Ficha de actuación química en caso de siniestro creado por SuSo. bomberiles.es [ IMPRIMIR FICHA ]
CÓDIGO DE PELIGROSIDAD KEMLER: 40    NÚMERO UN: 1360

I. IDENTIFICACIÓN DEL PRODUCTO
Nombre del producto: Carbón activado
Denominación transporte: CARBÓN ACTIVADO
Sinónimos: Activated carbon, carbón activo, charcoal activado
Número UN: 1360
Número CAS: 7440-44-0
Número CE (EINECS): 231-153-3
Código Hazchem: 4W
Uso recomendado: Adsorbente, filtración, tratamiento de gases y aguas, soporte industrial
Restricciones de uso: Evitar calor, chispas, oxidantes fuertes y exposición a productos adsorbidos inflamables, tóxicos o incompatibles. No manipular con polvo en suspensión ni en espacios mal ventilados.

II. NATURALEZA DEL PELIGRO
Riesgos principales: Sólido combustible; puede autocalentarse, arder en masa o en filtros y reavivar tras apagado aparente. El carbón usado puede contener vapores, disolventes, gases tóxicos o reactivos adsorbidos que cambian por completo el riesgo.
Estado y aspecto: Sólido negro, granulado o pulverulento, muy poroso; puede presentarse húmedo o cargado.
Olor: Generalmente inodoro; puede desprender olor del producto adsorbido o de descomposición.
Riesgo por vapores: Bajo por el material limpio; elevado si ha retenido disolventes, gases o productos volátiles.
Riesgo específico: Combustión interna difícil de detectar, puntos calientes ocultos, reinicio de la combustión y generación de CO en acopios, silos y filtros.

III. RIESGOS PARA LA SALUD
Vías de exposición: Inhalación de polvo y humos, contacto ocular, contacto cutáneo, ingestión accidental.
Efectos principales: Irritación mecánica de ojos, garganta y vías respiratorias; tos y molestia torácica por polvo. Si está contaminado, la toxicidad vendrá marcada por lo adsorbido y por los humos del incendio.
Población especialmente sensible: Personas con asma, EPOC, patología respiratoria previa o exposición prolongada en recintos cerrados.
Riesgo en incendio: El humo y el CO pueden producir cefalea, mareo, somnolencia y pérdida de conciencia.
Observación clínica: En carbón usado debe asumirse posible exposición química secundaria hasta identificar el proceso industrial.

IV. RIESGOS DE INCENDIO Y EXPLOSIÓN
Inflamabilidad: Combustible; puede arder lentamente, en profundidad y con llama escasa o sin llama visible al inicio.
Riesgo de explosión: El polvo fino en suspensión puede deflagrar en recintos cerrados, filtros, tolvas, conductos o durante limpieza en seco. El riesgo aumenta por trasiego, caída libre, vibración, ventilación forzada y acumulación sobre superficies calientes.
Medios de ignición: Chispas, brasas, superficies calientes, electricidad estática, fricción, soldadura y equipos no antideflagrantes.
Comportamiento en incendio: Puede autoabrirse por dentro, mantener brasas profundas y reencender horas después. Los filtros y silos pueden ocultar focos internos.
Punto de inflamación: No aplicable de forma útil al sólido poroso; el riesgo depende de granulometría, carga térmica y sustancias adsorbidas.
Temperatura de autoignición: Variable; puede producirse autocalentamiento en acopios, especialmente si está recientemente activado, húmedo, mal ventilado o contaminado con oxidantes o vapores retenidos.
Límites de explosividad: No definidos para el sólido; el polvo puede formar nube explosiva si hay dispersión suficiente y foco de ignición.
Productos peligrosos de combustión: Monóxido de carbono, dióxido de carbono y humos irritantes; si está contaminado pueden liberarse gases tóxicos, corrosivos o inflamables adicionales.

V. INTERVENCIÓN EN INCENDIO
Medios adecuados: Agua pulverizada abundante, niebla de agua, inundación del foco y refrigeración intensiva de masas, silos, tolvas, filtros y conducciones. Espuma sólo como apoyo cuando exista producto adsorbido inflamable en superficie.
Medios no adecuados: Chorro compacto sobre polvo o material suelto, aire comprimido, barrido en seco y cualquier maniobra que disperse la nube o alimente la combustión.
Precauciones concretas:
  Atacar conservadoramente y desde posición protegida. Enfriar en profundidad; no confiar en la extinción superficial. Cortar alimentación del proceso, retirar material expuesto si puede hacerse sin dispersión y vigilar puntos calientes con termometría o cámara térmica. Cerrar o limitar ventilación forzada si aviva el fuego o arrastra polvo.
Control atmosférico: Comprobar CO, oxígeno y, si procede, explosividad en zonas cerradas. Mantener vigilancia de gases en torno a filtros, equipos de captación y contenedores.
Reignición: Muy probable; mantener mojado y bajo observación prolongada tras la extinción, con reapertura controlada y comprobación de temperaturas internas.

VI. ACTUACIÓN EN DERRAMES O FUGAS
Medidas inmediatas: Eliminar fuentes de ignición, parar trabajos en caliente, balizar y aislar el área. Reducir tránsito de personal y vehículos. Si hay polvo fino o calentamiento, evitar movimientos bruscos y corrientes de aire.
Valoración inicial: Comprobar si el derrame es de carbón limpio, usado, caliente o con olor a solvente/gas retenido. Si hay humo, calentamiento o olor químico, tratarlo como material potencialmente contaminado e inestable.
Control del derrame: Recoger con herramientas que no produzcan chispas y con mínima agitación. Preferir aspiración industrial apta para polvo combustible y con puesta a tierra si el entorno lo permite. Si el material está caliente, extenderlo en capa fina en zona segura, separada de combustibles y bajo vigilancia térmica.
Contención práctica: Proteger sumideros, arquetas y cursos de agua. Construir pequeñas barreras de contención con material inerte si existe riesgo de arrastre por agua de extinción o lluvia. No lavar a desagüe.
Evitar: Barrido en seco enérgico, soplado, vertido de agua a chorro sobre polvo suelto, compactación del producto caliente y cierre hermético de grandes masas todavía calientes.
Si hay nube de polvo: Retirar personal no esencial, reducir turbulencias, usar nebulización fina para abatir polvo sólo cuando no favorezca la dispersión del contaminante o la reacción.
Gestión del residuo: Considerar el material recogido como residuo potencialmente peligroso si está usado o impregnado; aislar envases, etiquetar y evitar mezcla con otros residuos incompatibles.

VII. EQUIPOS DE PROTECCIÓN
Intervención con fuego: ERA de presión positiva, traje de intervención estructural completo, casco, guantes térmicos y botas de bombero. Protección facial adicional si hay proyección de partículas.
Derrames sin fuego: Gafas cerradas o pantalla facial, guantes resistentes al contaminante probable, ropa de manga larga antiestática, calzado de seguridad y protección respiratoria contra partículas. Usar ERA si hay humo, CO, oxígeno deficiente, calentamiento o composición incierta del material adsorbido.
Protección adicional: Herramientas antichispa, puesta a tierra en trasiego, iluminación adecuada y equipos de monitorización de gases. Evitar ropa que favorezca carga electrostática.
Descontaminación: Lavar EPI reutilizable tras la intervención y aislar cualquier equipo impregnado con contaminantes adsorbidos.

VIII. PRIMEROS AUXILIOS
Inhalación: Retirar a aire fresco, reposo absoluto y vigilancia respiratoria. Si hay humo o CO, administrar oxígeno según protocolo y solicitar valoración médica urgente. Si existe pérdida de conciencia, iniciar soporte vital básico.
Contacto con ojos: Lavar con agua abundante durante al menos 15 minutos, manteniendo los párpados abiertos. Retirar lentes de contacto si es fácil. Derivar si persiste irritación o dolor.
Contacto con piel: Lavar con agua y jabón. Retirar ropa contaminada. Si el producto estaba impregnado, descontaminar y aislar la ropa antes de reutilizarla.
Ingestión: Enjuagar boca. No provocar el vómito. Dar agua sólo si la persona está consciente y no presenta dificultad respiratoria. Valoración sanitaria si el material estaba contaminado o si hay síntomas.
Quemaduras por calor/humo: Enfriar la zona con agua, cubrir con apósito limpio y valorar inhalación asociada.
Teléfono Instituto Nacional de Toxicología: +34 91 562 04 20
Información médica: El carbón limpio suele producir efectos locales leves; el riesgo importante aparece por polvo, CO y contaminantes adsorbidos.

IX. MANIPULACIÓN Y ALMACENAMIENTO
Manipulación: Minimizar generación de polvo, evitar golpes, fricción y cargas electrostáticas. No trabajar cerca de llamas, soldadura, superficies calientes ni motores no protegidos.
Almacenamiento: Lugar seco, fresco y ventilado; envases cerrados; separación de oxidantes fuertes y sustancias volátiles. En acopios grandes, controlar temperatura interna y ventilación del material.
Advertencia operativa: El carbón usado puede ser mucho más peligroso que el nuevo por retención de disolventes, oxidantes, sulfuros, cianuros, gases o compuestos tóxicos.
Buenas prácticas: Rotación de stock, inspección térmica y prohibición de almacenar material caliente en recipientes cerrados.

X. ESTABILIDAD Y REACTIVIDAD
Estabilidad: Estable en condiciones normales si permanece seco, separado de calor e impurezas reactivas.
Condiciones a evitar: Calor, chispas, llama, acumulación de polvo, ventilación que disperse nube, compresión de material caliente y almacenamiento masivo sin control térmico.
Incompatibilidades: Oxidantes fuertes, oxígeno enriquecido, ácido nítrico y otros agentes oxidantes enérgicos; posible reacción peligrosa con sustancias fuertemente adsorbidas o con peróxidos y vapores reactivos.
Reactividad especial: Puede adsorber gases y vapores y liberar calor; el rehumedecimiento, secado o cambio de ambiente puede favorecer autocalentamiento.
Descomposición peligrosa: CO y CO2; otros gases tóxicos o corrosivos según contaminantes retenidos.

XI. INFORMACIÓN TOXICOLÓGICA
Toxicidad aguda: Generalmente baja para carbón activado no contaminado.
Efectos locales: Irritación mecánica ocular, nasal y faríngea por polvo; tos y molestia respiratoria.
Efectos crónicos: Exposición repetida a polvo puede causar síntomas respiratorios persistentes y empeorar patología previa.
Observación útil: La peligrosidad real suele depender del producto adsorbido; en incidentes industriales debe investigarse el proceso y los contaminantes asociados.

XII. INFORMACIÓN ECOLÓGICA
Comportamiento ambiental: Sólido poco móvil, puede sedimentar y ensuciar suelos, drenajes y cauces.
Impacto relevante: El carbón usado puede transportar contaminantes adsorbidos al medio y liberarlos de forma secundaria.
Persistencia: Alta como sólido; el impacto principal es físico y por arrastre de contaminantes.
Medida práctica: Recoger residuo y aguas de extinción contaminadas para gestión controlada; evitar dispersión a red de saneamiento.

XIII. CONSIDERACIONES OPERATIVAS PARA BOMBEROS
Decisiones iniciales: Confirmar si es carbón nuevo o usado, masa implicada, temperatura interna y posibilidad de gases adsorbidos. Si hay olor químico o calentamiento, elevar el nivel de alarma de contaminación.
Prioridades: 1) aislar y eliminar ignición, 2) controlar atmósfera por CO, O2 y polvo, 3) enfriar en profundidad, 4) impedir dispersión, 5) vigilar reignición.
Táctica: Ataque conservador, agua pulverizada abundante, apertura limitada de masas solo bajo control, revisión de silos, filtros, tolvas, cintas y conductos. No remover de forma agresiva.
Zonas y mando: Ampliar perímetro si existe polvo en suspensión, humo tenue, calentamiento interno o comunicación con varios recintos por el sistema de captación. Mantener control de accesos y de ignición secundaria.
Medición: Monitorizar CO, oxígeno y, si procede, explosividad y tóxicos específicos del proceso. Repetir mediciones tras la ventilación o la apertura de equipos.
Coordinación: Solicitar al responsable industrial información del proceso, de la carga adsorbida y de los últimos cambios operativos. La clasificación UN 1360 puede ser insuficiente si el carbón está impregnado.
Retirada: No dar por finalizado el servicio hasta descartar focos internos y confirmarse enfriamiento estable.

XIV. TRANSPORTE Y REGLAMENTACIÓN
ONU: 1360
Designación oficial: CARBÓN ACTIVADO
Clase ADR/RID: 4.2
Grupo de embalaje: III
Kemler: 40
Etiquetado transporte: Materias susceptibles de combustión espontánea
Código Hazchem: 4W
Observación reglamentaria: La clasificación aplica al producto transportado. Si el carbón está usado, caliente o impregnado, puede requerir otra designación, otra clase de peligro o medidas adicionales.
Información útil en carretera: Verificar temperatura de la carga, ventilación del compartimento, presencia de humo, olor a solvente o calentamiento interno. Evitar abrir de forma brusca compartimentos calientes; controlar el entorno antes de la descarga.
Actuación en transporte: Aislar la unidad, monitorizar atmósfera si hay indicios de autocalentamiento y preparar enfriamiento/retiro controlado del material.

XV. OBSERVACIONES FINALES
Resumen operativo: Producto combustible con riesgo característico de autocalentamiento, combustión interna, polvo combustible y reignición. El mayor peligro práctico aparece cuando el carbón ha adsorbido sustancias inflamables o tóxicas.
Criterio prudente: Tratar como incidente de sólido combustible con posible contaminación química asociada. Priorizar reconocimiento del proceso, control atmosférico, enfriamiento prolongado y verificación de focos ocultos.