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CÓDIGO DE PELIGROSIDAD KEMLER: 40
I. IDENTIFICACIÓN DEL PRODUCTO
Nombre del producto: COPRA
Número UN: 1363
Sinónimos: Copra; pulpa seca de coco; almendra de coco desecada
Número CAS: No existe un único número CAS: es un material natural de composición variable; pueden aplicarse números distintos según origen, grado de transformación y componentes presentes.
Número CE (EINECS): No existe un único número CE: la copra es un material natural de composición variable y no una sustancia química individual.
Uso recomendado: Materia prima agrícola para obtención de aceite de coco, fabricación de alimentos para animales y otros usos industriales autorizados.
Restricciones de uso: Evitar la exposición a fuentes de calor, chispas, llamas, humedad localizada y contaminación con sustancias oxidantes. Mantener únicamente en embalajes y condiciones aptos para mercancías autorreactivas al calentamiento espontáneo.
II. NATURALEZA DEL PELIGRO
Naturaleza del peligro: Sólido orgánico vegetal combustible, susceptible de calentamiento espontáneo y posterior ignición cuando se acumula, ventila deficientemente o permanece expuesto al calor.
Comportamiento: El calentamiento puede desarrollarse lentamente en el interior de sacos, pilas, contenedores o cargas compactadas, sin señales externas inmediatas.
Productos de descomposición: La combustión puede generar humo denso, monóxido y dióxido de carbono, vapores orgánicos irritantes y partículas.
III. RIESGOS PARA LA SALUD
Inhalación: El polvo puede irritar nariz, garganta y vías respiratorias; el humo de combustión es peligroso y puede causar asfixia o intoxicación.
Contacto: El polvo y el material pueden irritar mecánicamente ojos y piel, especialmente tras exposición prolongada.
Ingestión: Puede provocar molestias gastrointestinales; no debe ingerirse material contaminado o afectado por incendio.
Riesgo secundario: La descomposición térmica y la combustión generan atmósferas irritantes o tóxicas, incluso con oxígeno aparentemente suficiente.
IV. RIESGOS DE INCENDIO Y EXPLOSIÓN
Inflamabilidad: Material combustible con riesgo de autocalentamiento; una carga caliente puede incendiarse después de un periodo de latencia.
Riesgo térmico: El aumento de temperatura se favorece por grandes volúmenes, compactación, aislamiento, mala disipación del calor y contaminación con aceites u oxidantes.
Polvo combustible: El polvo disperso puede formar atmósferas inflamables y producir deflagraciones si encuentra una fuente de ignición en un espacio confinado.
Explosión: El riesgo principal es la deflagración de polvo suspendido o la rotura de recipientes por sobrepresión durante un incendio.
V. INTERVENCIÓN EN INCENDIO
Medios de extinción: Agua pulverizada o niebla, espuma, polvo químico seco o dióxido de carbono para el fuego superficial; seleccionar el agente según el entorno y las instalaciones.
Ataque al fuego: Enfriar desde distancia segura y controlar focos ocultos en el interior de la carga; evitar dispersar polvo con chorros de agua a alta presión.
Carga autocalentada: Separar, si es seguro, unidades no afectadas y abrir o descargar de forma controlada únicamente bajo supervisión, evitando introducir aire bruscamente en una masa caliente.
Reignición: Mantener vigilancia prolongada y revisar el núcleo de la carga, ya que puede persistir el calentamiento y producirse reignición.
VI. ACTUACIÓN EN DERRAMES O FUGAS
Aislamiento: Delimitar el área, eliminar fuentes de ignición y mantener alejadas a las personas no protegidas.
Contención: Recoger el material sin levantar polvo y evitar que se acumule en zonas calientes, drenajes, huecos o espacios cerrados.
Limpieza: Utilizar métodos que reduzcan la dispersión, preferentemente aspiración industrial adecuada para polvo combustible o recogida cuidadosa con herramientas no generadoras de chispas.
Calentamiento: Si el material está caliente, humea o presenta olor anómalo, no compactarlo ni encerrarlo herméticamente; solicitar evaluación especializada y controlar la temperatura.
Medio ambiente: Impedir la entrada de grandes cantidades en desagües y cursos de agua; gestionar los residuos conforme a la normativa local.
VII. EQUIPOS DE PROTECCIÓN
Protección respiratoria: Equipo autónomo de respiración en incendio, humo, espacios confinados o atmósferas de composición incierta; para polvo, protección filtrante adecuada solo tras evaluar la atmósfera.
Protección ocular: Gafas estancas o pantalla facial cuando exista polvo, proyección de partículas o uso de agua a presión controlada.
Protección cutánea: Guantes resistentes, ropa de trabajo de manga larga y calzado de seguridad; usar ropa ignífuga en operaciones próximas al fuego.
Control de ignición: Emplear equipos y herramientas adecuados para atmósferas con polvo combustible y conectar a tierra los equipos cuando proceda.
Limitación: Los filtros no protegen frente a deficiencia de oxígeno ni frente a productos tóxicos de combustión.
VIII. PRIMEROS AUXILIOS
Inhalación: Trasladar a aire fresco sin exponerse; mantener en reposo y solicitar asistencia si hay tos persistente, dificultad respiratoria, mareo o exposición a humo.
Ojos: Enjuagar inmediatamente con abundante agua durante varios minutos, retirando lentes de contacto si resulta fácil; obtener valoración médica si persiste la irritación.
Piel: Retirar la ropa contaminada y lavar con agua y jabón; tratar las quemaduras térmicas con agua templada o fresca, sin arrancar material adherido.
Ingestión: Enjuagar la boca, no provocar el vómito y solicitar orientación médica si aparecen síntomas o si el material estaba contaminado por productos de combustión.
Humo: Toda persona expuesta a humo en un incendio debe ser evaluada por posible intoxicación, aunque los síntomas iniciales sean leves.
IX. MANIPULACIÓN Y ALMACENAMIENTO
Manipulación: Evitar golpes, fricción, calentamiento, compactación excesiva y generación de polvo; mantener alejadas llamas, chispas y superficies calientes.
Ventilación: Proporcionar ventilación suficiente y evitar acumulaciones de polvo; no trabajar en espacios cerrados sin control atmosférico.
Almacenamiento: Mantener en lugar fresco, seco, ventilado y protegido de la radiación solar y de fuentes de calor; evitar pilas excesivamente grandes o compactas.
Segregación: Separar de oxidantes, materiales inflamables incompatibles y fuentes de contaminación oleosa o química.
Inspección: Vigilar temperatura, olor, humo, decoloración y condensación; investigar de inmediato cualquier aumento térmico localizado.
X. ESTABILIDAD Y REACTIVIDAD
Estabilidad: Estable en condiciones secas, frescas y ventiladas; el riesgo aumenta con almacenamiento prolongado, humedad localizada, aislamiento o acumulación masiva.
Autocalentamiento: La oxidación lenta de componentes orgánicos puede elevar progresivamente la temperatura hasta alcanzar ignición.
Incompatibilidades: Evitar oxidantes fuertes, fuentes de ignición, calor intenso y contacto con sustancias que puedan acelerar la oxidación.
Reacciones peligrosas: La combustión o descomposición térmica genera humo, monóxido de carbono, dióxido de carbono y otros productos irritantes.
Condiciones a evitar: Encierro hermético de material caliente, compactación, polvo suspendido y ventilación insuficiente.
XI. INFORMACIÓN TOXICOLÓGICA
Exposición aguda: El polvo actúa principalmente como irritante mecánico; el humo de incendio puede causar irritación intensa, asfixia y efectos sistémicos.
Vías de exposición: Inhalación de polvo o humo, contacto ocular y cutáneo, e ingestión accidental.
Efectos retardados: La exposición repetida a polvo puede agravar irritaciones respiratorias en personas susceptibles.
Composición variable: El perfil toxicológico puede cambiar por humedad, deterioro, contaminación microbiológica, rancidez o tratamientos aplicados al lote.
Evaluación: Los síntomas tras exposición a humo o en espacios confinados requieren valoración médica.
XII. INFORMACIÓN ECOLÓGICA
Impacto: Material orgánico biodegradable, pero grandes vertidos pueden consumir oxígeno al descomponerse y afectar aguas superficiales.
Agua y suelo: Evitar acumulaciones en drenajes, cauces y suelos sensibles; la fracción oleosa o contaminada puede persistir más tiempo.
Dispersión: El polvo puede ser transportado por el viento y depositarse fuera del área del incidente.
Gestión: Recuperar el producto cuando sea seguro y eliminarlo mediante gestor autorizado, especialmente si está quemado o contaminado.
Prevención: Contener el agua de extinción contaminada y evitar su descarga directa al medio.
XIII. CONSIDERACIONES OPERATIVAS PARA BOMBEROS
Prioridad táctica: Proteger a la población, establecer perímetro, identificar puntos calientes y evitar la exposición a humo y polvo.
Reconocimiento: Comprobar temperatura de la carga, ventilación, compactación, integridad de embalajes y presencia de humo oculto.
Intervención: Utilizar equipo autónomo y ropa de intervención; aplicar agua pulverizada o niebla para enfriamiento y control, evitando chorros que dispersen material.
Acceso: No abrir bruscamente contenedores o compartimentos calientes; considerar riesgo de llamarada, caída de carga y atmósfera deficiente en oxígeno.
Postincendio: Mantener vigilancia térmica, retirar material afectado de forma progresiva cuando sea seguro y controlar la eliminación del agua contaminada.
XIV. TRANSPORTE Y REGLAMENTACIÓN
Designación de transporte: COPRA
Número UN: 1363
Clase ADR/RID: 4.2
Código de clasificación: S2
Grupo de embalaje: III
Código de peligrosidad Kemler: 40
Etiquetas: 4.2
Categoría de transporte: 3
Código de restricción en túneles: (E)
XV. OBSERVACIONES FINALES
Criterio operativo: Tratar cualquier calentamiento localizado, humo, olor a tostado o aumento de temperatura como indicio de posible autocalentamiento.
Variabilidad: La respuesta depende del grado de secado, contenido de aceite, humedad, tamaño de partícula, compactación, ventilación y estado del embalaje.
Información de emergencia: Confirmar con el expedidor el estado de la carga, tratamientos aplicados, temperatura medida y distribución interna antes de intervenir.
Limitación: Estas indicaciones complementan los procedimientos reglamentarios y la evaluación in situ; prevalecen las instrucciones de los servicios de emergencia y del fabricante o expedidor.
Teléfono Centro de Toxicología España: 91 562 04 20