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CÓDIGO DE PELIGROSIDAD KEMLER: 462

I. IDENTIFICACIÓN DEL PRODUCTO
Nombre del producto: ALUMINIOFERROSILICIO EN POLVO
Número UN: 1395
Sinónimos: Polvo de aluminio-ferrosilicio; aleación aluminio-silicio-hierro en polvo
Número CAS: No existe un número CAS único: es una mezcla o aleación cuya composición puede variar.
Número CE (EINECS): No existe un número CE único aplicable a todas las composiciones de esta aleación.
Uso recomendado: Uso industrial controlado como material metalúrgico o aditivo de procesos, únicamente conforme a la composición y ficha de seguridad del fabricante.
Restricciones de uso: Evitar todo contacto con agua, humedad, ácidos, álcalis fuertes y agentes oxidantes. No manipular cerca de llamas, chispas, superficies calientes ni fuentes de ignición. No utilizar fuera de instalaciones con control de polvo metálico y procedimientos específicos.

II. NATURALEZA DEL PELIGRO
Reactividad con agua: Puede reaccionar con agua o humedad, generando calor y gases inflamables, incluido hidrógeno, según la composición y el grado de finura.
Polvo combustible: Las nubes de polvo pueden inflamarse o explotar si existe una fuente de ignición y concentración adecuada.
Peligro principal: El contacto con agua durante un incendio o derrame puede intensificar la reacción y dificultar la intervención.
Variabilidad: El comportamiento depende del contenido de aluminio, silicio, hierro, tamaño de partícula, recubrimientos y contaminación.

III. RIESGOS PARA LA SALUD
Inhalación: El polvo puede irritar las vías respiratorias; las partículas finas pueden alcanzar zonas profundas del pulmón.
Ojos y piel: Puede causar irritación mecánica, abrasión y sequedad; las partículas incrustadas requieren valoración médica.
Exposición intensa: La combustión o reacción puede producir humos metálicos irritantes y atmósferas deficientes en oxígeno.
Riesgo secundario: El polvo depositado sobre equipos, ropa o superficies puede volver a suspenderse y formar una atmósfera combustible.

IV. RIESGOS DE INCENDIO Y EXPLOSIÓN
Inflamabilidad: El polvo finamente dividido puede arder con llama, incandescencia o combustión rápida.
Riesgo térmico: El calentamiento puede iniciar una reacción autosostenida y favorecer la generación de gases inflamables.
Explosión de polvo: Una nube confinada puede explotar; evitar turbulencias, chorros de aire y trabajos que levanten polvo.
Atmósfera peligrosa: Pueden coexistir humo metálico, polvo combustible, hidrógeno y productos irritantes.

V. INTERVENCIÓN EN INCENDIO
Medios de extinción: Usar polvo seco específico para fuegos de metales, arena seca o agentes aprobados por el fabricante; aplicar de forma suave y localizada.
Medios prohibidos: No aplicar agua, espuma ni dióxido de carbono salvo confirmación expresa de compatibilidad por especialistas.
Táctica: Aislar el área, retirar fuentes de ignición y evitar remover el producto. Dejar que el material se consuma de forma controlada cuando no exista riesgo de propagación.
Enfriamiento: Proteger exposiciones cercanas desde distancia segura con medios compatibles, sin dirigir agua al producto ni a recipientes contaminados.
Reactivación: Vigilar durante un periodo prolongado, pues el material caliente puede reencenderse o reaccionar al contacto posterior con humedad.

VI. ACTUACIÓN EN DERRAMES O FUGAS
Aislamiento: Evacuar a las personas no esenciales y establecer una zona seca, ventilada y sin fuentes de ignición.
Contención: Impedir la entrada en desagües, cursos de agua, sótanos y zonas confinadas sin añadir agua ni materiales húmedos.
Recogida: Utilizar herramientas y recipientes secos, limpios y compatibles; evitar barrido enérgico, aire comprimido y generación de nubes de polvo.
Control de ignición: Desconectar equipos que puedan producir chispas y controlar electricidad estática mediante métodos adecuados.
Eliminación: Gestionar el residuo como material reactivo y potencialmente combustible, conforme a procedimientos especializados.

VII. EQUIPOS DE PROTECCIÓN
Protección respiratoria: Equipo autónomo de presión positiva en intervención, incendio o atmósfera desconocida; para tareas controladas, protección frente a partículas según evaluación de exposición.
Protección ocular: Gafas estancas y pantalla facial cuando exista riesgo de proyección o dispersión de polvo.
Protección cutánea: Guantes resistentes, ropa de protección cerrada y calzado antiestático compatible con polvo metálico.
Protección térmica: Ropa de intervención adecuada si hay material caliente, incendio o riesgo de radiación térmica.
Higiene: Evitar sacudir la ropa; retirar prendas contaminadas con cuidado y realizar limpieza controlada.

VIII. PRIMEROS AUXILIOS
Inhalación: Trasladar a aire fresco sin exponerse; mantener en reposo y solicitar asistencia si persisten tos, dificultad respiratoria o irritación.
Ojos: Irrigar inmediatamente con abundante agua limpia durante tiempo suficiente, retirando lentes de contacto si resulta fácil; obtener valoración médica.
Piel: Retirar el polvo en seco con cuidado y después lavar con agua y jabón, evitando frotar intensamente.
Quemaduras: Enfriar térmicamente con agua solo la zona corporal afectada, nunca el producto derramado; no despegar material adherido y solicitar asistencia.
Ingestión: Enjuagar la boca, no provocar el vómito y contactar con servicios médicos o toxicología.

IX. MANIPULACIÓN Y ALMACENAMIENTO
Manipulación: Trabajar en sistemas cerrados o con extracción localizada, evitando impactos, fricción, chispas y acumulación de polvo.
Control de polvo: Mantener superficies limpias mediante métodos que no dispersen partículas; no usar aire comprimido.
Almacenamiento: Conservar seco, protegido de la humedad, en envases cerrados y claramente identificados.
Segregación: Mantener separado de agua, oxidantes, ácidos, bases fuertes, fuentes de calor y materiales incompatibles.
Vigilancia: Inspeccionar envases por corrosión, calentamiento, humedad, abombamiento o generación de gas.

X. ESTABILIDAD Y REACTIVIDAD
Estabilidad: Relativamente estable en condiciones secas, frías y controladas.
Reacción con agua: Puede liberar calor y gases inflamables; la velocidad aumenta con humedad, finura, temperatura o contaminación.
Incompatibilidades: Agua, vapor, ácidos, bases fuertes, oxidantes y fuentes de ignición; verificar además compatibilidad con materiales del envase.
Descomposición: Un incendio puede producir óxidos metálicos y humos irritantes; la composición exacta modifica los productos formados.
Condiciones a evitar: Calor, chispas, electricidad estática, confinamiento de polvo y acumulación de humedad.

XI. INFORMACIÓN TOXICOLÓGICA
Vías de exposición: Principalmente inhalación de polvo y contacto ocular o cutáneo; la ingestión accidental también es posible.
Efectos agudos: Irritación mecánica de ojos, piel y vías respiratorias, con tos, lagrimeo y dificultad respiratoria en exposiciones intensas.
Humos de incendio: Pueden causar irritación respiratoria y síntomas sistémicos; utilizar protección respiratoria autónoma.
Efectos crónicos: Dependen de la composición y del tamaño de partícula; la exposición repetida a polvo metálico requiere control higiénico industrial.
Valoración: La evaluación médica debe considerar la aleación concreta, impurezas y productos de combustión.

XII. INFORMACIÓN ECOLÓGICA
Peligro para el agua: La reacción con agua puede modificar el pH local y generar gases inflamables, además de dispersar partículas metálicas.
Movilidad: El polvo puede depositarse en suelos, sedimentos y redes de drenaje; evitar su dispersión ambiental.
Persistencia: Los componentes metálicos no se degradan como sustancias orgánicas y pueden transformarse o acumularse localmente.
Actuación: Impedir el acceso a aguas superficiales y alcantarillado; recoger el material seco mediante métodos controlados.
Residuo: Gestionar los restos y aguas contaminadas como residuo industrial potencialmente reactivo, según composición y normativa aplicable.

XIII. CONSIDERACIONES OPERATIVAS PARA BOMBEROS
Reconocimiento: Confirmar presencia de polvo metálico, humedad, calentamiento, humo, recipientes cerrados y posibles espacios confinados.
Aproximación: Situarse a barlovento, mantener distancia, limitar personal y evitar cualquier aplicación de agua sobre el producto.
Intervención: Usar equipo autónomo de presión positiva, protección estructural o específica según el escenario y agentes secos compatibles.
Explosión: Considerar deflagración de polvo y acumulación de hidrógeno; evitar ventilación brusca, chispas y entrada innecesaria en recintos.
Postincendio: Mantener vigilancia térmica, retirar residuos solo cuando estén fríos y secos y prevenir reacciones durante la remoción.

XIV. TRANSPORTE Y REGLAMENTACIÓN
Designación de transporte: ALUMINIOFERROSILICIO EN POLVO
Número UN: 1395
Clase ADR/RID: 4.3
Código de clasificación: WT2
Grupo de embalaje: II
Código de peligrosidad Kemler: 462
Etiquetas: 4.3 +6.1
Categoría de transporte: 2
Código de restricción en túneles: (D/E)

XV. OBSERVACIONES FINALES
Composición: Las propiedades pueden variar ampliamente con la proporción de aluminio, silicio, hierro, granulometría y tratamientos superficiales.
Confirmación: Consultar la ficha de seguridad, análisis del lote y datos del fabricante antes de seleccionar el agente extintor o el método de recogida.
Decisión táctica: Ante incertidumbre, tratar el material como polvo metálico reactivo con agua y potencialmente explosivo.
Transporte y respuesta: Aplicar los procedimientos operativos para mercancías peligrosas y coordinar la intervención con personal técnico especializado.
Seguimiento: Documentar exposición, calentamiento, contacto con agua y síntomas para facilitar la evaluación médica y técnica.
Teléfono Centro de Toxicología España: 91 562 04 20