FICHA CREADA POS SuSo
bomberiles.es
[ IMPRIMIR FICHA ]
CÓDIGO DE PELIGROSIDAD KEMLER: 423
I. IDENTIFICACIÓN DEL PRODUCTO
Nombre del producto: ALUMINIO EN POLVO, NO RECUBIERTO
Número UN: 1396
Sinónimos: Aluminio metálico en polvo; polvo de aluminio no recubierto; aluminio pulverizado
Número CAS: 7429-90-5
Número CE (EINECS): 231-072-3
Uso recomendado: Uso industrial controlado como materia prima o componente en procesos autorizados, con prevención estricta de formación de nubes de polvo y contacto con humedad.
Restricciones de uso: No mojar ni limpiar con agua. Evitar fuentes de ignición, chispas, llamas, electricidad estática y equipos que generen polvo. No utilizar herramientas o recipientes incompatibles con polvos metálicos reactivos.
II. NATURALEZA DEL PELIGRO
Reactividad con agua: Reacciona con agua y humedad, pudiendo liberar hidrógeno inflamable y calor; la intensidad depende de la granulometría, contaminación y condiciones del producto.
Polvo combustible: Las partículas finas pueden formar mezclas explosivas con el aire y arder con elevada intensidad.
Peligro principal: El contacto con agua durante un incendio o derrame puede agravar la situación y generar gas inflamable.
Dispersión: Evitar levantar nubes de polvo; el polvo depositado puede inflamarse o explosionar al dispersarse.
III. RIESGOS PARA LA SALUD
Inhalación: El polvo puede irritar las vías respiratorias; la exposición intensa o repetida puede causar tos, dificultad respiratoria y efectos pulmonares por sobreexposición.
Ojos: Las partículas pueden causar irritación y lesiones mecánicas.
Piel: Puede producir irritación, especialmente en presencia de sudor o contaminación.
Ingestión: Puede causar irritación gastrointestinal; no inducir el vómito.
Riesgo secundario: La combustión o reacción con agua puede generar humos y gases irritantes o peligrosos.
IV. RIESGOS DE INCENDIO Y EXPLOSIÓN
Inflamabilidad: El polvo fino puede arder rápidamente y formar atmósferas explosivas con el aire.
Riesgo térmico: La combustión puede alcanzar temperaturas muy elevadas y producir metal fundido o partículas incandescentes.
Explosión de polvo: Una nube confinada puede deflagrar; el polvo depositado puede levantarse y provocar explosiones secundarias.
Reactividad: El agua puede liberar hidrógeno inflamable y generar calor; evitar toda aplicación indiscriminada de agua.
Productos de combustión: Pueden formarse óxidos de aluminio y humos metálicos.
V. INTERVENCIÓN EN INCENDIO
Medios de extinción: Priorizar agentes secos específicamente aptos para incendios de metales, polvo seco compatible o arena seca y limpia, según disponibilidad y procedimiento local.
Agentes a evitar: No aplicar agua, espuma ni agentes acuosos sobre el producto en combustión o derramado; evitar chorros que dispersen el polvo.
Táctica: Aislar el área, retirar fuentes de ignición si puede hacerse sin riesgo y combatir desde posición protegida.
Enfriamiento: Proteger exposiciones cercanas con métodos compatibles y a distancia; no enfriar directamente el aluminio reactivo con agua.
Reignición: Vigilar puntos calientes y depósitos ocultos; el material puede reencenderse tras parecer extinguido.
VI. ACTUACIÓN EN DERRAMES O FUGAS
Aislamiento: Impedir el acceso, eliminar fuentes de ignición y establecer una zona de seguridad frente a nubes de polvo.
Contención: Evitar que el producto alcance agua, desagües, suelo húmedo o sustancias incompatibles.
Recogida: Recuperar cuidadosamente en seco mediante herramientas y recipientes compatibles, evitando golpes, fricción y generación de polvo.
Limpieza: No usar agua, aire comprimido ni métodos que dispersen partículas; emplear procedimientos aprobados para polvos metálicos reactivos.
Emergencia: Si el material se humedece, calienta, humea o libera gas, retirarse y solicitar intervención especializada.
VII. EQUIPOS DE PROTECCIÓN
Protección respiratoria: Equipo autónomo de respiración en incendios, atmósferas desconocidas o con polvo/humos; para tareas controladas, protección respiratoria seleccionada mediante evaluación de exposición.
Protección ocular: Gafas estancas o pantalla facial frente a partículas y proyecciones.
Protección cutánea: Guantes y ropa de protección resistentes, limpios y secos, evitando acumulación de polvo.
Protección contra incendios: Vestuario estructural de bombero y equipo autónomo, complementados con protección frente a partículas y calor.
Prevención electrostática: Utilizar puesta a tierra y equipos adecuados para atmósferas con polvo combustible cuando proceda.
VIII. PRIMEROS AUXILIOS
Inhalación: Trasladar a aire fresco sin exponerse; mantener en reposo y solicitar valoración médica si persisten tos, irritación o dificultad respiratoria.
Ojos: Irrigar cuidadosamente con abundante agua durante varios minutos y retirar lentes de contacto si es fácil; obtener atención médica si persiste la irritación.
Piel: Retirar la ropa contaminada y lavar con agua y jabón; no frotar intensamente el polvo adherido.
Quemaduras: Enfriar térmicamente con agua solo la zona corporal afectada, nunca aplicar agua al producto reactivo; no despegar material adherido y buscar asistencia médica.
Ingestión: Enjuagar la boca, no inducir el vómito y solicitar consejo médico.
IX. MANIPULACIÓN Y ALMACENAMIENTO
Manipulación: Trabajar con ventilación eficaz y minimizar la formación de polvo; mantener recipientes cerrados y evitar golpes, fricción y cargas electrostáticas.
Humedad: Mantener absolutamente seco y proteger de lluvia, condensación y contacto con agua.
Almacenamiento: Conservar en lugar fresco, seco, ventilado y separado de oxidantes, ácidos, bases fuertes y fuentes de ignición.
Equipos: Usar instalaciones eléctricas y herramientas adecuadas para polvo combustible; evitar equipos que produzcan chispas.
Control de depósitos: Impedir acumulaciones de polvo en superficies, conductos, vigas y maquinaria mediante métodos secos compatibles.
X. ESTABILIDAD Y REACTIVIDAD
Estabilidad: Puede mantenerse estable en condiciones secas y controladas; la reactividad aumenta con partículas más finas, calor, contaminación o humedad.
Agua y humedad: Reacción potencialmente exotérmica con liberación de hidrógeno inflamable.
Incompatibilidades: Oxidantes, ácidos, álcalis fuertes, halógenos y otras sustancias que puedan reaccionar con aluminio o favorecer la ignición.
Descomposición: El calentamiento intenso produce óxidos de aluminio y humos metálicos.
Condiciones a evitar: Calor, llamas, chispas, electricidad estática, confinamiento de polvo y dispersión de depósitos.
XI. INFORMACIÓN TOXICOLÓGICA
Vías de exposición: Principalmente inhalación de polvo, además de contacto ocular, cutáneo o ingestión accidental.
Efectos agudos: Irritación mecánica de ojos, piel y vías respiratorias; la combustión puede generar humos irritantes.
Exposición repetida: La inhalación prolongada de polvo puede afectar al aparato respiratorio; controlar la exposición conforme a los límites profesionales aplicables.
Sensibilización: Las impurezas o tratamientos del producto pueden modificar el perfil toxicológico; consultar la ficha de seguridad específica del proveedor.
Valoración clínica: La dificultad respiratoria, la exposición a humos o las quemaduras requieren evaluación médica.
XII. INFORMACIÓN ECOLÓGICA
Peligro para el agua: Evitar la entrada en cursos de agua, alcantarillado y depuradoras; la reacción con humedad puede liberar hidrógeno.
Persistencia: El comportamiento ambiental depende de la forma física, tamaño de partícula, recubrimientos ausentes e impurezas.
Movilidad: El polvo puede dispersarse por el viento y depositarse en superficies o suelos.
Respuesta: Recoger en seco y gestionar como residuo metálico reactivo conforme a la normativa aplicable.
Prevención: No neutralizar ni lavar el derrame hacia el medio ambiente.
XIII. CONSIDERACIONES OPERATIVAS PARA BOMBEROS
Reconocimiento: Confirmar la presencia de polvo de aluminio y evaluar humedad, confinamiento, ventilación y riesgo de explosión secundaria.
Aproximación: Situarse a barlovento, evitar chorros y mantener distancia de seguridad frente a nubes o depósitos de polvo.
Ataque: Aplicar únicamente agentes secos compatibles con incendios de metales y procedimientos especializados.
Respiración: Usar equipo autónomo de presión positiva y protección completa frente a humos, partículas y calor.
Revisión: Controlar focos ocultos, depósitos y zonas confinadas; mantener vigilancia por posible reignición.
XIV. TRANSPORTE Y REGLAMENTACIÓN
Designación de transporte: ALUMINIO EN POLVO, NO RECUBIERTO
Número UN: 1396
Clase ADR/RID: 4.3
Código de clasificación: W2
Grupo de embalaje: II
Código de peligrosidad Kemler: 423
Etiquetas: 4.3
Categoría de transporte: 2
Código de restricción en túneles: (D/E)
XV. OBSERVACIONES FINALES
Alcance: La peligrosidad varía con la granulometría, concentración de polvo, pureza, humedad, ventilación y condiciones de confinamiento.
Decisión táctica: Ante reacción con agua, emisión de gas, calentamiento o incendio desarrollado, aislar y requerir unidad especializada en incendios de metales y polvos combustibles.
Información operativa: Consultar la ficha de datos de seguridad específica, el tamaño de partícula y las instrucciones del fabricante antes de intervenir.
Gestión de residuos: Mantener el material recuperado seco, segregado y correctamente identificado; no mezclar con residuos húmedos ni oxidantes.
Teléfono Centro de Toxicología España: 91 562 04 20