocar ruptura con proyección de fragmentos y dispersión del oxidante.
Riesgo de explosión: No es explosivo por sí mismo en estado limpio y seco, pero las mezclas contaminadas, el calentamiento severo, el fuego en pirotecnia y la presencia de partículas combustibles finas pueden generar ruptura de envases, onda térmica peligrosa y reacción muy violenta.
Límites de explosividad: No aplicables al sólido puro; el peligro operativo deriva de la mezcla con combustibles, del polvo contaminado y de la descomposición oxidante.
Comportamiento del humo: Puede emitir humos pardos o blanquecinos con óxidos de nitrógeno; la inhalación es tóxica e irritante y puede producir lesión respiratoria retardada.
Incendio en almacén o transporte: El riesgo aumenta si hay embalaje mixto, cartón, pallets, plásticos, pirotecnia o mercancía reactiva junto al oxidante; la mera presencia de llama en material vecino debe tratarse como escenario de propagación rápida.
Sensibilidad operacional: Aumenta con calor, confinamiento, contaminación cruzada, humedad con suciedad orgánica y contacto con residuos de extinción combustibles.
Reencendido: Posible si quedan brasas, productos mezclados o superficies impregnadas con material oxidante.
V. INTERVENCIÓN EN INCENDIO
Medios adecuados: Agua abundante, preferentemente pulverizada o en chorro de gran caudal sobre envases y superficies expuestas para enfriar, diluir y evitar descomposición; si el foco lo permite, lavado controlado y arrastre hacia zonas seguras sin generar escorrentías peligrosas.
Medios no adecuados: Espuma con eficacia limitada sobre el producto sólido; polvo químico seco insuficiente para masas importantes; CO2 ineficaz como estrategia principal; agentes o materiales combustibles para absorber o cubrir el derrame.
Prioridad táctica: En este producto manda el enfriamiento, la segregación y la protección de exposiciones; no debe intentarse un ataque “limpio” sin valorar la contaminación del entorno.
Precauciones concretas:
Atacar desde posición protegida, a barlovento y con cobertura.
Mantener distancia ante posible proyección de fragmentos por envases calentados o presurizados.
Refrigerar de forma continua recipientes, sacos, contenedores y estructuras vecinas.
Retirar, si puede hacerse sin riesgo, combustibles próximos, embalajes de cartón, palés, plásticos y residuos.
Evitar remover producto caliente mezclado con restos orgánicos o absorbentes combustibles.
No aplicar chorro directo que disperse polvo en interior sin control de ventilación y escorrentías.
Controlar humos con ventilación natural o forzada solo si no favorece la propagación.
Mantener vigilancia de focos ocultos en capas inferiores, juntas, estanterías y bajo palés.
Escenario de alto riesgo: Almacén mixto, pirotecnia, varios bultos afectados, fuego confinado o humos pardos persistentes: pasar a estrategia defensiva, ampliar perímetro y limitar la entrada.
Protección de recipientes: Si se observan abombamiento, decoloración, fugas o calentamiento, enfriar sin interrupción y preparar retirada solo cuando sea seguro.
Extinción secundaria: Tras apagar el combustible vecino, revisar puntos ocultos y capas inferiores contaminadas por oxidante; retirar residuos con herramientas limpias e inertes.
Decisión de mando: Si hay carga térmica elevada, mezcla dudosa o embalaje comprometido, priorizar evacuación parcial y protección exterior antes que una penetración agresiva.
VI. ACTUACIÓN EN DERRAMES O FUGAS
Objetivo inicial: Evitar mezcla con combustibles, reducir polvo en suspensión y impedir arrastre a desagües o zonas con materia orgánica.
Medidas prácticas:
Aislar y señalizar con perímetro amplio.
Trabajar a barlovento y en terreno limpio.
Suprimir fuentes de ignición secundaria y retirar materiales combustibles cercanos.
Evitar caminar, arrastrar o barrer el producto sobre serrín, papel, trapos, tierra contaminada o residuos orgánicos.
Recoger en seco con útiles limpios, inertes y no combustibles, minimizando levantamiento de polvo.
Introducir el material en recipientes limpios, secos y cerrables, claramente segregados de combustibles y reductores.
Si hay solución acuosa, contener primero la extensión; después recoger el líquido contaminado y evitar su contacto con materiales orgánicos.
Proteger sumideros, alcantarillado y cursos de agua con barreras y obturación si procede.
Si el derrame ha alcanzado cartón, madera, textiles o polvo combustible, retirar ese material como contaminado y no mezclarlo con el producto limpio.
Mantener vigilancia de polvo depositado en rincones, estanterías, bandejas y juntas.
No hacer: No usar absorbentes combustibles; no mezclar con aserrín, papel, arena sucia o residuos comunes; no compactar el derrame; no devolver producto contaminado al envase original; no permitir lavado incontrolado a drenaje.
Fuga en interior: Priorizar ventilación controlada, retirada de materiales incompatibles y confinamiento del derrame hasta su retirada segura.
Contaminación residual: Revisar juntas, rincones, palés, bandejas y zonas donde el oxidante pueda quedar mezclado con polvo o restos de embalaje.
Evacuación: Ampliarla si existe polvo extendido, envases dañados, humedad con suciedad orgánica o proximidad a combustibles almacenados.
VII. EQUIPOS DE PROTECCIÓN
Protección respiratoria: ERA de presión positiva en incendio, humos, polvo denso o atmósfera incierta; filtro P3 solo para trabajos limpios y sin riesgo de descomposición térmica.
Protección ocular/facial: Gafas estancas y pantalla facial para manipulación y derrame; en incendio, protección integrada del casco y ERA.
Protección corporal: Traje de intervención química o de salpicaduras para derrames; traje estructural completo con ERA en fuego.
Protección de manos: Guantes químicos resistentes, preferiblemente nitrilo o neopreno; cambiar si se contaminan con polvo oxidante o humedad sucia.
Protección de pies: Botas químicas o de intervención con suela resistente a contaminación química.
Protección adicional: Evitar ropa con fibras, cintas, paños o residuos combustibles impregnados; descontaminar equipos al terminar.
Control de contaminación: Separar equipos limpios y sucios; no almacenar EPIs contaminados junto a combustibles o material textil seco.
Nivel operativo recomendado: Máxima protección respiratoria y ocular siempre que exista humo, polvo suspendido o mezcla dudosa con materiales combustibles.
Indicaciones tácticas: Si el producto está en suspensión o sobre superficies húmedas sucias, asumir riesgo de salpicadura y de contacto con residuos reactivos; el personal de primera entrada debe portar ERA y protección química compatible con intervención en atmósfera contaminada.
VIII. PRIMEROS AUXILIOS
Inhalación: Retirar a aire fresco de inmediato, mantener en reposo, controlar respiración y administrar oxígeno si el personal está capacitado; solicitar asistencia médica si hay tos, disnea, dolor torácico o exposición a humos de incendio.
Contacto con ojos: Lavar con agua abundante durante al menos 15 minutos, manteniendo los párpados abiertos; retirar lentes de contacto si se hace con facilidad; derivación médica por irritación persistente.
Contacto con piel: Retirar ropa y calzado contaminados, lavar con agua y jabón; si hay irritación persistente o contaminación extensa, valoración médica.
Ingestión: Enjuagar la boca, no provocar el vómito, dar agua solo si está consciente y sin vómitos, y obtener atención médica urgente; vigilar náuseas, dolor abdominal y malestar general.
Exposición a humos de incendio: Considerar siempre evaluación médica, aunque los síntomas iniciales sean leves, por posible lesión respiratoria retardada por óxidos de nitrógeno.
Criterios de evacuación sanitaria: Disnea, tos persistente, irritación ocular intensa, alteración del nivel de conciencia, ingestión, exposición prolongada a polvo o humo, o cualquier empeoramiento clínico.
Observación operativa: La ropa contaminada puede seguir irritando y debe retirarse rápidamente.
Seguimiento: Tras exposición a humos o polvo significativo, observar de forma estrecha durante varias horas si hay tos, opresión torácica, cefalea, mareo o empeoramiento respiratorio.
IX. MANIPULACIÓN Y ALMACENAMIENTO
Manipulación: Evitar polvo, fricción inútil, contaminación y proximidad a combustibles; no usar herramientas sucias ni envases con restos orgánicos.
Almacenamiento: Lugar seco, fresco, ventilado, con envases cerrados y separados de materiales combustibles, reductores, ácidos fuertes y fuentes de calor.
Segregación: Estricta respecto a materias orgánicas, metales finamente divididos, azufre, fósforo y productos pirotécnicos no controlados.
Buenas prácticas: Orden y limpieza rigurosos; herramientas y recipientes dedicados; evitar pallets, cartones o absorbentes contaminables en contacto directo.
Control de humedad: Mantener seco para evitar apelmazamiento y migración del oxidante a residuos o embalajes.
Inspección: Revisar integridad de sacos, tambores y cierres; cualquier fuga requiere segregación inmediata del lote afectado.
Medidas de almacén: No almacenar sobre madera sin barrera limpia; mantener distancia de aceites, lubricantes, disolventes, combustibles y residuos de limpieza.
Restricción táctica: Un envase aparentemente limpio puede contaminar el entorno si se rompe o moja; aplicar segregación inmediata del material afectado.
X. ESTABILIDAD Y REACTIVIDAD
Estabilidad: Estable en condiciones normales de almacenamiento seco y sin contaminación.
Condiciones a evitar: Calor intenso, confinamiento durante incendio, contaminación con combustibles, humedad con suciedad reactiva, vibración sobre mezclas pirotécnicas y contacto con residuos de extinción combustibles.
Incompatibilidades: Agentes reductores, materias orgánicas, combustibles, polvo metálico, azufre, fósforo, carbón, cianuros y algunas sales amónicas según mezcla.
Reactividad peligrosa: Puede originar ignición intensa o descomposición violenta en mezclas incompatibles; el peligro aumenta si el material está contaminado o finamente dividido.
Descomposición: Emisión de óxidos de nitrógeno y oxígeno por calentamiento; riesgo adicional de presión interna si el recipiente está cerrado.
Productos peligrosos de descomposición: Óxidos de nitrógeno, oxígeno, humos irritantes y potencial liberación de partículas calientes.
Compatibilidad operativa: No almacenar ni transportar junto con combustibles, aerosoles inflamables, disolventes, aceites, grasas, trapos, serrín o cartón suelto.
Observación: Un lote aparentemente estable puede volverse muy peligroso por contaminación cruzada mínima.
Reacción con fuego vecinal: El oxidante no necesita arder para empeorar el siniestro; basta el aporte térmico y la presencia de combustible cercano para sostener propagación rápida.
XI. INFORMACIÓN TOXICOLÓGICA
Datos útiles: La toxicidad aguda puede ser moderada por ingestión; el riesgo operativo principal suele ser la inhalación de polvo y, sobre todo, de humos nitrosos en incendio.
Efectos agudos: Irritación mucosa, tos, dolor faríngeo, molestias digestivas, cefalea y malestar general.
Vías de exposición relevantes: Inhalación de polvo, contacto ocular, contacto cutáneo prolongado e ingestión accidental.
Efectos sistémicos posibles: Alteraciones gastrointestinales y del equilibrio mineral en exposiciones relevantes; tras humo de incendio, vigilar signos respiratorios diferidos.
Observación clínica: La lesión por óxidos de nitrógeno puede evolucionar de forma retardada; un paciente inicialmente estable puede empeorar horas después.
Seguimiento recomendado: Observación médica si hubo exposición a humos, irritación persistente o síntomas respiratorios, aunque sean leves al inicio.
Dato operativo: Ante exposición importante, priorizar evaluación respiratoria y control de saturación si hay clínica, tos persistente o dolor torácico.
XII. INFORMACIÓN ECOLÓGICA
Comportamiento ambiental: Sal inorgánica soluble; puede movilizarse con el agua y extenderse con facilidad en escorrentías.
Impacto útil para intervención: Aporta carga oxidante y nitratos al medio; evitar entrada a cauces, saneamiento y balsas de retención con materia orgánica.
Riesgo ambiental práctico: Puede favorecer procesos oxidativos en residuos orgánicos acumulados y contaminar aguas superficiales o de extinción.
Medidas: Contener aguas de extinción contaminadas y gestionarlas como residuo controlado; impedir dispersión a zonas con vegetación seca o residuos combustibles.
Persistencia: No biodegradable por naturaleza inorgánica; la dispersión depende del arrastre y dilución.
Nota operativa: La prioridad ambiental es evitar que el oxidante alcance desagües, suelos con carga orgánica o depósitos de combustible.
XIII. CONSIDERACIONES OPERATIVAS PARA BOMBEROS
Decisiones de mando:
Confirmar si el producto está puro o formando parte de mezclas pirotécnicas.
Establecer zona caliente amplia si hay humo de descomposición, calor en recipientes o varios bultos afectados.
Priorizar agua abundante y refrigeración sobre intentos de sofocación limitada.
Prohibir absorbentes combustibles, útiles sucios y retirada precipitada de mercancía contaminada.
Controlar escorrentías y evitar que alcancen combustibles almacenados, vehículos o equipos eléctricos.
Ordenar evacuación si hay propagación a embalaje mixto, recintos cerrados o presencia de humo pardo persistente.
Escalada del incidente: Si aparecen humos pardos, crepitación, inflamación de materiales vecinos o recipientes deformados, ampliar perímetro y pasar a estrategia defensiva.
Aislamiento: Evacuar si existe almacén mixto, pirotecnia, confinamiento o contaminación extensa con orgánicos.
Entrada ofensiva: Solo con identificación razonable, carga de fuego asumible y sin indicios de mezcla explosiva; en caso contrario, no exponer dotaciones innecesariamente.
Protección respiratoria: ERA obligatorio cuando haya humo, polvo, vapores de descomposición o atmósfera incierta; el filtro no sustituye al ERA en incendio.
Enfriamiento de recipientes: Mantenerlo continuo, incluso tras aparente control del fuego, para evitar reactivación.
Descontaminación: Retirar polvo oxidante de equipos, trajes, guantes y ERA antes de reingreso o repliegue.
Postincidente: Revisar puntos calientes, residuos mezclados y palés o embalajes contaminados que puedan reencenderse.
Criterio de seguridad: Si el producto ha mojado materiales combustibles o el escenario no permite separar limpio de contaminado, asumir riesgo prolongado y trabajar con sectorización y vigilancia continua.
XIV. TRANSPORTE Y REGLAMENTACIÓN
Designación de transporte: UN 1466
Clase ADR/RID: 5.1
Etiqueta principal: Comburente
Riesgo complementario: Considerar toxicidad en intervención según expedición y documentación
Grupo de embalaje: II o conforme a ficha de transporte aplicable
Código de restricción en túneles: Aplicar la restricción que figure para la expedición concreta y la normativa vigente; no asumir paso libre por túneles sin verificar documento de transporte.
Segregación de carga: Separación estricta de combustibles, reductores, aerosoles inflamables, materias orgánicas y mercancías de riesgo pirotécnico.
Documentación útil en escena: Carta de porte, instrucciones escritas ADR, panel naranja y etiqueta de bulto.
Información táctica de transporte: Tratar como oxidante fuerte; un embalaje aparentemente íntegro puede ser peligroso si ha sufrido calor, impacto o contaminación.
Reglamentación práctica: La ausencia de llama no reduce el peligro si existe mezcla reactiva o calentamiento del cargamento.
Intervención en accidente vial: Asegurar perímetro, evitar chispas y fuentes de calor, no mover bultos dañados sin control y preparar enfriamiento si existe exposición térmica.
Operativa ADR: Priorizar identificación del bulto, estado del embalaje y presencia de mezcla con mercancías incompatibles antes de cualquier manipulación.
Nota de mando: En transporte, una fuga de oxidante sobre carga combustible convierte el incidente en un problema de propagación rápida y posible reactividad secundaria.
XV. OBSERVACIONES FINALES
Resumen operativo: Sustancia oxidante sólida que puede agravar con rapidez cualquier incendio y reaccionar peligrosamente al contaminarse con combustibles o reductores. La clave táctica es aislamiento, agua abundante, separación de incompatibles y protección respiratoria rigurosa frente a humos de descomposición.
Prioridades: Identificación, aislamiento, control de combustibles próximos, refrigeración, contención de derrames y vigilancia de humos tóxicos.
Mensaje para mando: Si el material está mezclado, calentado o confinado, asumir escenario de alto potencial de reacción y limitar la exposición de personal.