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CÓDIGO DE PELIGROSIDAD KEMLER: —
I. IDENTIFICACIÓN DEL PRODUCTO
Nombre del producto: MAGNESIO EN POLVO o ALEACIONES DE MAGNESIO EN POLVO
Número UN: 1418
Sinónimos: Magnesio pulverizado; polvo de magnesio; aleación de magnesio pulverizada
Número CAS: No existe un único número CAS: depende de si se trata de magnesio metálico o de la composición específica de la aleación.
Número CE (EINECS): No existe un único número CE: depende de la sustancia o composición concreta de la aleación.
Uso recomendado: Uso industrial controlado como materia prima, reactivo, agente reductor o componente de procesos metalúrgicos, únicamente por personal formado y conforme a la composición declarada.
Restricciones de uso: Evitar todo contacto con agua, humedad, ácidos, agentes oxidantes y fuentes de ignición. No manipular en presencia de polvo suspendido, chispas, llamas o equipos que puedan generar electricidad estática. Aplicar las restricciones adicionales correspondientes a la aleación concreta.
II. NATURALEZA DEL PELIGRO
Reactividad con agua: Reacciona con agua o humedad, pudiendo liberar hidrógeno inflamable y calor; la intensidad varía según el tamaño de partícula, la aleación y la contaminación superficial.
Inflamabilidad: El polvo fino puede inflamarse fácilmente y formar nubes explosivas con el aire.
Peligro principal: Sustancia reactiva con el agua, con riesgo de incendio intenso, proyección de partículas calientes y reignición.
Productos peligrosos: La combustión puede generar óxidos de magnesio y humos irritantes; algunas aleaciones pueden producir humos metálicos adicionales.
III. RIESGOS PARA LA SALUD
Inhalación: El polvo y los humos de combustión irritan las vías respiratorias y pueden causar tos, dificultad respiratoria y malestar sistémico.
Ojos y piel: El polvo puede causar irritación y las partículas calientes pueden producir quemaduras graves.
Ingestión: Puede provocar irritación gastrointestinal; tratar como exposición a polvo metálico reactivo.
Exposición aguda: La inhalación de humos densos durante un incendio requiere evacuación y valoración médica inmediata.
IV. RIESGOS DE INCENDIO Y EXPLOSIÓN
Comportamiento térmico: Puede arder con llama muy intensa y radiación elevada; el metal fundido y las partículas incandescentes pueden dispersarse.
Explosión de polvo: Las nubes de polvo fino pueden deflagrar, especialmente en espacios confinados, con fuentes de ignición o acumulaciones sobre superficies.
Riesgo de reignición: El material aparentemente extinguido puede permanecer caliente y reavivarse al contacto con aire o humedad.
Atmósfera peligrosa: La combustión consume oxígeno y genera humos metálicos irritantes; evitar la exposición directa.
V. INTERVENCIÓN EN INCENDIO
Medios de extinción: Utilizar polvo seco específico para incendios de metales, arena seca o grafito, según disponibilidad y procedimiento local.
Medios prohibidos: No aplicar agua, espuma, dióxido de carbono ni agentes halogenados sobre el producto ardiendo; pueden intensificar la reacción o causar proyecciones.
Táctica: Aislar la zona, proteger exposiciones desde distancia segura y evitar remover o dispersar el polvo.
Enfriamiento: Enfriar recipientes y estructuras próximas sin dirigir agua al producto ni a residuos reactivos.
Revisión: Mantener vigilancia prolongada por puntos calientes y reignición.
VI. ACTUACIÓN EN DERRAMES O FUGAS
Aislamiento: Evacuar a las personas no esenciales y eliminar llamas, chispas, motores y otras fuentes de ignición.
Contención: Impedir la entrada en desagües, cursos de agua y zonas húmedas; proteger el material de lluvia y condensación.
Recogida: Recoger en seco con herramientas y recipientes compatibles, no productores de chispas; evitar barrido enérgico que genere nubes de polvo.
Limpieza: No usar agua, aspiradores convencionales ni aire comprimido. Emplear equipos homologados para polvo combustible y transferir cuidadosamente.
Escalada: Si el derrame se moja, humea o se calienta, retirarse y solicitar intervención especializada.
VII. EQUIPOS DE PROTECCIÓN
Protección respiratoria: Equipo autónomo de respiración en incendios, humos, polvo abundante o atmósferas desconocidas; filtros adecuados solo en exposiciones controladas y evaluadas.
Protección ocular: Gafas estancas y pantalla facial cuando exista riesgo de polvo, proyección o metal caliente.
Protección corporal: Ropa ignífuga y antiestática, guantes compatibles y calzado de seguridad antiestático.
Trabajo en caliente: Usar protección térmica específica y mantener equipos y herramientas conectados a tierra cuando proceda.
Higiene: Evitar levantar polvo, comer o fumar; retirar la ropa contaminada y limpiar el equipo tras la intervención.
VIII. PRIMEROS AUXILIOS
Inhalación: Trasladar al aire fresco sin exponerse al polvo o humo; mantener en reposo y solicitar asistencia médica si persisten síntomas.
Ojos: Enjuagar inmediatamente con abundante agua durante varios minutos, retirando lentes de contacto si resulta fácil; atención médica si hay irritación o lesión.
Piel: Retirar partículas sueltas y lavar con agua y jabón solo cuando no exista material reactivo adherido; ante quemaduras, enfriar con agua limpia y cubrir sin arrancar material incrustado.
Ingestión: Enjuagar la boca, no inducir el vómito y solicitar valoración médica.
Exposición al humo: Tratar la dificultad respiratoria como urgencia; administrar oxígeno únicamente por personal capacitado.
IX. MANIPULACIÓN Y ALMACENAMIENTO
Manipulación: Trabajar con mínima generación de polvo, ventilación localizada y equipos conectados a tierra; evitar golpes, fricción y herramientas que produzcan chispas.
Control de humedad: Mantener el producto seco y protegido de lluvia, condensación y salpicaduras.
Almacenamiento: Conservar en envases cerrados, íntegros, compatibles y claramente identificados, separados de oxidantes, ácidos y materiales acuosos.
Segregación: Mantener alejado de fuentes de calor, llamas, instalaciones eléctricas no adecuadas y materiales combustibles.
Inspección: Vigilar corrosión, daños en envases, calentamiento, apelmazamiento o presencia de humedad.
X. ESTABILIDAD Y REACTIVIDAD
Estabilidad: Relativamente estable en condiciones secas, frescas y controladas; aumenta el riesgo con partículas finas, calor o contaminación.
Incompatibilidades: Agua, humedad, ácidos, oxidantes fuertes, halógenos y otros reactivos capaces de favorecer la combustión o liberar hidrógeno.
Descomposición: El calentamiento produce óxidos metálicos y humos irritantes; la composición de la aleación puede modificar los productos formados.
Condiciones a evitar: Fuentes de ignición, acumulaciones de polvo, fricción, electricidad estática, confinamiento y contacto con líquidos.
Reacción secundaria: El hidrógeno generado por contacto con agua puede formar atmósferas explosivas.
XI. INFORMACIÓN TOXICOLÓGICA
Vías de exposición: Principalmente inhalación de polvo o humos, contacto ocular y cutáneo; la importancia depende de la concentración y duración.
Efectos locales: Irritación de ojos, piel y vías respiratorias; las partículas calientes causan lesiones térmicas.
Efectos sistémicos: La inhalación intensa de humos metálicos puede provocar malestar, cefalea, fiebre, náuseas o alteraciones respiratorias.
Variabilidad: El perfil toxicológico depende de la granulometría, impurezas y composición de la aleación.
Seguimiento: Las personas expuestas a humos densos o con síntomas respiratorios deben recibir evaluación médica.
XII. INFORMACIÓN ECOLÓGICA
Peligro para el agua: La reacción con agua puede liberar calor e hidrógeno y alterar localmente las condiciones del medio.
Persistencia: El metal no se degrada como una sustancia orgánica; puede transformarse en óxidos o sales según el entorno.
Movilidad: El polvo puede dispersarse por aire y depositarse en suelos o aguas; evitar toda liberación.
Contención ambiental: Proteger desagües y cursos de agua y recoger el material en seco por medios seguros.
Gestión: Eliminar residuos y envases conforme a la normativa aplicable y a la composición específica de la aleación.
XIII. CONSIDERACIONES OPERATIVAS PARA BOMBEROS
Aproximación: Situarse a barlovento, mantener distancia y establecer una zona de exclusión por proyecciones y explosión de polvo.
Intervención: Actuar con equipo autónomo, protección térmica y medios específicos para metales combustibles.
Agua de servicio: No dirigir agua al producto, al derrame ni a residuos calientes; usarla solo con criterio táctico para exposiciones alejadas y sin riesgo de contacto.
Atmósferas confinadas: Considerar deflagración de polvo e hidrógeno; evitar ventilación brusca que disperse partículas.
Después del incendio: Inspeccionar cuidadosamente, mantener vigilancia y gestionar los residuos como material potencialmente reactivo.
XIV. TRANSPORTE Y REGLAMENTACIÓN
Designación de transporte: MAGNESIO EN POLVO o ALEACIONES DE MAGNESIO EN POLVO
Número UN: 1418
Clase ADR/RID: 4.3
Código de clasificación: WS
Grupo de embalaje: I
Código de peligrosidad Kemler: —
Etiquetas: 4.3 +4.2
Categoría de transporte: 1
Código de restricción en túneles: (E)
XV. OBSERVACIONES FINALES
Variabilidad: El comportamiento puede cambiar notablemente con la granulometría, forma de partícula, recubrimientos, humedad, impurezas y composición de la aleación.
Decisión táctica: Ante incertidumbre sobre la composición o presencia de agua, aplicar la respuesta más conservadora para polvo metálico reactivo.
Comunicación: Facilitar a los equipos de emergencia la ficha del fabricante y la composición exacta de la aleación.
Reinicio de operaciones: No reanudar la manipulación hasta confirmar ausencia de puntos calientes, polvo suspendido, humedad y fuentes de ignición.
Teléfono Centro de Toxicología España: 91 562 04 20