Ficha de actuación química en caso de siniestro creado por SuSo. bomberiles.es [ IMPRIMIR FICHA ]
CÓDIGO DE PELIGROSIDAD KEMLER: 40
NÚMERO UN: 1387

I. IDENTIFICACIÓN DEL PRODUCTO
Nombre del producto: Sulfuro potásico hidratado
Sinónimos: Sulfuro de potasio hidratado; potassium sulfide, hydrated
Número CAS: 1312-73-8
Número CE (EINECS): 215-197-0
Código Hazchem: 2R
Uso recomendado: Reactivo químico, síntesis inorgánica, procesos industriales y de laboratorio
Restricciones de uso: Evitar exposición a humedad, ácidos, oxidantes, calor intenso, alcantarillado, fosos y espacios confinados; no manipular sin control de atmósfera ni protección respiratoria cuando pueda emitir H2S
Estado físico y aspecto: Sólido higroscópico, en escamas, grumos o masas; color amarillo a rojizo
Olor: Puede recordar a sulfuro de hidrógeno cuando se degrada; el olor no es un criterio fiable de seguridad
Uso táctico relevante: Riesgo de emisión súbita de gas tóxico si se moja, se acidifica o se confina en atmósfera húmeda
Punto de ebullición: Se descompone antes de hervir; no aplicar criterio de ebullición como indicador de seguridad
Punto de inflamación: No aplicable al sólido; el peligro real procede del gas liberado por reacción
Temperatura de autoignición: No definida para uso operativo; puede generar atmósferas inflamables por liberación de H2S
Límites de explosividad: Del H2S en aire, aprox. 4,3% a 45,5% v/v; riesgo grave en espacios confinados
Presión de vapor: Muy baja como sólido; el peligro deriva de descomposición y liberación gaseosa
Densidad: Mayor que la del agua; en bulto y derrame puede formar masas compactas que conservan humedad
Solubilidad en agua: Reacciona y se degrada con humedad; no tratar como producto inerte soluble
Riesgo por vapores: Alto cuando hay humedad, ácidos o drenajes; el gas peligroso puede acumularse en cotas bajas
Productos peligrosos de descomposición: Sulfuro de hidrógeno, vapores corrosivos y compuestos sulfurados irritantes

II. NATURALEZA DEL PELIGRO
Descripción: Sólido corrosivo y reactivo. Puede desprender sulfuro de hidrógeno al contacto con humedad o ácidos.
Riesgos principales: Toxicidad aguda por H2S liberado, corrosividad cutánea y ocular, reacción peligrosa con ácidos, generación de atmósferas letales en zonas bajas y cerradas.
Riesgo por vapores: El peligro operativo principal es el H2S liberado; gas más pesado que el aire, con acumulación en sótanos, fosos, colectores y alcantarillas.
Datos físico-químicos útiles: Sólido inorgánico reactivo; descomposición/reacción con agua y ácidos con liberación de gas tóxico; la humedad acelera la emisión de gases peligrosos; no debe considerarse material estable en ambientes húmedos.
Riesgo dominante en intervención: Exposición inhalatoria por desplazamiento de gas a cotas bajas y espacios confinados, incluso sin presencia visible de fuego

III. RIESGOS PARA LA SALUD
Inhalación: Irritación intensa de vías respiratorias; si se libera H2S puede causar cefalea, mareo, náuseas, colapso respiratorio y muerte a concentraciones elevadas.
Contacto con piel: Corrosivo; produce irritación intensa, dolor y posibles quemaduras químicas.
Contacto con ojos: Riesgo de lesión grave, opacidad corneal y secuelas permanentes.
Ingestión: Corrosiva; posible lesión cáustica digestiva, vómitos y toxicidad sistémica.
Órganos diana: Aparato respiratorio, ojos, piel y sistema nervioso central por exposición a H2S.
Efectos agudos relevantes: Asfixia química por H2S, broncoespasmo, pérdida rápida de conciencia, convulsiones en exposiciones intensas.
Señales de alarma operativa: Irritación ocular, tos súbita, mareo, conducta extraña, debilidad brusca o colapso en cotas bajas

IV. RIESGOS DE INCENDIO Y EXPLOSIÓN
Inflamabilidad: El sólido no es combustible en sentido clásico, pero en incendio cercano puede descomponerse/reaccionar y generar gases tóxicos. El mayor peligro es secundario: liberación de H2S inflamable.
Riesgo de explosión: El H2S forma mezclas inflamables/explosivas con el aire; en recintos cerrados, fosos y alcantarillas puede inflamarse con facilidad por cualquier fuente de ignición.
Riesgo real en siniestro: Un derrame húmedo o la entrada de agua puede acelerar la emisión de H2S; en presencia de ácidos el desprendimiento puede ser brusco y peligroso para la dotación.
Explosividad práctica: El peligro no es la deflagración del sólido, sino la nube de gas o mezcla gaseosa acumulada en espacios confinados, tapas de registro, galerías, sumideros y locales mal ventilados
Medios de extinción adecuados: Agua pulverizada para refrigerar recipientes y diluir vapores en el entorno; polvo químico seco o espuma según el combustible circundante.
Medios no adecuados: Chorro compacto sobre el producto o sobre derrames reactivos; puede dispersar material, arrastrarlo a desagües y aumentar la emisión de gas.
Precauciones clave: Atacar a favor del viento y desde zona alta si existe desplazamiento de gas; evitar toda intervención sin medición de H2S y oxígeno; retirar personas de cotas bajas; no abrir registros ni tapas sin control atmosférico.
Productos peligrosos de descomposición: Sulfuro de hidrógeno, vapores corrosivos y posibles óxidos de azufre por combustión de materiales implicados.
Dato operativo esencial: La ausencia de llama no implica ausencia de riesgo; una atmósfera con H2S puede ser letal antes de que exista incendio visible.

V. INTERVENCIÓN EN INCENDIO
Medios de extinción: Usar el agente adecuado al combustible que arde alrededor del producto; si el foco es el envase o mercancía expuesta, priorizar refrigeración con agua pulverizada y protección de exposiciones.
Acción inicial: Aislar, cortar accesos, establecer perímetro ampliado y comprobar atmósfera antes de avanzar; prohibir acceso a sótanos, galerías y colectores.
Estratégia de ataque: Preferir táctica defensiva si existe emisión de H2S, humo denso o lecturas peligrosas; solo aproximación con ERA y medición continua.
Protección de recipientes: Enfriar desde distancia segura, intermitente y dirigida a los envases expuestos; evitar choque térmico y rotura de recipientes.
Extinción de envases/almacén: Si el incendio afecta mercancía almacenada, retirar personal innecesario y proteger con agua pulverizada la zona perimetral; no introducir agua directamente en el producto salvo necesidad táctica de enfriamiento o seguridad.
Precauciones concretas: Ventilar controladamente si no incrementa la dispersión; bloquear desagües; vigilar retorno de vapores a cotas bajas; disponer línea de descontaminación; mantener vigilancia de reencendido o emisión tardía al enfriarse el foco.
Decisión de mando: Si hay duda sobre concentración de H2S, estabilidad del almacén o control del drenaje, priorizar evacuación y defensa exterior antes que entrada interior.
Riesgo para bomberos: La principal amenaza es inhalatoria; un equipo sin protección respiratoria o sin medición puede quedar atrapado por gas pesado en segundos.
Escenario de prioridad: Incendio en nave con producto expuesto, fuga en almacén o arquetas próximas obliga a controlar primero atmósfera, drenajes y evacuación de bajos antes de atacar el foco.

VI. ACTUACIÓN EN DERRAMES O FUGAS
Medidas inmediatas: Aislar la zona, eliminar ignición, impedir acceso, proteger desagües y trabajar con ERA si hay emisión o humedad.
Control de vapores: Monitorizar H2S y oxígeno; ventilar de forma dirigida si el gas puede desplazarse a zonas ocupadas, evitando canalizarlo hacia terceros.
Intervención práctica: Mantener el producto seco; recoger en seco con herramienta no chispeante y recipientes limpios, secos y compatibles; cerrar herméticamente.
Pequeños derrames: Cubrir con material seco e inerte compatible, retirar por medios mecánicos y revisar superficie para restos reactivos.
Derrames importantes: Montar zonas caliente, templada y fría; ampliar evacuación si hay viento hacia edificios, alcantarillas o depresiones; considerar confinamiento de área y apoyo de medición especializada.
Evitar: Agua sobre el derrame, neutralización improvisada, barrido en húmedo y entrada a alcantarillado.
Descontaminación: Solo tras retirada del producto y bajo control técnico; recoger aguas de lavado para impedir arrastre a red de saneamiento.
Decisión táctica: Si no se puede controlar la humedad ni evitar la migración a bajos, pasar a contención perimetral y esperar apoyo especializado.
Prioridad operativa: Impedir que el producto alcance desagües, arquetas, fosas de bombeo o redes cerradas donde pueda generarse H2S acumulado.
Medida de mando: Cerrar accesos a sótanos y bajar a cota cero solo con medición positiva de O2 y H2S; establecer observador en punto alto para vigilar migración de vapores.

VII. EQUIPOS DE PROTECCIÓN
Protección respiratoria: ERA de presión positiva obligatorio en entrada, medición, rescate y cualquier tarea en zona con posible H2S.
Protección corporal: Traje químico resistente a corrosivos y salpicaduras; si hay nube o salpicadura intensa, nivel alto de protección con cierre estanco.
Guantes: Nitrilo pesado, butilo o equivalente compatible con bases/corrosivos y con buen comportamiento frente a salpicaduras.
Ojos y cara: Gafas estancas y pantalla facial completa.
Calzado: Botas químicas cerradas, resistentes a corrosivos y compatibles con descontaminación.
Apoyos: Detector portátil de H2S y O2, cuerda de seguridad si procede, línea de descontaminación y control de contaminación cruzada del material.
Recomendación de dotación: Doble comprobación de ajuste del ERA, pareja de entrada, rescate preparado y vigilancia de concentración en tiempo real.
Limitación operativa: Sin medición de atmósfera y sin protección respiratoria no debe iniciarse recogida, rescate ni inspección en cotas bajas.
Protección complementaria: Casco con barboquejo, traje exterior lavable, mandil químico si hay trasvase y detector multigás con alarma audible y visible.
Criterio de seguridad: Si el detector marca caída de oxígeno o aumento de H2S, retirar de inmediato y reevaluar desde zona segura.

VIII. PRIMEROS AUXILIOS
Inhalación: Retirar a aire limpio sin exponerse; si hay respiración dificultosa, administrar oxígeno si está protocolizado; soporte ventilatorio y traslado urgente. Vigilar depresión respiratoria tardía.
Piel: Retirar ropa y calzado contaminados; lavar con abundante agua durante al menos 15 minutos; valorar atención médica por quemadura química.
Ojos: Irrigar de inmediato con agua abundante durante al menos 15 minutos, manteniendo párpados abiertos; retirar lentes si es fácil; traslado urgente.
Ingestión: Enjuagar boca; no provocar vómito; no administrar nada por vía oral si hay alteración del nivel de conciencia; atención médica inmediata.
Observación clínica: Control respiratorio, neurológico y hemodinámico; una exposición a H2S puede empeorar con rapidez tras una fase inicial aparentemente leve.
Conducta operativa: Tratar toda exposición sintomática como potencialmente grave aunque la víctima refiera mejoría inicial.
Prioridad sanitaria: Extracción rápida, oxígeno, vigilancia de apnea y preparación para reanimación; trasladar siempre que exista tos persistente, cefalea, mareo, confusión o síncope.

IX. MANIPULACIÓN Y ALMACENAMIENTO
Manipulación: En seco, con ventilación eficaz, recipientes cerrados y minimizando tiempo de apertura.
Almacenamiento: Fresco, seco, ventilado y segregado de ácidos, oxidantes, humedad y fuentes de calor.
Medidas preventivas: Mantener envases íntegros, protegidos de condensación y lluvia; no ubicar en zonas inundables.
Restricción operativa: No almacenar junto a desagües, fosos, sótanos ni alimentos; evitar manipulación en espacios confinados.
Control de compatibilidad: Revisar segregación con ácidos, oxidantes y agentes oxidantes fuertes del entorno de almacenamiento.
Condición crítica: Cualquier entrada de agua, condensación o fuga de ácido debe considerarse evento de emisión de gas tóxico.
Inspección táctica: Verificar cierres, tarimas secas, ausencia de corrosión y ventilación real del almacén; vigilar también envases dañados por humedad ambiental.

X. ESTABILIDAD Y REACTIVIDAD
Estabilidad: Estable en seco y en condiciones controladas; pierde estabilidad con humedad.
Condiciones a evitar: Agua, humedad, ácidos, oxidantes, calentamiento intenso, confinamiento sin ventilación.
Incompatibilidades: Ácidos, oxidantes fuertes, agua, atmósferas húmedas y materiales que faciliten liberación de sulfhídrico.
Reacciones peligrosas: Con ácidos o humedad puede liberar H2S de forma rápida; el calor favorece descomposición y emisión de gases tóxicos.
Productos de descomposición: H2S, vapores corrosivos y posibles compuestos sulfurados irritantes.
Comportamiento en incendio: Puede contribuir indirectamente a la toxicidad atmosférica aunque no sea el combustible principal.
Condición de almacenamiento segura: Recipiente cerrado, seco, ventilado, segregado y protegido de condensación y de posibles derrames incompatibles.
Reactividad operativa: El contacto con soluciones ácidas, aguas contaminadas o condensaciones en bultos dañados puede desencadenar liberación inmediata de gas.
Mensaje de estabilidad: No asumir seguridad por apariencia sólida; la humedad residual del entorno es suficiente para complicar la intervención.

XI. INFORMACIÓN TOXICOLÓGICA
Toxicidad útil: La peligrosidad aguda operativa viene marcada por su corrosividad y por la posible liberación de H2S.
H2S: Gas muy tóxico por inhalación; puede producir colapso rápido, convulsiones, parada respiratoria y muerte.
Efectos locales: Quemaduras químicas en piel, ojos y mucosas; irritación respiratoria intensa.
Efectos sistémicos: Cefalea, vértigo, náuseas, alteración neurológica y depresión del SNC tras exposición significativa.
Exposición repetida: Puede dejar secuelas respiratorias y oculares si las exposiciones son intensas o no tratadas.
Valor operativo: Cualquier olor a “huevo podrido” debe considerarse señal de alarma, no una garantía de seguridad.
Mensaje táctico: La intoxicación puede progresar muy deprisa; el rescate debe priorizar extracción y soporte vital básico avanzado sin demoras.
Dato práctico: La pérdida brusca de conciencia en una zona baja obliga a sospechar H2S hasta demostrar lo contrario.

XII. INFORMACIÓN ECOLÓGICA
Impacto ambiental: Nocivo para medios acuáticos por alteración química del agua y posible liberación de sulfuros/sulfhídrico.
Comportamiento: Reacciona en presencia de agua y medio ácido; puede generar atmósferas peligrosas en colectores, depuradoras y suelos húmedos.
Medida clave: Evitar entrada en cursos de agua, alcantarillado y terrenos encharcados.
Efecto práctico: La contaminación de saneamiento puede multiplicar el riesgo de gas tóxico fuera del punto de derrame.
Medida ambiental de intervención: Aislar arquetas y desagües antes de iniciar recogida o lavado; recuperar residuos y aguas contaminadas.
Precaución ambiental: No lavar con agua a red abierta; priorizar contención y retirada mecánica para evitar arrastre a depuración.

XIII. CONSIDERACIONES OPERATIVAS PARA BOMBEROS
Prioridades: 1) Medir H2S y O2. 2) Aislar cotas bajas y saneamiento. 3) Evitar humedad y ácidos. 4) Proteger a la dotación antes de intentar recuperación del producto.
Decisiones de mando: Si hay lecturas peligrosas, nube no controlable o presencia en recinto cerrado, ordenar retirada, ampliar perímetro y pasar a defensa.
Zonificación: Mantener zona caliente en torno al derrame y ampliar según viento, topografía, fosos, desagües y edificios colindantes.
Control de vapores: No confiar en ventilación natural; usarla solo si reduce concentración sin desplazar el gas a personas o a zonas bajas.
Enfriamiento: Priorizar recipientes expuestos al calor; enfriar desde distancia y con dotación protegida.
Rescate: Solo con ERA, línea de seguridad, medición continua y plan de extracción; no entrar a buscar víctimas en bajos sin control atmosférico.
Táctica recomendada: Contener, retirar, secar, medir y solo después recuperar; si el producto ha mojado o está mezclado con ácido, elevar el nivel de alarma operativa.
Riesgo crítico: Espacios confinados, pozos, alcantarillas y fosos son entornos de máxima probabilidad de fatalidad por H2S.
Criterio de actuación: Si el gas se acumula, la prioridad no es extinguir primero, sino impedir más exposición humana y estabilizar la atmósfera.
Decisión de evacuación: Si el viento empuja vapores hacia viviendas, sótanos o galerías, evacuar y cortar accesos antes de cualquier maniobra de limpieza.

XIV. TRANSPORTE Y REGLAMENTACIÓN
Designación de transporte: SULFURO POTÁSICO HIDRATADO
Número UN: 1387
Clase ADR/RID: 4.2
Grupo de embalaje: II
Código de clasificación: S2
Kemler: 40
Etiquetas de peligro: 4.2
Información útil: Materia susceptible de reacción peligrosa con humedad o ácidos y de emisión de gas tóxico; revisar estanqueidad, segregación de carga y estado seco del bulto.
Documentación operativa: Confirmar denominación correcta, clase, grupo de embalaje, cantidades y compatibilidad con otras mercancías peligrosas.
Teléfono Instituto Nacional de Toxicología (España): +34 91 562 04 20
Referencia táctica de transporte: Evitar apertura de bultos dañados en ruta; si hay olor, condensación o calentamiento, ampliar aislamiento y medir atmósfera antes de manipular.
Observación reglamentaria: Tratar el bulto como reactivo con riesgo de gas tóxico y reforzar segregación frente a ácidos y humedad.
Actuación en transporte: Si el bulto está mojado, roto o con exudación, inmovilizar la carga, ventilar sin exponer y esperar equipo con medición y contención.

XV. OBSERVACIONES FINALES
Resumen operativo: Producto sólido reactivo cuya amenaza principal en siniestro es la liberación de sulfuro de hidrógeno. La intervención debe orientarse a aislamiento, ERA, medición de atmósfera, mantener el producto seco, evitar ácidos y proteger el saneamiento.
Mensaje clave: No confiar en el olor. Considerar atmósfera potencialmente letal en cotas bajas, recintos cerrados y redes de alcantarillado.
Decisión final: Si no se puede garantizar control de H2S y oxígeno, no forzar la intervención interior.