Ficha de actuación química en caso de siniestro creado por SuSo. bomberiles.es [ IMPRIMIR FICHA ]
CÓDIGO DE PELIGROSIDAD KEMLER: 423
Nº ONU: 1417

I. IDENTIFICACIÓN DEL PRODUCTO
Nombre del producto: Zinc en polvo
Designación transporte: ZINC POWDER
Sinónimos: Polvo de zinc, zinc metal pulverulento, zinc dust
Número CAS: 7440-66-6
Número CE (EINECS): 231-175-3
Código Hazchem si procede: 4W
Uso recomendado: Galvanizado, protección anticorrosiva, formulaciones metalúrgicas, reactivo reductor, pinturas ricas en zinc
Restricciones de uso: Evitar usos con humedad, ácidos, oxidantes o procesos que generen nube de polvo; no manipular sin control de ignición, ventilación y medidas antiestáticas

II. NATURALEZA DEL PELIGRO
Riesgos principales: Sólido combustible en forma de polvo; puede inflamarse por calor, chispa o fricción. El polvo fino puede formar atmósferas explosivas. Reacciona con ácidos y álcalis fuertes liberando hidrógeno inflamable. En contacto con agua el metal masivo reacciona poco, pero el polvo contaminado o húmedo puede calentarse, apelmazarse y favorecer desprendimiento de gas inflamable.
Estado físico y aspecto: Polvo o granalla fina gris azulado
Olor: Inodoro
Riesgo por vapores: Bajo como vapor propio; el peligro principal es por polvo suspendido y por humos de óxido de zinc en incendio o calentamiento
Solubilidad en agua: Insoluble; reacciona en medios acuosos ácidos o corrosivos
Densidad: Aprox. 7,1
Uso del Kemler: 4 = sólido inflamable; 2 = emisión de gas por reacción; 3 = inflamabilidad del gas o del líquido generado

III. RIESGOS PARA LA SALUD
Inhalación: El polvo irrita vías respiratorias. Los humos de óxido de zinc por combustión o soldadura pueden causar fiebre de humos metálicos con malestar, tos, opresión torácica, fiebre y escalofríos.
Contacto con piel: Irritación mecánica; contaminación persistente en pliegues, ropa o heridas
Contacto con ojos: Irritación intensa por partículas; riesgo de abrasión corneal
Ingestión: Irritación gastrointestinal, náuseas, vómitos y dolor abdominal
Efectos retardados: Síntomas respiratorios tras exposición a humos calientes pueden aparecer horas después
Órganos diana: Aparato respiratorio, ojos, mucosas

IV. RIESGOS DE INCENDIO Y EXPLOSIÓN
Incendio: El polvo metálico fino puede arder con intensidad; el material disperso se enciende con más facilidad que el material compacto. Puede reavivarse tras aparente extinción y quedar brasas ocultas en acúmulos, filtros, tolvas, ciclones, conductos o equipos de proceso.
Explosión: Nubes de polvo en recintos cerrados, tolvas, silos, filtros o zonas mal ventiladas pueden deflagrar por chispa electrostática, arco eléctrico, llama piloto, superficie caliente o impacto mecánico. El riesgo aumenta si hay acumulación de polvo fino sobre vigas, bandejas, falsos techos o equipos.
Reacción peligrosa: Con ácidos libera hidrógeno, que puede acumularse y explotar. Con oxidantes fuertes aumenta mucho la violencia del incendio. La humedad y la contaminación química pueden acelerar calentamiento y generación de gas.
Medios de extinción adecuados: Polvos secos especiales para metales clase D, arena seca, sal seca o agente específico para fuegos de metales
Medios de extinción no adecuados: Agua a chorro o pulverizada sobre el foco, espuma, CO2 y agentes halogenados sobre metal ardiendo
Punto de inflamación: No aplicable a metal sólido; el riesgo real depende de la finura del polvo y de su dispersión
Temperatura de autoignición: Variable según granulometría, dispersión y contaminación; el polvo fino puede encenderse a temperatura moderada en presencia de foco
Límites de explosividad: No se expresan como vapor; el riesgo depende de la concentración de polvo suspendido
Productos peligrosos de descomposición: Humos de óxido de zinc; hidrógeno si reacciona con medios incompatibles

V. INTERVENCIÓN EN INCENDIO
Acción inicial: Aislar la zona, eliminar fuentes de ignición, cortar aportes de producto y evitar cualquier maniobra que disperse polvo. Ordenar evacuación si hay nube visible, fuego en recinto cerrado o posibilidad de hidrógeno.
Extinción: Aplicar con suavidad polvo clase D o cubrir con arena seca. Trabajar desde abrigo y a distancia si hay proyección de partículas, fuego en tolvas, presencia de polvo acumulado o posible acumulación de gas inflamable.
Precauciones concretas: No aplicar agua ni espuma sobre zinc ardiendo. No mover ni desmenuzar material caliente salvo para control táctico imprescindible. Vigilar reignición en capas, rincones, filtros, conductos, tornillos sinfín y puntos de depósito. En locales cerrados, controlar atmósfera por posible hidrógeno y déficit de oxígeno.
Enfriamiento de entorno: Enfriar recipientes expuestos cercanos con agua a distancia sólo si el zinc no está implicado directamente y evitando arrastre del polvo hacia el foco o desagües. Proteger cisternas, envases y estructuras cercanas.
Evacuación: Ampliar perímetro si existe nube de polvo, reacción con ácidos, incendio en silo, o si la ventilación del recinto puede impulsar la dispersión de partículas y la explosividad.

VI. ACTUACIÓN EN DERRAMES O FUGAS
Medidas inmediatas: Suprimir ignición, detener maquinaria, cortar vibraciones, ventilar sin levantar polvo, balizar y trabajar a favor del viento. Evitar que el personal pise o arrastre el material.
Recogida: Barrido suave en seco con herramientas antichispa o aspiración industrial apta para polvo combustible y metal; introducir en recipientes secos, limpios y cerrables. Priorizar recogida por capas si el derrame es grueso.
Lo que debe evitarse: Agua, limpieza a presión, aire comprimido, escobado brusco y cualquier maniobra que genere nube. No usar aspiradores no certificados para polvo combustible.
Si hay humedad o reacción: Comprobar calentamiento y presencia de gas inflamable; separar de desagües, ácidos, bases fuertes y productos oxidantes. Si aparece burbujeo, calentamiento o humo, tratar como reacción activa y aumentar aislamiento.
Protección ambiental: Impedir llegada a alcantarillas, cursos de agua y zonas húmedas contaminadas con sustancias corrosivas. Confinar el material para evitar arrastre por lluvia o limpieza.
Gran derrame: Confinar con arena seca, sectorizar, retirar por franjas y controlar atmósfera si el recinto es cerrado. Si hay polvo extendido en superficie, realizar limpieza fina antes de permitir tránsito.

VII. EQUIPOS DE PROTECCIÓN
Protección respiratoria: ERA autónomo en incendio, atmósfera incierta o presencia de humos; mascarilla de partículas de alta eficacia sólo en derrames sin incendio y atmósfera controlada.
Protección ocular/facial: Gafas estancas y pantalla facial.
Protección de manos: Guantes de protección mecánica y química según contaminación asociada; preferible material antiestático y resistente a abrasión.
Ropa: Traje de intervención o ropa química ligera antiestática según escenario; preferible tejido que minimice acumulación electrostática.
Calzado: Botas de seguridad antiestáticas.
Observación operativa: En fuego de metal, priorizar ERA y protección facial completa por proyección de partículas incandescentes; evitar prendas que generen electricidad estática o que retengan polvo en pliegues.

VIII. PRIMEROS AUXILIOS
Inhalación: Retirar al aire fresco, mantener en reposo, vigilar respiración. Si hubo humos de incendio o soldadura, observación médica por posible fiebre de humos metálicos y empeoramiento diferido. Si hay disnea, administrar oxígeno por personal entrenado.
Contacto con ojos: Lavar con agua abundante varios minutos, retirando lentes si es fácil. Evitar frotar. Valoración médica si persiste dolor, lagrimeo o sensación de cuerpo extraño.
Contacto con piel: Retirar ropa contaminada, lavar con agua y jabón. En quemaduras térmicas, enfriar la zona sin arrancar material adherido y cubrir de forma estéril.
Ingestión: Enjuagar boca, no provocar el vómito. Dar agua sólo si la persona está consciente y sin dificultad para tragar. Solicitar consulta médica, especialmente si hay náuseas persistentes o sospecha de exposición asociada a otras sustancias.
Teléfono Instituto Nacional de Toxicología (España): +34 91 562 04 20

IX. MANIPULACIÓN Y ALMACENAMIENTO
Manipulación: Evitar formación de polvo, cargas electrostáticas, chispas, fricción y calentamiento. Emplear puesta a tierra, extracción localizada y equipos aptos para polvo combustible. No comer, beber ni fumar en el área.
Almacenamiento: Mantener en lugar seco, fresco, bien ventilado y separado de ácidos, bases fuertes, oxidantes y humedad. Envases cerrados, íntegros y protegidos de daños mecánicos.
Segregación: Lejos de nitratos, cloratos, peróxidos, halógenos, ácidos y álcalis fuertes
Inspección: Revisar apelmazamiento, corrosión de envases, contaminación por humedad y acumulación de polvo en vigas, bandejas, motores, cuadros y equipos

X. ESTABILIDAD Y REACTIVIDAD
Estabilidad: Estable en condiciones secas y almacenamiento correcto
Condiciones a evitar: Calor intenso, chispas, llama, nube de polvo, humedad persistente, contacto con ácidos y oxidantes
Incompatibilidades: Ácidos, bases fuertes, agentes oxidantes potentes, halógenos, nitratos y otros reactivos capaces de acelerar oxidación o liberar hidrógeno
Reactividad: Puede reaccionar con medios corrosivos produciendo hidrógeno; el polvo fino incrementa mucho la reactividad y la probabilidad de ignición por dispersión
Polimerización peligrosa: No se espera
Productos peligrosos de descomposición: Óxido de zinc en humos, hidrógeno con ácidos o álcalis y humos irritantes por calentamiento intenso

XI. INFORMACIÓN TOXICOLÓGICA
Toxicidad útil: La toxicidad sistémica aguda del zinc metálico suele ser menor que su peligro físico; el riesgo sanitario operativo principal es la inhalación de polvo y, sobre todo, de humos de óxido de zinc.
Signos relevantes: Tos, irritación, disnea, sabor metálico, fiebre, escalofríos, cefalea, mialgias y malestar tras exposición a humos
Exposición repetida: Irritación respiratoria en ambientes con polvo persistente
Conclusión operativa: Tratar como incidente con doble perfil: peligro físico alto y riesgo respiratorio significativo en calentamiento o combustión

XII. INFORMACIÓN ECOLÓGICA
Comportamiento ambiental: El metal particulado puede persistir en suelos y sedimentos. En medios acuosos o ácidos puede generar especies de zinc perjudiciales para organismos acuáticos.
Ecotoxicidad útil: Evitar liberación a agua superficial, redes de saneamiento y terrenos húmedos; el arrastre por escorrentía incrementa el impacto ambiental.
Movilidad: Limitada como metal insoluble, pero aumenta si el medio es corrosivo o ácido.
Medida prioritaria: Recoger mecánicamente y gestionar como residuo peligroso según contaminación y normativa local

XIII. CONSIDERACIONES OPERATIVAS PARA BOMBEROS
Decisiones de mando: Confirmar si el producto está ardiendo realmente, si sólo hay calentamiento, o si el problema principal es una nube de polvo. Si arde el metal, aplicar táctica de fuego de metales y prohibir agua sobre el foco. Si hay confusión de producto, tratar inicialmente como metal combustible con posible generación de hidrógeno.
Reconocimiento: Comprobar presencia de polvo en suspensión, silos, filtros, ciclones, tolvas, cintas, fosos, líneas de proceso y depósitos cercanos. Buscar ácidos, bases, oxidantes, humedad, drenajes y equipos eléctricos que puedan actuar como foco de ignición.
Prioridades tácticas: 1) Aislar y eliminar ignición. 2) Cortar proceso, alimentación y ventilación que disperse polvo. 3) Establecer perímetro por posible deflagración y proyección. 4) Extinguir con agente clase D si el metal está implicado. 5) Controlar hidrógeno y atmósfera en recintos cerrados. 6) Evitar arrastre a desagües y zonas húmedas.
Ventilación: Sólo la necesaria y sin dispersar polvo; cuidado con poner en suspensión depósitos acumulados en repisas, conductos o maquinaria. Ventilar de forma táctica sólo cuando no aumente la nube explosiva.
Agua: Usarla únicamente para protección de exposiciones no afectadas por metal ardiendo, enfriamiento indirecto y control de estructuras cercanas, evitando el contacto directo con el zinc en combustión.
Control de atmósfera: Si el incidente es en nave, silo o sala de proceso, verificar posibilidad de hidrógeno y polvo explosivo antes de entrar. Mantener monitorización de gases si la dotación dispone de ella y trabajar con entrada limitada.
Descontaminación y retirada: No retirar equipos calientes hasta asegurar ausencia de puntos calientes y de material incandescente oculto. La limpieza final debe hacerse en seco y con recogida controlada del polvo residual.
Postincidente: Vigilar reignición, calentamiento oculto y atmósfera explosiva antes de remover, trasvasar o restablecer servicio. Revisar falsos techos, bandejas de cables, filtros y rendijas donde pueda quedar polvo fino.
Mensaje para mando: El error crítico es convertir un incendio de metal o una fuga de polvo en una explosión por maniobra brusca, ventilación inadecuada o uso de agua sobre el foco.

XIV. TRANSPORTE Y REGLAMENTACIÓN
Número UN: 1417
Nombre de expedición: ZINC EN POLVO
Clase ADR/RID: 4.3
Grupo de embalaje: III
Etiqueta de peligro: 4.3
Código de clasificación: W2
Kemler: 423
Túnel ADR: E
Información útil transporte: Sustancia que en determinadas condiciones, especialmente por contacto con agua o medios incompatibles, puede desprender gases inflamables. Extremar control de humedad, daños en bultos, contaminación con ácidos y proximidad a corrosivos.
Reglamentación operativa: Considerar además normativa de atmósferas explosivas por polvo combustible en instalaciones industriales, almacenamiento segregado y control de fuentes de ignición durante carga, descarga y trasvase.

XV. OBSERVACIONES FINALES
Resumen operativo: El riesgo crítico no es sólo la combustión del zinc, sino la combinación de polvo combustible, posible generación de hidrógeno y uso erróneo de agua. En incendio confirmado del metal, agente clase D y maniobra seca. En derrame, recogida en seco sin dispersión. En atmósfera cerrada o con humos, ERA obligatorio.
Nota final: La peligrosidad real aumenta de forma marcada cuanto más fina sea la granulometría y cuanto mayor sea la contaminación con humedad, ácidos u oxidantes.