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CÓDIGO DE PELIGROSIDAD KEMLER: 423
I. IDENTIFICACIÓN DEL PRODUCTO
Nombre del producto: CARBURO ALUMÍNICO
Número UN: 1394
Sinónimos: Carburo de aluminio; tricarburo de tetraaluminio; Al₄C₃
Número CAS: 1299-86-1
Número CE (EINECS): 215-115-4
Uso recomendado: Uso industrial controlado como materia prima o reactivo en procesos metalúrgicos y químicos, únicamente en instalaciones autorizadas y con control estricto de la humedad.
Restricciones de uso: Evitar todo contacto con agua, humedad, vapor, ácidos y agentes oxidantes. No emplear en espacios confinados sin control atmosférico. Manipulación reservada a personal formado y con procedimientos específicos para sustancias reactivas al agua.
II. NATURALEZA DEL PELIGRO
Reactividad con agua: Reacciona liberando metano, gas extremadamente inflamable, y formando hidróxido de aluminio.
Peligro principal: Sustancia reactiva al agua; el contacto con humedad puede causar calentamiento, proyecciones y generación rápida de gas.
Riesgo secundario: El metano puede formar atmósferas explosivas y desplazamiento de oxígeno en zonas bajas o mal ventiladas.
Forma física: Sólido que puede generar polvo combustible; el polvo suspendido puede inflamarse o explotar si existe una fuente de ignición.
III. RIESGOS PARA LA SALUD
Inhalación: El polvo irrita las vías respiratorias; la atmósfera puede resultar peligrosa por metano y deficiencia de oxígeno.
Piel: El polvo puede causar irritación; la humedad cutánea puede favorecer la reacción local.
Ojos: Riesgo de irritación y lesión mecánica por partículas y por productos alcalinos generados con humedad.
Ingestión: Puede reaccionar con la humedad del aparato digestivo, produciendo gas y productos irritantes; requiere valoración médica.
Efectos retardados: La exposición repetida al polvo puede agravar irritaciones respiratorias y oculares.
IV. RIESGOS DE INCENDIO Y EXPLOSIÓN
Inflamabilidad: El producto no se comporta como un líquido inflamable, pero reacciona con agua generando metano inflamable.
Riesgo térmico: El contacto con agua puede ser exotérmico y provocar ignición del gas liberado o dispersión de material reactivo.
Atmósfera explosiva: El metano puede acumularse en recintos, alcantarillas, vehículos o zonas sin ventilación y encenderse a distancia.
Polvo: Las nubes de polvo pueden presentar riesgo de deflagración; evitar cualquier dispersión innecesaria.
Fuentes de ignición: Eliminar llamas, chispas, superficies calientes, electricidad estática y motores no protegidos.
V. INTERVENCIÓN EN INCENDIO
Medios de extinción: Usar polvo seco apropiado, arena seca, grafito o material mineral seco; seleccionar el agente según el entorno y la evaluación del mando.
Agua: No aplicar agua, espuma acuosa ni chorros de agua sobre el producto o el derrame.
CO₂: Evitar su uso directamente sobre grandes cantidades de producto si puede favorecer reacciones a alta temperatura; priorizar agentes secos.
Táctica: Aislar la zona, retirar fuentes de ignición y permitir la combustión controlada del metano solo cuando sea seguro y no exista riesgo de propagación.
Enfriamiento: Proteger exposiciones cercanas desde distancia segura, evitando que el agua de refrigeración alcance el producto.
Reignición: Vigilar puntos calientes y acumulaciones de gas; el peligro puede persistir después de extinguir las llamas.
VI. ACTUACIÓN EN DERRAMES O FUGAS
Aislamiento: Evacuar a personas no esenciales y establecer zona de exclusión, especialmente en espacios confinados y áreas bajas.
Contención: Mantener el material absolutamente seco; impedir el contacto con agua, lluvia, espuma, aguas de extinción y superficies húmedas.
Recogida: Recoger mecánicamente con herramientas limpias, secas y preferiblemente no generadoras de chispas; introducir en recipientes secos compatibles y cerrados sin sellar de forma que se acumule presión.
Polvo: Evitar barrido en seco enérgico y cualquier operación que forme nubes; no usar aire comprimido.
Ventilación: Ventilar de forma controlada y segura, sin dirigir el gas hacia fuentes de ignición ni zonas ocupadas.
Derrame contaminado: Tratar como material reactivo; no neutralizar con agua ni ácidos. Gestionar los residuos mediante personal especializado.
VII. EQUIPOS DE PROTECCIÓN
Protección respiratoria: Equipo autónomo de respiración en atmósferas desconocidas, con humo, polvo, metano o posible deficiencia de oxígeno; filtros solo tras evaluación atmosférica y dentro de un programa aprobado.
Protección ocular: Gafas estancas; añadir pantalla facial durante trasvase, recogida o riesgo de proyecciones.
Protección cutánea: Guantes resistentes a productos químicos, secos y compatibles con el material, junto con ropa de protección cerrada.
Ropa de intervención: Ropa ignífuga y antiestática cuando exista riesgo de incendio o atmósfera inflamable.
Higiene: Retirar prendas contaminadas, evitar comer o fumar y lavar cuidadosamente tras la intervención.
VIII. PRIMEROS AUXILIOS
Inhalación: Trasladar a aire fresco sin exponerse; mantener en reposo y solicitar asistencia médica. Usar respiración asistida solo con equipos adecuados.
Piel: Retirar partículas secas con cuidado y quitar la ropa contaminada; no lavar inicialmente con agua si queda producto activo. Solicitar valoración médica.
Ojos: No frotar. Retirar partículas sueltas con precaución y obtener atención oftalmológica urgente; evitar irrigar mientras pueda existir material reactivo retenido.
Ingestión: No provocar el vómito ni administrar líquidos; enjuagar la boca solo si no queda producto activo y buscar asistencia médica urgente.
Quemaduras: Tratar térmicamente después de eliminar el riesgo de reacción; no aplicar agua sobre restos de carburo adheridos.
Información al personal sanitario: Indicar posible generación de metano y reacción con humedad; priorizar control respiratorio y evaluación de lesiones químicas o térmicas.
IX. MANIPULACIÓN Y ALMACENAMIENTO
Manipulación: Trabajar en sistemas secos, cerrados o con atmósfera controlada; evitar golpes, fricción, polvo y transferencia abierta.
Control de humedad: Proteger de lluvia, condensación, vapor, agua de lavado y cualquier fuente de humedad.
Almacenamiento: Mantener en envases herméticos, secos, íntegros y claramente identificados, sobre suelo seco y elevado.
Separación: Almacenar separado de agua, ácidos, oxidantes, fuentes de calor, ignición y materiales incompatibles.
Ventilación: Garantizar ventilación adecuada para impedir acumulación de metano, sin introducir humedad.
Inspección: Comprobar periódicamente envases, cierres, temperatura, signos de hinchamiento y presencia de gas; no abrir recipientes sospechosos cerca de fuentes de ignición.
X. ESTABILIDAD Y REACTIVIDAD
Estabilidad: Estable cuando se mantiene seco, aislado de contaminantes y a temperatura normal.
Agua y humedad: Reacción progresiva o violenta según cantidad, granulometría, temperatura y disponibilidad de agua, con generación de metano.
Ácidos: Reaccionan y pueden acelerar la liberación de gases inflamables; mantener estricta separación.
Oxidantes: Evitar contacto, ya que pueden intensificar la combustión o la reacción térmica.
Descomposición: El calentamiento intenso y el incendio pueden liberar gases y humos irritantes, además de metano.
Condiciones a evitar: Agua, humedad, calor, chispas, polvo suspendido, confinamiento y acumulación de gas.
XI. INFORMACIÓN TOXICOLÓGICA
Vías de exposición: Principalmente inhalación de polvo, contacto ocular o cutáneo e ingestión accidental.
Irritación: El polvo puede irritar ojos, piel y aparato respiratorio; los productos alcalinos de reacción pueden aumentar la lesión.
Toxicidad sistémica: El peligro agudo dominante en emergencias es la atmósfera inflamable o pobre en oxígeno, más que una toxicidad sistémica específica.
Metano: Puede causar asfixia por desplazamiento de oxígeno y presenta riesgo grave de incendio o explosión.
Variabilidad: La peligrosidad depende de humedad, tamaño de partícula, concentración ambiental, duración y ventilación.
XII. INFORMACIÓN ECOLÓGICA
Riesgo para el agua: El contacto con agua genera productos alcalinos y metano; impedir toda entrada en cursos de agua, alcantarillas y depuradoras.
Movilidad: El material sólido puede dispersarse como polvo; el gas generado puede migrar y acumularse en espacios confinados.
Persistencia: El carburo se transforma por reacción con la humedad, pero sus productos pueden alterar localmente el pH.
Respuesta ambiental: Contener en seco, evitar aguas de extinción contaminadas y recoger residuos para gestión especializada.
Precaución: No liberar deliberadamente el material ni los productos de reacción al medio ambiente.
XIII. CONSIDERACIONES OPERATIVAS PARA BOMBEROS
Aproximación: Actuar desde barlovento y a distancia, con evaluación continua de viento, humedad, calor y posible acumulación de metano.
Atmósfera: Medir oxígeno y gases inflamables antes de entrar; repetir las mediciones durante toda la intervención.
Protección: Usar equipo autónomo de respiración y protección estructural o química compatible con el escenario.
Agua de intervención: No dirigir agua al producto; emplearla únicamente para proteger exposiciones cuando pueda garantizarse que no lo alcanza.
Recipientes expuestos: Refrigerar desde posición protegida con medios que no contaminen el producto; retirarlos solo si es seguro.
Acceso: No entrar en recintos con atmósfera desconocida, polvo visible, olor de combustión o riesgo de explosión sin control atmosférico y línea de seguridad.
Después del incendio: Mantener vigilancia por reignición, generación de gas y puntos calientes; ventilar antes de permitir el acceso.
XIV. TRANSPORTE Y REGLAMENTACIÓN
Designación de transporte: CARBURO ALUMÍNICO
Número UN: 1394
Clase ADR/RID: 4.3
Código de clasificación: W2
Grupo de embalaje: II
Código de peligrosidad Kemler: 423
Etiquetas: 4.3
Categoría de transporte: 2
Código de restricción en túneles: (D/E)
XV. OBSERVACIONES FINALES
Prioridad táctica: Mantener el producto seco y controlar el metano generado; el agua puede transformar un derrame manejable en una emergencia de incendio o explosión.
Decisión operativa: Si existe contacto con agua, ampliar el aislamiento, eliminar igniciones y monitorizar continuamente gases y oxígeno.
Variabilidad: La velocidad de reacción depende de humedad, temperatura, superficie expuesta, cantidad y confinamiento.
Residuos: Considerar todo material húmedo o parcialmente reaccionado como potencialmente activo hasta su estabilización por personal competente.
Información de transporte: Aplicar los procedimientos específicos de mercancías peligrosas y las instrucciones del expedidor, sin improvisar neutralizaciones.
Teléfono Centro de Toxicología España: 91 562 04 20