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CÓDIGO DE PELIGROSIDAD KEMLER: 40
I. IDENTIFICACIÓN DEL PRODUCTO
Nombre del producto: CARBÓN ACTIVADO
Número UN: 1362
Sinónimos: Carbón activo; carbón adsorbente; carbón activado granular; carbón activado pulverulento
Número CAS: No existe un único número CAS: depende de la materia prima, el proceso de activación y los aditivos del producto.
Número CE (EINECS): No existe un único número CE aplicable a todas las presentaciones comerciales; depende de la composición y del origen del carbón activado.
Uso recomendado: Adsorción y purificación de gases, líquidos y agua; tratamiento de emisiones y procesos industriales, conforme a la ficha de seguridad específica del fabricante. Aplicación: Utilizar únicamente en equipos y procesos diseñados para carbón activado, controlando la generación de polvo y el calentamiento.
Restricciones de uso: Evitar la acumulación de polvo, los espacios confinados sin control atmosférico y el contacto con fuentes de ignición o superficies calientes. Incompatibilidades de proceso: No mezclar ni impregnar con oxidantes fuertes, salvo procedimiento industrial validado. Precaución: El carbón usado puede haber adsorbido sustancias inflamables, tóxicas o reactivas y requerir una evaluación específica.
II. NATURALEZA DEL PELIGRO
Inflamabilidad: Sólido susceptible de calentamiento espontáneo; el riesgo aumenta con grandes masas, ventilación insuficiente, humedad o contaminación.
Riesgo térmico: Puede calentarse lentamente, emitir humo y entrar en ignición retardada; el carbón usado puede ser más peligroso que el producto nuevo.
Polvo: Las partículas suspendidas pueden formar atmósferas explosivas y provocar irritación mecánica.
Peligros secundarios: La combustión puede generar monóxido de carbono y otros productos irritantes.
III. RIESGOS PARA LA SALUD
Inhalación: El polvo irrita nariz, garganta y vías respiratorias; puede causar tos y dificultad respiratoria.
Ojos: El contacto con polvo puede producir irritación y abrasión superficial.
Piel: Generalmente causa irritación mecánica leve, especialmente con contacto prolongado.
Riesgo por combustión: El monóxido de carbono puede causar cefalea, mareo, confusión, pérdida de conciencia y muerte sin alarma olfativa fiable.
IV. RIESGOS DE INCENDIO Y EXPLOSIÓN
Comportamiento: Puede arder o mantener una combustión lenta, con focos internos difíciles de detectar.
Explosión de polvo: El polvo disperso en aire puede inflamarse violentamente si encuentra una fuente de ignición; evitar nubes de polvo y descargas electrostáticas.
Fuentes de ignición: Alejar llamas, chispas, superficies calientes, trabajos en caliente y equipos eléctricos no protegidos.
Reignición: Las brasas y el material caliente pueden reavivarse después de aparentemente extinguidos.
V. INTERVENCIÓN EN INCENDIO
Medios de extinción: Agua pulverizada o niebla, espuma compatible, polvo químico seco o dióxido de carbono para incendios incipientes; adaptar al entorno.
Táctica: Enfriar recipientes y pilas desde distancia segura y atacar los puntos calientes evitando dispersar polvo.
Control de brasas: Remover y separar el material solo cuando sea seguro; humedecer completamente y vigilar la reignición.
Precaución: No dirigir chorros compactos a graneles pulverulentos si pueden dispersar el producto.
Evacuación: Establecer zona de seguridad y considerar la propagación de humo y gases tóxicos.
VI. ACTUACIÓN EN DERRAMES O FUGAS
Contención: Aislar el área, eliminar fuentes de ignición y evitar que el producto alcance desagües o espacios confinados.
Recogida: Evitar barrer en seco o usar aire comprimido; emplear métodos que no generen polvo y herramientas antiestáticas.
Material caliente: Si existe calentamiento, humo u olor anómalo, no manipular innecesariamente; enfriar desde una posición segura y solicitar apoyo especializado.
Eliminación: Introducir en recipientes compatibles, cerrados pero con gestión del posible calentamiento, y tratar como residuo conforme a su contaminación.
Producto usado: Determinar las sustancias adsorbidas antes de recoger, transportar o eliminar.
VII. EQUIPOS DE PROTECCIÓN
Protección respiratoria: Equipo filtrante adecuado para partículas durante operaciones controladas; equipo autónomo o de suministro de aire en incendio, humo intenso, espacios confinados o atmósfera desconocida.
Protección ocular: Gafas cerradas contra polvo; pantalla facial cuando exista riesgo de proyección.
Protección cutánea: Guantes resistentes a la abrasión y ropa de trabajo cerrada; seleccionar materiales según los contaminantes adsorbidos.
Protección adicional: Calzado antiestático y ropa ignífuga en operaciones con riesgo térmico o de polvo combustible.
Higiene: Evitar comer, beber o fumar; retirar el polvo de la ropa sin aire comprimido y lavar la piel tras la intervención.
VIII. PRIMEROS AUXILIOS
Inhalación: Trasladar a aire fresco sin exponerse; mantener en reposo y vigilar la respiración. Solicitar asistencia si persisten tos o dificultad respiratoria.
Ojos: Enjuagar inmediatamente con abundante agua durante varios minutos, retirando lentes de contacto si resulta fácil; consultar si persiste la irritación.
Piel: Retirar ropa contaminada y lavar con agua y jabón.
Ingestión: Enjuagar la boca; no provocar el vómito y consultar a un centro toxicológico, especialmente si el carbón está usado o impregnado.
Humo: En caso de exposición a combustión, tratar como posible intoxicación por monóxido de carbono y obtener atención médica urgente.
IX. MANIPULACIÓN Y ALMACENAMIENTO
Manipulación: Trabajar con ventilación localizada y minimizar vertidos, golpes, fricción y generación de polvo.
Control de ignición: Prohibir llamas y trabajos en caliente; poner a tierra equipos y controlar la electricidad estática.
Almacenamiento: Conservar en lugar fresco, seco y bien ventilado, separado de oxidantes, fuentes térmicas y materiales combustibles.
Configuración: Evitar grandes acumulaciones compactas y vigilar temperatura en silos, sacos, filtros y tolvas.
Vigilancia: Aplicar inspecciones periódicas de calentamiento, humo u olores anómalos, especialmente tras humectación o contaminación.
X. ESTABILIDAD Y REACTIVIDAD
Estabilidad: Estable en condiciones normales de almacenamiento, pero puede autocalentarse y oxidarse lentamente.
Condiciones a evitar: Calor, chispas, llamas, acumulaciones grandes, ventilación deficiente, humedad localizada y polvo suspendido.
Incompatibilidades: Oxidantes fuertes, sustancias que puedan reaccionar con superficies carbonosas y contaminantes inflamables.
Descomposición: En incendio o calentamiento puede producir monóxido de carbono, dióxido de carbono y humos irritantes.
Reacción peligrosa: El carbón usado puede liberar calor o reaccionar con sustancias previamente adsorbidas; evaluar cada lote.
XI. INFORMACIÓN TOXICOLÓGICA
Vías de exposición: Principalmente inhalación de polvo y humo; también contacto ocular y dérmico.
Efectos agudos: Irritación respiratoria y ocular; el humo de combustión puede causar intoxicación grave por monóxido de carbono.
Efectos crónicos: La relevancia depende del polvo respirable, la duración de la exposición y las sustancias adsorbidas.
Carácter colectivo: La toxicidad no puede establecerse solo por el nombre del carbón; revisar la composición y el historial de uso del producto.
Atención médica: Considerar evaluación tras exposición significativa, síntomas respiratorios o exposición a humo.
XII. INFORMACIÓN ECOLÓGICA
Impacto físico: El polvo puede enturbiar aguas y suelos y causar efectos locales por deposición.
Persistencia: El carbón es poco biodegradable y puede permanecer en el medio.
Adsorción: Puede transportar o concentrar contaminantes previamente retenidos, por lo que el carbón usado requiere evaluación específica.
Derrames: Evitar la entrada en cursos de agua, alcantarillado y suelos; recoger mecánicamente sin generar polvo.
Gestión: Eliminar conforme a la normativa aplicable y a la naturaleza de las sustancias adsorbidas.
XIII. CONSIDERACIONES OPERATIVAS PARA BOMBEROS
Reconocimiento: Identificar pilas, silos, filtros, tolvas y zonas con polvo acumulado; buscar puntos calientes y humo oculto.
Táctica: Establecer perímetro, controlar el polvo y enfriar progresivamente; evitar remover material caliente hasta disponer de condiciones seguras.
Atmósfera: Usar equipo autónomo y controlar monóxido de carbono, oxígeno y, cuando proceda, atmósferas explosivas.
Agua de extinción: Contenerla para impedir contaminación y considerar que el material mojado puede calentarse en ciertas condiciones.
Reignición: Mantener vigilancia prolongada, revisar el interior de la masa y no declarar extinguido el incidente por ausencia de llamas.
XIV. TRANSPORTE Y REGLAMENTACIÓN
Designación de transporte: CARBÓN ACTIVADO
Número UN: 1362
Clase ADR/RID: 4.2
Código de clasificación: S2
Grupo de embalaje: III
Código de peligrosidad Kemler: 40
Etiquetas: 4.2
Categoría de transporte: 4
Código de restricción en túneles: (E)
XV. OBSERVACIONES FINALES
Variabilidad: Las propiedades de autocalentamiento, inflamabilidad y toxicidad pueden variar con el origen, granulometría, humedad, activación, impregnantes y sustancias adsorbidas.
Información crítica: Consultar la ficha de seguridad y los datos del fabricante, especialmente para carbón usado, impregnado o pulverulento.
Decisión táctica: Ante calentamiento interno, humo, incendio en filtros o atmósfera desconocida, retirar personal no esencial y solicitar unidad especializada.
Precaución final: No confiar en la ausencia de olor o de llama como indicio de seguridad; el monóxido de carbono y la reignición pueden permanecer ocultos.
Teléfono Centro de Toxicología España: 91 562 04 20