Ficha de actuación química en caso de siniestro creado por SuSo. bomberiles.es [ IMPRIMIR FICHA ]
CÓDIGO DE PELIGROSIDAD KEMLER: 50
NÚMERO UN: 1458

I. IDENTIFICACIÓN DEL PRODUCTO
Nombre del producto: Clorato de sodio
Sinónimos: Sodium chlorate; sal sódica del ácido clórico
Número CAS: 7775-09-9
Número CE (EINECS): 231-887-4
Código Hazchem: 1Z
Uso recomendado: Oxidante industrial; fabricación química; blanqueo; herbicidas y procesos de laboratorio/industria
Restricciones de uso: Evitar empleo o manipulación junto a combustibles, materia orgánica, ácidos, reductores y metales pulverulentos

II. NATURALEZA DEL PELIGRO
Clase principal: 5.1 sustancia comburente
Riesgos principales: No es combustible, pero intensifica vigorosamente el fuego. Puede provocar ignición de materiales combustibles por contacto. En incendio o calentamiento fuerte puede descomponerse liberando oxígeno y gases irritantes, favoreciendo reencendidos y combustión violenta.
Estado físico y aspecto: Sólido cristalino blanco, polvo o granulado
Olor: Inodoro o prácticamente inodoro
Solubilidad en agua: Alta
Densidad: Aproximadamente 2,5 g/cm3
Riesgo por vapores: Bajo como sólido; el peligro principal procede del polvo, del contacto con combustibles y de humos de descomposición

III. RIESGOS PARA LA SALUD
Vías de exposición: Inhalación de polvo, contacto cutáneo y ocular, ingestión
Efectos principales: Irritante para ojos, piel y vías respiratorias. La ingestión puede causar náuseas, vómitos, dolor abdominal, diarrea y alteraciones sistémicas. Exposición significativa puede producir metahemoglobinemia, hemólisis, afectación renal y depresión general.
Órganos diana: Sangre, riñón, aparato digestivo y vías respiratorias
Señales de gravedad: Cianosis, disnea, debilidad marcada, orina oscura, alteración del nivel de conciencia

IV. RIESGOS DE INCENDIO Y EXPLOSIÓN
Comportamiento frente al fuego: Comburente fuerte. Acelera de forma notable la combustión de madera, papel, textiles, aceites, grasas, azufre, carbón y muchos productos orgánicos. Puede transformar un fuego pequeño en un incendio de rápida propagación.
Riesgo de explosión: Puede generar reacciones violentas o mezclas sensibles con materia orgánica, combustibles, polvos metálicos, fósforo, azufre, azúcares, cianuros, sulfuros, sales de amonio y agentes reductores. El calor en recipiente cerrado puede producir aumento brusco de presión y rotura violenta de envases o cisternas.
Riesgo operativo añadido: Los residuos del producto sobre pavimentos, lonas, maderas, trapos o absorbentes orgánicos pueden iniciar combustión por contacto o por contaminación posterior. La escorrentía contaminada puede llevar el oxidante a focos secundarios y reactivar materiales aparentemente apagados.
Medios de extinción adecuados: Agua en gran cantidad, preferentemente pulverizada o en chorros abundantes para inundar, enfriar y disolver el producto; usar agua de forma sostenida sobre recipientes expuestos y sobre el entorno inmediato combustible.
Medios no adecuados: Espuma, polvo químico seco, CO2 o agentes con escasa capacidad de enfriamiento si el oxidante sigue implicado; serrín, papel, trapos u otros absorbentes combustibles.
Precauciones concretas: Mantener distancia de seguridad, evitar aproximación frontal si hay descomposición, humo o envases deformados. No aplicar agentes secos sobre masas contaminadas. No permitir que el agua de extinción arrastre el producto hacia combustibles, alcantarillas, cunetas o zonas con restos orgánicos. En carga mixta, considerar todo el volumen como oxidante y priorizar enfriamiento y aislamiento.
Productos peligrosos de descomposición: Oxígeno, cloruros y óxidos de cloro; humos irritantes y corrosivos en incendio importante.
Punto de inflamación: No aplicable
Temperatura de autoignición: No aplicable al producto; puede inducir ignición en combustibles
Límites de explosividad: No aplicables al sólido en sí; el peligro deriva de mezclas reactivas
Punto de ebullición: No aplicable; se descompone por calentamiento
Presión de vapor: Despreciable

V. INTERVENCIÓN EN INCENDIO
Acción inicial: Aislar la zona, cortar accesos y retirar combustibles solo si es seguro. Establecer ataque con agua abundante desde distancia protegida y con línea de repliegue clara.
Objetivo táctico: Enfriar recipientes, diluir y confinar el oxidante, impedir propagación a materiales combustibles y evitar reencendido de cargas contaminadas.
Extinción: Inundar el foco con agua. Priorizar enfriamiento continuo de sacos, bidones, cisternas, palets y estructuras cercanas. Mantener el enfriamiento tras la extinción visible por riesgo de descomposición latente y reignición en material contaminado.
Intervención sobre recipientes: Si los envases están íntegros pero expuestos, enfriar con agua a chorro pulverizado. Si presentan deformación, abombamiento, fuga o emisión de humo, aumentar distancia, protegerse tras cobertura y preparar retirada defensiva.
Precauciones concretas:
  No barrer ni mezclar el producto con restos de madera, cartón, aceites o trapos.
  No usar herramientas o absorbentes contaminados con grasa, combustible o productos orgánicos.
  Evitar que el agua de extinción genere vertidos a redes de saneamiento o masas de combustibles.
  Si hay incendio de carga mixta, tratar la escena como fuego alimentado por oxidante y no como incendio ordinario.
  Vigilar reactivación en superficies, juntas, drenajes y puntos donde el agua haya concentrado el producto.
Intervención defensiva: Si existe contaminación extensa, reacción violenta, humo intenso, recipientes comprometidos o mezcla con combustibles no separable, priorizar confinamiento, enfriamiento remoto, retirada de personal y evacuación ampliada.
Repliegue: Retirar dotaciones si aumenta la presión de los recipientes, se oyen chasquidos, aparece proyección de material o el foco se expande pese al aporte de agua.

VI. ACTUACIÓN EN DERRAMES O FUGAS
Medidas inmediatas: Aislar, señalizar, eliminar fuentes de calor y apartar combustibles, reductores, ácidos y materiales orgánicos. Impedir el acceso de personal no protegido.
Control del derrame: Evitar la generación de polvo. Recoger en seco con útiles limpios, inertes y no combustibles. Introducir en recipientes limpios y compatibles, cerrados y claramente identificados.
Materiales a emplear: Palas y contenedores limpios; absorbentes minerales inertes si es necesario; barreras para contener escorrentías; agua solo para dilución controlada o limpieza final, nunca para arrastrar el producto a zonas no controladas.
Materiales a evitar: Serrín, papel, trapos, paja, absorbentes orgánicos, palas o utensilios contaminados con aceite o grasa.
Si hay contacto con agua: Puede disolverse y migrar con rapidez; contener aguas contaminadas, cerrar desagües y preparar recogida para gestión controlada.
Protección ambiental: Impedir entrada en cauces, suelos permeables, alcantarillado y zonas con materia orgánica acumulada. Priorizar el control de escorrentías sobre la recuperación rápida del producto.
Riesgo secundario: Un derrame pequeño puede hacerse crítico si se contamina con restos combustibles de la zona o del vehículo; la mezcla con polvo de madera, cartón o hidrocarburos aumenta mucho el peligro.

VII. EQUIPOS DE PROTECCIÓN
Protección respiratoria: ERA autónomo en incendios, humos, polvo intenso, atmósfera no evaluada o cuando exista posibilidad de liberación de humos de descomposición.
Protección ocular/facial: Pantalla facial y gafas estancas; visibilidad protegida frente a salpicaduras de solución y polvo irritante.
Protección cutánea: Traje de intervención química o ropa de protección resistente a partículas; guantes químicos compatibles; botas de seguridad químicas. Evitar textiles contaminados con el oxidante.
Nivel operativo recomendado: En incendio o descomposición, protección estructural completa con ERA. En derrame sin fuego, protección química con control de polvo y contacto mínimo.
Medidas de descontaminación: Retirar contaminación visible antes de entrar en zona fría. Lavar equipos y prendas separadamente. No almacenar guantes, mangueras, absorbentes o herramientas contaminadas junto a materiales combustibles.
Consideración práctica: Todo material de intervención impregnado con clorato debe tratarse como potencialmente comburente hasta su limpieza o eliminación.

VIII. PRIMEROS AUXILIOS
Inhalación: Retirar a aire fresco, mantener en reposo y vigilar respiración y coloración. Administrar oxígeno solo por personal capacitado si hay disnea o cianosis.
Contacto con ojos: Lavar inmediatamente con agua abundante durante al menos 15 minutos, retirando lentes si es posible. Solicitar valoración médica por irritación persistente.
Contacto con piel: Retirar ropa contaminada y lavar con agua abundante. No frotar intensamente. Vigilar quemazón, enrojecimiento o irritación persistente.
Ingestión: Enjuagar boca. No provocar el vómito. Dar agua en pequeñas cantidades si la persona está consciente. Traslado médico urgente.
Información médica útil: Vigilar metahemoglobinemia, hemólisis y función renal. Observar cianosis no corregida, fatiga, taquicardia, hemoglobinuria y alteraciones del nivel de conciencia.
Centro de Toxicología España: 91 562 04 20

IX. MANIPULACIÓN Y ALMACENAMIENTO
Manipulación: Mantener el producto limpio y seco. Evitar golpes, fricción innecesaria, contaminación y formación de polvo. No mezclar restos de envases ni usar recipientes previamente contaminados.
Almacenamiento: Separado de combustibles, orgánicos, reductores, ácidos y sales de amonio. Recipientes cerrados, en lugar fresco, seco, ventilado y con suelos limpios no combustibles.
Medida clave: No reutilizar envases contaminados para otras materias y no emplear embalajes sucios con aceites, grasas, serrín o fibras vegetales.
Control preventivo: Mantener limpieza extrema en zonas de carga, descarga y manipulación. Retirar inmediatamente residuos blancos o derrames superficiales para evitar contaminación posterior.

X. ESTABILIDAD Y REACTIVIDAD
Estabilidad: Estable en condiciones normales de almacenamiento limpio y seco.
Condiciones a evitar: Calor intenso, contaminación, contacto con combustibles, materia orgánica, humedad con sustancias incompatibles y confinamiento durante descomposición.
Incompatibilidades: Ácidos, agentes reductores, amonio y sus sales, azufre, fósforo, cianuros, sulfuros, polvos metálicos, carbón, madera, papel, textiles, aceites y grasas.
Reactividad: Oxidante fuerte; puede desencadenar combustión rápida o reacción violenta en mezclas contaminadas.
Productos de descomposición peligrosos: Oxígeno y humos irritantes/corrosivos ricos en compuestos de cloro; aumento de presión en recipientes cerrados.

XI. INFORMACIÓN TOXICOLÓGICA
Toxicidad útil: Nocivo por ingestión; la absorción significativa puede producir metahemoglobinemia, hemólisis y daño renal.
Irritación: Ocular y respiratoria por polvo; irritación cutánea posible.
Exposición repetida: Puede agravar efectos hematológicos y renales.
Indicadores clínicos de interés: Cianosis no corregida, fatiga, taquicardia, hemoglobinuria y alteraciones analíticas sanguíneas.

XII. INFORMACIÓN ECOLÓGICA
Comportamiento ambiental: Alta solubilidad y movilidad en agua; puede dispersarse con rapidez.
Riesgo ecológico: Puede resultar perjudicial para organismos acuáticos por alteración química del medio y por favorecer procesos oxidantes.
Actuación ambiental: Contener escorrentías, recoger sólido y aguas contaminadas y evitar vertido a cauces y EDAR sin control.
Observación práctica: La prioridad ambiental es impedir la migración del oxidante a redes de drenaje y su mezcla con lodos, materia orgánica o residuos combustibles.

XIII. CONSIDERACIONES OPERATIVAS PARA BOMBEROS
Prioridades del mando: Identificar presencia de oxidante, separar combustibles, establecer aislamiento y decidir ataque con agua abundante.
Decisiones útiles:
  Si la carga está mezclada con combustibles, aumentar distancias y valorar estrategia defensiva.
  Si el producto está intacto y sin fuego, la prioridad es evitar contaminación y dispersión.
  Si hay humos de descomposición, trabajar siempre con ERA y controlar el viento.
  Revisar cuidadosamente focos apagados por riesgo de reignición en materiales impregnados.
  Si existen sacos rotos o derrames sobre palets, retirar solo el material seguro y dejar el resto aislado hasta completar descontaminación.
Zonas: Delimitar zona caliente amplia, controlar accesos y punto de descontaminación. Evitar tránsito de personal con restos de oxidante en botas o guantes hacia vehículos y herramientas.
Evacuación: Recomendada cuando existan grandes cantidades, incendio desarrollado, envases calientes o mezcla con materias combustibles/reactivas.
Comunicación: Notificar de inmediato presencia de oxidante fuerte para evitar que otras dotaciones usen absorbentes orgánicos o tácticas de extinción inadecuadas.

XIV. TRANSPORTE Y REGLAMENTACIÓN
Designación de transporte: CLORATO DE SODIO
UN: 1458
ADR/RID: Clase 5.1
Grupo de embalaje: II
Etiquetado transporte: Comburente
Código de peligro: 50
Información útil en transporte: Mantener separado de mercancías combustibles y reductoras. En siniestro con bultos o sacos rotos, evitar arrastre del producto con absorbentes orgánicos o barrido enérgico. Controlar la contaminación de la carga vecina y de la zona de derrame.
Reglamentación operativa: Aplicar procedimientos para oxidantes sólidos y gestión de residuos contaminados como material peligroso reactivo. En vehículos de mercancías peligrosas, verificar segregación, integridad de embalajes y posible presencia de carga mixta incompatible.

XV. OBSERVACIONES FINALES
Resumen operativo: Sustancia comburente fuerte. El mayor peligro para bomberos no es la inflamabilidad propia, sino la aceleración extrema del fuego y la reacción con combustibles o contaminantes. La táctica más segura suele basarse en agua abundante, separación de incompatibles, control de escorrentías y protección respiratoria completa.
Advertencia final: Un derrame aparentemente menor puede volverse crítico si se contamina con serrín, papel, textiles, aceites, combustible o residuos del propio vehículo o almacén.