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CÓDIGO DE PELIGROSIDAD KEMLER: X323
I. IDENTIFICACIÓN DEL PRODUCTO
Nombre del producto: METALES ALCALINOS, AMALGAMA LÍQUIDA DE,
Número UN: 1389
Sinónimos: Amalgama líquida de metales alcalinos; amalgama alcalina líquida; amalgama de sodio o potasio
Número CAS: No existe un número CAS único: designación colectiva para amalgamas líquidas de distintos metales alcalinos y mercurio.
Número CE (EINECS): No existe un número CE único: la composición puede variar según el metal alcalino y la proporción de mercurio.
Uso recomendado: Uso industrial controlado en procesos electroquímicos y síntesis química, exclusivamente por personal formado y con evaluación específica de la composición.
Restricciones de uso: Evitar todo contacto con agua, humedad, ácidos, oxidantes y materiales incompatibles. No manipular fuera de instalaciones diseñadas para sustancias reactivas al agua y tóxicas por mercurio.
II. NATURALEZA DEL PELIGRO
Reactividad: Sustancia peligrosa al contacto con el agua; puede reaccionar violentamente y liberar calor y gases inflamables, especialmente hidrógeno.
Peligro químico: La amalgama contiene un metal alcalino reactivo y mercurio; la composición determina la intensidad de la reacción y la toxicidad.
Propagación: El derrame puede extenderse como líquido metálico y contaminar superficies, desagües y aguas.
Atmósfera peligrosa: Puede generar hidrógeno inflamable y vapores o aerosoles de mercurio, sobre todo con calentamiento o dispersión.
III. RIESGOS PARA LA SALUD
Inhalación: Los vapores o aerosoles de mercurio pueden causar irritación y toxicidad sistémica; la reacción con agua puede producir una atmósfera peligrosa.
Contacto cutáneo: Puede causar lesiones químicas por el componente alcalino reactivo y contaminación por mercurio; retirar inmediatamente la ropa contaminada.
Ojos: Riesgo de lesión grave por contacto con el producto o sus productos de reacción; requiere irrigación inmediata y valoración médica.
Ingestión: Peligrosa; no inducir el vómito y solicitar asistencia toxicológica urgente.
Síntomas tardíos: Vigilar efectos respiratorios, neurológicos y renales tras exposición a mercurio, incluso si los síntomas iniciales son leves.
IV. RIESGOS DE INCENDIO Y EXPLOSIÓN
Inflamabilidad: La amalgama puede no arder como un líquido orgánico, pero al contacto con agua puede liberar hidrógeno inflamable.
Riesgo térmico: El calor, las llamas y superficies calientes pueden acelerar la reacción y aumentar la emisión de vapores de mercurio.
Explosión: El hidrógeno puede formar mezclas explosivas en espacios confinados, alcantarillas, vehículos o edificios.
Materiales incompatibles: Agua, espuma acuosa, dióxido de carbono húmedo, ácidos, oxidantes y agentes halogenados pueden resultar peligrosos según la composición.
Humo: Un incendio puede producir humos metálicos y vapores tóxicos de mercurio.
V. INTERVENCIÓN EN INCENDIO
Medios de extinción: No aplicar agua ni espuma. Usar agentes secos específicamente compatibles con incendios de metales reactivos, siguiendo las instrucciones del fabricante.
Táctica: Aislar la zona, retirar fuentes de ignición si puede hacerse sin riesgo y evitar que el agua de extinción alcance el producto.
Ataque: Intervenir desde posición protegida, con el mínimo personal y vigilancia de posibles bolsas de hidrógeno.
Enfriamiento: Proteger exposiciones cercanas mediante métodos que no dispersen ni humedezcan el producto; no dirigir agua sobre la amalgama.
Reignición: Mantener vigilancia prolongada porque pueden persistir focos calientes y liberación de hidrógeno.
VI. ACTUACIÓN EN DERRAMES O FUGAS
Aislamiento: Evacuar al personal no esencial y establecer una zona de exclusión; aumentar la distancia si hay agua, calor o espacios confinados.
Contención: Impedir el acceso a desagües, cursos de agua y zonas húmedas utilizando barreras secas e inertes compatibles.
Recogida: Recuperar con herramientas secas y compatibles, evitando chispas, impactos y fragmentación; no usar serrín, papel, trapos húmedos ni materiales combustibles.
Limpieza: No lavar con agua. El tratamiento de residuos debe realizarlo personal especializado en metales alcalinos y contaminación por mercurio.
Derrame en agua: No entrar en contacto con la mezcla; solicitar apoyo especializado, controlar la posible generación de hidrógeno y evitar la dispersión.
VII. EQUIPOS DE PROTECCIÓN
Protección respiratoria: Equipo autónomo de presión positiva en atmósferas desconocidas, con humo, vapores de mercurio o posible liberación de hidrógeno; los filtros no sustituyen al equipo autónomo en emergencias.
Protección corporal: Traje químico estanco y resistente a metales alcalinos y mercurio, seleccionado según la evaluación de compatibilidad.
Guantes: Guantes químicos adecuados y protección secundaria; comprobar permeación y sustituirlos si se contaminan o deterioran.
Ojos y cara: Pantalla facial junto con protección ocular química estanca.
Control de contaminación: Usar protección frente a contacto con líquido y disponer de procedimientos de descontaminación en seco y gestión de residuos peligrosos.
VIII. PRIMEROS AUXILIOS
Inhalación: Trasladar a aire fresco sin exponerse; mantener en reposo y solicitar atención médica urgente. Administrar oxígeno solo por personal capacitado.
Piel: Retirar ropa y calzado contaminados; eliminar cuidadosamente el producto sin agua si existe riesgo de reacción, y seguir después el protocolo sanitario especializado.
Ojos: Irrigar inmediatamente con abundante agua templada durante un tiempo prolongado, retirando lentes de contacto si es posible; atención oftalmológica urgente.
Ingestión: No provocar el vómito ni administrar líquidos por iniciativa propia; enjuagar la boca y contactar de inmediato con toxicología o emergencias.
Información médica: Indicar posible exposición a metal alcalino y mercurio; observar función respiratoria, neurológica y renal.
IX. MANIPULACIÓN Y ALMACENAMIENTO
Manipulación: Trabajar en sistema cerrado o con ventilación localizada, evitando humedad, salpicaduras, golpes y fuentes de ignición.
Atmósfera: Mantener condiciones secas y controlar la posible acumulación de hidrógeno y vapores de mercurio.
Almacenamiento: Conservar en recipientes herméticos, secos, compatibles y correctamente retenidos, separados de agua, ácidos, oxidantes y materiales combustibles.
Control: Inspeccionar recipientes por corrosión, fugas, calentamiento o deformación sin abrirlos en una atmósfera peligrosa.
Acceso: Restringir la manipulación a personal autorizado, con medios secos de emergencia y procedimientos específicos de derrame.
X. ESTABILIDAD Y REACTIVIDAD
Estabilidad: Estable únicamente bajo condiciones secas, controladas y compatibles con la composición concreta.
Agua: Reacción potencialmente violenta, exotérmica y generadora de hidrógeno inflamable.
Calor: El calentamiento aumenta la volatilización del mercurio y puede intensificar la reacción.
Incompatibilidades: Agua, humedad, ácidos, oxidantes, halógenos, agentes que aporten protones y materiales combustibles.
Descomposición: Incendios o reacciones pueden producir hidrógeno, humos metálicos y vapores tóxicos de mercurio.
XI. INFORMACIÓN TOXICOLÓGICA
Vías de exposición: Inhalación de vapores o aerosoles, contacto cutáneo u ocular e ingestión accidental.
Mercurio: La exposición repetida puede afectar al sistema nervioso y a los riñones; la toxicidad depende de la forma química y de la exposición.
Metal alcalino: El contacto con humedad puede causar lesiones corrosivas o térmicas por reacción.
Agudo: Puede producir irritación intensa, quemaduras, dificultad respiratoria y efectos sistémicos.
Evaluación: Requiere valoración médica y toxicológica basada en la composición real, duración y vía de exposición.
XII. INFORMACIÓN ECOLÓGICA
Peligro ambiental: La liberación puede contaminar suelo, sedimentos y aguas con mercurio y metales alcalinos.
Persistencia: El mercurio puede permanecer en el ambiente y transformarse o bioacumularse según las condiciones locales.
Agua: El contacto puede provocar reacción peligrosa y dispersión de contaminantes; impedir toda entrada en redes de saneamiento.
Actuación: Contener y recuperar el producto mediante gestores autorizados de residuos peligrosos.
Notificación: Comunicar cualquier contaminación de aguas o suelo a la autoridad competente conforme a la normativa aplicable.
XIII. CONSIDERACIONES OPERATIVAS PARA BOMBEROS
Prioridad: Proteger vidas, aislar el área y evitar agua, humedad y fuentes de ignición.
Reconocimiento: Confirmar la composición disponible, identificar recipientes afectados y evaluar hidrógeno, vapores de mercurio y riesgo de reacción.
Intervención: Usar equipo autónomo, traje químico apropiado y agentes secos compatibles; trabajar desde barlovento y con rutas de retirada.
Coordinación: Solicitar unidad especializada en materiales reactivos al agua y contaminación por mercurio.
Postincidente: Mantener monitorización atmosférica, controlar residuos y descontaminar equipos sin emplear métodos húmedos incompatibles.
XIV. TRANSPORTE Y REGLAMENTACIÓN
Designación de transporte: METALES ALCALINOS, AMALGAMA LÍQUIDA DE,
Número UN: 1389
Clase ADR/RID: 4.3
Código de clasificación: W1
Grupo de embalaje: I
Código de peligrosidad Kemler: X323
Etiquetas: 4.3
Categoría de transporte: 1
Código de restricción en túneles: (B/E)
XV. OBSERVACIONES FINALES
Composición: La denominación agrupa amalgamas cuya peligrosidad puede variar con el metal alcalino, su concentración, la temperatura y el estado del recipiente.
Precaución operativa: No asumir que el mercurio queda inmovilizado; pueden existir emisiones por calentamiento, salpicadura o reacción.
Información crítica: Antes de intervenir, obtener ficha del fabricante, composición, cantidad, estado del envase y contacto previo con agua.
Residuos: Gestionar todo material recuperado, absorbentes y equipos contaminados como residuos peligrosos compatibles con mercurio y metales reactivos.
Criterio conservador: Ante incertidumbre sobre la composición o la reacción, aplicar la respuesta más restrictiva y solicitar asesoramiento especializado.
Teléfono Centro de Toxicología España: 91 562 04 20