Ficha de actuación química en caso de siniestro creado por SuSo. bomberiles.es [ IMPRIMIR FICHA ]
CÓDIGO DE PELIGROSIDAD KEMLER: 423
NÚMERO UN: 1423

I. IDENTIFICACIÓN DEL PRODUCTO
Nombre del producto: Sodio metálico
Sinónimos: Sodio; Sodium
Número CAS: 7440-23-5
Número CE (EINECS): 231-132-9
Código Hazchem: 4W
Uso recomendado: Reactivo químico, síntesis, secado de disolventes, reducción y empleo industrial controlado.
Restricciones de uso: Evitar cualquier uso sin control estricto de humedad, atmósfera y compatibilidades; prohibido contacto con agua.

II. NATURALEZA DEL PELIGRO
Riesgos principales: Sustancia que en contacto con agua desprende gas inflamable; reacción violenta y exotérmica. Puede inflamarse por humedad ambiental, agua de extinción o contacto con agentes incompatibles.
Estado físico y aspecto: Metal sólido blando, plateado, habitualmente en bloques o barras, a menudo conservado bajo aceite mineral.
Olor: Inodoro.
Riesgo por vapores: No relevante en frío como vapor propio; el peligro principal deriva del hidrógeno liberado y de humos corrosivos en incendio.
Productos peligrosos de descomposición: Hidrógeno, óxidos de sodio, peróxidos y humos alcalinos irritantes/corrosivos.

III. RIESGOS PARA LA SALUD
Vías de exposición: Contacto cutáneo y ocular, inhalación de humos o aerosoles alcalinos, quemaduras térmicas y químicas.
Efectos principales: Reacciona con la humedad de tejidos formando hidróxido sódico; produce quemaduras graves, necrosis tisular y lesiones oculares severas. La inhalación de humos puede causar irritación intensa y edema pulmonar diferido.
Exposición aguda: Lesiones rápidas y profundas por reacción química y calor desprendido.
Exposición crónica: Menos relevante en intervención; el riesgo principal es el daño cáustico agudo.

IV. RIESGOS DE INCENDIO Y EXPLOSIÓN
Inflamabilidad: Puede inflamarse por calor, fricción localizada, humedad o contacto con agua.
Riesgo de explosión: Alto si entra en contacto con agua o agentes protonantes, por liberación rápida de hidrógeno inflamable y proyección de metal/hidróxido. Posibles explosiones secundarias en espacios cerrados con acumulación de hidrógeno.
Punto de inflamación: No aplicable como líquido; material combustible/reactivo.
Temperatura de autoignición: Puede variar según forma y contaminación; el sodio fundido o finamente dividido se inflama con mayor facilidad.
Punto de ebullición: Aproximadamente 883 grados C.
Límites de explosividad: Aplican al hidrógeno liberado en aire: aproximadamente 4 a 75 por ciento.
Presión de vapor: Baja a temperatura ambiente.
Densidad: Aproximadamente 0,97 g/cm3.
Solubilidad en agua: Reacciona violentamente; no procede hablar de disolución segura.

V. INTERVENCIÓN EN INCENDIO
Medios de extinción adecuados: Polvos secos especiales para metales clase D; arena seca limpia y seca; sales secas específicas para sofocación de metales reactivos.
Medios no adecuados: Agua, agua pulverizada, espuma, CO2, agentes halogenados convencionales y extintores de uso general sobre el metal.
Precauciones concretas:
  Aislar la zona y cortar aportes de agua, humedad y líneas de PCI.
  Atacar sólo con agente seco compatible, aplicándolo de forma suave para no dispersar material.
  No remover restos calientes ni costras hasta enfriamiento controlado.
  Ventilar para evitar acumulación de hidrógeno.
  En recipientes próximos, refrigerar sólo si puede hacerse sin contacto del agua con el sodio; preferible retirada o protección remota.
  Mantener distancia por riesgo de proyección y reignición.

VI. ACTUACIÓN EN DERRAMES O FUGAS
Medidas prácticas:
  Eliminar toda fuente de agua, vapor y humedad.
  Delimitar, evacuar y trabajar a barlovento.
  No tocar sin EPI completo y herramientas secas no generadoras de chispa mecánica.
  Cubrir el material con arena seca o polvo seco para metales si no está ardiendo.
  Recoger en recipientes secos, metálicos compatibles, con tapa no hermética total y bajo atmósfera o aceite mineral seco cuando proceda por personal especializado.
  No verter a alcantarillas, fosos, zonas mojadas ni contenedores húmedos.
  Si hay fuego en el derrame, priorizar confinamiento, sofocación seca y control de exposiciones.
Pequeños derrames: Recogida cuidadosa en seco por equipo especializado.
Grandes derrames: Establecer perímetro amplio, solicitar apoyo HazMat y valorar dejar estabilizar si la intervención directa aumenta el riesgo.

VII. EQUIPOS DE PROTECCIÓN
EPIs concretos: ERA de presión positiva; traje de intervención química o de aproximación compatible con salpicaduras cáusticas y calor; pantalla facial; gafas estancas; guantes resistentes a álcalis y calor sobre guante seco interior; botas químicas.
Protección operativa: Ropa y herramientas completamente secas. Disponer de equipo de descontaminación en seco inicial y lavado posterior sólo cuando se haya eliminado completamente el metal reactivo.
Limitaciones: Trajes húmedos o contaminados incrementan el riesgo por reacción del sodio.

VIII. PRIMEROS AUXILIOS
Inhalación: Retirar a aire fresco, mantener reposo y vigilancia respiratoria. Oxígeno si precisa por personal entrenado. Control médico urgente por posible irritación severa o edema pulmonar.
Contacto con la piel: Retirar primero, en seco y con cuidado, cualquier partícula visible de sodio. Quitar ropa contaminada. Tras asegurar ausencia de metal adherido, lavado abundante con agua para arrastrar el álcali residual y cubrir con apósito estéril. Atención médica urgente.
Contacto con los ojos: Retirar partículas visibles sólo si puede hacerse sin lesión adicional. Iniciar irrigación abundante y continua de inmediato una vez eliminado material sólido evidente; traslado urgente a oftalmología.
Ingestión: No provocar vómito. Enjuagar la boca si la persona está consciente y no hay reacción en curso. Atención médica inmediata.
Notas para sanitarios: Tratar como quemadura química y térmica combinada; vigilar alteraciones respiratorias y daño ocular grave.

IX. MANIPULACIÓN Y ALMACENAMIENTO
Manipulación: En seco, con atmósfera controlada o bajo aceite mineral compatible. Evitar golpes, corte innecesario y proximidad a agua, alcoholes, ácidos y oxidantes.
Almacenamiento: Recipientes estancos, secos, bajo aceite o atmósfera inerte, en zona fresca y bien ventilada, segregado de incompatibles y de sistemas de agua.
Control del entorno: Pavimento seco, sin rociadores descargando sobre el producto y con agente clase D próximo.

X. ESTABILIDAD Y REACTIVIDAD
Estabilidad: Estable si permanece seco, protegido del aire húmedo y correctamente aislado de incompatibles.
Condiciones a evitar: Agua, humedad, niebla, vapor, calor intenso, llama, contacto prolongado con aire, confinamiento del hidrógeno liberado.
Incompatibilidades: Agua, ácidos, alcoholes, halógenos, oxidantes fuertes, compuestos halogenados, materiales con agua de cristalización, algunos agentes extintores convencionales.
Reactividad: Muy elevada con agua y compuestos protonantes; posible ignición espontánea del hidrógeno generado.

XI. INFORMACIÓN TOXICOLÓGICA
Datos útiles: El sodio metálico no actúa principalmente por toxicidad sistémica sino por corrosividad extrema tras reaccionar con la humedad biológica. Produce quemaduras profundas, lesión ocular irreversible y daño respiratorio por humos alcalinos.
Órganos diana: Piel, ojos, vías respiratorias.
Efectos diferidos: Empeoramiento de lesiones oculares y posible edema pulmonar tras inhalación intensa.

XII. INFORMACIÓN ECOLÓGICA
Datos útiles: Reacciona violentamente con agua elevando el pH local y pudiendo causar mortalidad inmediata en organismos acuáticos por alcalinización y calor.
Movilidad: En contacto con agua se transforma rápidamente; el impacto depende de la cantidad y del medio receptor.
Medidas ambientales: Impedir entrada en redes de saneamiento, cauces, balsas y zonas húmedas. Contener en seco.

XIII. CONSIDERACIONES OPERATIVAS PARA BOMBEROS
Decisiones útiles:
  Confirmar visualmente si el producto está bajo aceite, seco, fundido o ya reaccionando.
  Orden inicial clave: prohibición de agua sobre el producto.
  Establecer zonas caliente, templada y fría por riesgo de proyección y nubes de hidrógeno.
  Trabajar a barlovento y controlar puntos bajos o cerrados donde pueda acumularse hidrógeno.
  Valorar intervención defensiva si la cantidad es alta, el acceso es húmedo o no se dispone de agente clase D suficiente.
  Comprobar reactividad de residuos antes de iniciar lavado o descontaminación húmeda.
  Coordinar con industria/transportista para identificación de envases y forma física.
  Vigilar reignición prolongada.
Prioridades: Aislamiento, supresión seca, protección de exposiciones sin mojar el producto y control del hidrógeno.

XIV. TRANSPORTE Y REGLAMENTACIÓN
Designación de transporte: SODIO
Clase ADR/RID: 4.3
Grupo de embalaje: I
Etiqueta de peligro: 4.3
Kemler: 423
Número UN: 1423
Información útil: Materia que, en contacto con el agua, desprende gases inflamables. Transporte en envases secos y estancos, protegidos de la humedad. En accidente de transporte, evitar uso de líneas de agua sobre la carga.
Reglamentación operativa: Sustancia peligrosa para intervención por reactividad con agua; aplicar criterios de mercancías peligrosas clase 4.3 y extinción específica para metales reactivos.

XV. OBSERVACIONES FINALES
Resumen operativo: El sodio metálico exige mando prudente y técnica específica: mantener seco, no aplicar agua, controlar hidrógeno y emplear sólo agentes clase D o cobertura seca inerte.
Centro de Toxicología de España: 91 562 04 20
Observación final: Si existe duda entre metal intacto y residuos ya hidrolizados, tratar inicialmente como sodio activo hasta comprobar ausencia de reactividad.