Ficha de actuación química en caso de siniestro creado por SuSo. bomberiles.es [ IMPRIMIR FICHA ]
CÓDIGO DE PELIGROSIDAD KEMLER: 423
Nº UN: 1410

I. IDENTIFICACIÓN DEL PRODUCTO
Nombre del producto: Hidruro de litio
Sinónimos: Lithium hydride, LiH
Número CAS: 7580-67-8
Número CE (EINECS): 231-484-3
Código Hazchem: 4W
Uso recomendado: Reactivo químico, agente reductor, síntesis inorgánica y orgánica, aplicaciones especializadas.
Restricciones de uso: Manipulación exclusivamente por personal entrenado; evitar cualquier contacto con agua, humedad ambiental y agentes oxidantes.

II. NATURALEZA DEL PELIGRO
Riesgos principales: Sustancia que, en contacto con agua, desprende gases inflamables; reacción vigorosa con formación de hidrógeno y calor. Puede inflamarse durante la reacción. Corrosiva por formación de hidróxido de litio. Riesgo elevado en ambientes húmedos.
Estado físico y aspecto: Sólido cristalino o en polvo, grisáceo a blanco.
Olor: Inodoro.
Riesgo por vapores: No destaca por emisión propia de vapores; el peligro principal es el hidrógeno generado por hidrólisis.
Solubilidad en agua: Reacciona violentamente.
Densidad: Aproximadamente 0,8 g/cm3.
Uso del Kemler: 4 = sólido inflamable o reactivo; 2 = emisión de gas por reacción; 3 = inflamabilidad del gas generado.

III. RIESGOS PARA LA SALUD
Exposición inhalatoria: Polvo irritante para vías respiratorias; la reacción con humedad de mucosas genera medio fuertemente alcalino.
Contacto cutáneo: Puede causar quemaduras químicas, irritación intensa y lesiones profundas si hay humedad sobre la piel.
Contacto ocular: Riesgo alto de lesión grave por efecto cáustico.
Ingestión: Muy peligrosa; reacción con agua y fluidos gástricos con liberación de gas y formación de álcali corrosivo.
Efectos inmediatos: Irritación intensa, dolor, tos, quemadura química, lagrimeo, edema local.
Efectos relevantes: Lesión cáustica por hidróxido de litio formado; posible agravamiento respiratorio tras exposición a polvo.

IV. RIESGOS DE INCENDIO Y EXPLOSIÓN
Riesgo de incendio: Puede inflamarse por reacción con humedad, agua o condensación. El contacto con pequeñas cantidades de agua puede generar calor suficiente para iniciar ignición local y liberar hidrógeno inflamable.
Riesgo de explosión: Alto si el hidrógeno liberado se acumula en recintos cerrados, fosos, alcantarillas o zonas mal ventiladas. El polvo disperso y caliente puede contribuir a deflagración secundaria si existe fuente de ignición.
Comportamiento en incendio: El material puede reaccionar de forma violenta y mantener el aporte de gas mientras siga en contacto con humedad. Los recipientes contaminados pueden ventear hidrógeno y sobrepresurizarse por calentamiento.
Medios de extinción adecuados: Agente clase D para metales reactivos, arena seca, polvo seco inerte compatible, sales secas específicas. Usar sofocación seca si es posible y segura.
Medios de extinción no adecuados: Agua, agua pulverizada, espuma, CO2, vapor, niebla húmeda, extintores con base acuosa o cualquier agente que aporte humedad.
Riesgo de explosión por recipientes: Si el envase ha sido contaminado o ha absorbido humedad, puede generar gas y abrirse violentamente al calentarse; mantener distancia y no manipular envases abombados o con venteo.
Productos peligrosos de descomposición: Hidrógeno, humos y aerosoles cáusticos de litio, y productos alcalinos por reacción con agua.
Punto de inflamación: No aplica de forma convencional; el peligro real depende de la reacción con humedad.
Temperatura de autoignición: No debe tomarse como parámetro fiable; la ignición puede producirse por reacción exotérmica y presencia de contaminantes.
Límites de explosividad: Aplican al hidrógeno generado en aire, aproximadamente 4-75% v/v.
Presión de vapor: Muy baja como sólido; el riesgo operativo deriva de la generación secundaria de gas.

V. INTERVENCIÓN EN INCENDIO
Acción inicial: Aislar de inmediato, cortar toda aportación de agua, evacuar personal no esencial y establecer zona caliente ampliada por riesgo de hidrógeno. Identificar si el incendio afecta al producto, a envases contaminados o solo a instalaciones próximas.
Decisión táctica: Si hay cantidad relevante, confinamiento o reacción activa con humedad, priorizar ataque defensivo y protección de exposición. Evitar la entrada de agua por líneas, drenajes o escorrentías hacia el foco.
Extinción adecuada: Aplicar solo agente clase D o material seco compatible sobre el producto expuesto, con aplicación suave y controlada. Mantenerse a barlovento si es posible y trabajar desde cobertura.
Extinción no adecuada: No usar agua ni espuma para apagar el material; el agua empeora la reacción y aumenta la producción de hidrógeno. No usar CO2 como agente principal sobre el producto.
Precauciones concretas:
  No abrir recipientes calientes o abombados.
  No remover ni fragmentar el producto en combustión.
  No dirigir chorros de extinción sobre pilas o sacos si existe humedad interna.
  Retirar combustibles cercanos y eliminar fuentes de ignición no protegidas.
  En espacios cerrados, ventilar solo si puede hacerse sin dispersar el foco ni introducir humedad.
Enfriamiento de recipientes: Enfriar únicamente envases adyacentes no afectados y desde posición protegida, evitando que el agua alcance el producto. Si no puede garantizarse, priorizar distancia y protección de exposiciones.
Intervención con envases: Los recipientes expuestos al fuego pueden emitir hidrógeno o romperse. No trasladarlos salvo control total, trayectoria segura y comprobación de estabilidad.
Ventilación y gases: Vigilar acumulación de hidrógeno en puntos altos y zonas confinadas. El control atmosférico es prioritario antes de entradas prolongadas.
Fuego en almacén: Aislar amplias áreas, proteger estructuras colindantes, controlar drenajes y preparar evacuación ampliada si hay humo, calor radiante o sospecha de reacción múltiple.

VI. ACTUACIÓN EN DERRAMES O FUGAS
Medidas inmediatas: Aislar, eliminar ignición, impedir entrada de agua, humedad, espuma o escorrentía a drenajes. Cortar ventilación que arrastre polvo si favorece dispersión, pero mantener control atmosférico si hay hidrógeno.
Control del derrame: Cubrir con arena seca o absorbente mineral seco compatible. Recoger con útiles secos, antichispa y preferiblemente no metálicos. No usar aspiración húmeda ni lavado.
Procedimiento práctico:
  Trabajar a sotavento si hay polvo.
  Evitar pisadas o arrastre que dispersen partículas.
  Recoger con suavidad y depositar en recipiente seco, hermético y compatible.
  Mantener el material recuperado separado de toda fuente de humedad.
  Si hay contaminación evidente, gestionar como residuo reactivo y no devolver al envase original.
Derrame con reacción activa: No tocar directamente. Establecer perímetro, retirar personal, dejar que se controle desde distancia o proceder solo con aportación seca compatible si la escena lo permite. Si existe fuego o evolución rápida, pasar a estrategia defensiva.
Protección ambiental: Bloquear sumideros y cauces. El producto o sus restos pueden generar alcalinidad fuerte y gas al contacto con agua.
Descontaminación inicial: Hacerla en seco siempre que sea posible; el lavado solo debe considerarse cuando el material reactivo haya sido retirado por completo y no exista riesgo de reacción.

VII. EQUIPOS DE PROTECCIÓN
Protección respiratoria: ERA de presión positiva para incendio, fuga reactiva, atmósfera confinada o presencia de polvo/hidrógeno. Filtro frente a partículas solo en actuaciones muy limitadas y sin atmósfera peligrosa.
Protección ocular y facial: Pantalla facial completa con gafas estancas bajo ella.
Protección de manos: Guantes secos de protección química, compatibles con cáusticos y sin humedad interna; cambio inmediato si se contaminan.
Protección corporal: Traje químico resistente a salpicaduras y al polvo, completamente seco, con capas exteriores que no aporten humedad al producto.
Protección de pies: Botas químicas o de intervención cerradas, secas, sin absorción de humedad.
Protección adicional: Casco con visor, control de meteorología, material de contención seco, linterna y herramientas antichispa.
Observación operativa: La humedad retenida en EPI, mangueras, herramientas o absorbentes puede desencadenar reacción. Revisar y secar todo el material antes de acercarlo al foco.

VIII. PRIMEROS AUXILIOS
Norma general: Retirar a la víctima de la exposición sin exponerse. Solicitar asistencia sanitaria urgente en toda exposición relevante.
Inhalación: Llevar a aire fresco. Vigilar respiración y saturación si es posible. Administrar oxígeno por personal entrenado si hay disnea. Si hay parada respiratoria, iniciar soporte vital con protección del rescatador.
Contacto con la piel: Retirar de inmediato el sólido visible en seco, con cepillado suave o retirada mecánica cuidadosa. Después lavar abundantemente con agua solo cuando no quede producto reactivo visible. No frotar. Vigilar quemadura cáustica persistente.
Contacto con los ojos: Retirar partículas visibles con extrema precaución. Irrigar inmediatamente con abundante agua durante al menos 15 minutos y traslado urgente a oftalmología, aunque el dolor disminuya.
Ingestión: Enjuagar la boca. No provocar vómito. No dar neutralizantes ni intentar "diluir" con grandes cantidades si persiste material reactivo. Atención médica inmediata por riesgo de lesión cáustica y reacción con fluidos.
Quemaduras químicas: Tratar como lesión alcalina. Cubrir tras lavado inicial, controlar dolor, edema y dificultad respiratoria. Reevaluar por posible daño progresivo.
Consejo operativo: Si hay sospecha de inhalación de hidrógeno o de polvo, observar durante varias horas por irritación respiratoria tardía.

IX. MANIPULACIÓN Y ALMACENAMIENTO
Manipulación: En atmósfera seca, con herramientas secas, evitando polvo, choque, fricción, humedad y contacto con materiales incompatibles.
Almacenamiento: Recipientes herméticos, secos, bien cerrados, en zona fresca, ventilada y protegida de agua, humedad ambiental, condensación y fugas de techo.
Segregación: Separar de ácidos, oxidantes, alcoholes, halógenos, peróxidos y sustancias protónicas o higroscópicas.
Condiciones prácticas: Señalizar como reactivo con agua; disponer de medio seco de contención y de extinción clase D en proximidad operativa.

X. ESTABILIDAD Y REACTIVIDAD
Estabilidad: Estable en seco y bien conservado; muy sensible a humedad y contaminación.
Condiciones a evitar: Agua, humedad, aire húmedo, condensación, calor intenso, confinamiento de gases, chispas y llamas.
Incompatibilidades: Agua, ácidos, oxidantes, alcoholes, fenoles, halógenos, agentes protónicos, aire húmedo y materiales porosos que retengan humedad.
Reactividad: Hidrólisis vigorosa y exotérmica con generación de hidrógeno e hidróxido de litio; puede inflamarse si el calor o el gas alcanzan condiciones favorables.
Polimerización peligrosa: No esperable.
Productos de descomposición: Hidrógeno, aerosoles cáusticos y compuestos alcalinos de litio.
Riesgo secundario: El polvo o residuos mezclados con agua de extinción pueden mantener la peligrosidad durante horas si quedan confinados.

XI. INFORMACIÓN TOXICOLÓGICA
Vía crítica: Contacto con tejidos húmedos, ojos, piel y aparato digestivo.
Toxicidad útil para intervención: El daño principal es reactivo y cáustico. Puede causar lesiones profundas por álcalis, más que toxicidad sistémica inmediata.
Signos de gravedad: Dolor intenso, tos persistente, disnea, laringoespasmo, quemadura ocular, visión borrosa, vómitos, disfagia y edema.
Riesgo sanitario: Posible empeoramiento tardío por quemadura alcalina y lesión respiratoria irritativa.
Observación clínica: Valorar inhalación de polvo y exposición secundaria a hidróxido de litio formado tras la reacción.

XII. INFORMACIÓN ECOLÓGICA
Comportamiento ambiental: Reacciona con agua generando medio fuertemente alcalino y liberación de hidrógeno. Puede causar mortalidad en fauna acuática por cambio brusco de pH.
Movilidad: El riesgo aumenta con escorrentía, lluvia o lavado de la zona. Puede desplazarse con el agua de extinción si no se confina.
Persistencia operativa: Los restos transformados pueden quedar como material alcalino de litio y requerir retirada controlada.
Medida prioritaria: Evitar todo vertido a alcantarillado, suelos húmedos y cursos de agua.

XIII. CONSIDERACIONES OPERATIVAS PARA BOMBEROS
Decisiones útiles:
  Confirmar si el producto está seco, contaminado o reaccionando antes de elegir táctica.
  Tratar cualquier presencia de agua como factor agravante.
  Establecer perímetro amplio por posible emisión de hidrógeno.
  Priorizar ataque seco, protección de exposición y control de drenajes.
  Pedir apoyo HAZMAT si hay almacén, cantidad industrial, confinamiento o incertidumbre sobre contaminación.
Entrada a la zona: Solo con control de atmósfera, ruta segura y equipos completamente secos. Evitar entradas prolongadas sin confirmación de ventilación y ausencia de hidrógeno.
Control de escena: Supervisar puntos altos, falsos techos, fosos y sótanos por acumulación de gas. Mantener vigilancia térmica y de reactividad residual.
Evacuación: Indicarla si hay fuego, reacción activa, vapores/gases en recinto, o imposibilidad de controlar el confinamiento. Priorizar áreas aguas abajo de ventilación y zonas bajas si hay riesgo de arrastre de vapores o gases de incendio.
Mando: Coordinar aislamiento, bloqueo de agua, soporte de extinción clase D, descontaminación en seco y gestión del residuo como peligro reactivo.
Criterio operativo: Si no puede garantizarse trabajo en seco, no forzar la intervención interior.

XIV. TRANSPORTE Y REGLAMENTACIÓN
ONU: 1410
Designación de transporte: HIDRURO DE LITIO
Clase ADR/RID: 4.3
Grupo de embalaje: I
Etiquetas de peligro: 4.3
Kemler: 423
Túneles ADR: Restricción aplicable según itinerario, cantidades y condiciones de transporte; tratar como mercancía de muy alta peligrosidad por contacto con agua.
Reglamentación útil: Materia que, en contacto con el agua, desprende gases inflamables. Exige segregación estricta de humedad, control de embalaje y retirada de unidades contaminadas.
Centro de Toxicología España: 91 562 04 20
Información útil para transporte: Proteger de lluvia, condensación y fugas del vehículo. Verificar inmovilización de bultos, integridad del envase y ausencia de contaminación externa antes de cualquier manipulación.

XV. OBSERVACIONES FINALES
Resumen operativo: Producto sólido muy reactivo con agua. El principal error táctico es aplicar agua, espuma o permitir humedad sobre el foco. El principal riesgo secundario es la formación de hidrógeno con incendio o explosión.
Prioridades: Seco, aislado, ventilado, sin ignición y con agente clase D.
Nota final: Tras la intervención, gestionar restos, absorbentes y útiles contaminados como residuo peligroso reactivo; comprobar humedad residual en herramientas, EPI y contenedores antes de retirada.